El herpes labial, también conocido como herpes febril, es una infección viral común causada por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1). Aunque generalmente no es peligroso, es importante tomar precauciones especiales durante la lactancia para proteger al bebé.
¿Qué es el Herpes Labial?
El herpes labial es una infección de origen vírico causada por el virus del herpes simple (VHS-1). El herpes labial (término técnico herpes labialis) es un síntoma que suele desencadenarse por una infección vírica con el virus del herpes simple tipo 1 y que puede reconocerse principalmente por la formación de ampollas y costras en la unión entre el labio y la piel. En aquellos casos en los que los síntomas hacen acto de presencia, suele percibirse cierta picazón u hormigueo el día previo a la aparición de la pequeña mancha dolorosa que terminará convirtiéndose en ampolla, generalmente ubicada en el borde exterior de los labios, aunque también puede localizarse en la nariz o las mejillas. No obstante, estos signos pueden variar en función de la persona y si se trata del primer brote, más virulento, o no.
El virus del herpes simple de tipo 1 aparece principalmente en forma de herpes labial. En cambio, el virus del herpes simple de tipo 2 afecta principalmente a la zona genital. Sin embargo, también es posible que los virus de tipo 1 se transmitan a través del sexo oral y provoquen herpes genital. El herpes labial está muy extendido. Se calcula que hasta el 90% de los adultos son portadores de anticuerpos contra el virus del herpes simple tipo 1 en la sangre.
Etapas de un Brote de Herpes Labial
Las personas que ya han padecido herpes labial reconocen inmediatamente los primeros síntomas. Los afectados pasan por diferentes etapas durante un brote de herpes labial. El periodo de incubación, es decir, el tiempo que transcurre entre la infección y la aparición de los primeros síntomas, suele ser de tres a siete días, pero también puede ser más corto o más largo. Las dolorosas ampollas típicas del herpes labial suelen aparecer en la unión entre el labio y la piel, porque los virus se multiplican y destruyen las células cutáneas en el proceso. Al reír, hablar o tocarse, se abren -normalmente en uno o dos días- y supuran. En casos extremos, las ampollas pueden extenderse por una zona extensa, doler mucho o ir acompañadas de una inflamación grave. Si las ampollas aparecen en la zona de los ojos, se recomienda precaución.
El herpes labial: qué es, causas y tratamiento
Duración y Contagio
Cuando las ampollas se abren, aparecen llagas abiertas sobre las que se forman costras. Al igual que las ampollas, las costras pueden desgarrarse fácilmente al hablar o reír, e incluso pueden sangrar. La duración de las costras varía. Mientras sigan existiendo ampollas o costras, el herpes labial es contagioso. Los enfermos agudos pueden seguir haciendo su vida cotidiana con normalidad. No es necesario dar parte de baja. Además, las personas que padecen la enfermedad deben adoptar medidas higiénicas especiales para evitar contagiar a otras personas.
Herpes Labial en Bebés y Durante el Embarazo
El herpes labial suele ser inofensivo para el bebé. En casos muy raros, las madres pueden transmitir el virus del herpes simple al feto en el útero, lo que puede provocar malformaciones, por ejemplo. Sin embargo, es mucho más frecuente que el recién nacido se infecte por herpes genital directamente al nacer. En general, los cursos graves son más probables en bebés de las primeras ocho semanas de vida, ya que el sistema inmunitario aún no está completamente desarrollado.
Precauciones Durante la Lactancia
Si tienes herpes labial, debes evitar besar a tu bebé o ponerte el chupete en la boca, aunque seas mamá o papá. También se recomienda precaución con la lactancia: Las madres con herpes labial pueden seguir amamantando a sus bebés, pero deben llevar una mascarilla y desinfectarse las manos. Sin embargo, si también se han formado ampollas de herpes en el pecho, existe riesgo de infección. En este caso, es mejor que la madre no dé el pecho, sino que se saque la leche y se la tire hasta que las costras se hayan curado por completo y el virus ya no sea contagioso para el bebé.
En casos muy raros, el herpes puede extenderse a todo el cuerpo e incluso llegar al cerebro, causando una encefalitis potencialmente mortal. La encefalitis herpética presenta síntomas gripales inespecíficos en los primeros días. A una breve mejoría le sigue fiebre repentina con dolor de cabeza y vómitos. El cuadro empeora hasta que la persona afectada parece gravemente enferma. Es posible que se produzcan alteraciones del habla, parálisis leves o incluso ataques epilépticos.
Tratamiento del Herpes Labial
El herpes labial suele curarse por sí solo sin tratamiento. Sin embargo, los afectados desean que esto ocurra lo antes posible. Entonces, ¿qué puede hacer usted mismo si tiene herpes en los labios? Por desgracia, no existe una cura universal. Importante: ¡No pinche nunca las ampollas del herpes! Esto no acelerará el proceso de curación. Para acortar el curso de la enfermedad en aproximadamente un día, los afectados pueden utilizar cremas, geles y pomadas contra el herpes labial. Estos productos inhibidores del virus deben aplicarse a los primeros síntomas -por ejemplo, hormigueo o sensación de presión- para que tengan el mejor efecto posible. Algunas de las sustancias activas de las cremas también están disponibles en forma de comprimidos contra el herpes. Sin embargo, sólo suelen utilizarse en casos graves o para el herpes genital.
Remedios Caseros
Algunos remedios caseros pueden aliviar los síntomas del herpes labial y acelerar la cicatrización de las heridas. Sin embargo, qué remedio casero ayuda mejor contra el herpes varía de una persona a otra. Por favor, no combine varios remedios caseros entre sí, ya que podría producirse una interacción.
- Melisa: Se dice que la melisa tiene un efecto desinfectante, por lo que alivia y acelera la curación tanto antes del brote como en la fase aguda.
- Miel: Se dice que la miel favorece la cicatrización de heridas y mata los virus del herpes.
- Té negro y té verde: Se dice que los taninos contenidos en el té negro y el té verde contienen la propagación de virus y favorecen la formación de células, y por tanto también la cicatrización de heridas.
- Ajo: Gracias a su principio activo, la aliína, se atribuye al ajo un efecto antibacteriano, antifúngico y antivírico, por lo que también ayuda a combatir el herpes labial, sobre todo en las primeras fases.
- Aceite del árbol del té: Se dice que el aceite esencial del árbol del té tiene un efecto antiinflamatorio y contiene la propagación del virus.
- Aloe vera: Se dice que el aloe vera tiene un efecto antivírico, por lo que también puede matar los virus del herpes.
Parches para el Herpes Labial
Para tratar la herida abierta y cubrirla al mismo tiempo, los afectados pueden utilizar el llamado parche del herpes labial. Se dice que el clima húmedo de la herida favorece la cicatrización.
Herpes Labial y Embarazo
Durante la gestación, el sistema inmunitario atraviesa un proceso de reajuste. Aunque suele decirse que «baja la inmunidad», lo que en realidad ocurre es que se modula: no se apaga, sino que cambia de forma inteligente para permitir que el feto, que es genéticamente distinto a la madre, pueda desarrollarse sin ser rechazado.
Este cambio implica una disminución temporal de ciertos mecanismos de defensa, especialmente los relacionados con la inmunidad celular, la cual es clave para controlar infecciones virales como la del herpes. Esta adaptación inmunitaria es completamente normal y necesaria para el embarazo, pero puede hacer que el organismo esté algo menos preparado para frenar virus que ya estaban presentes en estado latente.Además, los cambios hormonales también juegan un papel importante. Durante el embarazo aumentan los niveles de progesterona y estrógenos. Son hormonas que, entre otras funciones, influyen directamente en la respuesta inmunitaria y en el estado de la piel y las mucosas. Este nuevo equilibrio hormonal, sumado al estrés físico y emocional que suele acompañar esta etapa, puede facilitar que virus como el VHS-1 aprovechen la ocasión para reactivarse.
Por eso, algunas mujeres notan que los brotes de herpes labial aparecen con más frecuencia durante el embarazo. No significa que el sistema inmunitario se encuentre debilitado, sino que está priorizando otras funciones esenciales para que la gestación siga su curso con normalidad.
¿Puede afectar al bebé un brote cerca del parto?
La respuesta breve es no. El herpes labial, causado por el VHS-1, no suele representar un riesgo para el feto. Es poco probable que el virus atraviese la barrera placentaria o que agrave los síntomas por el hecho de estar embarazada.
Lo que sí conviene saber es que, si aparece un brote cerca del parto, hay que extremar precauciones para evitar el contacto con el recién nacido. El virus puede contagiarse por vía oral si hay lesiones activas. Por eso, en ese momento, es importante no besar al bebé y mantener una buena higiene de manos.
Cuando hablamos de herpes genital, el contexto cambia. Este sí puede suponer un riesgo si hay lesiones activas en el momento del parto. En ese caso, el equipo médico podría valorar incluso la necesidad de realizar una cesárea para evitar la transmisión al bebé, ya que el contacto con las secreciones infectadas durante el parto vaginal puede facilitar el contagio.
¿Puede un herpes labial pasar a la zona genital?
Aunque no es lo más habitual, puede ocurrir que un herpes labial pase a la zona genital por autoinoculación: por ejemplo, si tocamos una lesión en el labio y luego la zona genital sin habernos lavado las manos. O también podría transmitirse a través del sexo oral.
Para evitarlo:
- Lavar bien nuestras manos después de tocar la zona afectada.
- Evitar el sexo oral si tenemos un brote.
- No compartir toallas ni objetos de higiene personal durante la reactivación.
Prevención del Herpes Labial
Dado que el virus del herpes simple se transmite por gotitas y frotis, uno sólo puede protegerse reduciendo el contacto con personas infectadas. El herpes labial aparece sobre todo cuando nuestro sistema inmunitario está debilitado, y de forma brusca. Afortunadamente, podemos ayudar a mantener fuerte nuestro sistema inmunitario.
Consejos para Fortalecer el Sistema Inmunitario
- Sigue una dieta rica en lisina: El aminoácido lisina detiene la propagación de los virus del herpes.
- Evite los alimentos que contengan arginina: El aminoácido arginina favorece la función del sistema inmunitario, pero también la propagación de los virus del herpes. Por lo tanto, debe evitar la arginina si sufre a menudo herpes labial.
- Aclare los conflictos interpersonales: Hay pocas cosas tan estresantes como un conflicto sin resolver.
- Decir "no" más a menudo: Muchas personas se estresan cuando sienten que tienen que destrozarse para complacer a todo el mundo. Esto no puede ser bueno a largo plazo.
- Dormir lo suficiente: Nuestro sistema inmunitario funciona mejor cuando dormimos lo suficiente.
- Protección solar: Para muchas personas, la radiación UV intensa al tomar el sol desencadena un brote de herpes labial.
Productos Compeed® para el Herpes Labial
Los parches Compeed® Calenturas Discreto están diseñados para proteger discretamente las heridas producidas por el herpes labial y ayudan a acelerar el proceso de curación desde los primeros signos del herpes labial. Actúan como un escudo protector para reducir el riesgo de propagación de la infección a otras personas o a otras zonas del cuerpo.
Precauciones con los Parches Compeed®
No usar en heridas infectadas que no sean herpes labial. No usar en niños, embarazadas y mujeres en periodo de lactancia. No usar otro tratamiento local para el herpes labial debajo del parche.
Recomendaciones Adicionales
- No manipular las ampollas ni intentar reventarlas. Esto puede extender el virus a otras zonas o facilitar infecciones secundarias.
- Lavarse bien las manos después de tocar la zona afectada. El virus puede transmitirse a través del contacto si no se mantiene una buena higiene.
- Evitar tocarse los ojos tras haber estado en contacto con el herpes, ya que el virus puede causar infecciones oculares si se propaga.
- No compartir toallas, utensilios ni productos de higiene personal durante el brote.
- Evitar el contacto directo con el bebé una vez nacido si tienes una lesión activa. En caso de brote en el momento del parto o durante los primeros días del recién nacido, es especialmente importante no besarle ni acercar el rostro a su piel para evitar el contagio.
Intentamos preocuparnos a diario por nuestra salud, pero es cierto que especialmente durante el embarazo esos cuidados se intensifican. Es una etapa en la que aparecen dudas y preguntas sobre nuestra salud y la del bebé, sobre todo cuando se reactiva una infección antigua como es la del herpes labial.
