Los Hijos de los Warren: El Legado de Ed y Lorraine Warren en el Mundo de lo Paranormal

Ed y Lorraine Warren, un matrimonio de renombre en el ámbito de lo paranormal, dedicaron sus vidas a investigar fenómenos inexplicables y ayudar a personas afectadas por presencias malignas. Sus casos, llenos de misterio y terror, han sido llevados al cine, popularizando su trabajo y generando un gran interés en el mundo de lo oculto.

La productora estadounidense Warner Bros. se interesó por las historias de la pareja y llevó al cine muchas de sus terroríficas experiencias.Lorraine Rita Moran era el nombre de soltera de la esposa de Ed Warren quien, desde la temprana edad de los 7 años, comenzó a ver el aura de las personas. Su marido era un año mayor que ella y también experimentó sensaciones inexplicables desde los cinco años por lo que decidió dedicarse profesionalmente a buscar soluciones a los casos paranormales.La familia se sustentaba con el dinero que obtenían de los cuadros que vendía Ed. Poco a poco, Lorraine fue desarrollando más su don de clarividencia por lo que en 1952 inauguraron la Sociedad para la Investigación Psíquica de Nueva Inglaterra.

Es reseñable mencionar que el matrimonio no cobraba por los casos o investigaciones ya que lo hacían de manera altruista. La famosa pareja tuvo una unión muy importante debido a su fe católica lo que les ayudó a superar los momentos más difíciles de los más de cuatro mil casos paranormales que se les atribuyen por todo el territorio estadounidense. El objetivo primordial de los Warren era custodiar los elementos que pudiesen causar algún tipo de daño a las personas en un lugar seguro.

Tras el fallecimiento de los Warren, el yerno del matrimonio desea mantener con vida el legado de su familia por lo que se encarga de atender a los visitantes que acuden para aprender más sobre el mundo de lo desconocido. La ubicación de la institución está en la propia casa de los Warren, en su sótano, concretamente en 30 Knollwood St., Monroe, Connecticut, Estados Unidos.

Pero, ¿quiénes fueron los hijos de Ed y Lorraine Warren y cómo influyeron en su legado? Aunque no tuvieron hijos que siguieran sus pasos en la investigación paranormal, su hija Judy Warren jugó un papel importante en la vida de sus padres y en la continuación de su trabajo. Conozcamos más sobre los casos más famosos de los Warren y el impacto de su legado.

Ed y Lorraine Warren

El Poltergeist de Enfield

Uno de los casos más mediáticos de los Warren es el del Poltergeist de Enfield. Ocurrió en 1977 en Brimsdown, Londres, donde Peggy Hodgson denunció que sus hijos eran testigos de movimientos de muebles y objetos lanzados por sí solos. Los Warren visitaron la casa para dar su opinión, aunque no fueron los principales investigadores. El periodista Guy Lyon Playfair y su equipo fueron quienes documentaron los sucesos, incluyendo voces demoníacas y levitaciones de las niñas.

Casa del Poltergeist de Enfield

Janet, una de las hermanas, experimentó posesiones y hablaba con una voz que decía ser Bill Wilkins, quien había muerto en la casa. Aunque se encontraron pruebas de que algunos sucesos fueron provocados, el periodista y el fotógrafo aún creen en la veracidad del caso.

el caso del fantasma real, el poltergeist de Enfield-Resumen-EnFin

Anabelle, la Muñeca Maldita

El caso de Anabelle se remonta a 1970, cuando una joven recibió una muñeca Raggedy Ann que comenzó a moverse por sí sola y a dejar notas pidiendo ayuda. Los Warren determinaron que la muñeca estaba habitada por un demonio y la encerraron en una vitrina en su museo de ocultismo en Connecticut.

Así lo denunciaron dos compañeras de piso en 1970, que no tardaron en contactar con un especialista. Este les explicó que la muñeca contenía el espíritu de una niña llamada Annabelle Higgins, fallecida en un accidente de tráfico unos años antes. Fue entonces cuando los Warren entraron en escena. Ed negó los hechos: la muñeca no contenía el espíritu de una niña, pues "Dios jamás permitiría eso", sino el de un demonio (se acababa de publicar El exorcista y los fantasmas estaban desfasados: el éxito comercial eran ellos, los demonios). La pareja requisó la muñeca y se la llevó consigo a su Museo del Ocultismo.

Paranormal investigator Lorraine Warren holds the original Annabelle doll, a "possessed" Raggedy Ann that began terrorizing her owner in 1970. Lo cierto es que toda esta historia se contó una vez que la muñeca llegó al museo, no antes. Es decir, todo lo que se sabe del caso es lo que Ed y Lorraine han contado sobre el mismo. Una historia, por cierto, muy similar a un capítulo de la serie Twilight Zone, sobre una muñeca poseída llamada Ana Rose.

La muñeca Anabelle

La Casa Encantada de Harrisville

La historia de la familia Perron, en la que se basa la primera película de Expediente Warren, narra cómo se mudaron a una hacienda en Rhode Island en 1970. La propiedad tenía un historial de suicidios y asesinatos. La familia fue atacada por espíritus malignos, especialmente el de Bathsheba Sherman, una bruja que se había ahorcado en la propiedad en el siglo XIX. Los Perron se vieron obligados a abandonar la casa.

La casa de Harrisville

El Horror de Amityville

Quizá el caso más famoso de los Warren, Amityville, está lleno de controversia. En 1974, Ronald De Feo asesinó a su familia en su casa de Long Island. La familia Lutz, los siguientes inquilinos, aseguraron que ocurrían hechos inexplicables, como olores, sonidos y puertas que se abrían solas. Los Warren afirmaron que había una presencia demoníaca en la casa.

La casa de Amityville

Otro caso explotado hasta la saciedad: el de una familia aparentemente normal que se muda a una casa sin saber que, apenas un año antes, un joven (Ronald DeFeo) había asesinado a toda su parentela en ese mismo lugar, instado a hacerlo por "las voces". Los nuevos inquilinos, la familia Lutz, apenas duran 28 días en la casa antes de huir atemorizados, alegando haber visto cosas extrañas que variaban desde humedades de color negro al espíritu de un niño ensangrentado con una cabeza de cerdo.

El hecho explotó. Se hicieron películas, libros y documentales, todos ellos firmados, ojo, por la familia Lutz. Es decir, cuanto más se hablaba de Amityville, más ricos se hacían George y Barbara Lutz. Fueron muchos los valientes que se atrevieron a alquilar la casa tras los desafortunados incidentes, y todos coincidían en lo mismo: allí no pasaba nada extraño.

Fue entonces cuando, desde la cárcel, DeFeo admitió haberse inventado lo de las voces para tratar de hacer ver que había matado a su familia por causas externas a él, lo que quizá rebajaría su condena. Los Warren, sin embargo, avalaban la veracidad de la historia, llegando a mostrar una imagen tomada dentro de la casa en la que se veía a un fantasma.

El Juicio de Arne Cheyenne Johnson

Conocido como el primer caso judicial en el que la defensa utilizó la excusa de "el diablo me obligó a hacerlo", el asesinato de Alan Bono a manos de Arne Cheyenne Johnson fue el resultado de la posesión del hermano pequeño de la prometida de Johnson. Los Warren sostenían que el demonio pasó a Johnson, quien fue condenado a cuatro años de cárcel.

Embrujo en Connecticut

En 1986, una familia alquiló una casa que había sido una funeraria. Pronto comenzaron a ocurrir fenómenos extraños. Los Warren concluyeron que los espíritus estaban molestos por que los antiguos funerarios tenían relaciones sexuales con los muertos. Sin embargo, el escritor contratado por los Warren encontró que los testimonios de la familia no eran creíbles.

Otra casa encantada que, esta vez sí, cobró fama, fue aquella ubicada en el municipio londinense de Enfield, al otro lado del charco. De este caso se tomó inspiración para la segunda de los Warren, sobre cómo un poltergeist inglés atormentó la vida de unas niñas algo pesadas. Y es que ahí esta el quid de la cuestión: todo lo que rodea al caso no son más que travesuras infantiles de unas niñas revoltosas, por mucho que los Warren traten de meter por ahí a Satanás.

Un Hombre Lobo Diabólico en Londres

Bill Ramsey comenzó a tener episodios de posesión a los nueve años, con síntomas de licantropía. En 1987 atacó a un oficial de policía con una fuerza sobrehumana. Los Warren ayudaron en el exorcismo para calmar a la bestia.

Judy Warren: Heredera del Legado

A pesar de estar inspiradas en sucesos e investigaciones reales, las distintas entregas de 'Expediente Warren' han fantaseado con la realidad y han llevado sus historias mucho más allá de los sucesos que se reportaron originariamente, llegando a transformar incluso la propia historia de los Warren y de su familia con licencias artísticas que han moldeado un legado alternativo y ficticio.

Y en ese legado fílmico podría entrar, como heredera del trono paranormal, la propia hija de Ed y Lorraine Warren, Judy, a la que ya vimos en anteriores películas, que en esta 'Expediente Warren: El último rito' toma un papel protagonista y fundamental para resolver la infestación diabólica de la casa de los Smurl.

Judy, interpretada por Mia Tomlinson (Sterling Jeris en las dos primeras películas, y McKenna Grace en 'Annabelle vuelve a casa'), ha heredado la capacidad de su madre de poder ver lo que otros no ven, de sentir presencias de otro mundo e incluso poder comunicarse con los muertos, y participa activamente en el caso con sus padres junto a su prometido, Tony Spera. Algo que, en la vida real, nunca llegó a ocurrir. Pero, puestos a moldear la realidad, su figura podría ser la que continúe el legado de la saga en el cine protagonizando próximas películas como la nueva protagonista de las historias de 'Expediente Warren'.

Judy nació en Connecticut en 1946, cuando sus padres todavía eran artistas itinerantes. La sociedad de investigación paranormal que acabaría marcando sus vidas, la NESPR (New England Society for Psychic Research, o Sociedad de Investigación Psíquica de Nueva Inglaterra), no se fundó hasta 1952. Pero, según recuerda ella misma, el interés de Ed y Lorraine por los espíritus ya estaba ahí desde el principio.

"Cuando era muy pequeña, ellos eran artistas, eso era lo que hacían. Viajaban, vendían sus cuadros... No fue hasta que fui creciendo que empezó todo esto de los fantasmas", contaba en una entrevista. Apenas vivía con ellos. Sus abuelos la criaron durante casi toda la infancia, y cuando estaba en casa de sus padres, admite que tenía miedo. "Me daba terror su casa, no podía dormir sola en una habitación".

Judy y Lorraine Warren

A diferencia de las películas, que la muestran integrada desde pequeña en la peculiar dinámica familiar de los Warren, Judy tenía más de veinte años cuando escuchó hablar por primera vez de la famosa Annabelle. "Los ojos, los ojos están muertos. No tienen nada que ver con los de la muñeca de la película". Y aunque siempre creyó en las historias que contaban sus padres, jamás quiso seguir sus pasos. No la atraía el contacto con lo sobrenatural, y a pesar de que reconoce haber tenido sueños extraños o advertencias desde el otro lado -"de mi padre", precisa-, se mantuvo alejada.

Pero el destino tenía otros planes. En 1979, un joven policía llamado Tony Spera la vio salir de una tienda y quedó tan prendado que decidió seguirla en el coche con las luces puestas. Se conocieron, salieron juntos, y se casaron. Poco después, Tony descubrió la otra cara del apellido Warren. Su madre y su hermano habían muerto, y él buscaba respuestas. Pronto empezó a acompañar a Ed y Lorraine en sus investigaciones, hasta convertirse en el heredero de facto de su legado.

Hoy dirige la NESPR junto a Judy (ahora Judy Spera) y conserva el Museo del Ocultismo que fundaron sus suegros con todos los objetos 'malditos' que alberga en su interior, incluyendo a la muñeca Annabelle (actualmente lo gestionan con un contrato de alquiler por cinco años el comediante Matt Rife y el youtuber Elton Castee, pero la propiedad sigue siendo de los Spera).

En varias ocasiones, Judy ha expresado su frustración ante quienes acusan a sus padres de fraude o de explotar el dolor ajeno. "Me cuesta mucho leer artículos negativos sobre ellos", ha dicho. También ha defendido su entrega: "Después de que mi padre se desplomara, estuvo cinco años como paciente con cuidados completos. Ya no estaba realmente. Y mi madre seguía cogiendo llamadas en mitad de la noche, hablando con gente... Queríamos cambiar de número muchas veces, pero ella no nos dejaba".

Además de generar 10 películas (hasta ahora) y convertirse en una de las franquicias de terror más taquilleras de la historia, Judy también cree que el universo cinematográfico de los Warren ha ayudado a mantener con vida el espíritu de sus padres. "Acabo de leer una cita que decía: 'una persona no está realmente muerta hasta que las ondas en el arroyo se detienen'", declaró a ComicBook.com . "Y pensé: 'Bueno, así es como es su vida después de la muerte'. Siguen aquí por eso, porque la gente sigue interesada en todo lo que hacen, y los citan y leen sobre ellos."

El Caso Smurl

En 1973, Jack y Janet Smurl, junto a su familia, se mudaron a un chalet adosado tras perder su hogar por las inundaciones del huracán Agnes. Pero lo que aparentemente iba a ser un nuevo comienzo se convirtió en una pesadilla interminable. Pronto comenzaron a notar cosas extrañas, y la serie de sucesos que relataron fue escalofriante: herramientas que desaparecían, fallos eléctricos inexplicables, olores a azufre o carne podrida, figuras oscuras que flotaban por los pasillos... y agresiones físicas. Una de sus hijas fue empujada escaleras abajo por una fuerza desconocida hija escaleras abajo, el perro salió volando contra una pared y, en el punto álgido de los fenómenos, Jack y Janet afirmaron haber sido agredidos sexualmente por una presencia demoníaca.

Desesperados, acudieron a la Iglesia y varios sacerdotes intentaron bendecir la casa, pero los sucesos extraños continuaron. El caso comenzó a ganar notoriedad en prensa local e incluso nacional, y sus vecinos, hartos de la atención mediática, mostraban su rechazo lanzando ladrillos y otros objetos contra la casa de los Smurl. Es en ese momento, en 1986, cuando la situación parecía insostenible, cuando llegaron Ed y Lorraine Warren. Identificaron cuatro entidades: tres espíritus humanos y un demonio que se alimentaba del miedo de la familia. La investigación duró meses, pero con ella, también la polémica.

Los Smurl participaron en la publicación de un libro de los Warren sobre el caso, 'The Haunted: One Family’s Nightmare', y en 1991 se rodó una película para televisión titulada en España 'Apariciones - The Haunted: La casa de las almas perdidas' (que actualmente no se encuentra en ninguna plataforma de streaming de nuestro país). A raíz de convertir el suceso en un circo mediático, escépticos como Paul Kurtz lo llamaron "una farsa, un espectáculo, una historia de fantasmas", y salió a luz que Jack había pasado por una operación cerebral en 1983, y que posibles trastornos psicológicos o diagnósticos médicos ofrecían explicaciones más plausibles. Incluso la iglesia llegó a admitir que no estaba segura de la veracidad de los sucesos, pese a que Janet insistía en que los exorcismos habían fracasado porque el demonio "corría de un cuarto a otro".

Finalmente, la familia pudo mudarse, y los nuevos inquilinos de la vivienda jamás reportaron ninguna actividad sobrenatural. Jack falleció en 2017, y una de sus hijas, Carin, se convirtió en investigadora paranormal. "Tuvimos tanto sufrimiento y nadie a quien recurrir… Mi padre estaría orgulloso de que sea una voz para quienes necesitan ayuda", declaró.

Otros Casos Destacados

  • El Caso Snedeker: Una casa que funcionaba como funeraria y estaba infestada de demonios.
  • El Cementerio Union Cemetery: Un lugar encantado donde se aparecía la Dama de Blanco.
  • Bill Ramsey: Un hombre con síntomas de licantropía que atacaba a personas con fuerza sobrehumana.
  • La Familia Donovan: Acosada por ruidos y fenómenos extraños después de que su hija usara la ouija.

Controversias y Críticas

El matrimonio Warren ha sido objeto de controversias y acusaciones de fraude. El caso de Amityville fue declarado "ficción" por un juzgado, y Gerald Brittle, autor de libros sobre los Warren, afirmó que los hechos descritos eran ficción. Además, Judith Penney acusó a Ed Warren de fraude y de mantener una relación extramatrimonial con ella.

Con todo, resulta que la verdadera posesión no es la de muñecas, casas encantadas o niñas que levitan en fotos mal enfocadas, sino la de una cultura entera que ha decidido tragarse el relato. Los Warren entendieron que lo paranormal vende más que la realidad, independientemente de que se pudiera probar lo contrario. Lo importante era mantener viva la farsa, aunque fuese a costa de manipular, mentir o jugar con tragedias ajenas.

El Legado Cinematográfico

Las películas de Expediente Warren han popularizado los casos de Ed y Lorraine, generando un gran interés en el mundo de lo paranormal. Sin embargo, es importante recordar que estas películas toman licencias creativas y no siempre reflejan la realidad de los hechos.

Película Caso Real
Expediente Warren (The Conjuring) Familia Perron en la casa de Harrisville
Expediente Warren: El caso Enfield (The Conjuring 2) Poltergeist de Enfield
Expediente Warren: Obligado por el demonio (The Conjuring: The Devil Made Me Do It) Juicio de Arne Cheyenne Johnson
Annabelle La muñeca Anabelle
Expediente Warren: El Último Rito Familia Smurl

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