¿Sabías que durante el embarazo el tiroides juega un papel esencial? En este artículo te explicamos la importancia que tienen las hormonas sintetizadas por esta glándula para el correcto desarrollo del feto, y por qué las mujeres con problemas del tiroides deben tener un control más exhaustivo durante el embarazo. Además, exploraremos la relación entre hipotiroidismo y diabetes gestacional, dos complicaciones hormonales comunes durante la gestación.
¿Qué es el Tiroides?
Para entender la relación entre tiroides y embarazo, primero es importante que sepas que el tiroides es una pequeña glándula situada en la parte delantera del cuello cuya forma recuerda a la de una mariposa.
La glándula tiroidea participa en el control de diversos procesos metabólicos a través de la síntesis de dos hormonas, triyodotironina (T3) y tiroxina (T4). Estas dos hormonas están implicadas en múltiples procesos metabólicos del organismo como, por ejemplo:
- Control de la temperatura corporal.
- Control del apetito.
- Control del sueño.
- Control del gasto calórico.
Hipotiroidismo e Hipertiroidismo
Cuando se produce un desequilibrio en la síntesis de T3 o T4 hablamos de disfunción tiroidea. En esta situación podemos diferenciar hipotiroidismo, cuando no sintetiza suficiente cantidad de hormonas, o hipertiroidismo, cuando existe un exceso. El hipotiroidismo es una alteración caracterizada por una escasa producción de hormonas tiroideas por la glándula tiroides.
El hipotiroidismo puede no detectarse en las primeras etapas, ya que los primeros signos son poco perceptibles, como cansancio o aumento de peso, pero si no se trata puede causar numerosos problemas de salud, como bocio (aumento de tamaño de la glándula tiroides), obesidad, dolores musculares y articulares, infertilidad, depresión o enfermedad cardíaca, entre otros.
En el hipertiroidismo el exceso de producción de hormona puede acelerar el metabolismo del cuerpo, lo que puede causar pérdida de peso y alteraciones en el ritmo cardíaco (taquicardia y arritmia). Al igual que en el caso anterior, si no se trata, puede causar problemas de salud como bocio, osteoporosis, fatiga y debilidad muscular, sudoración, aumento del apetito, temblores en las manos, entre otros.
TIROIDES Y EMBARAZO, IMPORTANCIA, DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO... - Ginecología y Obstetricia -
Hormonas del Tiroides y Embarazo, ¿qué Relación Hay?
Las hormonas del tiroides son imprescindibles para el correcto desarrollo del cerebro y sistema nervioso del bebé. Por este motivo si existe alguna disfunción del tiroides será imprescindible hacer un seguimiento exhaustivo de los niveles hormonales en la gestante. Niveles anómalos de hormonas tiroideas pueden ocasionar complicaciones no solo en la madre, sino también en el bebé.
Durante el embarazo se producen cambios en los niveles hormonales de la mujer. Como podrás saber de nuestro artículo “Descubre las hormonas del embarazo”, la gonadotropina coriónica humana (hCG) y los estrógenos son hormonas que tienen una función esencial en el transcurso del embarazo. Estas hormonas ayudan a aumentar la producción de las hormonas tiroideas. De hecho, durante el embarazo es normal que el tiroides aumente ligeramente de tamaño para poder hacer frente al incremento de las necesidades fisiológicas.
La Importancia del Yodo para el Tiroides
¿Sabías que hay un oligoelemento que resulta esencial para para la formación de las hormonas tiroideas? Se trata del yodo. Las mujeres embarazadas y también las lactantes necesitan aumentar la cantidad de yodo que consumen. Esto se debe al incremento de la síntesis de estas hormonas durante el embarazo. Una deficiencia de yodo podría limitar la producción de estas hormonas y afectar al desarrollo neurológico del bebé.
Además del yodo, existen otros minerales que también tienen un papel muy importante durante el embarazo. Si quieres descubrir cuáles son, te recomendamos leer nuestro artículo Vitaminas y minerales en el embarazo ¿Son los suplementos necesarios en todos los casos?
Las Hormonas Tiroideas Durante la Gestación y Etapa Neonatal
Durante el embarazo la glándula tiroides incrementa la producción de las hormonas T3 y T4, las cuales son esenciales para numerosos procesos, no solo durante la gestación, sino también durante las primeras semanas de vida del bebé. Estas hormonas son necesarias para:
- Crecimiento y maduración del sistema nervioso central
- Maduración ósea, pulmonar y cardíaca
Es fundamental que la madre sintetice las hormonas tiroideas en cantidades adecuadas durante todo el embarazo ya que entre las semanas 10 y 12 se produce un desarrollo cerebral del feto más activo. El feto comienza a sintetizar sus propias hormonas tiroideas alrededor de la semana 12, aunque no es hasta la semana 20-24 de gestación cuando las produce en una cantidad significativa. No obstante, sigue necesitando un aporte de hormonas tiroideas maternas para cubrir todas sus necesidades hasta el final del embarazo.
Una vez nace el bebé se producen unos cambios fisiológicos en la función tiroidea. Para descartar lo antes posible si el bebé presenta algún problema de tiroides, se lleva a cabo el cribado del hipotiroidismo congénito, dentro de la prueba de cribado neonatal, también conocida como prueba del talón. De este modo, en caso de resultado positivo, la detección temprana permitirá comenzar lo antes posible el manejo de esta patología en el bebé.
¿Qué Ocurre si Tengo Alteraciones del Tiroides Durante el Embarazo?
Las alteraciones de la glándula tiroides en el embarazo son relativamente frecuentes. De hecho, se trata de la complicación hormonal más común después de la diabetes gestacional. Alteraciones en la glándula tiroidea pueden aparecer durante la gestación, o bien estar presentes en la mujer antes de quedarse embarazada. En ambos casos, es importante conocer la alteración cuanto antes para seguir un tratamiento adecuado y así evitar posibles complicaciones asociadas a las diferentes disfunciones, como veremos a continuación.
Hipotiroidismo Durante el Embarazo
Como hemos visto antes, el hipotiroidismo se da cuando la glándula tiroides no produce suficiente cantidad de hormonas. Si una mujer embarazada tiene esta patología y no se le trata de forma adecuada, se incrementa el riesgo de complicaciones tanto en el feto como en la madre.
Riesgos en el Feto:
- Anemia
- Aborto espontáneo o muerte fetal
- Bajo peso al nacer
- Alteraciones en el desarrollo neuronal del feto, con coeficiente intelectual bajo.
Riesgos Maternos:
- Cansancio extremo
- Dificultad para soportar el frío
- Estreñimiento
- Dificultad para concentrarse
- Preeclampsia
En la mayoría de los casos el hipotiroidismo durante el embarazo se origina por una patología autoinmune conocida como enfermedad de Hashimoto. El sistema inmune ataca las células del tiroides de forma que impide su correcto funcionamiento.
Hipertiroidismo Durante el Embarazo
En cuanto al hipertiroidismo, que como explicamos previamente consiste en un exceso de hormonas tiroideas, puede incrementar el riesgo de complicaciones si no se controla de forma correcta durante el embarazo.
Complicaciones Fetales:
- Bajo peso al nacer.
- Parto prematuro.
- Insuficiencia cardiaca.
- Aborto espontáneo.
Complicaciones Maternas:
- Cansancio.
- Temblores en las manos.
- Alteración del ritmo cardíaco (taquicardia).
- Preeclampsia o eclampsia.
Generalmente el hipertiroidismo durante el embarazo está asociado a la enfermedad de Graves, que, como el caso anterior, se trata de una enfermedad autoinmune que puede dar la cara en el embarazo. En ocasiones la madre ya sabe que tiene esta enfermedad y podrá hacer un seguimiento más exhaustivo incluso antes de quedarse embarazada. De forma menos frecuente, el hipertiroidismo puede deberse a que el organismo produzca demasiada hCG que hiperestimula el tiroides. En estos casos, generalmente, los síntomas cesan tras el primer trimestre, cuando la producción de hCG disminuye.
Cada vez es más frecuente que, antes de ampliar la familia, las parejas se realicen un chequeo médico. Esto es especialmente importante en el caso de presentar posibles alteraciones subclínicas del tiroides que puedan dar la cara durante el embarazo. Se ha comprobado que las mujeres que siguen un tratamiento antes de quedarse embarazadas para corregir la disfunción tiroidea tienen menos riesgo de complicaciones que aquellas que inician su tratamiento cuando ya lo están. Existen diferentes abordajes terapéuticos para corregir la disfunción tiroidea tanto antes como durante el embarazo, los cuales deberán ser siempre prescritos y controlados por el especialista.
En cualquier caso, si la mujer padece hipotiroidismo o hipertiroidismo su vigilancia durante el embarazo deberá ser más exhaustiva ya que habrá que comprobar si existen síntomas y si el aporte de hormonas tiroideas al feto es suficiente.
Hipotiroidismo e Hipertiroidismo en la Etapa Postnatal
Es relativamente frecuente que tras el parto se produzca una inflamación del tiroides conocida como tiroiditis posparto. En estos casos, en los primeros meses la inflamación tiene un efecto hiperactivo sobre el tiroides el cual aumenta su producción de hormonas, que acaba revirtiendo haciéndolo hipoactivo. La primera situación suele durar unos 3 meses, mientras que el hipotiroidismo puede alargarse un año. Aunque es frecuente que en la tiroiditis posparto la mujer presente ambas situaciones, es posible que solo se dé una u otra.
Esta patología es más común en aquellas mujeres que presentan:
- Mujeres con diabetes tipo 1.
- Bocio antes del parto.
- Antecedentes familiares de hipotiroidismo o hipertiroidismo.
La Importancia de las Revisiones Durante el Embarazo
Durante el embarazo, la mujer se realiza un montón de pruebas, analíticas, ecografías, etc. todas ellas encaminadas a controlar el correcto desarrollo del feto y la salud de la madre. Son muchas las preocupaciones que pueden tener los padres durante el embarazo, entre ellas la relación entre tiroides y embarazo, además de realizar controles para ver que los niveles hormonales sean los adecuados, otra de las pruebas más extendidas es el cribado de alteraciones cromosómicas.
Cada vez son más las parejas que deciden realizarse un test prenatal no invasivo para conocer si el futuro bebé tiene riesgo de presentar este tipo de alteraciones. Desde Veritas, ofrecemos myPrenatal, el test prenatal no invasivo más completo del mercado que puede realizarse a partir de la semana 10 de embarazo. Con tan solo una muestra de sangre materna permite conocer, además del sexo fetal, el riesgo del bebé a presentar alguna alteración cromosómica como las trisomías más comunes o incluso deleciones o duplicaciones del material genético que pueden causar complicaciones durante el embarazo o cursar con retraso en el desarrollo cognitivo, entre otros.
¿Qué es el Hipotiroidismo?
El hipototiroidismo es una patología caracterizada por una hipoactividad de la glándula tiroides, es decir, una menor actividad de la glándula. Esto provoca una producción insuficiente de hormonas tiroideas y una disminución de las funciones vitales del organismo.
El hipotiroidismo es una afección presente en hombres y mujeres, aunque es más frecuente en la población femenina.
Las hormonas tiroideas, tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), son las encargadas de la estimulación de los tejidos para la fabricación de proteínas, así como de aumentar la cantidad de oxígeno en las células.
Estas hormonas son secretadas por las células epiteliales de la glándula tiroidea a través del uso del yodo contenido en los alimentos. La secreción de las hormonas T3 y T4 está regulado por la hormona estimulante del tiroides (TSH), la cual es producida por la hipófisis.
De este modo, si los niveles de hormonas tiroideas están bajos, la hipófisis estimula una mayor producción de hormona TSH para promover que la glándula tiroides produzca más cantidad de hormonas. En cambio, si los niveles de T3 y T4 están demasiado elevados, la hipófisis produce menos cantidad de hormona TSH.
Tipos del Hipotiroidismo
Principalmente, el hipotiroidismo se puede clasificar en dos tipos según el factor desencadenante:
- Hipotiroidismo primario: es la forma más común de la enfermedad. En este caso, la afección está provocada por un fallo en la propia glándula tiroides. Además, los niveles de hormona TSH con elevados.
- Hipotiroidismo secundario: causado por una alteración en la hipófisis, provocando una disminución de los valores de TSH.
Aparte de estos dos tipos de hipotiroidismo, también es importante tener en cuenta el hipotiroidismo periférico o terciario. Esta afección no es frecuente y suele estar provocada por la incapacidad de los tejidos a responder a las hormonas tiroideas o por la inactivación periféricas de las hormonas tiroideas. En este caso, la alteración se encuentra a nivel de hipotálamo.
Causas y Factores de Riesgo
El hipotiroidismo puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad y sexo. Entre las posibles causas más frecuentes que provocan alteraciones en la glándula tiroides se encuentra la destrucción de la glándula por la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune bastante habitual en la población femenina. Esta patología está caracterizada por el ataque de los linfocitos T citotóxicos a la glándula tiroides.
Aproximadamente, 4 de cada 1.000 mujeres desarrollan esta patología autoinmune. En cambio, la prevalencia de la tiroiditis de Hashimoto en la población masculina es de 1 por cada 1.000 varones.
Además, existen diferentes factores que pueden aumentar el riesgo de padecer hipotiroidismo. A continuación, se enumeran algunos de ellos:
- Tratamiento previo radiactivo de yodo al cuello o al pecho.
- Cirugía de la tiroides.
- Enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, el lupus y la diabetes.
- Trastornos genéticos como el Síndrome de Turner y el Síndrome de Down.
- Administración de ciertos medicamentos, como la amiodarona y el interferón.
- Después del parto.
Cabe destacar que estos son factores de riesgo y no significa que toda persona que se encuentre en alguna de estas situaciones vaya a desarrollar hipotiroidismo.
Síntomas
Los síntomas del hipotiroidismo dependen de cada persona y son difíciles de percibir, a veces incluso pueden confundirse con síntomas de depresión. Entre las manifestaciones clínicas más comunes del hipotiroidismo se encuentran las siguientes:
- Estreñimiento o heces duras.
- Palidez o piel reseca.
- Hinchazón de la cara, manos y pies.
- Aumento del peso corporal.
- Periodos menstruales abundantes y anormales.
- Disminución del líbido.
- Dolor en los músculos y las articulaciones.
Estos son los síntomas más frecuentes del hipotiroidismo, pero no quiere decir que una persona diagnosticada de esta afección vaya a presentar todas las manifestaciones clínicas. Además, es bastante habitual la presencia de elevadas concentraciones de colesterol en sangre en las personas hipotiroideas.
Diagnóstico del Hipotiroidismo
El hipotiroidismo puede diagnosticarse a través de los signos clínicos del paciente y pruebas de laboratorio. El especialista solicitará un análisis de sangre para estudiar los valores de hormonas tiroideas y hormonas estimulantes del tiroides (TSH).
Los valores de referencia para estas hormonas en personas adultas son los siguientes:
- TSH de 0,4 a 4,5 muI/L.
- T3 de 3,5 a 7,8 pmol/mL.
- T4 de 9 a 25 pmol/L.
Cabe destacar que estos valores pueden variar ligeramente según el laboratorio en el que se realice.
Además, la determinación de los niveles de TSH en sangre puede ayudar a diagnosticar hipotiroidismo subclínico, un tipo de afección que no genera signos ni síntomas en las personas. En el análisis sanguíneo de estas personas, los niveles de T3 y T4 son normales, pero la TSH está por encima de los valores de referencia.
En aquellos casos donde haya presencia de bocio en el paciente, el médico también solicitará una ecografía tiroidea.
Tratamiento
El tratamiento del hipotiroidismo es muy sencillo. La forma más habitual de tratar esta patología consiste en la administración diaria de una pastilla de tiroxina, ya que tiene una vida media prolongada y parte de ella se transforma en T3 en el organismo.
El médico tendrá especial cuidado en personas con problemas cardíacos y en pacientes con edad avanzada, por lo que el tratamiento comenzará con bajas dosis de medicamento. Además, en situaciones de estrés, el especialista aconsejará el aumento de las dosis de hormonas tiroidea, al igual que ocurre en el embarazo.
Hipotiroidismo e Infertilidad
El hipotiroidismo puede afectar a la fertilidad, ya que reduce la producción de óvulos, y también provoca irregularidades en el ciclo menstrual. Son varios los factores a tener en cuenta, entre ellos la edad de la mujer. Te los contamos todos en nuestra guía de fertilidad.
El aparato reproductor, tanto masculino como femenino, necesita una cantidad suficiente de hormonas tiroideas para que funcione correctamente. En caso de lograr una gestación, las mujeres hipotiroideas deben tener especial cuidado, ya que los bajos niveles de hormonas tiroideas se relaciona con un incremento en la tasa de abortos espontáneos.
En resumen, las mujeres hipotiroideas tienen elevadas tasas de infertilidad, fracasos de ciclos de fecundación in vitro (FIV) y un mayor riesgo de complicaciones en el embarazo si no se trata de forma adecuada.
Problemas en el Embarazo
Como ya hemos comentado, el hipotiroidismo puede presentarse durante o después del embarazo. Por desgracia, muchos de los síntomas del hipotiroidismo se pueden confundir con los del embarazo y, como consecuencia, la enfermedad ni se trata ni se diagnostica.
En las mujeres embarazadas, el hipotiroidismo puede causar aborto espontáneo con una probabilidad cuatro veces mayor de lo normal. Por eso, es importante descubrir un posible hipotiroidismo antes del embarazo o muy en sus inicios.
Si no hay diagnóstico ni tratamiento para el hipotiroidismo, las mujeres embarazadas corren el riesgo de desarrollar hipertensión, tener un parto prematuro y los bebés pueden no alcanzar un desarrollo intelectual completo.
En cambio, aquellas pacientes diagnosticadas como hipotiroideas, tomarán una medicación basada en una terapia de hormona de reemplazo de forma ordenada y correcta. Seguramente, habría que subir un poco la dosis, ya que el embarazo supone un sobreesfuerzo para el tiroides.
Recomendaciones
Cuando una mujer hipotiroidea se quede embarazada, ya sea de forma natural o mediante reproducción asistida, será necesario que acuda al médico tan pronto como conozca que se está embarazada. El especialista, dependiendo de los resultados de las analíticas realizadas, ajustará la dosis de mediación para que el embarazo tenga todas las posibilidades de éxito y no corra peligro.
Por otro lado, la medicación para el tiroides se debe tomar con el estómago vacío, por lo menos una o dos horas antes o después de las comidas. No se deben administrar estos fármacos junto con los antiácidos y/o las vitaminas.
Por último, una dieta rica en yodo es esencial para las personas hipotiroideas. Algunos alimentos aconsejados son la sal yodada, pescado blanco, azul y mariscos, entre otros. Además, se debe intentar evitar tomar ensaladas crudas de col, lombarda y rábano, así como la soja.
Preguntas Frecuentes
¿El hipotiroidismo se relaciona con la infertilidad femenina?
Sí, cualquier alteración de la función hormonal afecta al resto de hormonas y, por tanto, puede influir en la capacidad reproductiva tanto de la mujer como del hombre.
En el caso de la mujer se han descrito alteraciones de la ovulación y mayor tasa de abortos en pacientes que presentan valores alterados en sus hormonas tiroideas.
En ocasiones, el hipotiroidismo es de causa inmunológica y también la propia hiperinmunidad puede llevar asociado un descenso de la fertilidad.
¿Cómo se trata la infertilidad en mujeres que tienen hipotiroidismo?
Las mujeres que tienen hipotiroidismo sufren un enlentecimiento en la producción de hormonas por parte de la glándula tiroidea.
En estas mujeres, es necesario independientemente a la técnica empleada (fecundación un vitro, ovodonación), corregir con hormona tiroidea (comprimidos orales) hasta tener una buena TSH, por debajo de 2,5 (hormona tiroidea) para garantizar que la implantación se pueda producir sin problemas.
Este tratamiento continuará hasta el embarazo y es importante hacer controles periódicos con el endocrinólogo para evaluar si es necesario subir o bajar las dosis del tratamiento.
¿El hipotiroidismo es hereditario?
Existen numerosos estudios que indican la existencia de predisposición genética, pero no afirman que el hipotiroidismo sea hereditario como tal. Esto quiere decir que hay más posibilidad de padecer hipotiroidismo si algún miembro familiar padece la enfermedad.
Por otra parte, es esencial tener en cuenta el tipo de hipotiroidismo. En el caso del hipotiroidismo por causa autoinmune, la genética juega un papel más relevante.
¿Qué es la tiroditis de Hashimoto?
La tiroditis de hashimoto es una enfermedad autoinmune caracterizada por la producción de anticuerpos antitorideos que atacan a la propia glándula tiroides.
Esta enfermedad es la causa más frecuente del hipotiroidismo. Su prevalencia es de 4 de cada 1.000 mujeres de edad media, aunque también puede manifestarse en hombres y en niños.
En ocasiones, la tiroiditis de Hashimoto puede ir acompañada de otras patologías como la diabetes, la anemia perniciosa y la artritis reumatoide, entre otras.
Relación entre Diabetes Mellitus Tipo 1 y Enfermedad Tiroidea Autoinmune
En pacientes con diabetes mellitus tipo 1 la incidencia de enfermedad tiroidea autoinmune es alta. Como objetivos hemos estudiado en primer lugar la presencia de autoinmunidad y disfunción tiroidea durante el embarazo y postparto en gestantes con diabetes mellitus tipo 1 y las repercusiones maternas y fetales que representa.
Observamos como la enfermedad tiroidea autoinmune es muy frecuente en mujeres con DM tipo 1, y esta asociación tiene importantes repercusiones maternas. En primer lugar hemos obtenido un peor control metabólico y más requerimientos de insulina en aquellas gestantes diabéticas con autoinmunidad tiroidea.
En segundo lugar las mujeres diabéticas con anticuerpos anti-peroxidasa tiroidea positivos tienen mayor riesgo de disfunción tiroidea. Al analizar el metabolismo hidrocarbonado y autoinmunidad pancreática en gestantes con enfermedad tiroidea autoinmune hemos obtenido un porcentaje positivo de anticuerpos anti-decarboxilasa del ácido glutámico (anti-GAD) del 3.5%.
En base a estos resultados concluimos que existe una clara asociación entre diabetes mellitus tipo 1 y enfermedad tiroidea autoinmune. Las mujeres con DM tipo 1 presentan una prevalencia muy elevada de enfermedad tiroidea autoinmune y de disfunción tiroidea.
