Jaime Rafael Ramos María de Marichalar y Sáenz de Tejada nació en Pamplona, Navarra, el 7 de abril de 1963. Es el cuarto de los seis hijos de Amalio de Marichalar y Bruguera, VIII Conde de Ripalda, y María de la Concepción Sáenz de Tejada y Fernández de Bobadilla. Pertenece a una familia aristocrática navarro-castellana que está vinculada desde la antigüedad con la monarquía española. La familia de Marichalar es propietaria de la Casa de los San Clemente, un palacio del siglo XVI, y de la finca Garrejo, donde aparecieron las ruinas de Numancia que fueron donadas a Patrimonio Nacional.
Su abuelo, Luis de Marichalar y Monreal, vizconde de Eza, fue ministro del Ejército y Marina durante el reinado de Alfonso XIII, senador vitalicio y alcalde de Madrid a principios de siglo.
Tiene cinco hermanos y es hijo del VIII Conde de Ripalda, Amalio de Marichalar y Bruguera fallecido en el 1979 y de María de la Concepción Sáenz de Tejada y Fernández de Bobadilla que falleció en el año 2014. Pertenece al Ilustre Solar de Tejada que se encuentra en la sierra de Cameros en La Rioja. Es la corporación nobiliaria más antigua de España y tanto sus hermanos, su madre y su hijo Froilán son Caballeros Diviseros Hijosdalgo.
Desde hace mucho tiempo, la familia Marichalar reside en Madrid, aunque pasan mucho tiempo en Soria, ya que es ahí donde tienen una impresionante finca.
Formación y Primeros Pasos Profesionales
Jaime de Marichalar estudió en los Jesuitas de Burgos, San Estanislao de Kostka en Madrid y Yago School en Dublín. Se mostró interesado por la economía por ello se formó en Gestión de Empresa y Marketing en la Escuela Superior de Estudios de Marketing de Madrid (ESEM). Sin embargo, no se llegó a licenciar en ninguna especialización.
Hizo prácticas en diferentes entidades financieras de París y estuvo viviendo en dicha ciudad en su época de soltero. En 1986 se trasladó a vivir a París, donde realizó sus prácticas financieras e inició a continuación su experiencia profesional en la banca privada.
En todo este tiempo, ha trabajado en el Banco Indosuez. A finales de los 80 se convirtió en representante del mercado de derivados francés Matiz. Luego, en 1994, se incorporó a Credit Suisse en París, donde se especializó en banca corporativa, financiaciones estructuradas y mercados de capitales. A finales de los 90 fue nombrado director gerente y consejero de esta misma entidad e hizo que tuviera que trasladarse hasta Madrid, aunque sus viajes a otras partes del mundo fueron constantes.
En enero de 1998 fue nombrado director gerente y consejero de Credit Suisse First Boston, para desarrollar su actividad en las áreas de mercados de capitales internacionales y financiaciones estructuradas.
En 1998, y debido a sus estudios en mercados financieros, fue nombrado Asesor del Director de Operaciones de la Crédit Suisse First Boston, en Madrid. También llegó a presidir la Fundación Winterthur.
En julio de 1998 asumió Fundación Winterthur, destinada al mecenazgo cultural, la promoción de la educación y la defensa medioambiental. Luego, en marzo de 2001 fue nombrado consejero de Cementos Portland.
Actualmente es miembro del conglomerado LVMH que integra Louis Vuitton, Dior, Fendi, Marc Jacobs, Guerlain, entre otras.
Ahora, Marichalar trabaja como consejero de la firma Fendi Retail Spain que forma parte del conglomerado de lujo LVMH, cuyo propietario es Bernard Arnault. Sobre sus beneficios, las informaciones son variadas. Así, desde medios argentinos apuntan a que el que fuera duque de Lugo se puede embolsar varios millones de euros anualmente.
Si hablamos de su dedicación profesional, como confirman en Divinity, ejerce de consejero de varias firmas de lujo de LVHM, algo que compagina con la dirección de una sastrería a medida y con las relaciones públicas de una lujosa marca de calzado.
Su Matrimonio con la Infanta Elena
Fue en 1987 cuando la infanta Elena, la hija mayor del rey Juan Carlos y la reina Sofía, conoció al que unos años más tarde sería su marido, Jaime de Marichalar. Ambos coincidieron en un curso de Literatura cuando Elena se marchó a París. Dos años más tarde, en la primavera de 1989, coincidieron con otros amigos en un viaje a la India, Nepal y Bután y desde aquel encuentro comenzaron a encadenar sus citas. Él era por aquel entonces un gran seductor que cuidaba mucho su imagen (aún lo continúa haciendo) y la Infanta, que por aquel entonces estaba soltera tras haber sido relacionada con el jinete sevillano Luis Astolfi, decidió dar una oportunidad al amor.
Fue a mediados de los años 90 cuando la revista Diez Minutos publicó varias imágenes en las que se le relacionada sentimentalmente con la infanta Elena. Aunque eso sí, ambos se conocieron en París después de que ella se marchara hasta la ciudad de la luz para hacer un curso de literatura francesa. Por aquel entonces, Jaime ya se había convertido en economista.
Durante un año mantuvieron su relación en secreto hasta que el 23 de noviembre de 1994 la Casa del Rey anunció el compromiso matrimonial.
En noviembre de 1994, se anunció su compromiso con la infanta Elena después de muchos rumores que apuntaban a que la reina Sofía estaba encantado con su futuro cuñado, aunque no tanto el rey Juan Carlos ni la propia Elena, quien no terminaba de dar el paso.
La Infanta y el joven economista no fueron fotografiados juntos hasta comienzos de 1993, aunque ya habían tenido numerosos encuentros con anterioridad. En junio de 1994 resurgieron los rumores de boda en la "prensa del corazón", aunque la respuesta fue el mutismo oficial. Sin embargo, el 23 de noviembre de 1994, un escueto comunicado de la Zarzuela anunciaba el compromiso oficial de Doña Elena con Jaime de Marichalar.
El 18 de marzo de 1995 contrajeron matrimonio con Elena de Borbón el 18 de marzo de 1995 en la Catedral de Sevilla. Como consecuencia de esto comenzó a recibir el tratamiento de Excelencia. Por su matrimonio con la hija del que fuera rey de España, Jaime de Marichalar fue nombrado Caballero de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, y comenzó a recibir el tratamiento de excelencia. Además fue nombrado Caballero de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
La ceremonia se celebró en una llenísima catedral de Sevilla y acudieron miembros de todas las Familias Reales de distintas partes de Europa. Sevilla entera se echó a la calle y lució sus mejores galas. No hubo balcón del que no colgara un mantón de Manila, una bandera de España o una guirnalda. El enlace, el primero de los hijos de los Reyes de España, reunió a más de 1.500 invitados (para ser más exactos 1.513 que se acomodaron en los 179 bancos y 484 sillas dispuestas para la ocasión en la Catedral de Sevilla), de los cuales más de 300 eran miembros de 38 Familias Reales.
Para aquel día tan especial, doña Elena lució un vestido del modisto sevillano Petro Valverde mientras que Marichalar iba vestido con un elegante chaqué.
La celebración posterior tuvo lugar en los Reales Alcázares de la capital andaluza y el chef encargado de que todo saliera como estaba planeado fue Rafael Juliá.
Desde su matrimonio con Doña Elena, Jaime de Marichalar ostenta el título de duque de Lugo, ducado que el Rey otorgó a su hija el 3 de marzo de 1995, con motivo de su boda.
Tras convertirse en marido y mujer y recibir el título de duques de Lugo, otorgado por el rey Juan Carlos, además de que Jaime fue nombrado caballero de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, una corporación nobiliaria creada en 1670, el matrimonio fijó entonces su residencia en París, ciudad que abandonarían en 1997 para continuar viviendo su historia de amor en nuestro país.
Hijos
El matrimonio tuvo dos hijos, Felipe Juan Froilán que nació el 17 de julio de 1998 y Victoria Federica, que lo hizo el 9 de septiembre del año 2000. Ellos también tienen el tratamiento de Excelencia y de grandes de España.
El 17 de julio de 1998 la Casa del Rey comunicó el nacimiento del primer hijo de Jaime de Marichalar y la Infanta Elena, llamado Felipe Juan Froilán de Todos los Santos. Dos años más tarde, llegaba Victoria Federica de Marichalar y Borbón, ahora conocida con Victoria de Marichalar, quien sin duda se convertiría con el paso de los años en la niña de papá y quién heredaría su gusto por la moda convirtiéndose en una de la influencer de moda más seguidas y en su mejor acompañante durante su asistencia a las diferentes pasarelas del mundo.
Con sus dos vástagos, el economista mantiene una buenísima y estrechísima relación. «Cuando hablas con gente que los conoce los describen como niños de una familia desestructurada. No solo porque los padres se hayan divorciado, sino por cómo lo hicieron. Eso a los niños, cuando eran muy pequeños, les marcó muchísimo», confesó la periodista Silvia Taulés en una entrevista.
Problemas de Salud
Uno de los momentos más complicados en la vida de Jaime de Marichalar y que trastocó todos sus planes fue el accidente cerebrovascular que sufrió el 22 de diciembre de 2001. Sufrió de forma repentina una isquemia cerebral mientras practicaba deporte en una bicicleta estática y se le quedó paralizada la parte izquierda del cuerpo; algo de lo que se ha tenido que ir recuperando poco a poco.
Pero cuando Jaime de Marichalar se encontraba en uno de sus mejores momentos, la vida le jugó una mala pasada y en las navidades de 2001 mientras practicaba deporte con una bicicleta estática, sufrió una isquemia cerebral. Toda la Familia Real se volcó en darle, durante la convalecencia, el máximo apoyo posible y poco a poco su recuperación y sobre todo su tesón y ganas de vivir, le han permitido llevar una vida normal.
El 22 de diciembre de 2001, Jaime sufrió una isquemia cerebral, cuyas únicas secuelas han sido una leve cojera y problemas en la mano derecha.
Sin embargo, este no fue el único golpe con el que tuvo que lidiar Jaime de Marichalar durante estos años, pues en 2003, el matrimonio perdió el hijo que esperaba a los tres meses de gestación tras haber sufrido un aborto espontáneo.
El Divorcio de la Infanta Elena
En el año 2007, el 13 de noviembre, fue la Casa del Rey la encargada de anunciar que Jaime de Marichalar y Elena de Borbón ya no vivían juntos diciendo: "cese temporal de su convivencia matrimonial". Recalcaban que eso no significaba que fueran a divorciarse sin embargo, la separación oficial llegó en el año 2009.
Pero lejos de reinar la calma dentro del matrimonio, el 13 de noviembre de 2007 la Casa Real hacía público un comunicado que muy pocos hemos podido olvidar en el que anunciaba el "cese temporal en la convivencia" entre los Duques de Lugo. Meses, concretamente durante el mes de agosto, ya habían comenzado a circular rumores sobre una posible crisis entre la pareja, aunque en aquel momento ambos necesitan reflexionar por separado sobre el futuro de su matrimonio tomando en consideración siempre el bienestar de sus hijos y por aquel entonces también su condición de miembros de la Familia Real española antes de tomar cualquier decisión precipitada.
Los abogados de ambas partes confirmaron a través de una nota de prensa que se habían iniciado los trámites de mutuo acuerdo del divorcio. Jaime de Marichalar perdió su tratamiento de 'Excelencia' y el ser miembro de la Casa Real Española.
Y aunque en aquel momento su separación fue temporal y no tuvo consecuencias legales, el 21 de enero de 2010 la pareja ponía fin legalmente a sus doce años de matrimonio.
Hasta noviembre de 2009 no se confirmó lo que venía siendo un secreto a voces; tanto la infanta como el que ya era su exmarido habían tomado caminos por separado de «mutuo y común acuerdo». Algo que ratificaron en el mes de noviembre de ese mismo año. El 9 de febrero de 2010 quedaron divorciados legalmente.
El 15 de diciembre de 2009 ambos firmaron la ratificación del convenio de su divorcio ante un juez en Madrid. El expediente del divorcio se guardó en una caja fuerte de grado de seguridad IV en el juzgado correspondiente.
La relación entre la infanta Elena y Jaime de Marichalar siempre ha estado rodeada de rumores, y, según múltiples fuentes, no fue precisamente una historia de amor desde el inicio. Al igual que los reyes eméritos Juan Carlos y Sofía, el matrimonio de la infanta y el duque de Lugo nunca estuvo marcado por una gran pasión.
Elena y Marichalar discutían desde los primeros días, incluso durante el día de su boda. Cuentan algunas crónicas que, desde el principio, la infanta Elena deseaba divorciarse. Según se ha contado, llegó a comunicarle a su padre, el entonces rey Juan Carlos I, su deseo de separarse. Sin embargo, el rey le aconsejó que "aguantase" al igual que él lo hizo con la reina Sofía.
Elena intentó mantener la relación, pero su paciencia tenía un límite. Justo cuando decidió que había llegado el momento de anunciar la separación, Marichalar sufrió un ictus, lo que hizo que ella tuviera que retrasar su decisión hasta que él se recuperara.
Desde entonces, la relación entre Elena y Marichalar ha sido puramente cordial. En público apenas se les ha visto intercambiar gestos afectuosos, y en algunas ocasiones se han saludado con un par de besos, pero nada más.
Uno de los puntos clave que marcó su separación fue la diferencia en sus gustos y personalidades. Y las mayores discrepancias tenían lugar en su intimidad.
Marichalar tenía un enfoque mucho más experimental en las relaciones de pareja, mientras que Elena era más tradicional y conservadora. A Marichalar le gustaba explorar nuevas experiencias, mientras que la infanta no se sentía cómoda con esa dinámica.
Según varias fuentes, Elena no tenía un gran interés en lo íntimo y prefería un enfoque mucho más convencional. La biógrafa Nuria Tiburcio, en su biografía no autorizada de la infanta, afirmaba que Elena vio en Marichalar a una persona divertida y carismática, pero nunca se enamoró físicamente de él.
Vida Después del Divorcio
Lo cierto es que, en todo este tiempo, Jaime de Marichalar siempre ha intentado pasar desapercibido. Las pocas ocasiones que le hemos visto ha sido del brazo de su hija, Vic, o en algún desfile de moda en París.
Jaime de Marichalar huye de la prensa cada vez que puede. A pesar de que lleva más de 30 años en el foco público, el que fuera marido de la infanta Elena no se ha acostumbrado a la exposición. Es por eso que, de forma general, no suele contestar a ninguna de las preguntas de los periodistas, centrándose en su lado más personal y en su trabajo.
Desde que se divorciara de la hija del rey emérito, no se ha coincido que Jaime rehiciese su vida sentimental y ha preferido centrarse en la Moda, que forma parte de su profesión.
Aún así, se sabe que Jaime reside en un exclusivo tríplex en uno de los barrios mejor valorados de Madrid; Salamanca. Este, además, fue el domicilio familiar que compartió junto a la que era su mujer y sus dos hijos, Vic y Felipe. Allí estuvieron durante dos años hasta que llegó el famoso «cese de la convivencia» que fue el preludio a su divorcio. La casa cuenta con dos plantas, una parte de ático, varias plazas de garaje, ascensor directo y con un número de vecinos muy exclusivos.
Una vivienda que el propio Marichalar decoró y diseñó a su gusto después de comprárselo a familia Corsini después de heredar una importante cantidad de dinero de una tía suya.
«Desde hace unos años Jaime quiere desprenderse de él, porque es demasiado grande. Solo utiliza parte de la casa y ya no da cenas como antes. Al pasar más tiempo fuera de España, su vida social la tiene en París, en Italia o en Nueva York, donde sigue acudiendo a sus citas con el doctor Valentín Fuster, que fue quien le trató cuando sufrió el ictus y con el que mantiene una sólida amistad», apuntan en Vanitatis.
Así, podría ser que el exmarido de la infanta Elena haya decidido deshacerse de su piso, que estaría valorado en varios millones de euros. «Lo que pasa es que el precio que comentaba en privado era demasiado alto. Más de diez millones de euros. Los únicos que lo pueden comprar son familias venezolanas, mexicanas o colombianas que una vez que controlan el barrio de los Jerónimos están adquiriendo propiedades en este barrio. El tener acceso directo por el garaje es un atractivo. Esta gente está acostumbrada a esa seguridad», apostillan en el mencionado diario.
Un alto tren de vida que Marichalar divide entre distintas capitales europeas. Es por eso que es muy normal verle en París, por ejemplo, durante la Semana de la Moda, o, también, en la ciudad de los rascacielos, donde comparte veladas con amigos.
Probablemente, una de las piezas más importantes de la vida de Jaime de Marichalar son sus amigos. Su círculo más cercano está formado por personas pertenecientes a la jet set pero, también, con gusto para la moda. Como es el caso de Naty Abascal.
La última vez que concedió una declaración pública fue en el año 2018, a la revista Vanity Fair, en la que habló de la moda y el lujo. Desde entonces, y sobre todo desde que rompió con la infanta Elena, ha intentado siempre pasar de forma discreta.
Siempre ha mantenido una relación cordial y respetuosa con la Casa Real.
