Javier Santos: Biografía de una Lucha por el Reconocimiento como Hijo de Julio Iglesias

Javier Santos, hijo de María Edite Santos, ha dedicado gran parte de su vida a una incansable lucha por ser reconocido como hijo de Julio Iglesias. Esta batalla legal, que se ha extendido por más de tres décadas, ha llevado a Javier a explorar diversas vías judiciales, tanto en España como en el extranjero. A pesar de los numerosos obstáculos, Javier nunca ha considerado rendirse, impulsado por el deseo de que su caso de paternidad tenga un final feliz, similar al de Manuel Díaz "El Cordobés" y su padre.

Javier Santos con su abogado Fernando Osuna.

Un Calvario Judicial que No Cesa

Tomarse un café o simplemente escuchar de su boca un "¿qué tal estás?" de Julio Iglesias, sin embargo, no ha sido posible. Esta incansable lucha actualmente está en la Organización de Naciones Unidas, en concreto, en una sección de Derechos Humanos, ya que consideran que ha existido una "infracción" de los mismos.

A su lado tiene a Fernando Osuna, abogado sevillano por el que han pasado casos muy significativos de nuestro país y con quien SEMANA ha tenido la suerte de charlar. El letrado, en conversación con esta revista, explica los últimos cartuchos que tienen sobre la mesa y ya nos adelanta que todo son posibles. Estos datos, para muchos sorprendentes, justo ven la luz antes del 80 cumpleaños de Julio Iglesias, día importante para el artista.

Estrategias Legales: Más Allá de las Fronteras Españolas

Después de muchos años de enfrentamientos judiciales y recursos agotados, la lucha de Javier Santos contra Julio Iglesias no termina. Está empeñado en demostrar que es su hijo, como así probaría las pruebas de ADN, pero desea que esto se haga efectivo judicialmente.

Una de estas estrategias es "reclamar la condición de hermano a uno de los hijos de Julio Iglesias", como Enrique Iglesias, Chábeli Iglesias o Julio José Jr. Al igual que Javier ha tratado que la justicia acredite su filiación con el artista, podría intentarlo también con alguno de los ocho hijos que Julio tiene reconocidos. Esto es precisamente lo que ahora Javier Santos reclama: cariño y admiración que, por parte del músico, no ha existido.

Fernando Osuna, abogado de Javier, amplía más datos sobre las balas que le queda por gastar a su representado en su batalla legal. "Se podría presentar una demanda en Estados Unidos, ya que allí hay normas distintas a las españolas. En otros estados como Bahamas o Estados Unidos lo podemos intentar. Allí se apoyan mucho en la verdad genética y no en la cosa juzgada", desliza a este medio. "Que al final sea la cuestión genética la que prevalezca frente a las cuestiones formales", añade.

Y es que, cabe recordar que el Tribunal Supremo, el Constitucional y el de Estrasburgo, dijeron que el caso de Javier Santos ya había sido juzgado en el pasado y, por tanto, no se podría reabrir.

Quien ha acompañado en todo este proceso a Javier, nos asegura que sí hay casos ganados en Estrasburgo y fuera de España, los cuales sirven de empuje para Fernando Osuna y su cliente. Ambos esperan que en algún momento la ciencia tenga un mayor poder en los casos de paternidad que tantos titulares han copado a lo largo de décadas y que, sobre todo, están cargados de dolor. "A la ciencia la están ninguneando. Javier es hijo de Julio genéticamente. ¿No hay ningún lugar que defienda esto?", dice Osuna.

Está empeñado en demostrar que es su hijo, como así probaría las pruebas de ADN, pero desea que esto se haga efectivo judicialmente. Una dura batalla que se ha convertido en una de las más mediáticas y largas de la historia tras 30 años de litigios. Pero no ha llegado a su fin, pues se anuncia una nueva vía, esta vez en Estados Unidos, donde se estudia presentar la correspondiente demanda.

En 2019 ya se probó que Julio José era su hermano, pero en un laberinto legal se le cerraron las puertas, pues no se aceptó reabrir una causa que ya había sido juzgada. Le quedaba el Tribunal de los Derechos Humanos, donde el asunto lleva paralizado durante tres años sin emitir resolución. Es por eso que se ha puesto la mirada en los Estados Unidos, con la idea de hacer lo mismo en República Dominicana, donde el cantante tiene fijada su residencia.

Desde 1991 hizo público su deseo de que su padre le reconociese legalmente. El cantante se opuso y ha presentado infinidad de obstáculos para que este paso no se produjese. Y eso que contaba incluso con una prueba biológica de que uno de sus vástagos es hermano del demandante.

Así lo sentencia su abogado, Fernando Osuna, cuando deja claro que “ni quiere dinero ni quiere cualquier tipo de retribución. Ha renunciado a todos los posibles derechos. Lo tiene muy fácil Julio Iglesias: acepta a tu hijo Javier Santos y vive en paz”. Aun así, parece que el artista opta por la vía más difícil.

“Javier está tranquilo y dolido a la vez. Tranquilo porque ya descubrió hace muchos años que es su hijo biológico de Julio Iglesias”. Sin embargo, el letrado reconoce que para la justicia Javier Santos no es el hijo del cantante, aunque la verdad científica sea otra. Algo que tratan de remediar llevando la causa a EE.UU.

“Vamos a presentar una demanda pronto. Estamos en contacto, aunque es un poco complicado, con bufetes americanos para llegar a coordinar posturas para defender este pleito en los Estados Unidos. Aquí tenemos muchas probabilidades de ganarlo, porque tenemos la prueba más importante y es que Javier es hijo de Julio Iglesias y eso le ha dado a Javier mucha tranquilidad”.

Pero Osuna pone de relieve que, ante esta evidencia, Julio Iglesias ha presentado una “postura obstruccionista o cabezona que tiene de no admitir la verdad genética. Si se ha demostrado genéticamente, científicamente que es su padre, no entendimos por qué se opone. Máxime cuando ha declarado Javier en muchas ocasiones que él no quiere herencia, no quiere dinero ni compensación económica. Lo que quiere es dignidad y que se pongan las cosas en su sitio”.

Javier Santos es un hombre tenaz. Lleva sosteniendo que es hijo biológico de Julio Iglesias públicamente desde principios de los 90.

Según el letrado, que uno de los tres magistrados de la Audiencia emitiese un voto particular a favor de los intereses de su cliente, es muy importante de cara a la admisión y éxito del recurso de casación.

Tres décadas lleva Javier Santos luchando judicialmente para que el cantante Julio Iglesias lo reconozca como hijo. Javier está convencido de que la Justicia terminará dándole la razón ya que existe una prueba de ADN que así lo hace y demuestra su consanguineidad con Julio Iglesias. El análisis no se hizo de forma voluntaria, sino que su abogado, Fernando Osuna, encargó a dos detectives de Miami que se hicieran con material biológico de otro de los hijos del cantante, Julio José Iglesias.

Javier Santos.

Un Posible Acuerdo y el Deseo de un Encuentro

Otro escenario que plantea Fernando Osuna es llegar a un acuerdo con Julio Iglesias. "Este se podría basar en verse, tratarse...Un encuentro, al final y al cabo que lo reciba", explica el defensor de Javier Santos. Tras preguntarle si el apellido sería uno de los puntos inamovibles del acuerdo nos dice que no: "Ya siquiera ni eso", responde.

El valenciano que lleva más de treinta años intentando ser reconocido como el hijo de Julio Iglesias no renunciará a las oportunidades que le brinda la ley.

La Voz de María Edite Santos

Quien no ha necesitado intermediarios y ha hablado sobre esta polémica que afecta al cantante ha sido María Edite Santos, bailarina con la que el músico tuvo una breve relación en la década de los setenta y de la que nació Javier Santos, el hijo no reconocido del artista.

María Edite Santos Raposo tiene ahora 68 años, está divorciada y es madre de dos hijos. En julio de 1975, la joven veinteañera portuguesa María Edite trabajaba como bailarina en una sala de fiestas tarragonenes, donde Julio Iglesias quedó prendado de su belleza y la estuvo rondando hasta que logró mantener un breve idilio con ella «en un chalet de su propiedad en Sant Feliu de Guixols», según explica la protagonista.

«Fueron unos diez encuentros esporádicos, pero no era sólo sexo, hacíamos el amor», afirma. En los años siguentes, María Edite, que había sido muy discreta sobre su relación con el cantante, intentó ponerse en contacto con él para explicarle la situación pero Julio Iglesias, que estaba entonces casado con Isabel Preysler, no quiso saber nada ni de ella ni de su hijo.

En 1992 comenzó la batalla legal entre ambos, que en un principio le dio la razón a María pero tras la apelación de Iglesias, se la quitó por supuestos fallos en el proceso. En Valencia se casó con Rafael Sánchez, el cocinero y portero de una discoteca, que adoptó al niño y siempre le apoyó en su interés por esclarecer la verdad. Ahora, se declara una mujer lectora a la que le gusta hacer deporte y cuyos verdaderos amores son sus hijos.

Javier apenas tenía 13 años cuando su madre, María Edite, le contó que su padre era Julio Iglesias, algo a lo que él no le dio más importancia. Fue su progenitora la que comenzó con la reivindicación judicial y la primera que perdió en los tribunales.

Javier Santos.

Inicios en la Música y Vida Personal

Javier Sánchez Santos nació en abril de 1976 (46 años) en Valencia de María Edite Santos, justo nueve meses después de que la bailarina mantuviera un breve idilio con el cantante Julio Iglesias. Estudió en el instituto de Cheste, donde según ha comentado en varias en varias entrevistas, le apodaron 'el julito' por su gran parecido físico con el cantante.

En 1996, bajo el nombre artístico de Javier Iglesias primero, y Javier Santos después, arrancó una breve carrera en el mundo de la música. El primer disco se llamaba 'Dame otra oportunidad' y pasó más bien desapercibido a pesar de ser promocionado como el hijo no reconocido de Julio Iglesias.

Después de esta aventura, Javier Sánchez fue autónomo en un pequeño negocio que montó en un pueblo de Valencia y camarero.

El Libro Biográfico de Javier Santos

En este nuevo proyecto vital Javier narrará los episodios más interesantes -penas y alegrías- vividos en sus 45 años y con la búsqueda de su filiación como eje principal. La obra, escrita en formato diálogo, cuenta con la ayuda de un periodista, de su abogado y de su madre, Edite Santos; ella es quien mejor ha conocido personalmente a Julio Iglesias, aunque todo ocurriese a mediados de los 70. “Fueron diez días de romance en Sant Feliú de Guíxols (Girona).

En su biografía, Javier desgrana su estancia en EEUU, Italia y Portugal, el fallido intento de conquistar el mercado musical y, sobre todo, el dolor por no ser nunca reconocido por su padre. Es un desprecio brutal a la ciencia y no tiene sentido. Como si dicen que el Manzanares no pasa por Madrid por un defecto de forma. “Es un desprecio brutal a la ciencia y no tiene sentido. Como si dicen que el Manzanares no pasa por Madrid por un defecto de forma. Pero estamos convencidos de que se impondrá la única verdad posible, y es que mi cliente es hijo de Julio Iglesias”, afirma convencido Fernando Osuna.

Javier siempre ha defendido que tuvo una infancia feliz en la que no echó nada de menos y que lo que quiere es que se reconozca la verdad de su madre, no hacerse famoso. Durante estos años, ha pasado por numerosos estados de ánimo. En alguna ocasión ha reconocido que llegó a odiar a Julio Iglesias, algo que ya superó. Ahora, él tiene su propia familia, su mujer y una hija y junto a ellas piensa seguir con la lucha por el reconocimiento de la paternidad de Julio Iglesias.

El próspero negocio que constituía la venta de la expectativa de derechos sobre su futura herencia está por el momento congelado pero no anulado.

Pero no anulado, explica el letrado de Javier Santos, que no descarta cerrar una compraventa aun con el recurso de casación en marcha.“El comprador continuaría en su propio nombre con el litigio; el de derechos, créditos, demandas y expectativas en general, se trata de un modelo de compraventa bastante usual.

¡Javier Santos revela la verdadera razón de su demanda contra Julio Iglesias! | Ventaneando

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