El debate sobre la gestación subrogada, también conocida como vientres de alquiler, ha cobrado relevancia en el País Vasco, generando diversas posturas y controversias éticas. Este artículo explora las diferentes perspectivas en torno a esta práctica, desde las críticas de las asociaciones feministas hasta las opiniones de los partidos políticos y las implicaciones legales y sociales.
Críticas y Denuncias de las Asociaciones Feministas
La plataforma Las Criadas, compuesta por distintas asociaciones feministas y mujeres en contra de los vientres de alquiler, ha denunciado en el Parlamento Vasco lo que consideran una explotación colonialista y clasista. Según esta plataforma, la práctica de los vientres de alquiler produce beneficios millonarios y puede catalogarse como extractivismo de seres humanos.
“La práctica de los vientres de alquiler produce unos beneficios millonarios. Podemos catalogarlo de extractivismo de seres humanos porque la transacción económica y los contratos mercantiles se producen en una única dirección: de los países mas pobres a los más ricos en una lógica capitalista del siglo XXI y con un profundo sesgo de clase. Es explotación colonialista y clasista. Se produce el flujo de seres humanos en un contexto capitalista desde países pobres y dentro de los países occidentales desde las mujeres con menos recursos. Sorprende que partidos políticos que se adscriben a planteamientos decoloniales no hayan denunciado explícitamente esta práctica, cuando en realidad los hechos son cristalinos. No hay mujeres suizas pariendo bebés para familias de Mauritania o El Salvador”, han denunciado en el Parlamento Vasco desde la plataforma Las Criadas.
Las Criadas se creó al anunciarse la celebración de dos congresos sobre gestación subrogada en Bilbao: el XVI Congreso de la Asociación Nacional de Clínicas de Reproducción Asistida (ANACER) y el I Congreso Internacional sobre Gestación Subrogada organizado por asociaciones de familias con bebés nacidos por esta práctica. En ambas ocasiones, Las Criadas se manifestaron en la puerta de los congresos vestidas simulando 'El cuento de la Criada' y trataron de impedir su celebración mediante una denuncia ante Fiscalía, sin embargo, la denuncia fue archivada.
“En ambos eventos se reflejaban, únicamente, los intereses y la postura favorable de las asociaciones organizadoras, con el claro objeto de promocionar y normalizar una práctica, la de los vientres de alquiler, ya debatida, y que es ilegal según las leyes de nuestro país, que prohíben su publicidad por considerarla, directamente, una forma de violencia contra las mujeres. Una práctica que tiene detrás grandes intereses económicos y comerciales y que usa un lenguaje con un aspecto aparentemente técnico, inocuo, impersonal y muchas veces incomprensible para la ciudadanía, como maternidad subrogada, gestación por sustitución, vientres de alquiler, detrás del que se esconde un potente mercado internacional cuyo modo de producción (lo que se alquila) son las mujeres y cuyo producto (lo que se compra) son personas recién nacidas. En ambos casos, seres humanos”, han señalado durante la comparecencia celebrada este lunes en el Parlamento Vasco a petición de Isabel González, portavoz de Elkarrekin Podemos-IU.
Marco Legal y Postura de los Partidos Políticos
En España, la práctica de los vientres de alquiler está prohibida según la Ley 14/2006 de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida, que refuerza la nulidad de pleno derecho de los contratos de subrogación y la ilegalidad de los vientres de alquiler. Desde Las Criadas han insistido en que “en la explotación de la mujer con fines reproductivos la consideración de la mujer como un sujeto de derecho desaparece”.
“Se le transforma en un objeto y por extensión el recién nacido que pare también es considerado un objeto”, han denunciado, para después explicar que en la actualidad existen contratos entre la madre y la familia en los que hay cláusulas que estipulan indemnizaciones a la familia en el caso de que el nacimiento del bebé no se produjera.
Todos los partidos con representación en la comisión de Derechos Humanos, Igualdad y Justicia del Parlamento Vasco han coincidido con Las Criadas en que los vientres de alquiler o gestación subrogada está prohibida en España y por tanto, se debe evitar que siga ocurriendo.
- La portavoz del PSE-EE, Miren Gallástegui, se ha limitado a decir que la gestación subrogada es “una práctica absolutamente prohibida en nuestro país”.
- Desde EH Bildu, Eraitz Saez de Egilaz, ha señalado que EH Bildu está “en contra de los vientres de alquiler y del mercado que surge a raíz de ellos” y que, en este sentido, han apoyado “la ley de Solo sí es sí del Gobierno español”.
- “Es explotación del cuerpo de la mujer, explotación reproductiva y también es violencia machista. “La mercantilización es un negocio no admisible en relación con esta situación. La mercantilización de estas cuestiones es una línea roja, nosotros somos claros en ese sentido. Es una línea roja infranqueable todo lo que tenga que ver con el negocio a través de estas cuestiones. Lógicamente saludamos el hecho de que tengamos una normativa clara en ese sentido a través de las leyes."
“La sociedad no entiende el proceso de los vientres de alquiler, porque la información que hay es muy escasa. No sabe lo que se hace, ni los problemas legales que hay, ni que hay tramas delictivas que están actuando de por medio. De todos los bebés que llegan a España habría que analizar cuántos de ellos llegan por vía de trata. El que haya un mensaje permisivo en la sociedad y el que no se explique lo que está pasando hace que haya más demanda.
¿En qué consiste una subrogación gestacional y qué implica este proceso?
Realidad en Euskadi
Según las asociaciones, a Euskadi llega un tercio de los casos que llegan a España, con un total de 250 bebés nacidos al año mediante este práctica en otros países en los que sí que está permitido, por lo que han exigido al Gobierno vasco campañas de sensibilización para evitar estas prácticas.
Sin embargo, al menos dos normativas autonómicas vascas asimilan plenamente los vientres de alquiler con la adopción y ya se han dado los primeros casos de funcionarios que han pedido permisos de crianza tras haber ejercido la maternidad/paternidad por esta vía, según confirman fuentes oficiales.
“Quienes defienden los vientres de alquiler como una técnica reproductiva más, intentan que el foco de atención se ponga únicamente en las historias personales de las familias, o de alguna madre gestante que llevan a conferencias, con el fin de evitar que se ponga encima de la mesa la cuestión ética que impregna de hecho todo el problema”, han explicado, cuestión que se reflejaba en los dos congresos en los que las propias mujeres contaban su experiencia positiva gestando los bebés para otras familias.
“Realmente estamos ante una cuestión ética de principio a fin, no cabe la opción de eludir la ética en ninguno de los puntos a considerar de la problemática en su conjunto. La experiencia de una sola persona no puede pasar por encima de los derechos reconocidos del 99% de las partes implicadas, y precisamente esa es la estrategia utilizada por quienes defienden los vientres de alquiler.
La Postura de Imanol Pradales
Imanol Pradales (Santurtzi, 1975) estudió en Deusto y fue profesor de Deusto. Parte de sus asesores más cercanos los ha traído de esa Universidad. Sin embargo, ha sido una encuesta procedente de allí, el Deustobarómetro, la que ha mostrado que la ciudadanía suspende con un 4,6 al lehendakari al año de llegar a Ajuria Enea.
Aunque en algunas políticas, como las relativas a la estrategia sobre autogobierno o el cuidado de la agenda internacional, mantiene una estrategia idéntica a la de Iñigo Urkullu, desde el principio ha querido marcar un estilo e impronta propios. Uno de sus lemas es “Euskadi Berria” y ha hecho actos en mangas de camisa. No siempre usa corbata. Mantiene -si no lo trunca la reciente crisis por la corrupción, que genera honda preocupación en Ajuria Enea- una excelente relación con Pedro Sánchez, con quien ha tenido cuatro encuentros.
Ha lanzado algunos proyectos de los que no hay concreciones aún, como el pacto ético para el ejercicio de la política que lanzó en agosto y nunca llegó al Parlamento, la propuesta para desburocratizar y simplificar la Administración o la designación de un alto comisionado.
