La solidaridad siempre ha sido una característica distintiva de Isabel Gemio. Conocida comunicadora, Isabel Gemio (64 años) está profundamente comprometida con su Fundación, dedicándose a divulgar la existencia de patologías poco comunes y a impulsar la investigación científica para mejorar la calidad de vida de los afectados y sus familias.
Un Compromiso Personal
Esta encomiable labor surgió tras el diagnóstico de su hijo, Gustavo (28), con distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad degenerativa. "Esta enfermedad es cruel y terrible, pero tengo la suerte y la bendición de tener a mi hijo en mi vida", ha manifestado Isabel.
La Fundación Isabel Gemio se dedica a la investigación de Enfermedades Neuromusculares, Distrofias Musculares y otras Enfermedades Raras. "Quieren estar a mi lado. Así ven todo lo que hay detrás porque somos solo tres personas en la fundación. Nunca se tira la toalla", ha aseverado Isabel orgullosa, fuerte y con gran entereza.
Maratón solidaria con Isabel Gemio en Onda Cero contra las enfermedades raras
Evento Benéfico y Apoyo de Celebridades
Para fomentar la investigación de enfermedades raras, se celebró un gran evento benéfico a favor de la entidad solidaria que preside Isabel Gemio. Numerosos rostros conocidos se han desplazado hasta el Real Casino de Madrid para disfrutar de la cena conmemorativa del XVII aniversario de la organización que lleva su nombre de Gemio.
Isabel no ha estado sola en esta noche tan emotiva para ella. Pedro Ruiz (77), José Manuel Parada (71), Cristina Tárrega (57), Sofía Cristo (41), Pedro Piqueras (69) o Paula Vázquez (50), entre otros famosos, han arropado a la comunicadora.
Sinceridad y Reflexiones Personales
El año pasado, Isabel Gemio se abrió en canal en el pódcast Drama Queens. Y ahondó: "Creía que la enfermedad de mi hijo iba a poder conmigo." Gemio ocultaba todos sus sentimientos; sólo se abría con sus psicólogos, su pareja de entonces y algún que otro amigo, pero nunca recurrió al amparo de su madre. "La pobrecita sufría muchísimo y no quise trasladarle todo eso, ni quise adelantarle lo que venía. Afortunadamente, se murió antes de saber lo que le esperaba a su nieto", deslizó.
Isabel Gemio se ha sentado a charlar con la periodista y colaboradora de Espejo Público Pilar Vidal. La que fuera presentadora de 'Sorpresa, sorpresa' y uno de los rostros más conocidos de la televisión de los años 90 se ha sincerado en el podcast que presenta Vidal. A sus 56 años Isabel Gemio ha hablado del difícil momento profesional que atraviesa y de cómo la enfermedad de uno de sus hijos le cambió por completo el modo de entender la vida.
Cuenta que cuando su hijo Gustavo tenía 9 meses le llevaron al pediatra. El pequeño había sido adoptado y era pertinente realizarle una batería de pruebas que certificaran que el niño se encontraba en buen estado. Fue entonces cuando el pediatra comenzó con las pruebas de rutina y empezó a ver algunos parámetros que no le gustaron. Al poco tiempo Isabel tuvo el diagnóstico: le dijeron que el pequeño tenían una distrofia muscular. Los médicos le explicaron que los niños que padecen esta enfermedad suelen morir en torno a los 15 años. Una noticia que cayó como una bomba en la vida de Isabel. "Empiezas a informarte y el tsunami te arrasa", reconoce. "Pensé que la enfermedad de mi hijo podría conmigo".
Dificultades Profesionales y Opiniones
Además de sincerarse sobre uno de los momentos más difíciles a nivel personal, Isabel Gemio le ha contado a Pilar Vidal que en ahora mismo vive una etapa complicada en lo profesional. No contaba con quedarse sin trabajo a los 56 años después de décadas en la televisión y la radio. Cree que esta falta de oportunidades puede deberse a su falta de contactos: "No sé moverme en los despachos". Considera que si hoy en día regresara al mundo de la comunicación podría incluso hacerlo mejor que hace 10 años y le extraña que no haya ningún hueco en ninguna franja horaria para poder desarrollarse como profesional.
La periodista Laura Fa cree que hay edadismo en el mundo de la comunicación. Añade además que si Isabel Gemio no tiene un hueco en la radio eso es porque hay personas mejores que ella. Entiende Laura Fa que con 56 años aún eres joven y quieres trabajar pero mantiene que "hay un momento en la vida en el que entiende que si no trabajo es que a lo mejor hago algo que no ayuda a que eso pase". "A lo mejor lo de no moverse en los despachos influye y también que no ha sembrado bien en los últimos años", apuntaba.
Belleza y Aceptación del Tiempo
Pocos rostros hay tan conocidos en el panorama nacional de la radio y la televisión como Isabel Gemio que, desde que saltó a la fama en los años 80, ha vivido una trayectoria imparable, consolidándose como uno de los personajes más queridos de la pequeña pantalla (donde también ha participado en programas como 'Bake off: famosos al horno') y también como todo un referente de belleza. A sus 64 años, la artista presume del cutis que le dejó su madre en herencia, pero asegura que, parte de la luminosidad de su piel se debe a "tener mucho sexo", según le contaba a Toñi Moreno en 'Un año de tu vida', el programa que esta conducía en Canal Sur.
"Ayer una señora en Instagram me dijo que cuidadito con tanto arreglito en la cara, y es lo mejor que me pueden decir, porque no me he hecho nada", contaba orgullosa en el programa de Antena 3, asegurando que "Si tuviera que operarme... no lo voy a hacer", afirmaba contundente. ¿Lo más sorprendente? Que asegura que no se cuidaba la piel hasta cumplir los 50 años.
A pesar de que siempre se muestra orgullosa de su buen envejecimiento y agradecida a su madre por la herencia genética que le dejó y que le permite lucir, a sus 64 años, un rostro luminoso y sin apenas arrugas, Isabel Gemio explicaba en el formato de Sonsoles Ónega, que no tiene miedo a cumplir años. "Creo que hay que aceptar el paso del tiempo. No obstante, era en el programa de Toñi Moreno donde confesaba que, hasta que no pasó la barrera de los 50, no fue realmente consciente de la importancia de ser constante con el cuidado de su piel.
Considerada una de las periodistas más importantes de nuestro país, Isabel Gemio ha presentado los programas más icónicos de la televisión de los años 90 como 'Lo que necesitas es amor' o 'Sorpresa, sorpresa'. Sin olvidar su extensa trayectoria profesional en la radio, medio que considera mucho más personal que la televisión.
Reivindicación de la Naturalidad y el Papel de la Mujer
A sus 64 años, Isabel Gemio tiene clara su postura sobre los retoques estéticos y lo expresa sin ningún tipo de rodeo: "Yo no quiero que pase el tiempo y tener la cara estirada como si no quisiera aceptar lo que he vivido", ha afirmado con total contundencia.
Teniendo claro que aboga por la naturalidad, Isabel Gemio también ha querido reivindicar el papel de la mujer en televisión. Concretamente, ha decidido abordar la presión sobre su apariencia física que continúa siendo cuestionada con demasiada frecuencia. "¿Cuántas mujeres hay con canas dando la cara en la televisión?", ha comentando, poniendo el foco en una realidad que muchas veces pasa desapercibida.
Esto se ve reflejado en que muchos presentadores sí que lucen con orgullo sus canas sin que sea un defecto, incluso a veces se consideran más "atractivos e interesantes", tal como ha comentado Sonsoles Ónega.
Regreso a la Radio y Nuevos Proyectos
Isabel Gemio (Albuquerque, Badajoz, 1961) vuelve a la radio. El 1 de septiembre se pone al frente de El último tren, cada noche desde las 23:30 h en RNE. “La noche tiene algo especial, una calma y sosiego necesarios para hablar tranquilamente, para abrirse. A esa hora ya viene una cansada de política, de actualidad, de ruido… Queremos hablar de temas intemporales pero que afectan a la gente: solidaridad, cultura, música, medio ambiente... Y siempre buscando las historias que hay detrás.
El nombre del magacín nocturno alude a su hora de emisión pero también es una metáfora: “En la vida pasamos por etapas, por estaciones, y no sabemos cuál será la definitiva. En segundo lugar, viajar en tren te permite reflexionar y por último, que la vida pasa a una velocidad que coincide con la alta velocidad de los trenes actuales. Porque yo he llegado a mi edad ¡y no me lo creo! (risas).
“Hemos recibido más de cien proyectos de investigación que se están evaluando. Explica Isabel que es mucha la gente que necesita ser escuchada: “Como estoy en la calle y hablo con taxistas, cajeras, en la farmacia, en la modista, en la frutería, en... me cuentan sus problemas: cuidar a sus padres, que se han quedado en paro, problemas para llegar a final de mes… Nada más que tienes que poner el oído y escuchar lo que le pasa a la gente.
En una entrevista reciente comentaba que se sentía cómoda al incorporarse a una emisora que no practica el “edadismo”. Y es que es su fichaje se une a los de Juan Ramón Lucas, Ángeles Caso, Rosa María Molló y David Quintero, entre otros profesionales de riquísima trayectoria: “Creo que la experiencia es importante. Las nuevas ideas y la juventud son una fuerza increíble pero deben ser complemento. Desde la madurez tenemos mucho que aportar y, sobre todo, criterio.
Secretos para Mantenerse en Forma
Ir al gimnasio no siempre es divertido. De hecho, salvo que seas muy fan del fitness, es posible que te cueste encontrar las fuerzas para ir a entrenar, para ponerte en forma. Pero lo importante es hacerlo, aunque cueste, porque los resultados merecen la pena. Prueba de ello es Isabel Gemio, que a sus 64 años está estupenda. Y es que, aunque Gemio reconoce que hay algo de genética de su lado, si luce tan estupenda como lo hace a los 64 años es porque no ha dejado jamás que la pereza o el aburrimiento la vencieran.
A partir de cierta edad, en especial cuando la menopausia llega a nuestras vidas, es habitual que empecemos a acumular más grasa. Es por eso por lo que, con la edad, muchas mujeres engordan, ven que su piel está más flácida y experimentan estos otros tantos cambios, tanto físicos como mentales, de los que nos advierten todos los expertos.
Como explica el nutricionista Javier García en Lecturas, los cambios que experimentamos con la edad y la menopausia son inevitables. Pero podemos paliar muchos de sus síntomas con una buena alimentación y ejercicio físico, que debemos aplicar a nuestras vidas mucho antes de que lleguen estos cambios tan bruscos. “No vamos a andar con tonterías”, dice en la entrevista citada, “el ejercicio para mí es fundamental”.
“Me da igual”, explica, “me voy todos los días que puedo al gimnasio. Camino mucho. Me gusta la naturaleza”, enumera, y como colofón, explica que para ella también es clave tener “paz mentalmente”. Para esto último, la presentadora hace meditación todos los días, se rodea de gente que la “nutre muchísimo” y se cuida de esperar demasiado de los demás. “Creo que todo está en el interior”, asegura, “fuera no puedes esperar nada. Fuera hay vanidad, máscaras sociales, mucha hipocresía. Cuando pasas grandes adversidades en la vida, yo creo que solamente encuentras respuestas dentro de ti, no hay más”.
Aunque no siempre nos apetezca entrenar, y como dice Gemio, a veces en el gimnasio podemos aburrirnos “como una ostra”, hay algunos trucos de experto que podemos usar para reducir el hastío en el entrenamiento y mejorar la adherencia. Porque al final, todo se trata de eso, de introducir en nuestra rutina hábitos saludables que podamos mantener en el tiempo.
- Elige el deporte que más te guste. El mejor entrenamiento es el que se hace.
- Hazlo en grupo. La mejor forma de conseguir adherencia en el deporte es hacerlo en compañía de otras personas.
- Cambia de ejercicio cada 2 semanas. Si te has decidido por una rutina de entrenamiento de fuerza, cámbiala cada dos rutinas.
- Entrena con temporizador, no con repeticiones. Usa el método EMOM (cada minuto haces un ejercicio) o TABATA (20 segundos de ejercicio, 10 segundo de descanso).
Inicios en la Radio y Éxito en la Televisión
Isabel Gemio nació en Alburquerque, provincia de Badajoz, y en vez de nacer, como se suele decir habitualmente, con un pan bajo el brazo, lo hizo con un micrófono. Tenía tan solo 17 años cuando probó, por vez primera, la magia de las ondas y en ellas se quedó atrapada. De Extremadura se marchó a Radio Gerona (SER) y comenzó a ser conocida por los más aficionados a la radio como Isabel Garbi, La chica de la radio como se titulaba un programa con el que alcanzó, podríamos decir, el estrellato radiofónico.
Entró en el mundo de la televisión con un programa infantil, Los sabios junto a Andrés Caparrós. Luego, encontró su lugar en Telesur con el programa Hoy mismo. Desde ese momento, Isabel Gabi volvió a ser Isabel Gemio, una de las presentadoras más queridas de la historia de la televisión en nuestro país. Muchos de los programas que ha presentado se convirtieron en líderes de audiencia. Tal vez, esa mezcla de profesionalidad y puro corazón; esa fortaleza que se quebraba sutilmente con las historias tristes que circulaban por sus programas: de Lo que necesitas es amor a Sorpresa, sorpresa, pasando por el Hay una carta para ti, Isabel Gemio se introducía, a través de la pequeña pantalla, en el corazón mismo de las familias.
Vida Personal y Familia
Si bien es cierto que siempre ha sabido estar ante los micrófonos y las cámaras, Isabel Gemio ha intentado mantener su vida privada en un segundo plano. Durante ocho años estuvo unida sentimentalmente al periodista Luis Arribas Castro, quien era 26 años más mayor que ella y quien acabó conquistándola a fuego lento. "Arribas Castro fue el gran amor de mi vida. Me doy cuenta de que lo sigo echando de menos. Te llegaba al alma, era alguien muy tierno, con un gran corazón" declaraba Isabel en la emisora RAC1 tras el fallecimiento del locutor en febrero de 2006.
Tras esta ruptura sentimental, Isabel realiza un viaje a Cuba donde conoce al escultor Nilo Manrique, con quien la comunicadora cumple su gran sueño de formar una familia después de que él abandonara la isla y se estableciera en España. El año 1997 fue inmejorable, la pareja se casó el 7 de abril a través de una ceremonia íntima y civil en San Sebastián de los Reyes, Madrid y ese mismo año, llegó a sus vidas su primer hijo, Gustavo, al que adoptaron con tan sólo diez meses. Dos años después, y fruto del buen momento sentimental que atravesaban, nació el 30 de enero el menor de sus hijos, Diego.
Sin embargo, su matrimonio comienza a hacer aguas y la pareja se separa en enero de 2002 aunque se reconcilia en enero de 2003. Pero la relación ya está terriblemente deteriorada y aunque ambos luchan por que lo suyo salga a flote acaban ratificando su divorcio en 2005.
La Enfermedad de su Hijo Gustavo y la Creación de la Fundación
Ese es quizás el año horribilis para Isabel, quien da a conocer que su hijo Gustavo padece la enfermedad de Duchenne, una grave afección degenerativa muscular y que su esperanza de vida, por lo general, no es de más de 15 años, aunque este gran luchador ya va camino de los 30. Abatida tras este diagnóstico, la periodista atravesó una fuerte depresión que logró superar, en parte, por el coraje de su niño, quien le daba las fuerzas necesarias para transformar las sombras de su vida en aprendizaje. Es por este motivo y tras asumir que no existe cura para este mal cuando la periodista crea la Fundación Isabel Gemio, una organización para la investigación de Enfermedades Neuromusculares, Distrofias Musculares y otras Enfermedades Raras.
"Estuve como una zombi durante mucho tiempo. Asumir la enfermedad de mi hijo me llevó años. Imagínate, una década en organizar y poner en marcha la fundación. Pues yo creo que tardé diez años en asumirlo. Cuando lo asumí y acepté que era lo que había entonces me pregunté qué podía hacer. Y la fundación me pareció una buena iniciativa. Asimilar un diagnóstico de estas características lleva mucho tiempo porque es una enfermedad incurable que no tiene tratamiento en el mundo" declaraba Isabel a HOLA.COM.
Premios y Reconocimientos
Comunicadora nata, Isabel continúa compaginando lo mejor que puede su familia con su profesión realizando diversas colaboraciones tanto en radio como televisión pues su impecable currículum la precede y como bien dice ella solo le gusta "comunicar, contar historias y hacer preguntas". Ha obtenido dos premios TP de Oro, un Micrófono de Plata, dos Antena de Oro, un Micrófono de Oro, el premio del Club Internacional de la Prensa y el Garbanzo de Oro. Es uno de los nombres indispensables de la comunicación de nuestro país, con una carrera repleta de éxitos tanto en las ondas como en la televisión.
En este lapso de tiempo ha seguido con su importante labor como presidenta de la Fundación Isabel Gemio, destinada a la investigación de patologías neuromusculares, distrofias musculares y otras enfermedades raras como la que padece su hijo mayor, Gustavo. Se emociona hasta las lágrimas al hablar de él y de Diego, el pequeño de la familia, y nos muestra su lado más íntimo y humano detrás de la estrella mediática.
Cuando pasas por momentos difíciles, echas de menos tener la mente ocupada, así que me ha venido muy bien.
Depende. Yo el foco ya no lo necesito, mi vanidad está cubierta y mi ego lo tengo bastante controlado. Para eso hago meditación y me metí en el mundo espiritual hace muchísimos años con el fin de aceptar todo esto. ¡No te lo puedes imaginar! Por eso no echo de menos la primera línea. Se paga muy caro el precio en este país. Y no depende de ti, así que te dedicas a trabajar y a vivir tu vida.
Desgraciadamente no, hay más edadismo que nunca. No hay mujeres mayores en la televisión, tampoco con canas... pero hombres sí. Eso quiere decir algo, la sociedad todavía rechaza a la mujer madura. En la radio, hasta no hace demasiado tiempo, las profesionales nunca habían hecho las mañanas, un horario tan importante. Ahora está Àngels Barceló. A lo mejor es que se nos dan peor los despachos, porque hay que pisar mucha moqueta. Quizá yo tampoco he sabido moverme ahí.
Solamente puedo dar gracias por todo lo que he vivido, por toda la gente que he conocido y por el cariño que recibo allá donde voy. Cuando me despidieron de la radio y me quedé sin trabajo a los 56 años. Fue un shock. Yo estaba preparada y mentalizada para que la fama y el interés por mí decayera con la llegada de nuevas caras, pero esa situación me llegó en pleno éxito. He aprovechado la vida al máximo. En estos ocho años he hecho un documental, he escrito un libro, he hecho entrevistas en mis redes, en mi canal de YouTube... Aprendí a vivir de otra manera, porque yo desde los 16 años no había parado de trabajar y, de repente, no tenía dónde ir cada mañana.
No, la vida ya me ha sorprendido tanto que no merece la pena pensar demasiado en ello. Eso te crea mucha angustia e incertidumbre y por eso hay tanto sufrimiento. He aprendido a disfrutar del momento, a no planear más allá de un mes.
