En la mitología griega, Hades, cuyo nombre significa "el invisible", es el dios del inframundo y uno de los hijos de los titanes Cronos y Rea.
Junto a sus hermanos Zeus y Poseidón, y sus hermanas Hestia, Deméter y Hera, conformaba la mitad de los dioses olímpicos. Tras la Titanomaquia, la guerra contra los titanes, los tres hermanos varones se repartieron el universo: Zeus se quedó con el cielo, Poseidón con los mares y Hades con el inframundo.
A Hades se le adjudicó un casco que le proporcionaba invisibilidad, un atributo que reflejaba su reino oculto y sombrío.
Escultura de Gian Lorenzo Bernini que representa el rapto de Perséfone por Hades.
El Reino de Hades
El reino de Hades, también llamado Hades, era un lugar sombrío y temido, morada de los muertos. Se localizaba en el neblinoso y oscuro inframundo, oculto bajo tierra. Era un lugar lúgubre y peligroso, del que nunca se podía escapar.
Para evitar pronunciar el nombre del terrible dios de los infiernos, los humanos utilizaban epítetos como "Eubuleus" (el que da buenos consejos) para referirse a él.
La antesala del oscuro reino de Hades era la laguna Estigia, un páramo solitario hasta el que llegaban las almas de los muertos acompañadas por el dios Hermes. Allí les aguardaba Caronte, el barquero del inframundo, que era el encargado de trasladarlos hasta las puertas del Hades vigiladas por el terrorífico Cerbero, un perro de tres cabezas que se encargaba de que ningún alma escapara a su inapelable destino.
Una vez en el Hades, los tres jueces del inframundo, Minos, Radamantis y Éaco, decidían cuál iba a ser el destino final de las almas, juzgando los actos que estas habían llevado a cabo en vida.
Si los jueces consideraban que un alma había llevado una vida honesta, esta era conducida al río Lete para que bebiera de sus aguas y olvidara todos sus recuerdos, y luego, por fin, podía acceder a los idílicos Campos Elíseos. Por contra, si se consideraba que un alma había llevado una vida reprobable o que había ofendido a los dioses, esta caía en manos de las Furias, las responsables de aplicar los castigos a los malvados, que la llevaban al Tártaro, el nivel más profundo del Hades, donde era castigada eternamente.
El Rapto de Perséfone
Hades deseaba tener una consorte, y la encontró en Perséfone, la hermosa hija de Deméter, diosa de la agricultura. El rapto de Perséfone es una historia emocional y uno de los mitos más conocidos.
Perséfone no se unió a su tío Hades voluntariamente, sino que fue raptada por este mientras recolectaba flores en un valle próximo a la ciudad de Enna. Prendado de su belleza, Hades abrió un enorme agujero en la tierra para poder llevarse a la joven sin que su madre Deméter se diese cuenta.
Deméter, furiosa por el rapto, lanzó una maldición sobre la tierra que provocó una gran hambruna. Los hombres empezaron a sufrir las consecuencias de no tener con qué alimentarse ni ellos ni sus animales, morían de hambre. Esto preocupó mucho a Zeus, que decidió intervenir.
Zeus exigió a Hades que devolviera a Perséfone para que su madre hiciera crecer de nuevo las plantas antes de que la humanidad se extinguiera. Hades accedió, pero las reglas establecían que nadie podía volver del Inframundo si había comido cualquier alimento de aquel lugar.
Al preguntarle, Perséfone confesó haber comido seis granos de granada. Por el bien del mundo, se llegó a un acuerdo: Perséfone permanecería con Hades en el Inframundo durante seis meses, mientras que los otros seis meses los pasaría junto a su madre.
Durante los meses que Perséfone está con su madre, la tierra florece y las cosechas prosperan, representando la primavera y el verano. Cuando regresa al inframundo, Deméter, entristecida, provoca el otoño y el invierno.
Estatua de Deméter y Perséfone en el Museo del Louvre.
Descendencia de Hades y Perséfone
En muchos de los tratados de mitología griega no se afirma que Hades y Perséfone tuvieran descendencia. Sin embargo, en otros se dice que son los padres de las Erinias: Tisífone, Mégara y Alecto.
El matrimonio entre Hades y Perséfone fue del todo estéril y ninguna fuente hace alusión a una posible descendencia, pero sí se habla de al menos tres amantes del dios: Mente, una ninfa a la que algunas fuentes convierten en concubina, mientras que otras aluden a ella como la primera esposa de Hades, que quedaría relegada a un segundo plano con la presencia de Perséfone.
Otra ninfa, Leuce, fue seducida por Hades y arrastrada al inframundo, y tras su muerte fue convertida en un álamo blanco en los Campo Elíseos. Finalmente aparece Teófila, una joven cuyo nombre significa "amada por el dios", aunque algunos especialistas sugieren que podría tratarse de un epíteto.
Otros Mitos Relacionados con Hades
- Orfeo y Eurídice: Hades mostró clemencia al permitir que Orfeo intentara rescatar a su esposa Eurídice del inframundo, aunque con una condición que Orfeo no pudo cumplir.
- Heracles y Cerbero: Uno de los doce trabajos de Heracles fue capturar a Cerbero, el perro de tres cabezas que guardaba las puertas del inframundo.
Tabla Comparativa de Hades con Deidades Similares en Otras Mitologías
| Mitología | Deidad | Características |
|---|---|---|
| Sumeria | Nergal | Dios del inframundo, la guerra, las plagas y las enfermedades. |
| Egipcia | Osiris | Dios de la muerte, la resurrección y el inframundo, también asociado con la vegetación y la fertilidad. |
| Romana | Plutón | Equivalente a Hades, aunque con una imagen más benigna y asociado con la riqueza. |
| Nórdica | Hela | Diosa que reina sobre el Helheim, el reino de la muerte, en la mitología nórdica. |
