La llegada de un nuevo miembro a la familia es un momento muy especial, y preparar su habitación es una tarea llena de ilusión. Una vez que la ecografía de la semana 20 confirma que el embarazo va bien y revela el sexo del bebé, es el momento de comenzar a preparar su habitación. El bebé necesita un espacio cómodo, práctico y acogedor. Crear una atmósfera tierna y relajante es esencial para hacer de la habitación un lugar reconfortante.
A la hora de decidirse por un estilo para decorar la habitación del bebé, la clave es no perder de vista el gusto personal. Lo más acertado para que la decoración elegida agrade a medio y largo plazo es crear un ambiente neutro y añadir detalles -los textiles, una lámpara, unos vinilos de pared...- que sigan las tendencias.
Lo habitual es que durante los primeros meses de vida el bebé duerma en la habitación de sus padres -en una minicuna, un moisés o una cuna de colecho-, sobre todo si está siendo alimentado con lactancia materna.
La cuna es el elemento principal del dormitorio del bebé y en el que pasará más tiempo, pues el descanso es primordial para su desarrollo. Por ello, es fundamental elegir bien. Lo más importante es que sea segura para él. Por ello, en IKEA todas nuestras cunas están diseñadas para minimizar el riesgo de accidentes. En este sentido, tienen las puntas redondeadas para evitar lesiones en caso de que se produzca un golpe y están hechos con pinturas y materiales libres de agentes químicos o tóxicos que sean perjudiciales para el peque. Además de esto, una cuna también tiene que ser confortable, por lo que la base de nuestras cunas está hecha con listones para que el aire pueda fluir y permita la ventilación constante del colchón. ¡Y esto no es todo! También cuentan con una base que se puede montar a dos alturas diferentes que se adaptan a medida que va creciendo el bebé para propiciar su seguridad y facilitar la interacción de los padres. La base en posición más alta está indicada para cuando el bebé es recién nacido y la baja para cuando empieza a sentarse o incorporarse y hay riesgo de que se caiga. Asimismo, en la mayoría de nuestras cunas, como es el caso del modelo de la foto, uno de los lados se puede quitar para que, cuando crezca, el peque pueda entrar y salir solo, lo que favorece su autonomía. ¿Lo mejor? 2. Una vez elegida la cuna, el siguiente paso es optar por un colchón de calidad que sea adecuado para las necesidades de descanso del bebé. El colchón tiene que ser firme para proporcionar estabilidad y seguridad al bebé durante el descanso. Además, es recomendable que su estructura reduzca la presión sobre el cuerpo. En IKEA, todos nuestros colchones para cuna cumplen estos requisitos. Además, al igual que las cunas, están hechos con materiales seguros y sostenibles. 3. Ya tenemos la cuna y el colchón, ahora toca el turno de la ropa de cuna. Lo primero a tener en cuenta en este sentido es que, hasta que el bebé no tenga la movilidad adecuada (alrededor de los 12-18 meses), lo más recomendable es que la cuna esté despejada y no poner en ella elementos como almohadas, mantas sueltas o juguetes. Por lo tanto, cuando sean recién nacidos hay que centrarse únicamente en la funda del colchón y la sábana bajera. En IKEA toda nuestra ropa de cama está hecha con tejidos naturales que no contienen sustancias peligrosas para el bebé y, además, son ligeros y suaves al tacto. Para que el bebé pueda dormir cómodamente, es necesario que la temperatura de la habitación sea neutra, ni alta, ni baja, es decir, entre 18 y 21 grados para que pueda dormir más. Usar tejidos que favorezcan la termorregulación también es muy recomendable. Hasta los 18 meses, otra opción segura es vestirlos con un saco de dormir que los mantenga calentitos, pero sin la posibilidad de que se tapen la cabeza y se dificulte la respiración, como sí podría pasar con el uso de edredones o sábanas. Más adelante, por supuesto, sí que podremos poner mantas, edredones o nórdicos. Otro elemento textil que aportará tanto temperatura como confort y un toque decorativo a la habitación de tu bebé, será la alfombra.
La cuna es el mueble por excelencia de la habitación infantil, donde el pequeño dormirá entre los seis meses y los 2 años aproximadamente. En el mercado hay cunas de 60x120 cm, cunas-cama de 70x140 cm y cunas convertibles, que se transforman en cama o incluso en escritorio.
Junto a la cuna, es prácticamente el único mueble imprescindible con el que hay que equipar la habitación del recién nacido para los primeros meses de vida, pues se utilizará varias veces al día. Debe estar elevado para que el adulto pueda cambiar al bebé sin forzar la espalda. Resultan muy útiles las cómodas-cambiador con espacio de almacenaje para guardar ropa, productos de puericultura y pañales u otros enseres.
La ropa de cuna ha de estar fabricada en materiales naturales, como el algodón orgánico o el lino, que son respetuosos con la delicada piel del bebé. Durante el primer año de vida se deben evitar los almohadones y las prendas holgadas -como colchas o mantas- en las que el bebé pueda quedar atrapado mientras duerme.
Cuando el bebé comience a mantenerse sentado apoyado en cojines, el suelo se convertirá en su primer gran espacio de juego. Para dar a la habitación un aire más acogedor, se puede cubrir el suelo con una alfombra que aporte calidez y color.
La ropita, los artículos de puericultura, la ropa de cuna y las mantitas y arrullos será todo lo que necesites tener en orden cuando el bebé nazca. Al principio no ocupa demasiado, pero no te confíes: antes de lo que piensas empezarán a llegar sus primeros juguetes, ropa cada vez más grande y todo tipo de complementos (gorros, bañadores, bufandas, ropa para la guardería...), así que todo el espacio de almacenamiento será bienvenido.
La iluminación de la habitación del bebé debe ser suave, de ambiente, con pantallas que se puedan orientar para crear haces indirectos, y con varios puntos de luz que se puedan regular para ajustar la luminosidad a la actividad de cada momento (jugar, descansar, relajarse, leer cuentos, vestirse, dormir...). Mejor optar por luminarias de temperatura cálida (blanco cálido), que crean una atmósfera más acogedora.
Una vez elegidos los elementos principales llega el momento de introducir pequeños detalles para darle a la habitación del bebé un estilo único y personal. Cojines, láminas, guirnaldas de banderines, papel pintado, motivos con el nombre del bebé... Hay miles de ideas. Lo principal es mantener una línea estética armónica jugando, por ejemplo, con los colores: tonalidades tierra, colores pastel, distintas declinaciones de un mismo color... Otra buena idea es elegir un motivo decorativo que haga de hilo conductor e irlo replicando en los accesorios.
¿Estás a punto de dar la bienvenida a un nuevo miembro de la familia? El cuarto del bebé necesita reunir una serie de pequeñas pautas que os hagan la vida más acogedora y sencilla, además de ayudarte a una mejor organización. Si también quieres conocer cuáles son las tendencias de actualidad en habitaciones de bebé, no dejes de echar un vistazo a estas más de 100 ideas decorativas. Un completo repaso que te inspirará a la hora de elegir la cuna, los muebles para organizarse, los textiles y otros complementos decorativos que acompañarán a tu peque en sus primeros meses de vida.
Uno de los elementos que mayor protagonismo va a tener en estos primeros meses es, sin duda, la cuna. Tanto si optas por una cuna fija como una con ruedas o un moisés, tendrás que tener en cuenta que cumpla unos mínimos criterios de seguridad y confort para favorecer el descanso del pequeño. Desde su cunita, los pequeños y pequeñas empiezan a conocer el mundo que los rodea, a escuchar sus primeros sonidos y a descubrir sus primeros objetos y colores. Es importante que la cuna tenga su propio rincón, tanto si el bebé duerme con sus padres como en su habitación, y que no haya peligros cerca. Por ello nos referimos a estanterías u objetos que puedan vencerse. Un rinconcito infantil como el que muestra la imagen de arriba desprende estilo y armonía. Luz, confort, espacio y complementos naturales que enamoran nada más verlos.
Dentro de las últimas tendencias en habitaciones infantiles, la madera y el mimbre han ganado mucho protagonismo. Frente a la opción más clásica y generalizada que suponen las cunas de madera, el mimbre regresa con fuerza. Su aspecto flexible y natural da el toque dulce y retro al cuartito infantil. ¿Quién se resiste al encanto vintage de una cuna de mimbre? Además, y por lo general, este tipo de cunas no pesan nada, por lo que podremos trasladarlas más fácilmente.
Los materiales de siempre son tendencia tanto en cunas como en la que será su primera camita. Y también lo son en soluciones únicas para gemelos, como la de esta insólita propuesta: una relajante cunita doble que cuelga.
Pues sí, cuando queramos darnos cuenta el bebé ya no será tan peque y necesitará una cama más grande. El paso de la cuna a su primer rincón de descanso es un momento clave en el que debemos volver a detenernos. Los fabricantes de muebles infantiles cuentan con ello, así que una buena idea es hacerse con una cuna evolutiva que, eso mismo, evoluciona con el crecimiento del niño. Esta barrita se podrá subir un poco por las noches como elemento de seguridad.
Otro punto importante con la llegada del baby es el de organizar todas sus cosas. ¿Cómo tenerlas a mano y bien organizadas? Nos podemos ayudar con todo tipo de recursos, desde el clásico armario gigante a soluciones más efectivas cuando no se cuenta con mucho espacio. Si quieres maximizar, quédate con estas ideas: desde cestas de mimbre o caña que dan el toque cool, a cajoneras minimalistas y armarios multiusos.
A la hora de amueblar la habitación infantil, no está de más apostar por superficies lisas y muebles compactos, además de los imprescindibles muebles multiusos. Otra fantástica idea de almacenaje para el cuarto del bebé nos la ofrece la imagen de arriba: un mueble práctico para usar de cambiador y con espacio para almacenar sus cosas. Aunque la gama de muebles infantiles es tan amplia como nos podemos imaginar...
Si te gustan estas tonalidades, prueba a mezclar distintas intensidades dentro de un mismo color. Sin tener que recurrir a los muebles, encontramos diferentes maneras para guardarlo todo y aprovechar el espacio del cuarto infantil al máximo. Como os decíamos antes, el cuarto del bebé será su primera ventana al mundo, por lo que no hay que desaprovechar la ocasión de añadir estímulos visuales, táctiles y sonoros. Peluches y sonajeros en su cuna para que el peque explore el mundo a través de estos objetos. Los textiles y guirnaldas, los cuadros y banderolas con ilustraciones, las alfombras o las mantas que recubren la cuna, te ayudarán a crear un espacio confortable y cálido para tu peque.
Este estilo apuesta por pocos elementos, pero sabiamente combinados. Y del minimalismo pasamos al romanticismo de estas apuestas. Si quieres tener una habitación de bebé más sofisticada, prueba a añadir un dosel a su cunita. Y las opciones para poner estos doseles son muy distintas, desde un encantador dosel sobre la cuna, a crear una inspiradora tiendecita a modo de tipi.
Pero si hay algo que papás y mamás saben, es que el bebé necesita una adecuada estimulación de su motricidad. Centros de actividades, mantas con juegos y mini gimnasios para bebés son fundamentales para que fortalezcan sus músculos al tiempo que se divierten.
Por último, y volviendo a los estímulos visuales, una de las opciones que más personalidad dan a las habitaciones de bebé es el papel pintado. En colores suaves y en tonos pastel, con dibujos de nubes, pájaros, gotas de lluvia (estos tres son todo un clásico), la lista es tan amplia que costará elegir.
Decorar una habitación de bebé es mucho más que elegir una cuna bonita. Es crear su primer refugio, ese lugar donde dará sus primeros pasitos, se sentirá seguro y descubrirá el mundo. La buena noticia: no hace falta ser interiorista para conseguir una habitación de bebé original, bonita y funcional. En esta guía te contamos cómo crear habitaciones de bebé originales, bonitas y bien pensadas, con ideas que combinan estética, seguridad y comodidad.
A la hora de decorar la habitación del bebé, los colores lo son todo. En Alondra apostamos por una paleta de tonos naturales y fáciles de combinar, como el beige (arena), el rosa empolvado (cremarosa) o el terracota (ariake). Inspirado en el sol y el mar. Usa blanco, azul intenso y toques de amarillo o terracota. Añade textiles con rayas, madera clara y cuadros temáticos con frutas, conchas o paisajes costeros. Beige y blanco son los protagonistas. Mecedora de lactancia y un rincón de lectura con sillones infantiles a juego. Añade detalles con nuestro coordinado arena y muebles blancos con líneas más redondeadas para no darle demasiada seriedad. La clave está en elegir una base neutra y añadir detalles con personalidad. Con cuentos, una alfombra cómoda, cestitas y una lamparita de pie, podéis crear un rincón perfecto para que empiece a relajarse y aprender.
¿Te cuesta visualizar el conjunto? ¡Tranquila! En Alondra te lo ponemos muy fácil: nuestras habitaciones completas de bebé ya vienen pensadas para que todo encaje desde el minuto uno.
La llegada de un nuevo miembro de la familia supone, entre muchas otras cosas, la adaptación de los espacios de la casa. Ese cuarto que quizá antes era vuestro despacho o vuestro vestidor, ahora se convertirá en la habitación del bebé, así que es el momento de prepararla para que tenga todo lo necesario para esta etapa tan especial, desde la cuna y el cambiador hasta el armario o la iluminación.
Ahora que ya tenemos listo todo lo relativo al descanso del bebé, es momento de pasar a otros elementos de la habitación. Uno de los más útiles para los papás durante los primeros meses de vida será el cambiador. En IKEA todos nuestros cambiadores están diseñados para ello y cuentan con cajones o estantes para tener todos los elementos necesarios a mano como los pañales, las toallitas y los productos de aseo del bebé. El que ves en la foto, por ejemplo, cuenta con varios compartimentos para guardar todo lo que necesites para cuidar de tu bebé. Como el resto de nuestros cambiadores, es 100% seguro para los pequeñines, ya que no contiene ningún material tóxico y sus bordes están redondeados.
Otro elemento al que hay que prestar especial atención en el dormitorio del bebé es a la iluminación, ya que esta es determinante para la calidad de su descanso. Para dormir, lo más recomendable es pasar desde 75 lúmenes en tonalidad fría hasta dejar la habitación a oscuras y para despertar, al contrario, y con una luz en tonos cálidos. De esta forma, es más sencillo conectar con el anochecer y el amanecer.
El orden es importante en toda la casa, pero en el dormitorio del bebé todavía más, ya que el hecho de que esté despejado evitará posibles riesgos para él y también para los papás o sus hermanos, en caso de que los tenga. En IKEA somos conscientes de que los bebés crecen muy rápido, por lo que nuestros armarios infantiles están diseñados para adaptarse a los cambios que se producirán a medida que vaya creciendo. Los organizadores infantiles para armario serán especialmente útiles para ello, ya que permitirán ampliar el almacenaje según sus necesidades. De esta forma, podrás sacar partido a su armario durante muchos años. Otro mueble que puede venir muy bien para la habitación de tu peque es una cómoda. Nuestro consejo es que apuestes por una infantil que esté diseñada a su altura, así cuando crezca participará de forma activa en el orden de la habitación.
Por supuesto, estos tienen que estar adaptados a su edad y ser seguros para ellos. Todos ellos llevan marcado CE, es decir, están evaluados y cumplen todos los requisitos de seguridad exigidos por la Unión Europea. Y lo mejor es que, como adelantábamos, además de todo esto, su diseño contribuye a la decoración de la habitación de tu peque, ya que la llenará de colores y alegría.
Ha llegado el momento de pasar a tu niño o niña a una camita, pero ¿qué haces con ese mueble que no vas a volver a usar? Si no quieres que se quede cogiendo polvo durante años en un rincón del trastero, puedes optar por darle una segunda vida utilizando partes de la estructura para crear nuevos elementos para tu casa.
DIY- Idea para reutilizar el corral de tu bebe
No te pierdas estas cinco ideas para reciclar la cuna de tu bebé y convertirla en un sencillo estacionamientos para bicis, un portafotos o en una original mesa de dibujo.
1. Espacio de recuerdos
Limpia la pieza y píntala del color de tu elección. Comprueba si es necesario dar varias capas. Coloca detalles decorativos entre las barras. Cuelga la estructura sobre la pared y añade algunas fotos familiares.
2. Reciclar la cuna y convertirla en portabicis
Si en casa sois aficionados a las bicis y tenéis espacio, lo mejor es disponer de un lugar reservado para ellas. Tira una cuerda haciéndola pasar por los ojos de los ganchos que has colocado en el lado derecho.
3. Banco de pasillo
Esta otra idea para reciclar la cuna está hecha para manitas que no tengan miedo a coger la sierra y hacer sus propios muebles. Ajusta las patas de la cuna a la altura que quieras para el banco. Es el momento de quitar una de las barandas. Coloca los listones de madera. El primero tiene que ir en la zona inferior en que la baranda se une con la estructura. Pon encima el tablón o los listones de madera que harán de base para el banco. Una vez que tengas el banco listo, es el momento de pintar.
4. Carrito de bebé
Esta idea es perfecta para reutilizar las cunitas de menor tamaño y convertirlas en unos carritos con los que sacar a los más pequeños al parque, al campo o la playa. Gira la cuna y coloca en la parte inferior la tabla que dé soporte al carrito. Pinta la estructura con un color de vuestra elección.
5. Mesa de dibujo
Reciclar la cuna que ya no usamos puede darnos como resultado ideas tan divertidas y decorativas para la habitación de los niños como esta mesa de dibujo. Quita la baranda de la cuna. Si es fija, puedes cortar esta parte. Pinta la cuna y la parte inferior del tablero y los laterales del color que más os guste. Toma el tablero y cubre la cara que vayas a utilizar como área de dibujo con pintura de tiza.
Cuando tu peque da el estirón, la cuna deja de usarse… pero eso no significa que su historia termine ahí. En Alondra somos fans de los muebles que crecen con ellos. Si tu cuna era convertible o forma parte de un mueble evolutivo, verás que muchas de estas ideas salen solas.
Quita un lateral y añade un colchón fino y cojines: tendrás un mini sofá infantil o una camita baja ideal para leer y jugar. Es la forma más rápida de cómo reutilizar una cuna de madera con resultados de revista. Coloca el colchón en el suelo, añade decoración infantil, una luz suave y una cesta con cuentos. Tendrás un rincón de lectura precioso que favorece la autonomía. Retira barrotes y añade baldas a la estructura: listo, ya tienes una estantería para cuentos y juguetes. Es una solución perfecta para reutilizar cunas de madera manteniendo ese look cálido y atemporal. Aprovecha la base (somier) como tablero sobre cajoneras o caballetes, y usa el cabecero como respaldo o panel organizador. Añade un rollo de papel y botes para colores. Si prefieres desmontar, la cuna es una gran fuente de material: con los listones puedes crear estantes, un perchero infantil o una caja de juguetes. Pinturas al agua y cantos redondeados para terminar.
Si después de reutilizar la cuna te apetece seguir afinando la habitación, te recomendamos empezar por el orden: estos tips para organizar el armario del bebé te harán ganar espacio al instante. Si el cuarto es mini, aquí tienes consejos para decorar habitaciones pequeñas sin renunciar a la calma.
Dar una segunda vida a la cuna es fácil, bonito y sostenible. Desde sofás y rincones de lectura hasta estanterías o escritorios, ahora ya sabes cómo reutilizar una cuna de forma segura y con estilo.
| Idea de Reciclaje | Descripción |
|---|---|
| Espacio de recuerdos | Utiliza la barandilla de la cuna para colgar fotos y recuerdos familiares. |
| Portabicis | Convierte la cuna en un práctico estacionamiento para bicicletas. |
| Banco de pasillo | Transforma la cuna en un banco con listones de madera. |
| Carrito de bebé | Reutiliza cunas pequeñas como carritos para paseos. |
| Mesa de dibujo | Crea una mesa de dibujo con pintura de tiza para los niños. |
