La lactancia materna es un proceso fundamental para la salud del lactante y la madre. Para asegurar que este proceso se desarrolle de manera óptima, es crucial que los profesionales de la salud recolecten información relevante y realicen evaluaciones exhaustivas. A continuación, se presenta una guía detallada sobre los datos esenciales que deben incluirse en la historia clínica de lactancia materna, así como las herramientas y enfoques recomendados para una valoración adecuada.
Importancia de una Historia Clínica Detallada
Para ofrecer un apoyo eficaz al inicio y durante la lactancia materna, es imprescindible obtener una historia clínica completa y realizar una exploración física adecuada. Las guías clínicas recomiendan valorar la lactancia materna en cada visita o en períodos clave. Conocer los datos importantes de la anamnesis y cómo recogerlos de forma respetuosa es esencial para el éxito del proceso.
¿Qué datos se deberían recoger en la historia clínica para valorar adecuadamente la lactancia materna?
- Conocer si el lactante se alimenta adecuadamente es prioritario tanto para la madre como para los profesionales.
- La guía de NICE adopta la definición del Department of Health, que define como inicio de la lactancia materna en el que durante las primeras 48 horas tras el nacimiento el recién nacido sea puesto al pecho de la madre o reciba leche materna.
- Dolor en los pezones y otros problemas que puedan interferir con la lactancia y/o transferencia de la leche del pezón.
- Las deposiciones y micciones indican una ingesta adecuada.
- Monitorización de la pérdida y aumento de peso.
Es vital recordar que todos los datos deben ser valorados dentro de un contexto, ya que un signo aislado no necesariamente indica un problema.
Evaluación de la Lactancia Materna
Comprobar que la lactancia se instaura adecuadamente requiere observar y valorar las tomas durante la estancia en el hospital. Generalmente, esta observación se realiza de forma no sistematizada, utilizando criterios subjetivos. La guía PSBC recomienda realizar la evaluación de la madre y del niño mediante observación y entrevista en períodos de tiempo claves, indicando que se debe valorar a la madre, al niño y cómo se acoplan ambos para permitir la lactancia materna.
En la estrategia IHAN para los hospitales se especifica que la observación de una toma completa es esencial para comprobar que existe una adecuada transferencia láctea y diagnosticar la causa de las dificultades, si las hubiese, por lo que debe ser realizada por un profesional cualificado en la primera toma. Posteriormente, se realizarán evaluaciones todas las veces que sea necesario. También se señala que la evaluación de la toma debe ser estandarizada, quedar registrada y valorar la postura, el agarre y los signos de transferencia eficaz de leche.
En cuanto a los centros de salud, se señala que la observación de una toma completa es esencial para comprobar que existe una adecuada transferencia láctea y para diagnosticar la causa de las dificultades si las hubiese, por lo que debe ser realizada por un profesional cualificado en la primera visita al centro de salud.
Herramientas Estandarizadas para la Evaluación
Existen diferentes herramientas estandarizadas que pueden ser utilizadas para valorar una toma, como la propuesta por OMS o de UNICEF, o las escalas LATCH, IBFAT, MBA, aunque todavía son escasas las pruebas disponibles sobre su fiabilidad o validez. Por otro lado, se han identificado varias RS sobre la utilidad clínica y propiedades psicométricas de las herramientas de evaluación de la lactancia materna existentes.
La Escala LATCH
En referencia a la existencia de herramientas validadas en español, se han identificado tres artículos que estudian la fiabilidad y validez de dos de estos instrumentos. En cuanto al LATCH, esta herramienta incluye en su evaluación a la madre y al hijo y recoge información referente al agarre del pecho, a una deglución audible, el tipo de pezón, la comodidad y la ausencia de dolor, así como si se precisa ayuda externa en el mantenimiento de la posición. Se caracteriza por su sencillez y similitud con los aspectos que los profesionales suelen tener en cuenta a la hora de valorar la lactancia materna, y permite identificar mujeres con riesgo de abandono de la lactancia.
Sin embargo, existe controversia sobre la fiabilidad y validez de esta herramienta. Riordan et al, encontraron baja fiabilidad interobservador en 23 observaciones que oscilaba entre 0,11 y 0,46. El porcentaje de acuerdo entre observadores era altamente variable, siendo mayor para la puntuación sobre el tipo de pezón, por lo que los autores sugerían que no era fiable. Sin embargo, Riordan et al, 2001 publicaron otro estudio posterior que encontraba correlación positiva entre las puntuaciones de madres y enfermeras (r=0,58), y que ambas se correlacionaban de forma positiva con la duración de la lactancia materna (r=0,22 y r=0,26, respectivamente), concluyendo que estos resultados apoyaban la validez de la herramienta LATCH.
Este estudio se hizo con mujeres que dieron a luz por cesárea, lo que permitía evaluar la lactancia a las 24h, 48h y 96h tras el nacimiento. De todos los aspectos que se evalúan con el LATCH hay dos que no mejoran durante la estancia hospitalaria: el tipo de pezón y la comodidad o confort.
En un trabajo reciente realizado en Italia, se estudió la relación entre la puntuación obtenida a las 24 horas tras el parto y la lactancia mixta al alta médica, determinándose además los puntos de corte que podrían identificar mujeres con mayor riesgo de lactancia materna no exclusiva al alta hospitalaria. Se observó que en las 299 diadas incluidas en el estudio el ratio de lactancia mixta se relacionaba de forma inversa con la puntuación del LATCH, siendo mayor la puntuación obtenida por madres con lactancia exclusiva versus madres con lactancia mixta (7,6 vs 6,9).
Por lo tanto, se considera que la utilización de una herramienta estandarizada a la hora de realizar la observación de una toma puede ayudar a los profesionales sanitarios a tener en cuenta todos los aspectos importantes relacionados con el amamantamiento.
Hoja Verde: Detección de Riesgos Medioambientales
La "Hoja Verde" es una herramienta diseñada para detectar riesgos medioambientales durante el embarazo y la lactancia materna. Se realiza cara a cara para detectar, informar y reducir o eliminar los principales riesgos ambientales que puedan afectar el desarrollo del feto y el período de crianza.
La Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica en Murcia, España, ha desarrollado diferentes versiones de la Hoja Verde, incluyendo:
- Hoja verde exploratoria en pediatría: Para una evaluación rápida y fiable de riesgos ambientales.
- Historia clínica medioambiental en el niño con patología respiratoria: Para evaluar factores de riesgo relacionados con patologías respiratorias frecuentes en pediatría.
- Hoja verde durante el embarazo y lactancia materna: Para detectar riesgos ambientales y promover ambientes más saludables.
Existe un manual de la Hoja Verde que proporciona material y guía necesaria para su adecuada implementación durante el embarazo y la lactancia. Este manual es un trabajo de colaboración de PEHSU y la Red Sambi para Iberoamérica y el Mundo, con el apoyo de diversas organizaciones y programas.
Técnicas de agarre en la lactancia
Tabla Resumen de Criterios de Evaluación
La siguiente tabla resume los criterios clave para la evaluación de la lactancia materna, basados en las recomendaciones de la guía PSBC.
| Área de Evaluación | Criterios | Indicadores de Éxito |
|---|---|---|
| Proceso de Lactancia | Ofrecer ambos pechos en cada toma, comenzando por el que se vació menos en la anterior. | Lactante activo y alerta durante la toma. |
| Evaluación de la Madre | Signos de lactogénesis II (subida de la leche) a partir de las 48-72 horas. | Incremento de la firmeza, peso y tamaño de los senos. |
| Evaluación del Lactante | Pérdida de peso variable en la primera semana. | No hay pérdida de peso después del tercer día. Al menos tres deposiciones cada 24 horas después del primer día. |
