Hoy celebramos el día de Santiago, patrón de Galicia, y en este artículo queremos indagar en la vida del santo católico que da origen y sentido a la celebración, comenzando por su apodo: "Hijo del Trueno". Vale, lo cierto es que no es un mote que uno emplee habitualmente hoy en día -es más habitual referirse a él simplemente como el Apóstol-, pero es el primero que conocimos.
Santiago el Mayor, apóstol, es hermano mayor de san Juan Evangelista, llamados ambos los hijos del Zebedeo. Estos eran, junto con san Pedro, los tres apóstoles preferidos, a los que Jesús concede un mayor protagonismo en su vida. Son los tres privilegiados que asisten a la resurrección de la hija de Jairo, los que gozan de la Transfiguración y los que están más cerca de Jesús en el Huerto de los Olivos.
El Apodo "Hijos del Trueno"
Los Hijos del Trueno les puso Jesús de sobrenombre a los dos hermanos por su fogosidad. Se trataría por lo tanto de un recurso metafórico con el que aludiría Jesús al carácter fuerte y vehemente de los dos hermanos.
“Designó pues [Jesús] a los doce; a Simón, a quien puso por nombre Pedro; a Santiago el de Zebedeo y a Juan, hermano de Santiago, a quienes dio el nombre de Boanerges, esto es, hijos del trueno” (Marcos 3, 13-17).
Si seguimos leyendo los Evangelios vemos en ellos cómo este carácter sale a la luz: San Lucas nos cuenta un episodio -en el capítulo 9- en que ambos hermanos desean invocar fuego divino para que cayese sobre una ciudad de Samaria en la que no querían darles alojamiento.
Se pone habitualmente como ejemplo de esta parte de la personalidad de los hijos de Zebedeo el pasaje del Evangelio según San Lucas en el que Jesús llega a una aldea de samaritanos que no lo quieren recibir, debido a las malas relaciones de este pueblo con los judíos. Santiago y Juan, decididos, preguntan a su maestro: “Señor, ¿quieres que digamos que baje del cielo un rayo que los parta?”. Jesús les recrimina su actitud y marchan del lugar.
Otra muestra de este impulsivo carácter estaría en el pasaje bíblico en el que piden a Jesús sendos puestos de privilegio a su lado en el Reino de los Cielos. Son ejemplos que no dejan en principio en buen lugar a los dos hermanos Zebedeo. Sin embargo, se ha considerado que este epíteto respondería también al gran afán religioso que Jesús intuía en los dos hermanos para difundir su fe.
En cualquiera caso, es necesario tener en cuenta que para algunos estudiosos la forma aramea primitiva de la que derivaría Boanerges -benê reges- así como su significado, siguen siendo cuestiones poco claras.
El Códice Calixtino (s. XII) aprovecha el sobrenombre para remar a favor de la corriente y resaltar las virtudes de Santiago y de su hermano Juan. Jesús los llama Boenarges -señala en su capítulo XV- “por razón de su firmeza en la fe y magnanimidad”. Y se detiene en explicar como Santiago transforma esta dote natural en don de gracia que utilizará, entre otras cosas, contra los judíos por no “querer entender las promesas del Señor”. En el pasaje, manifiestamente antijudío, se describe en detalle toda una batería de contundentes pero pacíficas acciones que Santiago, gracias a su carácter tonante, utiliza contra ellos para “vencer su perversidad”. La explicación concluye poniendo como ejemplo de estos judíos al mago Hermógenes, a quien la fuerza arrolladora de Santiago acabará convirtiendo.
¿Quién fue Santiago Apóstol, 'patrono de España'? I Imagen Digital
La Vida y Misión de Santiago Apóstol
El san Santiago nació, según cuentan, en Betsaida, un lugar de la región histórica de Galilea. Fue hijo de Zebedeo y Salomé. Al igual que su hermano Juan, trabajó principalmente como pescador junto a su padre Zebedeo y su amigo Simón.
Si seguimos leyendo los Evangelios, vemos en ellos que Santiago -o Jacobo- fue uno de los primeros que recibieron la llamada de Jesús, cuando era apenas un pescador que no pensaba más allá del lago y la captura diaria. Después de experimentar la muerte y resurrección de Jesús -la piedra angular de la religión cristiana-, Santiago marchó a viajar por el mundo, y evangelizó Hispania. Según la tradición, predicó en Gallaecia y el resto de la península.
Según la historia de Santiago apóstol, en el año 33 d.C., los apóstoles fueron encomendados a la misión de difundir y promover el evangelio por el mundo. De esta forma, emprendió su viaje por España y Portugal, territorios conocidos en aquella época como Hispania. Algunos historiadores apuntan que bordeó el sur de España y que luego recorrió la desolada costa de Portugal. Otros relatos de la historia del Camino de Santiago, afirman que recorrió el valle del Ebro, atravesando las tierras catalanas, y que luego tomó la vía romana de la cordillera cantábrica, hasta La Coruña. Al igual que el Camino de Santiago, el final está claro. Son las posibles rutas para alcanzar Galicia, las que son múltiples.
En su tarea evangelizadora, el apóstol hizo algunos discípulos. Según la historia de Santiago Apóstol, estando éste en la antigua ciudad romana de Zaragoza, junto con sus 7 primeros discípulos, se le apareció la Virgen María.
Según antiguos escritos, cuando la Virgen está próxima a morir, recibe la visita de Jesús resucitado. Ella le pide a Jesucristo que los 12 apóstoles la acompañen el día de su muerte. No obstante, todos ellos están repartidos por el mundo. Este hecho hace que Santiago apóstol haga todo el viaje de vuelta desde España hasta Nazaret, en Jerusalén.
Muerte y Legado
Posteriormente, a raíz de las persecuciones a los cristianos ordenadas por Herodes Agripa I el apóstol Santiago muere en Jerusalén. La mayoría de las teorías sobre la vida de Santiago apóstol coinciden en apuntar que murió en el año 44 d.C, aunque hay quien también señala que fue en el 62 d.C. Se cree que fue el primer apóstol en morir por la fe cristiana. Algunas teorías apuntan que fue lapidado, otras señalan que fue decapitado y algunas otras indican que fue lanzado desde lo alto de un templo.
Tras la muerte del apóstol Santiago el Mayor, dos de sus discípulos, ante la negativa del emperador de dar sepultura a Santiago, deciden huir con su cuerpo. Según la leyenda del Santiago apóstol, sus restos fueron transportados en un barco sin timón y sin vela. Acompañado por sus fieles seguidores, la embarcación rodeó la Península Ibérica. Llegaron a la costa noroeste y siguieron su camino a través del río Ulla acabando su viaje en barco en Padrón (Galicia).
En aquella época, la reina celta Lupita se encontraba gobernando las tierras gallegas. Cuenta la historia del Camino de Santiago, que la monarca no permitió enterrar el cuerpo del apóstol en sus tierras. Durante de la persecución, cuenta una de las leyendas del Camino de Santiago, un puente acabó derrumbado y todas las tropas murieron. No obstante, los seguidores del apóstol Santiago salieron siempre victoriosos. Finalmente la reina Lupita se convirtió al cristianismo.
El animal decidió descansar bajo un roble, en la cima de una pequeña montaña en Iria Flavia. En el lugar se alzó un mausoleo romano, con los recursos facilitados por la propia reina. Años después, los dos discípulos, que se habían quedado al cuidado de sus restos, también fallecieron y fueron enterrados en ese mismo lugar.
Según la historia de Santiago de Compostela, la tumba del apóstol Santiago el Mayor fue descubierta en el siglo IX. No obstante, como toda leyenda, el descubrimiento definitivo de los restos de Santiago están envueltos en mucho más misterio. En el año 823 un apacible ermitaño, conocido como Pelayo, vivía en su casa en el bosque de Libredón. Sorprendido ante los extraños resplandores, Pelayo decide compartir su inquietud con Teodomiro, el obispo de Iria Flavia, en aquel entonces. Ambos hombres se acercaron al lugar del que provenían los destellos y descubrieron allí el Arca Marmárea, que se encontraba enterrada. En su interior descansaban tres cuerpos. Rápidamente fueron atribuidos al apóstol Santiago y a los dos discípulos que custodiaron sus restos hasta la muerte, Anastasio y Teodoro.
El monarca viajó al lugar del descubrimiento, que pasó a denominarse “Campo de Estrellas” (Campus Stellae) y que será el origen del nombre de Compostela. A partir de ese momento, comienzan las peregrinaciones a Santiago de Compostela. Este el origen del Camino de Santiago.
Santiago Matamoros
Según la historia del Camino de Santiago, en la época en la que los musulmanes dominaban la península, los cristianos fueron forzados a pagar un tributo de 100 doncellas a los árabes. Cuenta la leyenda de Santiago Matamoros que el apóstol se apareció en sueños al rey Ramiro I y le dijo que él debía cumplir la función de Patrón de las Españas. Los moros fueron derrotados.
Desde entonces, se impuso la figura del apóstol a lomos de un caballo blanco y se le dio a conocer como Santiago Matamoros. Es por ello, que además de ser el patrón de los peregrinos y de España, también es el patrón de la Armada de Caballería.
Nombres y Celebración
Santiago Jacobo, San Jacobo, hijo del trueno, Santiago de Zebedeo, Santiago Matamoros, Santiago apóstol o Santiago el Mayor son algunos de los nombres por los que se conoce al patrón de España.
Muchas personas se preguntan por el significado del nombre que recibe el santo. Éste está vinculado a la historia de la vida del apóstol Santiago y a la leyenda de Matamoros. El nombre original del hijo de Zebedeo es Ya’akov. En el latín eclesiástico se hizo referencia al santo como Sanctus Iacobus (San Jabobo). Dada la figura que ocupó el apóstol Santiago en su lucha contra el mundo islámico, los cristianos solían utilizar su nombre como grito de batalla durante la Reconquista. Este hecho hizo que las dos palabras “Sant Iago” acabase pronunciándose como una sola. El término “el Mayor” proviene de la tradición cristiana. Este apodo se utilizó para diferenciar a Santiago Zebedeo de otro Santiago que también formaba parte de los 12 apóstoles.
El 25 de julio se celebra el día del patrón de España: Santiago apóstol. La fecha hace referencia al día en el que el cuerpo del patrón de los peregrinos fue trasladado a Santiago de Compostela. Fue la iglesia quien determinó el día que debía realizarse dicha celebración. El apóstol Santiago del Mayor también es patrono de Galicia. Por ello, el 25 de julio la afluencia de peregrinos en la Catedral de Santiago de Compostela es especialmente alta.
