Hernia Inguinal y Embarazo: Tratamiento y Consideraciones

La hernia inguinal es una condición médica común que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por la protrusión de una porción del intestino a través de una debilidad en la pared abdominal o una distensión inguinal, que es la zona ubicada en la ingle. Esta condición puede causar molestias y dolor significativo, y en casos graves, puede requerir cirugía para su corrección.

¿Qué es una Hernia Inguinal?

La hernia inguinal es una afección en la que una parte del intestino o tejido abdominal sobresale a través de un punto débil en la pared muscular de la ingle. La hernia inguinal se produce cuando una zona de la pared abdominal se debilita, permitiendo que el contenido abdominal (como intestinos o grasa) se desplace hacia el canal inguinal.

Causas de la Hernia Inguinal

La aparición de una hernia inguinal es multifactorial. A menudo, es una combinación de una debilidad preexistente en la pared abdominal y un aumento de la presión en esa zona.

  • Debilidad de la pared abdominal: A veces, nacemos con puntos más débiles en el canal inguinal.

Síntomas de la Hernia Inguinal

Los síntomas pueden variar dependiendo del tamaño de la misma y de si está causando o no complicaciones. Es fundamental que escuches a tu cuerpo y reconozcas todas las señales.

  • Protuberancia o abultamiento en la ingle: Este es uno de los signos más comunes de una hernia inguinal.
  • Un bulto visible en la zona de la ingle, que puede aparecer y desaparecer.

Hernia Inguinal Durante el Embarazo

Las hernias inguinales y umbilicales durante el embarazo es un problema clínico frecuente, y su contenido varía en gran medida. Por lo general, los contenidos incluyen pequeñas y grandes segmentos del intestino delgado. Menos frecuentes los contenidos incluyen la vejiga urinaria, anexos del útero, apéndice y divertículo de Meckel.

Las hernias inguinales y umbilicales son poco frecuentes en la mujer adulta, pero se pueden observan mas comúnmente en la paciente gestante, esta anomalía genera un reto para la planificación del tratamiento.

En 2008 McKenna reportó que las varices del ligamento redondo pueden ocurrir en 5 de cada 3.816 embarazos. El ligamento redondo se extiende desde la cara lateral del útero atravesando el canal inguinal hasta llegar a los labios mayores y contiene estructuras vasculares, nervios y vasos linfáticos.

Esta patología es más frecuentes en embarazadas debido a los cambios fisiológicos que ocurren en el embarazo entre los que se encuentra el aumento del flujo venoso, la disminución del tono venoso, el aumento de presión sobre las venas pélvicas del útero gestante y la presencia de receptores de progesterona en las venas del ligamento redondo, que con el consecuente aumento de los niveles de esta hormona en el embarazo, favorecen su dilatación.

Las pacientes suelen presentar un bulto o masa inguinal no dolorosa o con molestias leves. Entre los diagnósticos diferenciales debemos incluir la hernia inguinal (llegando a ser clínicamente indistinguibles), adenopatías y endometriosis.

La ecografía es la técnica de elección ya que permite un estudio dinámico con la realización de la maniobra de Valsalva de gran utilidad en esta exploración y tiene la ventaja de que evita la radiación ionizante a pacientes embarazadas.

Si no hay ninguna complicación, el tratamiento es conservador ya que todos los casos se resuelven espontáneamente tras el parto. En ninguno caso contraindica el parto vaginal.

La IMPORTANCIA del EJERCICIO FÍSICO durante EL EMBARAZO || Por Ginecóloga Diana Alvarez

Tratamiento de la Hernia Inguinal

El tratamiento de una hernia inguinal generalmente depende de la gravedad de la condición y de la presencia de síntomas.

  1. Observación: Si la hernia es pequeña y no causa síntomas significativos, un enfoque de «esperar y ver» puede ser adecuado.
  2. Cirugía: La cirugía es el tratamiento más común para la hernia inguinal. Durante la cirugía, el cirujano reposiciona el tejido herniado y refuerza la pared abdominal con suturas o una malla quirúrgica.

La única solución definitiva para una hernia inguinal es la cirugía, ya que es una situación clínica no se cura por sí sola. Si experimenta síntomas de hernia inguinal o ya ha sido diagnosticado, es importante acudir a un cirujano especialista en pared abdominal para evitar complicaciones.

Consideraciones sobre la Cirugía Durante el Embarazo

No se recomienda operar durante el embarazo, a menos que imponga un riesgo para la madre o el bebé, y si es necesario será a partir del 2º Trimestre.

Fisioterapia como Tratamiento Conservador

En casos de hernias pequeñas o reductibles, la fisioterapia es una opción conservadora excelente. Al fortalecer la pared abdominal y el suelo pélvico, podemos gestionar los síntomas, reducir el riesgo de que la hernia progrese y, en muchos casos, evitar o posponer la necesidad de una intervención quirúrgica, siempre bajo supervisión médica.

Generalmente, se puede comenzar de 2 a 4 semanas después de la cirugía, una vez que el cirujano dé su aprobación. Empezamos de forma muy suave, con ejercicios de respiración, activación muscular controlada y tratamiento de la cicatriz para prevenir adherencias y asegurar una recuperación óptima.

Debe evitar cualquier ejercicio que aumente la presión intraabdominal. Esto incluye levantamientos de peso, abdominales tradicionales (crunches), ejercicios de alto impacto como saltos, y cualquier esfuerzo donde contenga la respiración (maniobra de Valsalva).

El tratamiento se enfoca en reeducar y fortalecer la musculatura profunda del abdomen y el suelo pélvico para que actúen como un soporte natural, controlando la hernia y aliviando los síntomas para que pueda llevar una vida normal.

Ejercicios Seguros

Los ejercicios más seguros se centran en la activación del core profundo sin generar presión. Recomendamos la respiración diafragmática para activar el transverso del abdomen, los ejercicios de Kegel para el suelo pélvico y los puentes de glúteos. El objetivo es crear un 'corsé' muscular natural que proteja la zona.

Pronóstico

En general el pronóstico de la hernia inguinal es bueno. A veces la hernia puede reaparecer años después de la operación.

Tabla Resumen de Tratamientos y Consideraciones

Tratamiento Descripción Consideraciones durante el Embarazo
Observación Monitoreo de la hernia sin intervención. Adecuado si la hernia es pequeña y asintomática.
Cirugía Reparación de la hernia con suturas o malla. Generalmente pospuesta hasta después del parto, a menos que sea una emergencia.
Fisioterapia Ejercicios para fortalecer la pared abdominal y el suelo pélvico. Puede ser útil para gestionar los síntomas y fortalecer la zona antes o después de la cirugía.

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