El embarazo provoca numerosos cambios en la fisiología de las futuras madres, y uno de ellos es la leucorrea. En el Hospital CIMA contamos con una Unidad de Maternidad donde cuidamos de ti durante el embarazo, parto y postparto. Este aumento del flujo vaginal en el embarazo, aunque común, puede generar ciertas inquietudes en quienes lo sufren, ya que puede presentarse de distintas maneras y tener diferentes significados.
Durante los meses de gestación, es habitual experimentar un aumento en el flujo vaginal que se conoce comúnmente como leucorrea. Este flujo suele ser blanco, ligeramente espeso y sin olor, y se produce debido a los cambios hormonales y al aumento del flujo sanguíneo en la zona vaginal, algo completamente normal durante esta fase de la vida de una mujer. Con este incremento, el cuerpo intenta prevenir infecciones formando una barrera protectora en el cuello uterino.
Sin embargo, no todos los cambios que afectan al flujo vaginal pueden ser considerados normales. Si el flujo cambia de color o presenta un olor fuerte, podría ser signo de infección, como vaginosis bacteriana, o de estar sufriendo una enfermedad de transmisión sexual (ETS). En este tipo de casos, lo más recomendable es pedir cita con el equipo de ginecología del Hospital CIMA.
Aunque un aumento en el flujo puede ser uno de los primeros síntomas de embarazo, hay muchas otras razones por las que una mujer puede experimentar cambios en su flujo vaginal, como cambios hormonales, ovulación o infecciones de distintos tipos. El flujo blanco durante el embarazo es el más común en los primeros compases, que además suele ser ligeramente espeso y sin olor, y se produce a causa del aumento de los niveles de estrógeno y el mayor flujo de sangre hacia la zona vaginal.
Algunas mujeres, además de la leucorrea, también pueden experimentar el llamado sangrado de implantación, que es ligero y de color marrón o rosado claro, algo que tiende a ocurrir entre 7 y 12 días después de la fecundación.
Tipos de flujos en embarazadas
Conocer los diferentes tipos de flujos durante el embarazo es importante para saber identificar cuándo son normales y cuándo pueden ser señal de alguna complicación.
- Secreción mucosa: Este tipo de flujo vaginal es común en el embarazo, ya que ayuda a mantener la vagina limpia y a prevenir infecciones. Su cantidad puede ir en aumento a medida que avanza el embarazo.
- Flujo hemático: Este tipo de sangrado puede ser motivo de preocupación durante el embarazo. Aunque un ligero manchado puede ser normal al inicio del periodo de gestación o tras un examen pélvico, un sangrado más intenso requiere de atención médica inmediata, ya que puede ser la manifestación de complicaciones como un embarazo ectópico o un aborto espontáneo.
- Líquido amniótico: El líquido amniótico es el fluido que rodea y protege al bebé en el útero. Un goteo o flujo constante de un líquido claro y acuoso puede indicar la ruptura prematura de membranas. Se trata de un signo de parto prematuro, por lo que si se detecta un flujo constante de un líquido claro y acuoso, es primordial consultar con un especialista.
- Secreción de la candidiasis vaginal: La candidiasis vaginal es una infección por hongos común durante el embarazo debido a los cambios en el pH vaginal. Se caracteriza por un flujo blanco y grumoso, similar al requesón, acompañado de picazón y ardor. Debe ser tratada por un ginecólogo.
- Manchado: El manchado es un ligero sangrado que puede ocurrir en varias etapas del embarazo. A menudo es inofensivo, pero siempre debe ser consultado con un médico.
El flujo es un síntoma de embarazo?
Un aumento en el flujo vaginal, especialmente la leucorrea, puede ser uno de los primeros signos de embarazo. Sin embargo, no es un indicador definitivo por sí solo y debe ser tenido en cuenta junto con otros síntomas.
¿Cómo diferenciar el flujo de ovulación y el flujo de embarazo?
El flujo de ovulación suele ser claro y elástico, lo que indica un estado de fertilidad. Por otro lado, el flujo típico del embarazo tiende a ser más espeso y blanquecino. La mejor manera de confirmar el embarazo es a través de una prueba de embarazo y la consulta con un profesional sanitario.
¿De qué color puede ser el flujo cuando estás embarazada?
El color del flujo vaginal durante el embarazo puede variar, y entender estos cambios es importante para identificar si son normales o si indican algún problema que requiera de atención por parte del equipo médico del Hospital CIMA.
- Flujo amarillento: Un flujo amarillo durante el embarazo puede ser anormal y sugerir una infección, como la clamidia o la tricomoniasis, que pueden causar también picazón, ardor y enrojecimiento genital. En caso de presentar un flujo amarillento, es importante consultar a un médico.
- Flujo blanco o lechoso: El flujo blanco o lechoso, conocido como leucorrea, es común durante los meses de gestación, aunque debe ser inodoro y de textura viscosa. En caso de presentar mal olor, lo mejor es acudir a un centro médico de confianza.
- Flujo marrón o verdoso: El flujo marrón en el embarazo puede ser causado por sangre vieja, y es considerado un síntoma temprano de embarazo, por lo que es necesario acudir a una consulta de Ginecología como el del Hospital CIMA para confirmar las sospechas e iniciar un seguimiento. Por otro lado, un flujo verde en el embarazo puede ser señal de una infección más seria y requerir de atención médica temprana. Pide cita con el equipo de Ginecología.
Higiene íntima durante el embarazo
Mantener una correcta higiene íntima durante el embarazo es esencial para la salud tanto de la madre como del bebé porque, de otro modo, ambos serían más susceptibles a sufrir distintas infecciones y molestias. Seguir estos pasos permitirá a cualquier mujer embarazada minimizar riesgos en este sentido.
- Realizar un lavado suave de la zona íntima una vez al día con jabones neutros o geles íntimos de pH neutro.
- Es preferible usar ropa interior de algodón transpirable a materiales sintéticos.
- Resulta conveniente secar la zona íntima suavemente para evitar una humedad excesiva.
- Evitar duchas intravaginales, ya que pueden alterar la flora vaginal natural.
- Siempre limpiarse desde la zona perianal de adelante hacia atrás, para evitar la transferencia de bacterias.
- Evitar productos desinfectantes y sprays vaginales a no ser que sean expresamente prescritos por un médico.
Una vez confirmado el embarazo, una de las mejores formas de descartar posibles alteraciones en los cromosomas del bebé es recurrir al test prenatal no invasivo Veriref o Veriref Gold.
Causas del flujo en el embarazo
Existen diferentes factores que pueden estimular la aparición de flujo vaginal y su cantidad durante el embarazo. Algunas no tienen importancia y otras deben ser atendidas por un especialista. Las principales causas son:
- Cambios hormonales en el cuerpo femenino.
- Aumento del flujo sanguíneo hacia el cuello uterino y la vagina.
- Formación del tapón mucoso, que tiene apariencia de moco.
Infecciones en el embarazo
Las embarazadas están más predispuestas a tener infecciones por bacterias u hongos, porque se encuentran en un estado en el que están más bajas de defensas. Cuando esto ocurre el flujo se suele volver anormal, debido a varias causas. Las principales son:
- Presencia de una vaginosis bacteriana: que debe tratarse con antibióticos en forma de óvulos. Se trata de un tipo de inflamación vaginal que está provocada por el crecimiento excesivo de bacterias que habitualmente están en la vagina. Este hecho hace que se altere el equilibrio de esta zona íntima.
- Candidiasis vaginal: que se produce cuando el flujo es blanco, grumoso y produce picazón o escozor. La cándida es un hongo que genera infección muchas veces durante el embarazo, por todos los cambios hormonales que hay en esa etapa. Es engorroso para la mujer, pero no afecta en nada al bebé.
- Enfermedades de transmisión sexual (ETS): como la Clamidia o la Tricomoniasis. Se produce cuando la secreción es espumosa, de color gris, con mal olor y la paciente tiene ardor y picazón en la zona.
¿Es normal el flujo rosado en el embarazo?
Tener el flujo vaginal rosado durante el embarazo es algo que asusta a la mayoría de las mujeres. Pero lo cierto es que las secreciones vaginales de color rosa contienen pequeñas cantidades de sangre que se diluyen en el moco cervical. Por esta razón casi el 80% de los casos en los que esto sucede no tienen ninguna consecuencia grave y se consideran normales.
¿De qué color es el flujo vaginal si estás embarazada?
El flujo cuando una mujer está embarazada debe ser de color blanquecino o transparente; lo que hemos llamado un flujo normal.
Vaginosis Bacteriana (VB)
La mayoría de las personas presentan los siguientes síntomas:
- Olor desagradable
- Flujo vaginal acuoso
- Flujo vaginal grisáceo o blanquecino
- Empeoramiento de los síntomas anteriores tras las relaciones sexuales o durante la menstruación
Cada persona es diferente y algunas mujeres con VB no experimentan ningún síntoma. Debes saber que la VB no es una infección de transmisión sexual y no debería causarte molestias ni irritación.
La vagina, de manera natural, es ligeramente ácida, por lo que su pH se encuentra en la parte inferior de la escala de pH (normalmente por debajo de 4,5). La VB puede tener complicaciones, en especial durante el embarazo y el parto.
Candidiasis Vaginal
La candidiasis es una infección causada por el hongo Candida que cursa principalmente con picor, escozor e irritación, y puede provocar un cambio en el flujo vaginal, haciéndolo más espeso, blanquecino y con grumos (con aspecto de leche cortada). Si tus síntomas son muy intensos, tienes dolor abdominal, sangrado, estás en tratamiento por alguna otra causa o estás embarazada, consulta a tu médico.
Resumen
La flora vaginal normal, conformada por múltiples microorganismos, juega un rol fundamental en la mantención de un ambiente adecuado de defensa contra ciertas infecciones durante el embarazo. Cuando se altera puede dar origen a Vaginosis Bacteriana, caracterizada por la presencia de múltiples bacterias en número mayor a lo habitual y que en el embarazo pueden potencialmente desencadenar efectos adversos, tanto en la madre como en el feto. Lo mismo ocurre con otro tipo de infecciones vaginales, como Clamydia y Gonorrea, que además de tener un impacto por ser las principales ETS, sus consecuencias en el feto pueden implicar secuelas de por vida.
Si bien Estreptococo grupo B en la vagina no corresponde a una infección propiamente tal, su oportuna identificación y tratamiento durante el embarazo y parto, ha mostrado ser útil en la prevención de secuelas del recién nacido.
