¿Por qué las gatas se comen la placenta y a sus crías?

Una camada de gatitos que está por nacer siempre es motivo de nerviosismo en el hogar, pero también de emoción. Seguramente has estado ansioso por la llegada de los nuevos miembros de la familia, preguntándote cómo será la vida con los pequeños.

No obstante, en ocasiones estas ideas son truncadas cuando descubres que tu gata, la madre de los mininos, ha decidido comerse a alguna de sus crías, e incluso a la camada completa. Este suceso suele generar no solo frustración en la familia humana, sino también asco y hasta rechazo.

No obstante, se trata de un comportamiento que resulta hasta cierto punto normal en el mundo animal. En primer lugar, es necesario aclarar que cuando un animal, cualquiera, devora a otro de su misma especie esto recibe el nombre de canibalismo. La palabra es fuerte, pero no se trata de un comportamiento raro en la naturaleza.

Razones por las que una gata puede comerse a sus crías

Existen diversas razones por las cuales una gata puede llegar a comerse a sus crías, que van desde instintos de supervivencia hasta problemas de salud. A continuación, exploraremos las causas más comunes:

1. Deficiencias y enfermedades congénitas

En ocasiones, algunas crías de una camada pueden nacer con alguna enfermedad o deficiencia que no se aprecie a simple vista, y que la madre detecte a través de su agudo olfato. En estos casos la gata supone que el cachorro no podrá sobrevivir, por lo que decide comérselo; al mismo tiempo, evita contagiar al resto de la manada. Lo mismo ocurre con crías que sufren de alguna deformidad.

2. Debilidad de las crías

Algo parecido sucede con las crías más débiles. En todas las camadas, especialmente las de 5 o 6 gatitos, hay cachorros más grandes y fuertes, y otros de menor tamaño y débil.

3. Estrés y nerviosismo

Usualmente una gata casera no matará a sus crías debido al estrés, pero no hay que descartar esta posibilidad. Un ambiente sumamente ruidoso durante la gestación o el parto, tráfico constante de personas de un al otro, atosigar al animal con cuidados y atención, no brindarle un espacio tranquilo para dar a luz, entre otras razones, desencadenan un comportamiento nervioso.

El nerviosismo generado en la gata no es solo por sí misma y su propia seguridad, sino también debido al temor por lo que pudiera pasarle a su camada (que aparten a sus cachorros de ella, que sean presas de algún depredador), y en algunos casos esta sensación lleva al desenlace triste que ya conocemos. Ocurre también si hay otros animales alrededor y la madre los percibe como posibles amenazas.

Todo esto suele ser más común en las madres primerizas, cuando el estrés es capaz de anular su instinto materno. También es posible que la gata carezca de instinto materno, en cuyo caso no tendrá ningún interés en ocuparse de las crías o simplemente no sabrá cómo hacerlo, lo cual la lleva a deshacerse de ellos y, por tanto, se comerá a sus gatitos recién nacidos.

4. Falta de reconocimiento de las crías

Es probable que la gata no reconozca a los cachorros como suyos, o miembros de su propia raza. Ocurre en algunas gatas que han necesitado una cesárea, pues no se producen las hormonas relacionadas con la maternidad que se suelen activar en el parto.

De igual forma, en algunas razas o con madres primerizas, puede que confundan a los mininos con presas más pequeñas, en lugar de verlos como sus propios hijos.

5. Mastitis

La mastitis es una infección, común en muchos mamíferos, que afecta las glándulas mamarias. Puede ser mortal para la madre y los cachorros, pero también es muy fácil de atender. El problema es que provoca mucho dolor, sobre todo cuando los mininos tratan de mamar, lo cual puede provocar que la gata los rechace, llegando hasta devorarlos con tal de evitar el sufrimiento.

¿Por qué las gatas se comen la placenta?

Es importante que, tras el nacimiento de cada bebé, la gata se coma la placenta. Esto puede resultar algo desagradable para los humanos, sin embargo, en ella se encuentran múltiples nutrientes que necesita para poder amamantar posteriormente a sus crías. No tiene por qué comerse todas, con dos o tres será suficiente.

Eso sí, es fundamental que la gata expulse todas las placentas de sus crías. Si no lo hace pasado un tiempo relativamente prudente, no tires, podría resultar fatal para el animal. Ponte en contacto inmediatamente con el veterinario.

¿Qué hacer ante esta situación?

En primer lugar, mantener la calma. Sabemos lo impresionante que puede ser esto para los humanos, pero no te dejes llevar por las emociones y no desprecies a tu gata. Simplemente, se trata de un comportamiento que tiene sus razones, y que resulta natural aunque no lo sea para nosotros.

En lugar de rechazar a la felina, trata de averiguar qué pudo haber ocurrido basándote en las razones que ya te hemos presentado. Si se trata de razones de salud o estrés de tu gata, resuélvelas lo más pronto posible con tu veterinario.

Si alguno de los gatos de la camada quedó con vida o te das cuenta a tiempo de que tu gata muerde a sus gatitos para acabar con ellas, lo más recomendable, como ya hemos mencionado, es criarlo tú mismo para evitar que algo malo le ocurra. Llévalo a un especialista para que evalúe su estado de salud.

De igual forma, si todos los gatitos han sido devorados, lo más aconsejable es esterilizar a la gata para evitar que este suceso se repita.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico.

Comportamiento de los gatos - Claves para entenderlo

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