José Calvo Sotelo: Biografía, Ideología y Trágico Final

José Calvo Sotelo nació en Tuy, Pontevedra, el 6 de mayo de 1893. Estudió en los institutos de La Coruña y Lugo y en las Universidades de Zaragoza y Madrid. Alumno predilecto de Gumersindo Azcárate, se Doctoró en Derecho Civil y Canónico con Premio Extraordinario.

Calvo Sotelo había nacido en un hogar cristiano, lo que determinaría la inclinación cristiana de sus actos y de sus proyectos cimentados sobre la idea del Estado monárquico, un nuevo estado que defendía “la Corona rematada por la Cruz, ciñendo las sienes de esa augusta matrona que se llama España”.

En 1915, obtuvo por oposición una plaza de Oficial Letrado del Ministerio de Gracia y Justicia. Desde 1917 fue Profesor Auxiliar en la Universidad Central, en la que cesó, a petición propia, en 1920.

En el año 1916 ingresó en el Cuerpo de Abogados del Estado, trabajando en el Ministerio de Gracia y Justicia, en la sección de administración.

Tras un primer fracaso electoral en los comicios de 1918, en 1919 obtuvo acta de diputado por Carballino, Orense, distinguiéndose en las Cortes por su preocupación por los problemas sociales. En el año 1919 consiguió su primera acta de diputado a Cortes, representando al distrito de O Carballiño, dentro de las filas del partido de Antonio Maura.

El asesinato de Eduardo Dato y el desastre de Annual volvieron a cambiar el panorama político, y Maura volvió a la presidencia del Consejo en agosto de 1921, nombrando el 3 de septiembre a Calvo Sotelo Gobernador Civil de Valencia, puesto en el que permaneció hasta el 11 de abril de 1922.

Con la Dictadura del general Primo de Rivera (1923-29), se adhiere a Unión Patriota y participa en el gobierno durante casi toda la dictadura. Tras la crisis de 1929 al no poder detener la caída de la peseta ante otras divisas dimite de su cargo.

Al proclamarse la segunda república, se marchó exiliado a Portugal y luego a Francia. Es elegido como diputado por Orense en las primeras elecciones de la II Republica y es reelegido por la misma provincia en 1933, no regresa a España hasta 4 de mayo de 1934 después de la amnistía promulgada por el gobierno derechista de Alejandro Lerroux y de Gil Robles.

Ingresó en Renovación Española y fue elegido Presidente de la Academia de Jurisprudencia y Legislación de Madrid. En diciembre de 1934, al constituirse el Bloque Nacional, se convirtió en su líder, destacando por su valerosa actitud ante las Cortes.

En la elecciones de febrero del año 1936, triunfa el Frente Popular, coalición electoral que agrupa a la mayoría de los partidos de izquierdas, y en esas elecciones él fue elegido diputado por Orense, adopta una política decididamente conspiradora, radical y antirrepublicana.

Fue reelegido diputado por Orense en febrero de 1936. Cuando llega la República sus paisanos le eligen como diputado por Orense en las elecciones de 1936.

Desde su escaño protagonizó diversos incidentes que le hicieron ganarse la hostilidad de las fuerzas izquierdistas, destacándose sus continuos enfrentamientos con Casares Quiroga. El 16 de junio participó en una sesión parlamentaria en la que protagonizó un violento incidente con el presidente del Gobierno, Santiago Casares Quiroga, siendo objeto de insultos e incluso fue amenazado de muerte por los socialistas Casares Quiroga y Ángel Galarza.

Durante esta sesión también se dice que Dolores Ibárruri, la Pasionaria, diputada del Partido Comunista de España afirmó refiriéndose a Calvo Sotelo "Este hombre ha hablado por última vez". Dolores Ibárruri “La Pasionaria”, llegó a exclamar en esta sesión, dirigiéndose a Calvo Sotelo: “Este hombre ha hablado por última vez”.

Calvo Sotelo dijo: “Yo acepto con gusto y no desdeño ninguna de las responsabilidades que se puedan derivar de actos que yo realice, y las responsabilidades ajenas, si son para el bien de mi Patria. Yo digo lo que Santo Domingo de Silos contestó a un rey castellano: ‘Señor, la vida podéis quitarme, pero más no podéis’.

En esa sesión volvió a repetirse el escándalo y los insultos y amenazas de los marxistas.

Como consecuencia del asesinato del teniente Castillo. El día 12 se produjo el asesinato del teniente de asalto José del Castillo, izquierdista y masón, cuando se dirigía al Cuartel de asalto de Pontejos, después de que le llegaran amenazas de muerte. Tenía treinta y cinco años y estaba casado. Cuando le llevaron al centro asistencial de la calle de la Ternera era ya un cadáver. Tres horas después José Calvo Sotelo recibirá la misma suerte.

Un grupo de guardias de asalto y un capitán de la Guardia Civil, de paisano, se presentan la madrugada del día 13 de julio de 1936 en el domicilio de Calvo Sotelo. En la madrugada del 13 de julio, fue detenido en su domicilio por un grupo de Guardias de Asalto y de militantes socialistas, mandados por el capitán de la Guardia Civil, Fernando Condés Romero.

Solicitan llevarle bajo orden de detención a la Dirección General de Seguridad, Calvo Sotelo desconfía y alega que su condición de diputado le otorga inmunidad y que nadie puede detenerle ni entrar en su casa sin que el congreso conceda el suplicatorio. Pero finalmente accede a ir a la Dirección General de Seguridad, al identificarse el capitán Condés como oficial de la Guardia Civil.

Se despide de su familia y promete llamar pronto, diciendo “Si es que no me llevan a darme cuatro tiros”. También tenemos que mencionar que en ese momento en el domicilio se desconoce la muerte del teniente Castillo. “No te aflijas - le había dicho a su mujer -. Soy diputado y me protege la Constitución, a no ser que me lleven para pegarme cuatro tiros”.

Al parecer Calvo Sotelo en su momento desconfiaba de los nuevos policías que le habían asignado de escolta diez días antes. Calvo Sotelo al parecer no creó una escena violenta para ahorrar el espectáculo a su familia. Al bajar le comunicó al portero que no había podido hablar con nadie por teléfono. Esa noche estaban dos policías de guarda nocturna: Antonio Oñate y Andrés Pérez Moler.

Hicieron subir a Calvo Sotelo a la camioneta número 17, y en el cruce de las calles de Velázquez y Ayala, recibió dos descargas provenientes de la pistola Astra de 9 mm de Luis Cuenca Estevas. Aparentemente en el traslado a la Dirección General de Seguridad, Luis Cuenca miembro de la Motorizada y antiguo escolta, descarga dos tiros simultáneos en la nuca de Calvo Sotelo. Camioneta de la G. De ahí le llevaron en una camioneta en dirección a la calle Alcalá: Luis Cuenca Estevas fue quien poco después, en la camioneta, le disparó dos tiros en la nuca.

El cuerpo de Calvo Sotelo se desplomó, ensangrentado, sobre el asiento que ocupaba.

En la actualidad se discute si el asesinato de Calvo Sotelo fue premeditado para eliminar un poderoso enemigo del gobierno o un acto nervios de Cuenca. El cadáver de Calvo Sotelo es dejado en el cementerio de la Almudena alegando que es un desconocido, el cadáver no lleva ninguna documentación.

El cuerpo es identificado sobre las dos del mediodía y las diligencias policiales llevan a identificar a los miembros que participaron en el asesinato. Como consecuencia de las mismas el capitán Condés y el numero Cuenca son detenidos. junto con Condés. guerra civil, cinco días después, fueron puestos en libertad.

La muerte de Calvo Sotelo era un crimen de Estado, pues era contra el jefe de los monárquicos, de la oposición - por ser diputado de Renovación Española, que se había fundado en 1933 - y porque los autores del magnicidio fueron miembros de los propios cuerpos de seguridad. Su madre, temerosa por los discursos parlamentarios que había proferido en enero de 1936, le había advertido con un cruel realismo: “Te van a matar, hijo, te van a matar”.

Cuando murió asesinado la madrugada del 13 de julio, aquellos paisanos gallegos suyos se estremecieron ante lo ocurrido, pues Calvo Sotelo era un hombre fuerte de las derechas y uno de los principales enemigos de la república, con la que no quiso transigir y aborreció desde sus orígenes.

Calvo Sotelo se convertiría en la víctima de mayor relevancia y en la última antes del desencadenamiento de la Guerra Civil, debido al golpe de estado y el triunfo del Frente Popular en las elecciones de julio de 1936.

Tanto Portela Valladares como el general Molero, resistieron las presiones de los jefes militares, encabezados por el general Franco, y de los líderes de la derecha antirrepublicana, José María Gil Robles y José Calvo Sotelo, para declarar el estado de guerra tras conocerse el triunfo del Frente Popular en las elecciones.

Por su parte, muchos de los militares que dudaban si participar o no en la conspiración militar organizada por el general Mola, se vieron más convencidos para finalmente decantarse a favor de la sublevación militar. Un caso singular fue el del general Francisco Franco, tal y como recoge el testimonio de su primo y ayudante Francisco Franco Salgado-Araujo: «Con gran indignación, mi primo afirmó que ya no se podía esperar más y que perdía por completo la esperanza de que el gobierno cambiase de conducta al realizar este crimen de Estado, asesinando alevosamente a un diputado de la nación valiéndose de la fuerza de orden público a su servicio».

Calvo Sotelo será considerado después “protomártir”, pues con su entrega se había impuesto en valor a todos los hombres de la monarquía. Él estaba llamado a ser uno de los principales líderes tras el derribo de la República. Entre sus afines en política fue sobre los que demostró tener una superioridad innata y forjada de preparación y talento. Sobre sus enemigos Calvo Sotelo demostró siempre una sapiencia y así le dijo a Casares Quiroga: “es preferible morir con gloria a vivir con vilipendio”.

El socialista Angel Galanza justificó incluso que se cometiera el atentado personal contra Calvo Sotelo: «… la violencia puede ser legítima en algún momento. Pensando en S.S. Tras estas palabras fue aplaudido por sus compañeros en la sesión plenaria de las Cortes en 1936, unas palabras que no quedaron registradas, pero se propició que la guerra civil se declarase, según algunos historiadores, “antes en el parlamento que en la calle”.

En el entierro de Calvo Sotelo, Antonio Goicoechea pronunció un sentido discurso como epitafio a su compañero de partido: “No te ofrecemos que rogaremos a Dios por ti; te pedimos que ruegues tú por nosotros.

Tras el entierro los congregados trataron de marchar en manifestación hacia el centro de Madrid, y después de haber sido cacheados varias veces por Guardias de Asalto, fueron tiroteados por las fuerzas de seguridad cuando se hallaban en la confluencia de las calles Goya y Alcalá. Hubo cinco muertos y treinta y cuatro heridos.

José Calvo Sotelo fue honrado como Protomártir del Movimiento Nacional. Franco le otorgó el Ducado de Calvo Sotelo el 18 de julio de 1948.

José Calvo Sotelo escribió diversas obras, entre las que destacan; Estudio económico de la Hacienda Española (1929); En defensa propia (1932); Mis servicios al Estado.

Tabla Resumen de la Vida de José Calvo Sotelo

AcontecimientoAño
Nacimiento1893
Diputado a Cortes por O Carballiño1919
Gobernador Civil de Valencia1921
Exilio a Portugal y Francia1931
Diputado por Orense1933, 1936
Asesinato1936

Mitos al descubierto - El asesinato de Calvo Sotelo

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