En el mundo del cine español, algunas figuras destacan no solo por su talento actoral, sino también por su contribución a la producción de obras cinematográficas que han dejado una huella imborrable. Tal es el caso de Julián Mateos y Maribel Martín, dos nombres que, aunque quizás no siempre reconocidos por el gran público, han sido fundamentales en la creación de películas que forman parte de la historia del cine español.
Julián Mateos, nacido en Robledillo de Trujillo en 1938, comenzó su carrera como actor en cintas como ‘Los desamparados’, ‘Los atracadores’ o ‘Young Sánchez’ de Mario Camus. Posteriormente, protagonizó algunos títulos extranjeros que se rodaron en España y que le permitieron codearse con actores como Melina Mercuri, Rommy Schnneider o Youl Brynner. Posteriomente se pasó a la televisión donde protagonizó varios Estudios 1 y la serie ‘Cervantes’.
El Actor que No Quiso Reinar
Carlos Aguilar, escritor y crítico, profundizó en la figura enigmática y especial de Julián Mateos con su rigor y sagacidad habituales. El resultado, un libro muy bien editado por el festival Ibérico de Cinema de Badajoz con más de sesenta fotografías. "Siempre me han interesado las figuras atípicas del cine español", afirma el autor.
La pregunta es inevitable: ¿por qué se retiró de la actuación en plena juventud? "Pienso que por una cierta coquetería, para no envejecer ante la cámara, amén de que fuera interesándose progresivamente por la producción".
En su otro título emblemático, "El viaje a ninguna parte", esta vez dirigida por Fernando Fernán Gómez, se nota la mano del productor, al igual que en "Los santos inocentes", en que "refleja una realidad sufrida en carne propia, cual es la durísima vida del actor durante los años sesenta".
Lo que parece claro es que se hubiera anticipado décadas a Antonio Banderas como rey de Hollywood de haber querido: "De hecho se lo pensó, cuando entabló amistad con Yul Brynner durante el rodaje de 'El regreso de los siete magníficos'. A propósito, Julián Mateos me parece mucho mejor actor que Antonio Banderas".
Puestos a elegir una interpretación que definiera a la perfección su talento habría que quedarse con "Los flamencos", una película "espléndida que pasó tristemente desapercibida. En su protagonismo absoluto, Julián Mateos está genial, intenso y patético a un tiempo. Y, modestia aparte, en este libro creo ser el primero que reivindica esta película, a la que considero una de las piezas cumbres del cine español de los años 60".
Madriguera (2024)
Maribel Martín: De Niña Prodigio a Productora
La carrera de Maribel iba en aumento durante la época dorada de 1970, siendo elegida para ser parte de películas que marcaron un antes y un después en el cine Español. Su debut fue a los 6 años con una pequeña interpretación en Tres de la Cruz Roja.
Aunque no se desempeñó en interpretar a un género en particular en películas, era especialmente elegida para las de terror. Algunas de ellas fueron La residencia (1969) de Narciso Ibáñez Serrador o La Novia Ensangrentada (1972) de Vicente Aranda. Pero además, también participó en musicales como La Cera Virgen (1972) y en películas históricas como La Espada Negra (1976).
Se casó con el también actor Julián Mateos, siendo una pieza fundamental para ella: "Julián influye mucho en mí. Es un hombre muy bien formado cultural, intelectualmente. Gracias a él superé mi inseguridad después de un periodo depresivo que padecí".
Junto al amor de su vida, finalmente tomaron la decisión de retirarse de las pantallas y reflectores en 1989, para dedicarse a la producción con “Ganesh Films”. Al parecer su último trabajo sería "El niño de la luna" (1989), dirigida por Agustí Villaronga. Pero sorprendió a muchos al hacer una pequeña aparición en el 2009 en uno de los episodios de Noche Transfigurada, comedia dirigida por Alexia Muiños. Ese si fue el verdadero adiós. Desde ese entonces, se desconoce de su paradero.
Adaptaciones de Miguel Delibes al Cine: Un Homenaje
Cuando se cumplen en este mes de octubre 100 años del nacimiento del escritor Miguel Delibes, queremos rendir homenaje al gran novelista castellano con una revisión de su obra en la pantalla, grande o pequeña, en un plano general o PG, ya que estamos con las analogías cinematográficas.
La primera ocasión en la que la obra de Delibes fue adaptada a un formato audiovisual tuvo lugar con la filmación de El camino (1963), adaptación de la novela homónima que el escritor había publicado en 1950 en Destino. Aparte de un nutrido grupo de excelentes secundarios de la época (Julia Caba Alba, Mary Delgado, Mary Carrillo, Maruchi Fresno, José Orjas, María Isbert...), aparecía una niña, Maribel Martín, que con el tiempo cerraría el círculo de las adaptaciones delibesianas produciendo, junto a su marido, Julián Mateos, la película cumbre basada en una obra de Delibes, Los santos inocentes.
Esta misma historia sería llevada a la pequeña pantalla 15 años después, en la entonces única empresa de radiotelevisión de nuestro país, Televisión Española, también bajo el título de El camino (1978), dentro del histórico programa Novela, que tanto hizo por la divulgación de textos novelísticos y teatrales en la España de los años sesenta y setenta.
La primera gran producción que se rueda sobre una obra delibesiana será Retrato de familia (1976), en plena Transición, una vez muerto Franco y en los convulsos años que, finalmente, desembocaron en la promulgación de la Constitución de 1978. La dirigió Antonio Giménez-Rico, y la novela adaptada era Mi idolatrado hijo Sisí, publicada por Destino en 1953, un poderoso fresco histórico de varias generaciones que llegó nítidamente a un público deseoso de nuevas historias que se alejaran de las rancias temáticas franquistas.
Si Retrato de familia fue un éxito por su tono adulto, la siguiente adaptación delibesiana lo será justamente por lo contrario: La guerra de papá (1977) se basa en la novela del escritor vallisoletano El príncipe destronado, publicada por Destino en 1973, donde Delibes cambiaba totalmente de registro y contaba una historia urbana, con un niño de cuatro años que se siente preterido por su nueva hermanita recién nacida, y cómo el crío intentará llamar la atención de la familia, todo ello como una radiografía de la burguesía española franquista de los años cincuenta y sesenta.
A mediados de los ochenta llega la que se puede considerar, sin margen de error, como la obra maestra de las adaptaciones delibesianas: Los santos inocentes (1984), sobre la novela homónima del escritor, publicada por Planeta en 1981, supone la mayoría de edad del cine español de la década, lejos ya del impulso renovador del Nuevo Cine Español de los años sesenta (al rebufo de las nuevas olas de la época, pero con su propia impronta y personalidad), y también la consagración de un cine español de calidad, al amparo de la entonces recentísima Ley Miró, que apoyó decididamente la industria cinematográfica hispana.
Elevando a la categoría de protagonista al habitual actor de reparto José Caride, que ciertamente hizo toda una creación, la película sin embargo tampoco concitó entusiasmos.
El último film, cuando se escriben estas líneas, basado en una obra original de Delibes es Una pareja perfecta (1998), sobre la novela Diario de un jubilado que publicó el escritor en 1995 a través de Planeta.
Tabla de Adaptaciones de Miguel Delibes al Cine
| Título de la Película | Año | Director | Obra Original |
|---|---|---|---|
| El camino | 1963 | Ana Mariscal | El camino |
| Retrato de familia | 1976 | Antonio Giménez-Rico | Mi idolatrado hijo Sisí |
| La guerra de papá | 1977 | Antonio Mercero | El príncipe destronado |
| Los santos inocentes | 1984 | Mario Camus | Los santos inocentes |
| El tesoro | 1988 | Antonio Mercero | El tesoro |
| La sombra del ciprés es alargada | 1990 | Luis Alcoriza | La sombra del ciprés es alargada |
| Las ratas | 1997 | Giménez-Rico | Las ratas |
| Una pareja perfecta | 1998 | Francesc Betriu | Diario de un jubilado |
Julián Mateos falleció en 1996 y no obtuvo muchos reconocimientos quizás porque en aquella época no habia tanta difusión como hoy a través de las redes sociales. Aunque se retiró a temprana edad, las producciones en las que participó se convirtieron en clásicos, por lo cual, jamás será olvidada.
