La vida de Catalina Escobar, una empresaria colombiana, tomó un giro inesperado a raíz de una trágica experiencia personal. Tras la muerte de su hijo en un accidente doméstico, Escobar decidió dejar su exitosa carrera en el sector privado y dedicarse por completo al servicio social.
Catalina Escobar, fundadora de la Fundación Juanfe
El Nacimiento de la Fundación Juanfe
La idea de crear la Fundación Juanfe comenzó a gestarse en la mente de Catalina después del fallecimiento de su hijo. En ese entonces, Escobar ya estaba involucrada en el sector social a través de un voluntariado en un hospital público. Esta experiencia, combinada con su deseo de transformar el dolor en acción, la impulsó a crear una organización que pudiera marcar una diferencia real en la vida de las personas más vulnerables.
En un comienzo, la fundación Juanfe -que hasta hoy lleva el nombre del hijo de Catalina- tenía como tarea principal reducir la mortalidad infantil en Cartagena. Sin embargo, Escobar consiguió mucho más. "Rebajamos la tasa en un 81% en los primeros siete años de operación", cuenta la filántropa, para luego explicar "la nueva misión de la Juanfe": ayudar a las madres adolescentes.
"A través de la experiencia nos dimos cuenta que el embarazo adolescente es el mayor perpetuador de pobreza. Cuando una niña es pobre y queda embarazada, deja de estudiar y eso deteriora al crecimiento social de un país. Por eso comenzamos a trabajar el Modelo 360 grados", relata.
El Modelo 360 Grados: Una Estrategia Integral
¿Y de qué se trata este modelo? De "reparar el alma de niñas vulneradas e reintroducirlas en la parte académica". "Trabajamos con niñas que han sido víctimas de diferentes tipos de violencia. Es como si fueran pacientes de cuidados intensivos, pero emocionales... Y nuestra gran promesa es ayudarlas a salir de la pobreza en dos años para que luego puedan conseguir empleos formales. Ellas atraviesan un gran proceso y lo más increíble es que no vuelven a quedar embarazadas hasta seis años después", menciona Escobar, quien ha recibido amplio reconocimiento internacional.
El Modelo 360 grados de la Fundación Juanfe se enfoca en brindar una atención integral a las madres adolescentes, abordando aspectos como la salud, la educación, el desarrollo de habilidades y el apoyo emocional. Este enfoque holístico permite romper el ciclo de pobreza y brindar a estas jóvenes la oportunidad de construir un futuro mejor para ellas y sus hijos.
Modelo 360 Grados de la Fundación Juanfe
Impacto y Reconocimiento Internacional
Y es que la Fundación Juanfe ha ayudado a 245.000 personas en 20 años. Una cifra de la que Catalina se orgullece. "El impacto total de la Juanfe ha sido de miles de personas y nos hace inmensamente felices tocarle la vida a tanta gente. Por ejemplo, hemos salvado a más de 4.900 bebés, salvado de la desnutrición crónica a más de 21.000 niños, hemos ayudado a más de 1.300 jóvenes y hoy estamos atendiendo a la población migratoria venezolana. O sea, somos de alto impacto", dice Escobar con una sonrisa.
El trabajo de Catalina Escobar y la Fundación Juanfe ha sido reconocido a nivel internacional, con numerosos premios y distinciones que resaltan su compromiso con la erradicación de la pobreza y la promoción del desarrollo social.
Algunos de los reconocimientos recibidos por la Fundación Juanfe
Desafíos y Críticas
Aunque hay algo que la apena... Y es la falta de interés que los gobiernos han puesto en ciertos temas."Me pone mal el olvido por parte de los gobiernos, que estas madres sean invisibles... Es que hay muchos distractores. Entre ellos, la política y... Mira, te digo la verdad: no necesitamos más científicos, abogados o economistas, lo que necesitamos es de la compasión de las personas. Porque mientras se está descubriendo agua en Marte, hoy se están acostando 50 millones de niños en América Latina con hambre. Entonces mientras persista la pobreza, no sirve descubrir agua en Marte. Esos son los grandes distractores. Además la polarización, las envidias y la indiferencia", manifiesta.
Asimismo, Escobar critica, con especial énfasis, la falta de financiación pública. "Nos encantaría poder instaurar este modelo en otros países. Pero no tengo cómo replicar si no tengo quien lo financie. Porque este es un modelo que requiere de mucha inversión... Y lo que estamos haciendo ahora es financiarnos a través del sector privado. Por ejemplo, en países como Chile o Panamá hemos franquiciado el modelo. Ellos lo compran y nosotros hacemos una transferencia metodológica idéntica", desvela Catalina. Pese a ello, la colombiana está segura de que si existieran políticas gubernamentales, su modelo podría reproducirse más rápido.
