La crisis demográfica japonesa es un problema que ha ido en aumento desde hace tiempo. En 2019, ya se hablaba de que Japón se estaba extinguiendo. En 2018, se produjeron 921.000 nacimientos en el país, un número preocupante si se considera que fallecieron más de 1.3 millones de japoneses. Al contrario, todo apunta a un empeoramiento de una situación crítica en el país.
Fuente: Wikipedia
Tendencias Demográficas y Previsiones
Hay dos momentos muy marcados en la curva demográfica japonesa. Por un lado, el boom de población que se dio tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, a comienzos del siglo XXI, la curva demográfica se empezó a torcer.
Los datos en los que se basan para la creación de este gráfico proceden de la Oficina de Estadística de Japón y, más allá del panorama pasado y actual, nos ofrece una estimación del futuro demográfico del país.
A escala mundial, el descenso de la fecundidad se ha acelerado en los últimos 50 años. La tasa global de fecundidad mundial era de 2,3 en 2021, frente a 5,1 en 1965, 4,8 en 1970, 3,7 en 1980, 3,3 en 1990 y 2,8 en 2000. Esta tendencia a la baja se aceleró después de 2015.
Durante el periodo 1995-2014 en todos los países de la OCDE sin excepción la edad media del primer nacimiento ha aumentado. Este fenómeno está afectando a lo que se suele denominar «gigantes» demográficos, como China, India e Indonesia, con importantes repercusiones cuantitativas en la demografía mundial.
Causas de la Baja Tasa de Fertilidad
La fecundidad disminuye globalmente en el mundo. La primera y más importante es la expansión, en casi todo el mundo, del modelo de familia nuclear con una fecundidad baja o moderada, resultado a su vez de cambios en las normas socioantropológicas, en particular los avances mundiales en la igualdad entre mujeres y hombres en términos de educación y el reconocimiento gradual, por y para las mujeres, del derecho a una existencia social fuera del hogar, a través del estudio, el empleo y la participación en la comunidad, por ejemplo.
Hay otros factores determinantes, como el desarrollo y la financiación del acceso a productos y servicios de salud reproductiva y derechos conexos (anticoncepción e interrupción voluntaria del embarazo), la aceleración de la escolarización (sobre todo de las niñas) y la urbanización global, que limita la vivienda de las familias numerosas y el acceso al trabajo de los jóvenes. Y, por último, la convergencia de los patrones de consumo y las normas globalizadas de comportamiento sociocultural que transmiten las redes sociales.
Factores que contribuyen al envejecimiento de la población
- Urbanización: El aumento de la urbanización disminuye la población debido a que la ciudad es más cara y densa, haciendo que formar una familia sea más problemático.
- Educación de la mujer: Cuanto más educada es una mujer, menos probabilidades tiene de tener hijos.
- Religión: Cuanto más religioso es un país, mayor es la fecundidad.
Consecuencias del Envejecimiento de la Población
No hace falta esperarse a ese 36,4% de población mayor de 65 años para ver las consecuencias: es algo que la sociedad japonesa ya está experimentando. Es tan demoledor que se estima que 450 centros cierran cada año. Es un escenario apocalíptico, casi idéntico al visto en la película ‘Hijos de los hombres’, pero esto no afecta sólo a las escuelas.
Ante la falta de empleados jóvenes, hay empresas que ya están delegando en los robots para hacer el trabajo y empresas de pañales se han reinventado como empresas de pañales para adultos.
A medida que las personas viven más, necesitan más recursos para sobrevivir, como vivienda, alimentos y, sobre todo, asistencia médica. Los individuos que llegan a una edad avanzada probablemente necesiten asistencia física y/o médica.
Consecuencias sociales del envejecimiento de la población
El envejecimiento de la población cambia la dinámica familiar. Las personas mayores necesitan cuidados. Si es un miembro de la familia, eso ejerce presión sobre su propia vida y su carrera. Si un anciano se muda a casa de sus hijos, eso puede causar tensiones adicionales. Otra opción es que la familia pague para que un trabajador sanitario visite el domicilio del anciano, pero eso crea cargas económicas. Las familias también pueden pagar para que sus mayores ingresen en un centro asistencial.
Consecuencias económicas del envejecimiento de la población
El envejecimiento de la población tiene un coste económico derivado del aumento de la esperanza de vida. Por ejemplo, con una población envejecida, hay una pequeña población de trabajadores en comparación con una población mayor de pensionistas. A medida que pase el tiempo, los trabajadores tendrán que pagar cada vez más de sus ingresos para mantener a los ancianos. Sin duda habrá que subir los impuestos para hacer frente a la población envejecida.
Aunque se suban los impuestos, es poco probable que los trabajadores acepten pagar suficientes impuestos para cubrir adecuadamente los cuidados que necesitan los ancianos. Por tanto, es posible que los países tengan que endeudarse más o hacer duros recortes presupuestarios. También puede disminuir la calidad de los servicios y de la asistencia.
La situación es tan grave que algunas ciudades de Japón ni siquiera tienen escuelas abiertas porque no nacen niños. En 2050, el 47% de los ciudadanos japoneses tendrán más de 60 años. Esto creará una carga financiera debilitante para las personas en edad de trabajar, que tendrán que mantener a una población desproporcionada de ancianos.
La tasa de fertilidad de Japón ha disminuido porque las madres tienen menos hijos. Como resultado, la población de Japón está disminuyendo y su población está envejeciendo. Debido al menor número de jóvenes, Japón tendrá cada vez más dificultades para mantener a su población anciana y proporcionarle los cuidados de calidad que necesita.
En EEUU, en 2050, el 30% de la población tendrá más de 60 años. Es un porcentaje mucho más manejable que el de Japón.
Medidas Gubernamentales y Soluciones Propuestas
Desde el Gobierno, claro, están tomando medidas. Un ejemplo es que, en un movimiento curioso, quieren atraer a nómadas digitales. También han abierto a algo insólito: empresas como McDonald’s han abierto los brazos a los trabajadores con el pelo de colores.
También hay medidas gubernamentales, como las guarderías gratis en Tokio para fomentar la natalidad y la semana laboral de cuatro días para apoyar la conciliación familiar.
Falta tiempo para ver los brotes verdes de las nuevas políticas y actitudes del Gobierno y empresas en materia de natalidad, pero hay ejemplos dentro de la propia sociedad japonesa que pueden dar alas a la recuperación. Uno de ellos es el de Nagi.
Aparte de las ayudas para la crianza y guarderías, no pagan libros o materiales escolares. También hay incentivos como como alquileres de casas familiares por una tarifa mensual de unos 345 euros al cambio o gastos médicos totalmente cubiertos para los menores.
El cambio de pensamiento y modelo de Nagi no ha sido sencillo y hay otras medidas implicadas, como cobrar a los turistas por entrar a contemplar el “milagro” en el pueblo y el incentivo a parejas jóvenes que quieran mudarse a Nagi.
Para adaptarse con éxito, los Estados, las empresas y los individuos tendrán que dar prioridad a la responsabilidad y al ahorro. Habrá menos margen de error para los proyectos de inversión. A medida que las personas vivan más y tengan salud hasta la vejez, se jubilarán más tarde.
Políticas pronatalistas
Cuando los dirigentes se preocupan por el descenso de la tasa de fecundidad, los países pueden aplicar políticas pronatalistas para fomentar el nacimiento de más hijos. Algunos ejemplos son el permiso parental y las ventajas fiscales por hijos.
El cuidado de los niños puede mejorar a medida que los gobiernos incentiven tener hijos. Las parejas que no tienen hijos porque temen que interfiera en sus carreras profesionales pueden cambiar de opinión si un permiso parental garantizado significa que también pueden centrarse en criar a sus recién nacidos. Las ventajas fiscales y otros incentivos económicos hacen que merezca la pena tener hijos. Los hijos son caros; sin embargo, si se reciben incentivos económicos para tenerlos, la carga se reduce.
Es necesario adecuar políticas de fertilidad que pongan a las personas y sus derechos primero. Debemos fomentar políticas que ayuden a la gente a materializar sus aspiraciones, y la baja tasa de fertilidad tiene causas mucho más profundas que una simple moda por tener menos hijos.
El "problema" de las bajas tasas de fertilidad es una tragedia social, indica que algo no funciona en la manera en que funcionan nuestras sociedades, incluyendo los niveles políticos y económicos.
En Francia se ofrecen ayudas a las parejas jóvenes para el acceso a la vivienda (alquiler social), rebajas en las cotizaciones de las mujeres trabajadoras, permisos de maternidad, se otorga una ayuda a la maternidad directa que apenas tienen retenciones fiscales, y que comprende desde una prima por nacimiento o adopción (de algo más de 900 euros) a subsidios familiares a partir de los dos hijos, con un complemento a partir del tercero.
Las políticas familiares en Francia lo que buscan es que padres y madres puedan conciliar el trabajo con la vida familiar, con complementos en este sentido como uno por el cuidado de los niños hasta los seis años, por ejemplo o prestaciones económicas cuando el padre o la madre suspenden o reducen su actividad para atender a su prole.
Una de las grandes ideas presentadas por el Basten durante la conversación fue que no: que los cambios poblacionales son, por definición, neutrales, y que los problemas solo son causados por las instituciones con las que interactuamos. No hay “óptimos” de población, salvo en casos excepcionales, y salvo desde un drástico punto de vista ecológico (en cuyo caso la población ideal es cero). Resolver problemas demográficos como tasas de dependencia desfavorables con respuestas puramente demográficas no conduce a nada, principalmente porque este tipo de respuestas tienden a no dar los resultados que se espera. El papel del Estado en dirigir buenas políticas poblacionales es fundamental, y renovar estas con el paso de los años también.
Es necesario, además, adecuar políticas de fertilidad que pongan a las personas y sus derechos primero. Por ejemplo, no pensar en las mujeres como recipientes de fertilidad; no pensar en ciudadanos como unidades económicas. Si miramos los números de cuántos hijos quiere tener la gente en comparación a cuántos acaba teniendo, siempre encontramos que el primer número es muy superior al segundo. Encontramos incluso que el primer número se acerca mucho al de tasas de reposición (estos son datos del Eurobarómetro).
La inmigración ha sido una herramienta para contrarrestar los efectos de la baja natalidad en muchos países desarrollados. A medida que las tasas de fertilidad disminuyen, los países buscan alternativas para mantener una fuerza laboral robusta y dinámica. En Alemania, las políticas migratorias han permitido la entrada de miles de jóvenes profesionales, ayudando a equilibrar la pirámide poblacional y aliviar la presión sobre los sistemas de pensiones y salud. Canadá ha adoptado un enfoque similar para cubrir vacantes laborales y fomentar el crecimiento económico.
Para Basten, si bien estamos ante un desproporcionado crecimiento y un envejecimiento y caída de fertilidad en países occidentales que cuestionan la sostenibilidad de nuestras sociedades, es fundamental abordar los retos demográficos desde una nueva óptica, más completa y matizada que la que venimos utilizando sin interrupción desde hace un siglo. Por ejemplo, el hecho de que un “mayor” siga siendo una persona a partir de 65 años no tiene el mismo sustento hoy que el que tenía hace 100 años.
Es fundamental abordar los retos demográficos desde una óptica renovada y adaptada a las condiciones actuales, considerando tanto los aspectos sociales como económicos y culturales.
Tabla Resumen de Políticas y Medidas
| País/Región | Políticas/Medidas | Resultados |
|---|---|---|
| Japón | Incentivos económicos directos | No han funcionado como se esperaba |
| Francia | Inversión en conciliación familiar (servicios, transferencias, exenciones fiscales) | Tasa de fertilidad relativamente alta (1.80) |
| Alemania y Canadá | Políticas migratorias para atraer jóvenes profesionales | Contribución a equilibrar la pirámide poblacional |
