Historia de Hermanos Lantigua e Hijos: Un Legado Familiar en Telde

En la madrugada de un lunes reciente, el barrio comercial de San Gregorio, en Telde, fue escenario de dos robos que afectaron a establecimientos de hostelería. Entre los locales afectados se encuentra la cafetería Hermanos Lantigua e Hijos, un nombre con historia en la zona.

Telde, Gran Canaria

El Incidente en la Cafetería Hermanos Lantigua e Hijos

Según los informes, los delincuentes irrumpieron en la cafetería Hermanos Lantigua e Hijos, ubicada en la calle Poeta Pablo Neruda, cerca de una gasolinera y frente al teatro Juan Ramón Jiménez. Los asaltantes rompieron parte de la puerta de cristal y se centraron en la máquina de azar, sustrayendo las cajas con el dinero que contenía.

La Policía Local y la Nacional se presentaron de inmediato en la cafetería. Según un camarero, esta fue la primera vez que el establecimiento sufrió un hurto. Los responsables no precisaron la cantidad de dinero sustraída de la máquina tragaperras, aunque indicaron que siempre guarda al menos lo destinado para los premios.

Los investigadores barajan la hipótesis de que los autores de los dos robos pudieran tratarse de las mismas personas, ya que el intervalo de tiempo entre ambos es muy corto y el 'modus operandi' es idéntico.

Café Platinium - Café Tradicional del Valle de Agaete - Gran Canaria

Contexto de los Robos en Telde

Además del incidente en Hermanos Lantigua e Hijos, otro robo se realizó en el bar Baudilio, en la calle María Encarnación Navarro. Los cacos rompieron y arrancaron el portón de madera del local, que tiene 89 años de historia y nunca había sufrido antes un robo. Al igual que en la cafetería, los delincuentes solo se interesaron por la máquina recreativa.

Hace cinco meses hubo otras dos sustracciones parecidas en dos bares en calles cercanas al bar Baudilio, el cual está junto a una administración de lotería y próximo al parque Franchy y Roca.

Transformaciones Urbanas en Teror: Un Paralelismo Histórico

Para entender la importancia de establecimientos como Hermanos Lantigua e Hijos, es útil observar cómo los cambios urbanos han afectado a otros municipios de Gran Canaria. En Teror, por ejemplo, la zona de cultivos que rodeaba la Villa Mariana experimentó una transformación significativa a partir del siglo XIX.

La construcción del Cementerio de la Villa en 1817 y la finalización de la carretera a Tamaraceite en 1897 marcaron hitos importantes. En 1955, la construcción del Colegio Salesiano "Nuestra Señora del Pino" (luego Instituto de la Villa) añadió otro servicio clave para la comunidad.

Colegio Salesiano Nuestra Señora del Pino

Estos cambios reflejan cómo las necesidades de la población y la modernización influyen en la evolución de los espacios urbanos, un proceso que también se observa en la historia de Hermanos Lantigua e Hijos en Telde.

Teror: Evolución Urbana y Social

La historia de Teror ofrece un interesante contraste con los eventos recientes en Telde. A lo largo del siglo XX, Teror experimentó una serie de transformaciones significativas en su infraestructura y servicios. La construcción de un nuevo campo de deportes en Quevedo en 1942 marcó el fin de una era para el campo de fútbol del Muro Nuevo.

En pleno consistorial de 21 de febrero de 1955 se acordaban varias obras de necesidad perentoria, entre las que destacaba el alcantarillado y sobre todo la tan necesaria Estación Depuradora de Aguas Residuales; que no obstante su necesidad no se vería concluida hasta julio de 1958, con un presupuesto de casi un millón ochocientas mil pesetas.

Asimismo, la construcción de viviendas sociales en los "Llanos de Quevedo" en 1965, aunque empañada por la cercanía de la estación depuradora, representó un esfuerzo por mejorar las condiciones de vida de los habitantes.

La adquisición de terrenos para la construcción de un nuevo Centro de Enseñanza Básica en 1971, conocido como "Cercado del Cementerio",subrayó la importancia de la educación en el desarrollo de la comunidad.

El Legado de Familias Emblemáticas en Teror

La historia de Teror está entrelazada con las familias que han contribuido a su desarrollo. La familia Alvarado, por ejemplo, dejó una huella imborrable en la Plaza del Pino. Sebastián de Alvarado García, nacido en Las Palmas en 1785, se casó con Luisa Alonso Quevedo y comenzó a adquirir propiedades y a invertir en negocios, consolidándose como una figura clave en la burguesía local.

La construcción de su casa en la Plaza del Pino en 1878 y sus inversiones en plataneras y otros negocios reflejan su visión empresarial y su compromiso con el progreso de Teror.

La familia Guerra Medina también desempeñó un papel importante en la historia de Teror. La venta de su finca "Cercado del Cementerio" al municipio en 1971 permitió la construcción del nuevo Centro de Enseñanza Básica, un hito en la educación de la Villa.

El Bar Americano: Un Punto de Encuentro Histórico

En la Plaza del Pino, la Casa Alvarado albergó diversos comercios a lo largo del tiempo. Sin embargo, fue hace cien años cuando retornaron a Teror, coger la habitación esquinera de la casa, alquilarla a Pino Alvarado para cambiar la tienda de fruta y verdura que allí estaba por el primer bar que se instaló allí.

Con toques de modernidad y elegancia en las maderas y el mobiliario y el justo espacio para apoyarse en su barra, asistir en primera fila a todo lo que ocurría en los alrededores del Pino o jugar al billar; el Americano se convirtió a lo largo de los años 20 en el lugar de moda de la Villa Mariana.

La implicación de Juan y Pedro en la Comisión Gestora del ayuntamiento en 1936, buscando acabar con las injusticias sociales, marcó el fin del Bar Americano y refleja el compromiso de la familia con su comunidad.

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