Hipotiroidismo en el Embarazo: Tratamiento y Consideraciones Clave

El hipotiroidismo durante el embarazo debe ser tratado adecuadamente, pues de lo contrario, puede causar complicaciones tanto para la madre como para el futuro bebé. En este artículo te explicamos en qué consiste esta disfunción tiroidea, los tipos y el tratamiento habitual, así como la importancia de su diagnóstico temprano.

¿Qué es el Hipotiroidismo?

Para entender qué es el hipotiroidismo, primero debes conocer la glándula tiroidea, también conocida como tiroides. El tiroides es una glándula situada en la parte antero-inferior del cuello.

Esta glándula, cuya forma recuerda a la de una mariposa, se ubica en la parte delantera del cuello y participa en el control de varios procesos metabólicos como:

  • Control de la temperatura corporal.
  • Control del gasto calórico.
  • Control del apetito.

La tiroides lleva a cabo sus funciones mediante la síntesis de dos hormonas: triyodotironina (T3) y tiroxina (T4). Pero ¿qué ocurre si la síntesis de alguna de estas dos hormonas no se produce de forma adecuada? En ese caso nos encontramos ante una disfunción tiroidea que puede ser:

  • Una síntesis de hormonas que se produce en una cantidad insuficiente, nos encontramos ante un caso de hipotiroidismo.
  • Un exceso de síntesis de dichas hormonas, nos encontramos ante un caso de hipertiroidismo.

Síntomas del Hipotiroidismo

Los síntomas del hipotiroidismo a menudo pasan desapercibidos ya que suelen presentarse de forma leve, siendo sutiles y graduales. Además, no existe un síntoma característico que presenten todas las personas afectadas. Algunos de los síntomas más comunes del hipotiroidismo son:

  • Cansancio continuo.
  • Estreñimiento.
  • Aumento de peso sin causa justificada.
  • Expresiones faciales rígidas.
  • Voz ronca.
  • Poca tolerancia al frío.
  • Alteraciones del periodo menstrual en las mujeres.

Como has visto, algunos de los síntomas más comunes como el aumento de peso, el estreñimiento o incluso el cansancio, también son comunes durante la gestación y por tanto pueden pasar desapercibidos. Sin embargo, es muy importante detectar los casos de hipotiroidismo para poder iniciar el tratamiento adecuado lo antes posible y así evitar complicaciones tanto en la madre como en el feto.

Clases de Hipotiroidismo y sus Causas

Existen dos clases de hipotiroidismo que se diferencian por su causa:

Hipotiroidismo Primario

Se produce por un trastorno de la glándula tiroidea y puede tener varios orígenes:

  • Enfermedad de Hashimoto: es la causa más frecuente de hipotiroidismo primario. Se trata de una patología de carácter autoinmune, donde el propio organismo ataca a la tiroides. Tiroiditis de Hashimoto.
  • Tiroiditis: consiste en una inflamación de la tiroides, que puede estar causada por infecciones.
  • Falta de yodo en el organismo. El exceso y el defecto en la ingestión de yodo puede producir hipotiroidismo.
  • Ciertos tratamientos, como los de yodo radioactivo o las radiaciones que se emplean para tratar ciertos tipos de cáncer.
  • Cirugía en la que se extrae la tiroides completa o de parte de ella.

Hipotiroidismo Secundario

Se produce cuando la hipófisis, otra glándula situada en la base del cerebro, deja de segregar la hormona TSH. La TSH o hormona estimulante de tiroides (por sus siglas en inglés) resulta fundamental para estimular producción de hormonas tiroideas por parte del tiroides. Este tipo de hipotiroidismo es mucho menos frecuente que el primario.

Hay que señalar que las causas del hipotiroidismo no están vinculadas al embarazo, es decir, su aparición puede producirse independientemente de que se esté o no gestando. Sin embargo, el riesgo de desarrollar hipotiroidismo sí que aumenta con la edad. Debido a que actualmente la maternidad se retrasa cada vez más, es más frecuente encontrar embarazadas que padecen hipotiroidismo.

Diagnóstico de Hipotiroidismo

El hipotiroidismo suele detectarse mediante un análisis de sangre en el que se evalúan los niveles de hormona tiroidea (tiroxina o T4) y de hormona estimulante tiroidea (TSH). En caso de existir hipotiroidismo, los niveles de T4 suelen ser más bajos de lo normal, y los de TSH suelen encontrarse elevados.

En cuanto a su cribado durante el embarazo, generalmente se suele incluir en la analítica de la semana 9 de gestación, o en la primera consulta, el cribado de la función tiroidea, especialmente en aquellos casos en los que existe una sospecha clínica o en mujeres con factores de riesgo de presentar hipotiroidismo. Entre los principales factores de riesgo, destacamos:

  • Edad materna >30 años
  • Antecedentes personales/familiares de enfermedad tiroidea
  • Tener una enfermedad autoinmune como diabetes tipo 1
  • Antecedentes de abortos de repetición
  • Haber recibido tratamiento con yodo radioactivo, radioterapia en la zona próxima al tiroides o medicamentos antitiroideos

Posibles Consecuencias del Hipotiroidismo en el Embarazo

Las hormonas tiroideas T3 y T4 cumplen funciones esenciales durante toda la gestación. Principalmente intervienen en el desarrollo y maduración del cerebro, el sistema nervioso central, los huesos, los pulmones y el corazón del feto. Entorno a la semana 11-12 la glándula tiroidea fetal comienza a sintetizar sus propias hormonas a niveles bajos, hacia la semana 20 aumentan las concentraciones de hormonas tiroideas, y no es hasta la semana 35-36 cuando se alcanzan los valores correspondientes al adulto.

Por este motivo, el feto necesita un aporte de hormonas tiroideas por parte de su madre hasta cerca del final del embarazo. Debido a ello, durante el embarazo la gestante aumenta la producción de estas hormonas. En caso de hipotiroidismo materno no controlado, especialmente durante los primeros meses de la gestación, aumenta el riesgo de que el feto presente daño neurológico, retraso madurativo o bajo peso al nacer, entre otros. En los peores casos la consecuencia puede ser un aborto espontáneo o la muerte fetal.

Además, el hipotiroidismo no tratado también puede causar complicaciones en la madre como anemia, cansancio extremo, diabetes y preeclampsia (una patología que cursa con tensión arterial elevada y presencia de proteínas en la orina). En la embarazada el hipotiroidismo puede causar anemia, insuficiencia cardiaca, preeclampsia y hemorragia postparto, mientras que en el bebé puede provocar bajo peso al nacer y anomalías neurológicas.

La Importancia del Yodo

El yodo es esencial para la formación de las hormonas tiroideas, por lo que si existe un déficit de este mineral se limita la síntesis de hormonas tiroideas. En la mayoría de los casos se consigue una cantidad adecuada de yodo con una dieta equilibrada, y se recomienda tomar sal yodada para asegurar dicha cantidad. En casos específicos en los que no se logre un consumo adecuado de yodo mediante la dieta, puede recomendarse un suplemento de yodo, aunque esto siempre debe ir prescrito por el especialista.

Tratamiento del Hipotiroidismo en el Embarazo

Cabe resaltar que, si es factible, conviene detectar el hipotiroidismo antes del embarazo, para comenzar el tratamiento lo antes posible logrando unos valores adecuados de hormonas tiroideas previos a la gestación. Se ha demostrado que aquellas mujeres con un tratamiento adecuado antes del embarazo presentan menos complicaciones que aquellas mujeres que comienzan su tratamiento durante la gestación. Lo ideal sería programar la gestación y asegurar niveles adecuados antes de quedar embarazada, así como conocer si existen anticuerpos tiroideos positivos o no.

El tratamiento de hipotiroidismo se realiza generalmente mediante la suplementación con hormona tiroidea, y en las mujeres embarazadas se utiliza una cantidad mayor, ya tuviesen tratamiento o no antes de la gestación, ya que como hemos explicado durante este periodo hay una mayor demanda de estas hormonas. Este tipo de tratamiento es seguro tanto para la madre como para el feto.

Esta suplementación con hormonas tiroideas artificiales se conoce como terapia de reemplazo, y uno de los medicamentos más usados para suplementar la hormona T4 es la levotiroxina. Además, el tratamiento generalmente irá asociado a suplementos de yodo que garanticen el correcto aporte de este micronutriente. En este caso el tratamiento consiste en la administración de tiroxina.

Durante el embarazo es necesario aumentar la dosis de levotiroxina, ya que las necesidades pueden aumentar hasta en un 50% desde la 5ª semana de gestación. Las pacientes con diagnostico establecido de hipotiroidismo deben ser instruidas para aumentar su dosis habitual de yodo un 50 por ciento desde que la prueba de embarazo sea positiva. Estas pacientes deben ser posteriormente remitidas al endocrinólogo para su control. No debemos esperar a que les den cita para tratarlas ya que ésta puede demorarse unas semanas, que pueden ser cruciales para el desarrollo cerebral del embrión.

Los niveles de hormonas tiroideas pueden fluctuar durante el embarazo por lo que es importante controlar sus niveles de forma rutinaria durante la gestación. Debido a estas fluctuaciones, es normal que se realicen varios ajustes de la medicación a lo largo del embarazo.

El tratamiento con hormona tiroidea se debe administrar en ayunas y separado de la administración de hierro y calcio.

Es importantísimo también determinar los niveles de TSH (hormona producida por la hipófisis y que estimula la glándula tiroidea) junto con los de la hormona tiroidea T4L (libre en plasma) y los anticuerpos antitiroideos nada más conocer que estás embarazada. Antes de la semana 20 de embarazo: cuanto antes lo sepamos mejor, tras test gestación positivo

  • Si T4L > 9 y TSH < 2,5 no tratar.
  • Si T4L < 9 y/o TSH entre 2,5-3,5: iniciar tratamiento con 50 microgramos de hormona tiroidea y remitir al endocrinólogo.

Después de la semana 20 de embarazo Si TSH < 3 no tratar.

Toda mujer en edad fértil debería tomar sal yodada y si desea gestación, comenzar tratamiento con yodo un año antes y valorar la hormona tiroidea tras dos o tres meses del inicio de la toma del yodo.

Hay mujeres que curiosamente al empezar dicha toma, ya sea con la sal o con medicamentos que lo contienen, desarrollan un efecto contrario al que se desea unas pocas semanas después de ingerirlo: es decir, disminuyen la formación de la hormona tiroidea. Este efecto es pasajero y no debe ocurrir precisamente cuando la mujer se acaba de quedar embarazada porque puede tener consecuencias deletéreas sobre el desarrollo del cerebro del embrión.

Es necesario un seguimiento adecuado del hipotiroidismo durante el embarazo ya que la hormona tiroidea de la madre es fundamental para el desarrollo cerebral del feto.

TIROIDES Y EMBARAZO, IMPORTANCIA, DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO... - Ginecología y Obstetricia -

Valores de Referencia Hormonales

Hormona Valores de Referencia (Adultos)
TSH 0.4 a 4.5 muI/L
T3 3.5 a 7.8 pmol/mL
T4 9 a 25 pmol/L

Como vemos, el cuidado de la salud del bebé comienza antes de su nacimiento.

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