Es natural que las madres se preocupen ante la posibilidad de que sus bebés presenten intolerancia a la lactosa. Aunque no es muy común en los bebés, puede aparecer en algunos casos, generalmente después de los tres años. Sin embargo, en ciertas situaciones, sí puede manifestarse desde el nacimiento.
La lactosa es un azúcar presente en la leche y productos lácteos, así como en otros alimentos como pan, cereales y alimentos procesados. La intolerancia a la lactosa es un problema digestivo causado por la incapacidad del organismo para digerir este azúcar.
Es crucial diferenciar la intolerancia a la lactosa de la alergia a la leche. La alergia a la leche, que involucra al sistema inmunitario, tiende a desaparecer durante el primer año de vida, mientras que la intolerancia a la lactosa es un trastorno digestivo debido a la falta de la enzima lactasa.
Según la Asociación Española de Pediatría, la intolerancia a la lactosa puede ser:
- Primaria: Debido a la pérdida progresiva de la lactasa intestinal, común en adultos y niños mayores.
- Secundaria: Causada por otra enfermedad que daña la superficie del intestino, siendo transitoria y normalizándose en poco tiempo.
Principales Síntomas de la Intolerancia a la Lactosa en Bebés y Niños
La intolerancia a la lactosa se produce cuando el intestino no produce suficiente enzima lactasa, encargada de digerir la lactosa. Al no tener suficiente enzima, la lactosa no se digiere completamente, permanece en el intestino y es fermentada por la flora intestinal, generando gas y otras sustancias. Esto causa heces más líquidas y molestias gastrointestinales.
Presta atención a estos síntomas de intolerancia a la lactosa en bebés para poder deducir si tu chiquitín sufre intolerancia:
- Diarrea: Las personas que no toleran bien la leche tienden a defecar heces blandas o líquidas cuando la consumen.
- Estreñimiento: El estreñimiento es un síntoma menos habitual que la diarrea en los bebés con intolerancia a la lactosa, pero también es una consecuencia relativamente común de la ingesta de leche en pequeños que no la toleran bien.
- Náuseas, regurgitación y vómito: Otro síntoma típico en bebés intolerantes a la lactosa son los eructos, las náuseas y las regurgitaciones al consumir leche.
- Gases y flatulencias: Los bebés con intolerancia a la lactosa con frecuencia sufren problemas relacionados con la producción excesiva de gases cuando toman leche.
- Sonidos intestinales: El movimiento de gases y de líquidos en el intestino produce sonidos intensos en algunas circunstancias.
- Hinchazón del vientre: La acumulación de gases y la tensión en la musculatura del aparato digestivo llevan muchas veces a la hinchazón del vientre en bebés con intolerancia a la lactosa que consumen leche.
- Dolor abdominal y cólico: El dolor abdominal es bastante frecuente como síntoma de la intolerancia a la lactosa.
Es importante recordar que la intolerancia a la lactosa no siempre es igual. Existen varios tipos:
- Intolerancia primaria: Este es el tipo de intolerancia más frecuente, sin embargo, no suele dar comienzo hasta los 3 años de edad.
- Intolerancia secundaria: Se trata de un tipo de intolerancia que tiene su origen en un daño que se ha producido en el intestino debido a alguna patología, cirugía o lesión.
- Intolerancia congénita: Esta es la clase de intolerancia a la lactosa en bebés que puede ser más preocupante puesto que está presente desde el nacimiento e impide que el recién nacido consuma leche materna.
- Intolerancia a la lactosa por deficiencia madurativa: Esta se da cuando el sistema digestivo del bebé no ha madurado por completo debido al parto prematuro.
¿Qué es la intolerancia a la lactosa en un bebé?
¿Cómo se Diagnostica la Intolerancia a la Lactosa?
Para diagnosticar la intolerancia a la lactosa, el pediatra preguntará por antecedentes médicos familiares y alimentarios. Se pueden realizar las siguientes pruebas:
- Prueba de hidrógeno en el aliento: Se mide el nivel de hidrógeno en el aliento antes y después de beber una solución con lactosa. Un aumento en los niveles de hidrógeno indica intolerancia.
- Examen de acidez en la materia fecal: Se examina la acidez en las heces de bebés y niños pequeños. La presencia de glucosa en las heces puede indicar lactosa no digerida.
- Endoscopia: En casos persistentes, se puede realizar una endoscopia para medir los niveles de lactasa en el intestino.
A continuación, se presenta una tabla que resume los tipos de intolerancia a la lactosa, sus causas y características:
| Tipo de Intolerancia | Causa | Características |
|---|---|---|
| Primaria | Disminución de la producción de lactasa con la edad (genética) | Común en adultos, comienza alrededor de los 3 años. |
| Secundaria | Daño intestinal por enfermedad, cirugía o lesión | Temporal, remite al recuperarse de la enfermedad subyacente. |
| Congénita | Deficiencia genética de lactasa | Presente desde el nacimiento, impide el consumo de leche materna. |
| Por Deficiencia Madurativa | Sistema digestivo inmaduro en bebés prematuros | Temporal, mejora con la maduración del sistema digestivo. |
Tratamiento de la Intolerancia a la Lactosa
El tratamiento depende de la gravedad de los síntomas. En algunos casos, los bebés y niños pueden consumir pequeñas cantidades de productos lácteos sin experimentar síntomas. Si los síntomas son graves, puede ser necesaria la supresión total de la lactosa en la dieta.
El pediatra puede recomendar:
- Dieta sin lactosa: Eliminar alimentos que contengan lactosa y sustituirlos por alternativas sin lactosa o vegetales.
- Suplementos vitamínicos: Para asegurar una ingesta adecuada de nutrientes.
- Asesoramiento nutricional: Un nutricionista puede sugerir alimentos alternativos que aporten los nutrientes necesarios.
Es fundamental consultar con el pediatra para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado. La lactancia materna proporciona la mejor nutrición para los bebés, y en muchos casos de intolerancia a la lactosa, se puede continuar con la lactancia bajo supervisión médica.
¿Puedo Seguir Amamantando Si Mi Bebé Tiene Intolerancia a la Lactosa?
Si el bebé es intolerante a la lactosa ¿puedo seguir amamantando? La leche materna contiene todos los nutrientes necesarios para alimentar e hidratar al bebé recién nacido. Si tu bebé tiene intolerancia a la lactosa congénita o galactosemia, entonces sí será necesario interrumpir la lactancia materna, acudir a un pediatra de inmediato y seguir al pie de la letra las recomendaciones.
Como puedes comprobar, la intolerancia a la lactosa en bebés no es algo de que deba preocuparte en exceso. La intolerancia congénita y la galactosemia son enfermedades muy raras y la intolerancia primaria no aparecerá hasta que tu bebé haya iniciado la alimentación complementaria, por lo que no interfiere nunca con la lactancia materna. Si tu bebé es prematuro y notas síntomas de intolerancia, consulta con el pediatra las posibles opciones.
En el caso de los bebés menores de 6 meses con lactancia materna exclusiva, no se debe suspender la lactancia ya que además de lactosa, la leche materna contiene bacterias que ayudan a recuperar la flora intestinal.
Alimentación para Bebés con Intolerancia a la Lactosa
Las recomendaciones dietéticas variarán en función del tipo de intolerancia que se le diagnostique al bebé. El pediatra o especialista valorará cada caso particular, por lo que es importante seguir sus indicaciones. El caso más delicado es el de la intolerancia congénita, que como ya hemos mencionado es extremadamente raro. El especialista realizará las recomendaciones, haciendo especial hincapié en la sustitución de la leche materna o de fórmula por una leche de fórmula específica sin lactosa.
Cuando los bebés ya comienzan a tomar otro tipo de alimentos, al igual que en la población adulta que presenta intolerancia a la lactosa, se deberán tomar ciertas precauciones en cuanto a los alimentos que se incorporan a su dieta, y siempre se deben seguir las recomendaciones del especialista. Los padres deben leer con cuidado las etiquetas ya que la lactosa forma parte de muchos alimentos procesados y se encuentra donde menos lo esperamos.
¡Que no cunda el pánico! La lactosa es un tipo de carbohidrato. Esta presente en la leche de todos los mamíferos. Aproximadamente el 40% de las calorías de la leche materna proceden de la lactosa. La lactosa está formada por dos azúcares que son imprescindibles para el desarrollo del bebé: Glucosa y Galactosa.
La intolerancia y alergia nunca son lo mismo. Una alergia alimentaria o reacción alérgica es una respuesta exagerada del sistema inmunitario, mientras que la intolerancia es un trastorno digestivo.
