José Luis Balbín: Biografía de un Ícono del Periodismo Español

José Luis Balbín Meana (Pravia, 1940), maestro de varias generaciones de comunicadores, falleció a los 81 años en su domicilio de Madrid. Su nombre «ya es historia del periodismo español», como resumía su colega y amigo Graciano García.

José Luis Balbín en una imagen promocional del programa La Clave.

Balbín decidió trasladarse a Madrid muy joven y eso marcaría un antes y un después en su vida profesional. Durante el primer curso de Periodismo, trabajó en prácticas para 'La Nueva España' de Oviedo. Este asturiano fue el tercer hijo de Rafael Balbín Cavallines y María del Pilar Méndez-Trelles y llegó al mundo un 19 de agosto de 1940.

Un Legado en la Televisión Española

Quien fuera creador y director del célebre programa televisivo «La clave» -nacido durante la transición española-, ha dado también con una de las claves del ejército de terracota: sus figuras eran en origen polícromas y así luce el guerrero de Balbín, con vivos colores que se asemejan a verdaderas vestiduras.

Con ese espíritu de encuentro, de tendedor de puentes, Balbín levantó 'La Clave', un programa nacido al calor de la Transición, una «rara avis» que marcó un antes y un después en la televisión española. Un espacio en el que en cada emisión se apostaba por un único tema. Primero, se emitía una película. Luego, se organizaba una tertulia.

José Luis Balbín dirigiendo el programa La Clave.

Esta fórmula se mantuvo intacta durante su primera etapa, en RTVE y cuando alcanzó su momento de mayor popularidad, entre 1976 y 1985. Pero, cuando Antena 3 rescató el formato, de 1990 a 1993, eliminó la película -ya en 1992- y apostó directamente por la charla. Un debate, en todo caso, pausado, respetuoso y alejado de los gritos con los que se despachan muchas de las tertulias actuales.

Otra de las señas distintivas de 'La Clave' era su pluralidad. Y la constatación es que en ella tuvieron cabida personajes de todo pelaje, desde comunistas como Carrillo, Pasionaria o Líster hasta franquistas como Fernández de la Mora, Jesús Fueyo o Blas Piñar, pasando por socialistas como Alfonso Guerra y anarquistas como Federica Montseny. De Gustavo Bueno a Severo Ochoa o Lola Flores pidiendo que, una vez muerta, le metieran en la caja la bata de cola. En 400 entregas se pudo ver de todo. Políticos, intelectuales y folclóricas mezclados sin complejos.

Solo hay que echar un vistazo a aquellas entregas en las que, con la muerte de Franco todavía muy reciente, se atrevieron a tocar asuntos tan espinosos como el aborto, la reforma del Código Penal, la situación de las autonomías, la legalización del PCE, las drogas, la pena de muerte, el marxismo, la homosexualidad, la OTAN o el Opus Dei. Todo un soplo de aire fresco para una España que se desperezaba entre el humo de los pitillos y la olorosa pipa del «dandi» praviano.

Balbín también fue director de los Servicios Informativos de la cadena pública entre 1982 y 1983. Y, tras unos años de actividad profesional en Antena 3 Radio, regresó a la televisión con el mítico programa de debate, pero en esta ocasión en Antena 3 TV, hasta 1993. Posteriormente, y en la misma cadena, condujo el espacio de entrevistas 'La senda'. En la cadena COPE ejerció labores de tertuliano en los programas 'La Linterna' y 'La Mañana'.

En su programa, que fue la representación de la Transición, se abordaron todos los temas: desde el aborto a la homosexualidad, la pena de muerte o la legalización del PCE. Por muy espinosos que fueran en una España que abandonaba la oscuridad para vivir en democracia.

Tabla de algunos de los temas controvertidos tratados en "La Clave":

Tema
Aborto
Homosexualidad
Drogas
Pena de Muerte
Legalización del PCE
OTAN
Opus Dei

La Clave tuvo un prólogo, que fue nada más y nada menos que un intento de censura. Y tuvo un epílogo, es decir, una decapitación. Un ejemplo de la mejor televisión pública. Y del mejor periodismo.

La Clave que proyectó el periodista se abriría con la sintonía de Carmelo Bernaola. Cada semana se abordaba un tema que se ilustraba con la proyección de una película como paso previo a un coloquio. En los últimos minutos, los invitados respondían a unas preguntas enviadas por los telespectadores y, al concluir, se recomendaba una bibliografía para aquellos interesados en profundizar sobre el tema en cuestión.

"Historias de la tele" nº 22 Laura Valenzuela, Los camioneros, La clave y anuncios 7/2/2013

Reconocimientos y Premios

Balbín es un profesional curtido en diversos medios, y ha recibido numerosos galardones por su talento y capacidad brillante de ejercer el periodismo. El periodista ha recibido el premio 'Ondas', 'Fotogramas', 'Pablo Iglesias'... más de un centenar de premios relacionados con las humanidades y la comunicación. En 2014 recibió la distinción de Hijo Predilecto de Pravia (su tierra) y en 2015, el Ministerio de Educación le otorgó el Premio Nacional de Televisión.

Su extraordinario legado fue reconocido el pasado año, cuando el Consejo de la Academia de Televisión y de las Ciencias y las Artes del Audiovisual le otorgó el Premio Jesús Hermida, el máximo galardón de la institución. El periodista asturiano veía rubricada por sus colegas toda una ejemplar trayectoria ligada al medio televisivo. Una alegría que recibía «con profundo agradecimiento» en su casa de Madrid, donde se enfrentaba con optimismo y buen ánimo al ictus que había sufrido hacía ya varios años y que limitaba su movilidad.

Vida Personal

Está casado con la periodista, productora y documentalista Julia C. Mesonero. Ha sido su mujer, Julia Mesonero, la que informaba de la muerte de José Luis Balbín este jueves.

Balbín no llegó a retirarse totalmente, pero mientras pudo pasaba temporadas en su 'Asturias, patria querida', en la casa que tenía en Cudillero. Le entusiasmaban las casonas de indianos. En el despacho de su casa tenía su referencia asturiana. Un mapa del principado, un collage con fotos domésticas y una vitrina con su colección de pipas donde ya no cabía ni una más.

Anécdotas y Curiosidades

Balbín era fijo de Bocaccio, una discoteca donde pasaba el mundo intelectual, bohemio, frívolo y periodístico. La mesa del periodista era un lugar de encuentro para seguir de tertulia con whisky. Allí se juntaba con María Asquerino, Chicho Sánchez Ferlosio, José Luis Coll, Ágata Lys, Victoria Vera, Raúl del Pozo, Ana Belén, Pilar Miró y Mónica Randall. Con la actriz mantuvo una relación discreta durante varios años.

En una ocasión alguien le afeó a José Luis no haber tratado el tema del terrorismo de ETA. Él contestó que no se hizo porque en La Clave era innegociable que tuvieran voz todas las partes y no veía posible la participación de un terrorista que pudiera ser detenido.

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