Rosemarie Magdalena Albach-Retty, conocida mundialmente como Romy Schneider, fue una actriz austriaca nacida en Viena el 23 de septiembre de 1938. Proveniente de una familia de artistas, su vida estuvo marcada tanto por el éxito cinematográfico como por profundas tragedias personales. Su belleza y talento la convirtieron en una estrella internacional, pero su historia personal estuvo llena de dolor y sufrimiento.
Romy Schneider en 1962
Inicios y Ascenso a la Fama
Hija de los actores Magda Schneider y Wolf Albach-Retty, Romy creció en un ambiente artístico. Su infancia no fue del todo feliz debido al divorcio de sus padres y a que pasó cinco años en un internado de monjas. A los 15 años, debutó en el cine con Lilas blancas, de Hans Deppe, donde tenía un pequeño papel junto a su madre.
El director alemán Ernst Marischka vio en ella el rostro perfecto para encarnar a la realeza europea. Así, interpretó a la reina Victoria de Inglaterra y a Isabel de Baviera, más conocida como Sissi, en tres filmes: Sissi (1955), Sissi Emperatriz (1956) y El destino de Sissi (1957). Estas películas la catapultaron a la fama internacional cuando era solo una adolescente.
Romy Schneider como Sissi Emperatriz
Hasta los 20 años, su carrera estuvo dominada por su madre, quien la impulsó a hacer papeles de corte romántico. Sin embargo, a finales de la década de los cincuenta, Romy optó por un cine más maduro, alejado del célebre personaje de la emperatriz austriaca. Confesó lo mucho que odió hacer tantas veces el papel de Sissi (una película rosa que trata de hacer olvidar a alemanes y austríacos la dictadura, la barbarie y la guerra).
La vida y el triste final de Romy Schneider
Amor y Desamor con Alain Delon
Con veinte años, Romy Schneider conoció a Alain Delon en el rodaje de Christine (1958), remake de Amoríos, la película más famosa de su madre. Ambos se enamoraron y vivieron una relación en París que los convirtió en símbolos sexuales de la época. En marzo de 1959, se comprometieron en la casa de los Schneider, una mansión frente al lago Lugano, en Italia, y los medios los llamaron "los prometidos de Europa".
Sin embargo, la relación no estuvo exenta de tormentas. Delon le fue infiel a Schneider y se lo comunicó a través de una carta en diciembre de 1963, dejándola por la actriz Nathalie Barthelemy. Rota, Schneider entró en un periodo de confusión, pero siguió adelante con su carrera.
Alain Delon y Romy Schneider
En 1966, protagonizaron La piscina, de Jacques Deray, un drama psicológico de celos y erotismo que relanzó la carrera de Romy, pero no reavivó su amor. A pesar de su separación, Delon y Schneider mantuvieron una relación cordial y Delon reconoció, después de su muerte, que ella fue el amor de su vida.
Carrera en Hollywood y Regreso a Europa
Romy se fue a Estados Unidos cuando Orson Welles la reclamó para rodar El Proceso (1962). En Hollywood filmó otras cintas como Los Vencedores (1963), El cardenal (1963) y Préstame tu marido (1964), con Jack Lemmon. Aunque la meca del cine le hacía los honores, ella jamás tuvo la intención de establecerse en EE.UU. Para ella París era lo más.
De vuelta en Francia, trabajó con directores como Claude Sautet, Claude Chabrol y Luchino Visconti. Entre las películas que protagonizó entonces destacan La piscina (1969), Las cosas de la vida (1970) y Ludwig (1973).
Tragedias Personales
En 1966, Romy contrajo matrimonio con el actor y director teatral Harry Meyen, con quien tuvo a su hijo David. Tras divorciarse de Meyen, se casó con Daniel Biasini, con quien tuvo a su hija Sarah. Sin embargo, el suicidio de Harry Meyen en 1979 sumió a Romy en una profunda depresión. Empezó a tomar alcohol y tranquilizantes. Biasini agravó aún más su difícil estado anímico cuando le pidió el divorcio tras seis años casados.
Pero la tragedia más grande de su vida fue la muerte de su hijo David en un trágico accidente el 5 de julio de 1981. El chico había ido solo a casa de los padres de Biasini para hacerles una visita sorpresa y, al encontrar cerrado el portón, intentó entrar trepando las rejas. Desgraciadamente, resbaló y quedó atravesado por una de ellas, falleciendo poco después en el hospital.
Muerte Prematura
Sumida en una profunda depresión tras la trágica muerte de su hijo David, Romy Schneider fue encontrada muerta en su residencia parisina el 29 de mayo de 1982. Tenía 43 años. Oficialmente, su muerte se debió a un paro cardíaco, aunque siempre se sospechó que se trataba de un suicidio.
Romy Schneider fue enterrada junto a su querido hijo el 2 de junio en el cementerio de Boissy-Sans-Avoir, en la periferia sur de París. Su legado perdura como una de las actrices más talentosas y carismáticas del cine europeo, cuya vida estuvo marcada por el éxito, el amor y la tragedia.
Legado
El legado de Romy Schneider es innegable. Intervino en medio centenar de películas y ganó dos premios César a la mejor actriz: Lo importante es amar (1976) y Una vida de mujer (1978). Su paso por este mundo fue breve pero intenso y puso pasión a todo lo que hizo. “No soy nada en la vida, pero todo en la pantalla”, afirmó.
Hoy, a 40 años de su muerte, su figura sigue siendo recordada y reivindicada por el mundo del cine y sus admiradores. Su talento y su trágica historia la convierten en una leyenda inolvidable.
| Nombre | Rosemarie Magdalena Albach-Retty |
|---|---|
| Nombre Artístico | Romy Schneider |
| Fecha de Nacimiento | 23 de septiembre de 1938 |
| Lugar de Nacimiento | Viena, Austria |
| Fecha de Fallecimiento | 29 de mayo de 1982 |
| Lugar de Fallecimiento | París, Francia |
| Profesión | Actriz |
