Pablo Urdangarin: Trayectoria en el Balonmano Siguiendo los Pasos de su Padre

Pablo Urdangarin, hijo de la Infanta Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin, ha emergido como una figura destacada en el mundo del balonmano. A pesar de la atención mediática que rodea su apellido y su descendencia, Pablo se esfuerza por ser reconocido por su talento y dedicación en este deporte.

Pablo Urdangarin en acción.

Inicios y Formación en Europa

El balonmano se convirtió en una de las pasiones de Pablo Urdangarin desde bien pequeño, uno de sus sueños era jugar algún día en el FC.

Después de jugar en varios equipos europeos en su etapa juvenil y de entrenar un año en el club catalán sin tener ficha, esta temporada ha conseguido por fin su sueño de jugar en el club que vio triunfar a su padre.

A sus 17 años, el segundo hijo de los que fueran duques de Palma se ha incorporado a las filas de la sub-19 del TSV Hannover Burgdorf en Alemania. El propio club anunció su debut, asegurando que "será de gran ayuda esta temporada en la banda derecha".

En 2018, Pablo llegó al Hannover, donde Carlos Ortega, excompañero de su padre en el 'dream team', era el técnico. Iker Romero, otro mito azulgrana, dirigía al juvenil del club.

Pablo Urdangarin en Nantes.

"Cuando llegó Pablo no estaba acostumbrado a un régimen de entrenamiento tan duro. No rechistó, al contrario por muchas horas que fueran, que lo eran. Le costó al principio pero dio un cambio físico bastante grande y se le veía que tenía calidad el chico", explica el exayudante de Ortega en Hannover, que en la actualidad dirige al Bietigheim, de la segunda división alemana.

Al año siguiente el sobrino del Rey se enroló en el Nantes, pero cuando la pandemia paralizó la competición en Francia regresó a Barcelona y se instaló en el barrio de Pedralbes, en el que se había criado.

Debut en el FC Barcelona

En la actualidad juega en el FC. Barcelona en la sección de Balonmano, al igual que lo hizo su padre años atrás.

35 años después del debut de Iñaki en el Barça, otro Urdangarin se estrenó el sábado en el Palau Blaugrana. Pablo, el hijo del exduque de Palma y la infanta Cristina y sobrino del Rey, logró tres goles mientras sus padres la aplaudían desde la grada.

El debut de Pablo se produjo con el numero 77, un dorsal que seguramente lleva en homenaje a su padre que lucia el numero 7, un numero que seguramente Pablo hubiera deseado lucir, pero que al ser retirada su camiseta no puede ser utilizada por ningún otro jugador en el FC.

Ya siendo jugador del filial a todos los efectos y viviendo en la Masia, el pasado 26 de septiembre disputó por fin su primer partido con el B, ante el Trops Málaga, y un mes después se estrenaba con el primer equipo, frente al Bada Huesca.

Si Iñaki (que jugó 14 temporadas y ganó 53 títulos en el Barça) llevaba el 7, Pablo luce el 77.

El nuevo técnico del filial destaca la atmósfera que se ha encontrado en el vestuario. "Es un equipo de nueva formación, con 10 cambios y muchas teclas nuevas. Pablo ya es veterano, porque ya se conocía con los que siguen. Hay un buen ambiente en el vestuario, muy sano y trabajador".

El preparador barcelonista señala la versatilidad que tiene Pablo en defensa "puede jugar de primero, de segundo o de avanzado" y apunta que está mejorando mucho en las finalizaciones.

"Estamos haciendo mucho trabajo específico individual con él y los extremos del equipo en la finalización". El futuro dirá si puede hacerse en hueco en el primer equipo.

Características como Jugador

A sus 20 años, es grande (1,94 y 84 kilos) y zurdo como su padre aunque juega de extremo.

"Tiene buena velocidad, tiene que trabajar físicamente pero es muy polivalente por su altura y envergadura", expresaba Iñaki el sábado en Catalunya Ràdio.

"Es un chico normal que aporta talento. Por supuesto, como todos los demás, todavía tiene mucho trabajo por delante. Nuestra tarea es muy simple: queremos desarrollar sus capacidades”, añadía.

"Tiene unas condiciones antropométricas y atléticas para ser extremo alto rendimiento", sentencia Porres.

Debut con la Selección Española

Pablo Urdangarin vive uno de los momentos más especiales de su carrera deportiva. A sus 24 años, el hijo de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin cumple un sueño que llevaba persiguiendo desde hace tiempo: vestirse con la camiseta de la selección española, igual que hizo su padre.

El nieto de los reyes Juan Carlos y Sofía confesaba se estaba preparando a conciencia para seguir creciendo como jugador porque tenía la mirada puesta en la selección absoluta.

Actualmente, el hijo de la infanta Cristina se encuentra en las filas del Fraikin BM Granollers y, por eso, ha trasladado su vida a la ciudad condal.

El joven ha participado en el Campeonato del Mundo Universitario 2024 y se tuvo que desplazar hasta la localidad de Antequera para jugar en el equipo Hispanos Universitarios. Así, en su primer partido se enfrentaron a Polonia, consiguiendo ser vencedores por 35 goles a 27. Lo cierto es que, además, el joven fue uno de los jugadores más vitoreados.

En todos sus años de carrera, Pablo ha contado con la aprobación y el apoyo, sobre todo, de su padre, quien siempre ha querido que siga sus pasos. Una trayectoria que, además, se ha revalidado con la infinidad de logros que ha conseguido, tanto personalmente como con el resto de sus compañeros.

Tal y como recoge OKDiario, haciendo referencia a unas declaraciones que hizo el joven en ¡Hola!, el deportista tiene la intención de, incluso, participar en los Juegos Olímpicos: «Me gustaría participar en unas Olimpiadas y ganar alguna medalla con mi país y mi gente».

Influencia Familiar

Como ya hemos dicho, sus padres son la Infanta Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin, es sobrino del Rey Felipe VI y nieto de los reyes eméritos Juan Carlos I y Sofia.

"Es una alegría muy grande para nosotros porque se repite que un miembro de nuestra familia esta jugando en el Palau", expresaba Iñaki el sábado en Catalunya Ràdio.

“Sé que la gente va a compararme con lo bueno que era mi padre, pero yo prefiero pensar en lo mío, mejorar como jugador y ver hasta dónde puedo llegar. No me gusta que me comparen, pero entiendo que se haga”, reconoció en una entrevista que concedió a la agencia EFE en la que habló de lo importante que ha sido el apoyo de su padre en todos estos años.

“Mi madre me ayuda también en los temas fuera del deporte… es mi mayor fan.

En toda esta carrera, Pablo no solamente ha contado con el apoyo de su progenitor sino, también, con el de su hermana Irene, su madre y su novia, Johanna, quienes no tuvieron problema en desplazarse hasta Málaga para apoyar a Pablo.

Antes de acudir a Antequera, Pablo estuvo junto a su madre en la ciudad de Jaén, un paso que quedó registrado por parte de El diario de Jaén, que narró todo lo que habían hecho madre e hija en la localidad. Juntos estuvieron visitando la catedral, los baños árabes y, también, decidieron degustar la comida típica en uno de los restaurantes del centro.

Tanto la infanta como su novia siempre se han mostrado al lado del joven en toda su carrera deportiva. Es más, estas han sido las únicas ocasiones en las que hemos podido ver a Johanna en público, quien siempre suele ser muy discreta.

Pablo mantiene una relación muy estrecha con sus tres hermanos. Con Juan, el mayor, está muy unido y le ha visitado a Madrid en un par de ocasiones en estos últimos meses. El primogénito de la infanta Cristina también fue a ver a su hermano a algún partido en Alemania. Igual que con Miguel, que vive en Ginebra. La pequeña de la familia, Irene, es su debilidad y siempre que les hemos visto juntos se han mostrado muy cariñosos el uno con la otra.

Vida Personal y Aficiones

Aunque hay muchos rumores sobre la vida sentimental de Pablo Urdangarin, lo cierto es que no se le conoce una novia o amiga especial.

Aparte de empezar a estudiar en la Escuela de Negocios internacional European University, la pasada temporada ya entrenó con el Barça B, aunque no pudo debutar ante la falta de fichas.

Desde su regreso a la ciudad que le vio nacer, es habitual ver a Pablo cogiendo el autobús para desplazarse a la Escuela de Negocios internacional European University, donde estudia un grado en Business Administration, y cuando sale de clase se cambia de ropa y se pone la equipación del Barcelona para ir a entrenar a la Ciutat Esportiva Joan Gamper con sus compañeros.

Al hijo de Urdangarin le gusta practicar vela, pasión heredada de su abuelo don Juan Carlos y de su tío Felipe, y surf, disciplina que lleva a cabo cuando viaja al País Vasco. También ha aprendido a esquiar desde niño y ha mejorado su técnica durante sus años en Suiza.

Según explicaba en su ficha deportiva del club alemán, tiene otras pasiones muy alejadas del deporte: le gusta tocar el piano, ver series de Netflix, pasar tiempo con su familia y el baloncesto.

Allí se movía en bicicleta y aseguraba que es una persona muy directa, que habla a la perfección inglés y ha estudiado alemán, y contaba que tiene un gusto algo ‘raro’ para la música.

Educado entre EEUU, España y Suiza, tanto Pablo como sus otros tres hermanos han tenido que cambiar de residencia en varias ocasiones. En 2009, la familia dejó Barcelona para instalarse en Washington (EEUU) donde vivieron hasta agosto de 2012. Allí llevaron una vida discreta en el lujoso barrio de Chavy Chase junto a algunas de las familias más adineradas de la zona y Pablo estudió en el elitista Liceo de Rochambeau.

Presión Mediática

En España he tenido presión mediática pero cuando llego a la pista eso se deja fuera. Los del vestuario me tratan como uno más, me sueltan bromas, me pican, y eso te hace sentir uno más y es lo que me gusta. No me gusta que me vean como otra persona distinta de lo que soy, todos saben que soy normal, que caigo bien, espero, y que me pueden decir cualquier cosa. Me pueden insultar y se lo devolveré", ha expresado sonriendo.

Hago todo lo que quiero. Si quiero quedar con mis amigos y está la prensa, quedo igualmente, o si quiero ir de fiesta y están grabando, qué voy a hacer. Cuando viene prensa a los partidos te das cuenta, pero me he acostumbrado, eso lo bloqueo, me olvido de ello y ya está", ha reflexionado.

Cuando sus padres se separaron, sin pretenderlo, se convirtió en el portavoz oficial de la familia. Mientras el resto nunca se pronunció, él dio muestras de su educación y saber estar cada vez que las cámaras se acercaban a él a la salida de sus entrenamientos de balonmano, el deporte que practica siguiendo la estela de su padre.

La infanta Cristina, en el último partido de su hijo Pablo Urdangarin.

Iñaki y Pablo Urdangarin.

Pablo Urdangarin sufre un duro golpe en el labio bajo la atenta mirada de su madre y su novia

Publicaciones populares: