Himen Imperforado en Recién Nacidos: Causas, Síntomas y Tratamiento

El himen imperforado es una anomalía obstructiva del tracto genital inferior femenino que se da en menos del 0,1% de los recién nacidos. Es la malformación congénita más frecuente que origina obstrucción a la salida de flujo en mujeres. A pesar de no ser una malformación infrecuente es típicamente ignorada en el examen del recién nacido, originando así problemas en la pubertad.

El himen es una membrana delgada, que con frecuencia cubre parte de la abertura de la vagina. La imperforación del himen bloquea completamente la abertura vaginal, de tal manera que la sangre menstrual o el moco no pueden salir del cuerpo, lo que lleva a menudo a que se presente hinchazón dolorosa de la vagina.

Anatomía del sistema reproductor femenino

En este artículo, exploraremos en detalle las causas, síntomas y tratamientos disponibles para el himen imperforado en recién nacidos.

Desarrollo de los Órganos Reproductores

Un bebé empieza a desarrollar sus órganos reproductores entre las semanas 4 y 5 del embarazo y este desarrollo continúa hasta la semana 20 del embarazo. Algunas niñas tienen algunos problemas en los órganos reproductores (la vagina, los ovarios, el útero y el cuello uterino) que ocurren mientras ella está creciendo en el vientre de la madre. El desarrollo es un proceso complejo que puede interrumpirse por muchas razones.

La gravedad del problema del bebé depende de cuándo ocurrió la interrupción. En general, el problema será más extenso cuanto más temprano ocurran los problemas del desarrollo en el útero.

Causas del Himen Imperforado

La causa más frecuente de esta obstrucción es el himen imperforado, que constituye la malformación congénita más frecuente del tracto genital femenino, con una incidencia aproximada de 0,1% de las recién nacidas. Esta malformación se produce por un trastorno en el desarrollo de los conductos de Müller, que deriva en la falta de canalización del tejido conjuntivo que conforma el himen. Su presentación suele ser esporádica, aunque se han descrito casos familiares con herencia autosómica recesiva.

Puede presentarse de forma aislada o asociado a otras anomalías: septos vaginales o uterinos, atresia parcial de vagina, duplicidad uterina, aplasia renal o duplicidad de vejiga o uretra, e incluso malformaciones anorrectales o vertebrales.

Síntomas del Himen Imperforado

Al nacer, puede verse un bulto entre los labios por la acumulación de moco en el interior de la vagina. Si no se diagnostica entonces, el moco se reabsorbe y no aparecen síntomas hasta la adolescencia. En la recién nacida puede aparecer como un hallazgo casual en la exploración o como una masa palpable secundaria al acúmulo de material mucoide por estimulación del epitelio vaginal (hidrocolpos).

Cuando comienza la menstruación pueden empezar con dolor abdominal o pélvico de forma cíclica. Si se acumula sangre puede aparecer el bulto antes comentado con una coloración azulada. También puede producir dolor de espalda, con las deposiciones, o problemas para orinar.

Si no se realiza el diagnóstico en esta etapa, este suele demorarse hasta la pubertad, donde puede presentarse como dolor, distensión y/o masa abdominal, acompañado de amenorrea primaria. Se han descrito casos que presentaban síntomas como disuria recurrente, tenesmo, retención urinaria o dolor lumbar.

El flujo menstrual atrapado llena inicialmente la vagina (hematocolpos) y el útero (hematometra). Si no se diagnostica a tiempo, sigue avanzando y, de forma retrógrada, llega a las trompas de Falopio (hematosalpinx) y puede terminar provocando endometriosis, adenosis vaginal y hemoperitoneo, comprometiendo la fertilidad.

Otros Trastornos Comunes en Niñas

Además del himen imperforado, existen otros trastornos vulvovaginales frecuentes en la infancia:

  • Vulvitis y vulvovaginitis: Trastorno genital más frecuente en las niñas, favorecido por factores anatómicos y hormonales. La mayoría de las ocasiones se trata de vulvovaginitis inespecíficas irritativas, aunque en ocasiones podemos aislar una bacteria, hongos del tipo cándida, parásitos intestinales como los oxiuros y cuerpos extraños en vagina.
  • Sinequias vulvares: Fusión de los labios menores, más común entre los 3-6 meses y los 6 años. Generalmente no ocasionan síntomas, pero si son totales pueden ocasionar molestias o dificultad para orinar, goteo después de orinar, molestias vaginales o flujo vaginal más abundante o con mal olor e infecciones de orina.

Sinequia vulvar

Diagnóstico del Himen Imperforado

El diagnóstico de esta patología se basa en una buena historia clínica y una exploración física detallada, que incluya la inspección de los genitales externos. La prueba complementaria de elección es la ecografía abdominal, tanto para confirmar el diagnóstico como para descartar malformaciones asociadas. Sería necesario completar estudios realizando una tomografía computarizada o una resonancia magnética, en el caso de que la ecografía no fuera concluyente o si aparecieran lesiones o malformaciones anatómicas complejas.

En la adolescencia típicamente se presenta con amenorrea primaria, dolor abdominal cíclico en la parte baja del abdomen, dolor pélvico, con o sin síntomas asociados como dolor de espalda (38-40%), retención de orina (37-60%) o estreñimiento (27%). En la exploración física, una masa abdominal inferior puede ser palpable, o una masa pélvica se puede detectar en el examen rectal bimanual.

El diagnóstico de himen imperforado a menudo se puede establecer fácilmente durante el examen del periné cuando un abultamiento azul correspondiente al himen imperforado se encuentra en el introito.

Desde el punto de vista analítico, no existe alteración reseñable en los parámetros de laboratorio, aunque algunos autores han destacado un aumento de los marcadores tumorales CA 19-9 y CA 125.

La ecografía ofrece una imagen muy característica correspondiente al hematometra y el hematocolpos.

Tratamiento del Himen Imperforado

En cuanto al tratamiento, es quirúrgico y consiste en la realización de una himenectomía (apertura de la membrana himeneal). Algunos estudios proponen realizar una laparoscopia prequirúrgica para descartar adherencias pélvicas o endometriosis. El mejor momento es al nacimiento o en la pubertad, momentos en los que hay estrógenos altos.

La cirugía se hace con anestesia general. Se hace un corte en el himen, y tras la salida del material acumulado dentro, se crea un orificio del tamaño adecuado. Tras ello se dan varios puntos en los bordes para evitar que vuelva a unirse. Estos puntos después se caen solos.

Esta cirugía no precisa ingreso casi nunca.

El tratamiento estándar consiste en la himenectomía quirúrgica mediante incisiones en T, en X o en cruz, con la posterior resección del tejido himeneal excedente. Se recomienda la colocación de una sonda de Foley para evitar daños en la uretra y debe evitarse la aspiración del hematocolpos debido al riesgo de que se produzca una infección ascendente.

Se recomienda la colocación de una sonda de Foley para evitar daños en la uretra y debe evitarse la aspiración del hematocolpos debido al riesgo de que se produzca una infección ascendente. El procedimiento se realiza bajo anestesia general, con la paciente en posición de litotomía.

En todos los casos, se debe hacer un seguimiento posterior (primer control en 1-4 semanas tras la intervención quirúrgica) para inspeccionar el área y descartar signos de infección o inflamación locales. Algunos autores recomiendan la supresión menstrual con anticonceptivos por vía oral durante 3-6 meses y está en discusión el prolongar este tratamiento en posteriores visitas.

La finalidad del tratamiento es abrir la membrana para permitir la salida del flujo menstrual, no impidiendo a la paciente el posible uso de tampones ni, en el futuro, el confort a la hora de mantener relaciones sexuales.

Anomalías del aparato genital femenino Dr. Arreluce 01-11-22

Tabla Resumen: Diagnóstico Diferencial y Tratamiento

Condición Síntomas Diagnóstico Tratamiento
Himen Imperforado Bulto entre los labios, dolor abdominal cíclico, amenorrea primaria Examen físico, ecografía abdominal Himenectomía quirúrgica
Vulvovaginitis Inflamación, irritación, flujo vaginal Examen físico, cultivo vaginal Higiene, tratamiento tópico (antibióticos, antifúngicos)
Sinequias Vulvares Adherencia de los labios menores, dificultad para orinar Examen físico Cremas con estrógenos, separación manual o quirúrgica

Conclusión

El himen imperforado es una condición tratable si se diagnostica a tiempo. La exploración física en recién nacidas y adolescentes es crucial para evitar complicaciones a largo plazo. Ante cualquier síntoma o sospecha, es fundamental acudir a un especialista para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

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