Dentro del ámbito sanitario, las y los profesionales que asisten a los médicos en los paritorios son esenciales. Y lo cierto es que se trata de una profesión fascinante que ha dado lugar incluso a series de televisión de éxito.
En el año 2012, una serie británica puso de relevancia una figura fundamental en el ámbito sanitario. Hablamos de ‘Llama a la comadrona’ (‘Call the midife”), basada en las experiencias de la matrona Jennifer Worth en el Londres de los años 50. La serie, realizada con toda la calidad a las que nos tienen acostumbrados las productoras inglesas, mostraba la vida y el trabajo de una profesional en los años de la posguerra.
Pero aparte del trabajo de estas profesionales, hay otra figura que merece la pena destacar: la de auxiliar de comadrona. Para que te hagas una idea, se trata de las auxiliares de enfermería que asisten a la comadrona en los partos y en todo lo relacionado con ellos. Pero, ¿qué hace exactamente una comadrona? Pues se trata de una profesional de la enfermería especializada en Salud Sexual y Reproductiva (también conocida como enfermera obstétrica).
Así que ya tenemos claras dos figuras. La de la comadrona, enfermera profesional, y la de auxiliar de comadrona, auxiliar de enfermería especializada. Y ahora, párate un momento. Si te apasiona este campo, te ves realmente asistiendo en los partos y ayudando a traer nuevas vidas al mundo, ¿has pensado en formarte?
Logo de la serie "Call the Midwife"
La Evolución Histórica de la Profesión de Matrona
El oficio de matrona se remonta a los orígenes de la humanidad. Nuestra historia está vinculada a la preservación de la vida, a la evolución de otras profesiones sanitarias y de la propia sociedad y al hecho de que han sido mujeres quienes lo han ejercido en exclusividad, hasta tiempos muy recientes. Asimismo, la formación de las matronas ha estado ligada a su historia, marcada por la perspectiva androcentrista de las leyes sociales.
Tradicionalmente los conocimientos se transmitían de unas matronas a otras mujeres por tradición familiar o por relaciones de proximidad y estaban basados fundamentalmente en el empirismo y la experiencia que la maestra transmitía a la alumna.
Desde el siglo xiii en España y en Europa, se establece la necesidad de una licencia para ejercer, lo que supone un control institucional de las matronas, que conlleva el inicio de su profesionalización, pero que también se ha interpretado como un objetivo de control por parte de las autoridades masculinas eclesiásticas, políticas y médicas. De hecho, la obtención de licencias para ejercer, emitidas por los cabildos o los primeros exámenes realizados por el protomedicato no conllevaban un programa de formación. Eran la sanción de los conocimientos y experiencia que ya tenía la partera y la autorización para poder ejercer su oficio
A partir del siglo xviii en España se promulgan una serie de leyes con el objetivo de unificar las condiciones requeridas para desempeñar la profesión de matrona. En 1750 Fernando VII promulga una Real Cédula en la que se obliga a las parteras a realizar un examen para poder ejercer profesionalmente. Se establecen las condiciones que debe reunir la aspirante, como documentación sobre la limpieza de sangre, haber ejercido el oficio al menos 2 años y ser de buenas costumbres. Asimismo, se publica la Cartilla Nueva, del Doctor Antonio Medina, como libro de texto para el examen.
Durante el siglo xix se comenzó a regular la formación de las matronas, definiéndose las instituciones donde debían adquirirse tanto las competencias teóricas como prácticas, la duración de la formación y el temario. Así, la Real Cédula del 6 de mayo de 1804 consideró 2 vías para acceder al título de matrona: a través de 2 cursos académicos o a través de un examen de reválida dirigido a las mujeres que habiendo ejercido el oficio y pudieran acreditar 3 años de trabajo con matrona o cirujano, desearan realizar un examen teórico práctico.
La Ley General de Instrucción Pública del 9 de septiembre de 1857, en su artículo 41 define a la matrona como la mujer práctica en el arte de partos o que ejerce en virtud del título y las condiciones para presentarse al examen de comadrona que define el reglamento del 16 de noviembre de 1888 son: haber cumplido 20 años, ser viuda o casada con permiso del esposo, tener justificación de buena vida y costumbres avalada por el párroco y haber cursado la primera enseñanza elemental completa. La formación de las matronas se impartía en casas de maternidad o en hospitales donde hubiera sala de partos. El Real Decreto del 12 agosto de 1904 reorganiza los estudios de matrona en 2 cursos académicos, siendo La Casa de Salud de Santa Cristina de Madrid la primera Escuela de Matronas con referencia legal en España. A partir de 1934 se exigen 3 años de bachiller más reválida para poder comenzar los estudios de matrona según la Orden del 13 diciembre.
Con el desarrollo de la medicina y el establecimiento de las primeras cátedras de obstetricia, se crearon escuelas de matronas vinculadas a las universidades. En esa época las mujeres tenían prohibida su asistencia a la universidad; sin embargo, los hombres cirujanos estaban autorizados a asistir partos normales y a formarse en algunas de estas escuelas de matronas.
La formación de las matronas se mantiene como estudio independiente hasta 1953, cuando se unifican los estudios de Practicante, Enfermera y Matrona en un proyecto y título único: ATS (Ayudante Técnico Sanitario). En 1957, por Decreto del 18 de enero, se crea la especialidad de Asistencia Obstétrico-Matrona. Para cursarla se requería ser mujer, estar en posesión del Título de ATS y tener menos de 45 años. Las enseñanzas de matrona se realizaban en régimen de internado, y tenían una duración de un año intensivo.
Tras la incorporación de los estudios de Enfermería a la universidad en 1977, en 1980 se suprime la limitación de género a los estudios de matrona y el régimen de internado. Pero en 1987 queda derogado el plan de estudios de matrona y cesa la formación de matronas durante varios años a la espera del desarrollo del nuevo plan de estudios, que debía ser acorde a la normativa comunitaria europea tras el ingreso de España en la Comunidad Económica Europea.
Este retraso conllevó un recurso contra el Reino de España ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, tras cuya resolución, se transpusieron al ordenamiento jurídico español dichas directrices en 1991, lo que permitió establecer el programa formativo de la especialidad de matrona, adaptado a la normativa europea. Al año siguiente se establecieron los requisitos para el acceso a la formación de matrona, enmarcada en la formación sanitaria especializada y se determinaron los requisitos que debían cumplir las unidades docentes. Se fijó una formación de 2 años a tiempo completo, para cuyo acceso era preciso disponer del título de Diplomado en Enfermería y la obtención de una plaza como residente en las pruebas que se realizan anualmente en todo el Estado para la especialización de las profesiones sanitarias. En 1994 se realizó la primera convocatoria y en 1996 salió la 1ª Promoción de Enfermeros Especialistas en Obstetricia y Ginecología (Matrona).
Las matronas durante siglos se encargaron de asistir a las mujeres en los partos, así como de las enfermedades de mujeres y niños, y el primer oficio de la mujer reconocido. Pero también el primero que se la apartó por género. Tenemos que remontarnos al 3000 a.C. para encontrar la primera impronta en la civilización egipcia de las matronas, que eran descritas como “mujeres muy válidas y hábiles profesionales”. En todas las culturas antiguas (Grecia, Roma,etc.) las parteras gozaban de reconocimiento social, disponían de su propia economía -en algunos casos incluso riqueza- e independencia. Hasta que llegamos al siglo XVII-XVIII cuando el estado se empieza a ocupar del Arte de Partear, quitando protagonismo a las mujeres e incluyendo a cirujanos en esa actividad. Esto implicaba una serie de regulaciones y más formación técnica, lo que excluía directamente a las mujeres. Se puede decir que es la primera profesión que queda apartada por questiones de género.
Retrato de una matrona realizado por Justus Sustermans
A partir de ese momento las matronas quedan supeditadas a la autoridad médica, a los cirujanos. Los hombres/cirujanos que tienen acceso a los estudios de medicina (las mujeres no) empiezan a desplazar la asistencia en casa por la asistencia en hospitales, donde investigan y tratan los casos más complicados o de estudio.
El Rol Actual de las Matronas en el Sistema de Salud
Hoy en día, las matronas son un pilar fundamental y han recuperado su sitio dentro de la sanidad pública. Dentro de la Sanidad Pública, su ámbito de actuación abarca tanto la Atención Primaria como la Atención Especializada. Dentro de la Atención Primaria no sólo se limitan a la atención preconcepcional, seguimiento del embarazo y postparto. También tienen una labor importante en el ámbito educativo.
Como la educación grupal a embarazadas, parejas o acompañantes, dentro del programa de “preparación al nacimiento”, y en el postparto, en la lactancia materna y crianza. También se encarga del asesoramiento en materia de salud sexual y reproductiva para adolescentes/jóvenes (por ejemplo, la elección de métodos anticonceptivos), y en la etapa más madura de la mujer en el asesoramiento a la perimenopausia y menopausia. Además informa a colectivos como profesorado, padres y madres.
Otra de sus funciones es la realización de pruebas de screening para la prevención del cáncer de cérvix y para la detección de infecciones de transmisión sexual.
Mª Cruz Cuevas Canal, presidenta de medicusmundi, comenta que las matronas hacen un trabajo que no está valorado socialmente: “Como casi todas las categorías profesionales de la salud con excepción de la profesión médica, las matronas hacen un trabajo muy desconocido y poco valorado en nuestra sociedad, y quizá ensombrecido por la actividad médica. Sin embargo, debería de ponerse en valor y crearse un relato estratégico de la matrona como un pilar importante dentro del sistema de salud, sobre todo en el primer nivel asistencial como es la APS, y más en este momento que hay un déficit de profesionales sanitarias.
La Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva impulsada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, a través de la elaboración de los documentos como la Estrategia de Atención al parto normal en el sistema Nacional de Salud, la Guía de práctica clínica de atención al parto normal o la última Guía de práctica clínica de atención en el embarazo y el puerperio, ponen de manifiesto la necesidad de que las matronas lideren la atención, y seguimiento de estos procesos fisiológicos, a través de la promoción, la prevención y la atención ante situaciones de patología de baja complejidad.
Matrona atendiendo a una mujer
El día 5 de mayo se celebra el Día Internacional de la Matrona. En la actualidad, España cuenta aproximadamente con 10.000 matronas en activo, una cifra que preocupa al Consejo General de Enfermería (CGE) al tratarse de "insuficiente" y "poner en riesgo la la salud reproductiva y sexual de miles de mujeres en edad fértil (15-49 años).En Gipuzkoa son un total de 198 matronas. Gorka Fernández, matrona del Hospital Universitario l Donostia, es uno de los pocos hombres que realizan esta labor. Para él, "es un trabajo gratificante" contaba en los micrófonos de Radio San Sebastián. La asistencia hospitalaria es la tarea de la que más disfruta, si bien existen otras funciones como aquellas que ejecutan las matronas que están en la planta de maternidad y cuya labor define como "importante", pues se encargan de trabajar el vínculo del bebé con su madre."A pesar de los que se lee, la situación en el Hospital Donostia es especialmente privilegiada" comentaba Fernández, en relación a la advertencia del CGE sobre la desigualdad de matronas entre comunidades. "Aquí, es posible llevar la regla uno a uno, una matrona por cada mujer" explicaba "tal y como apuntan los estudios". En España, la media de matronas es de 75, una situación que de no revertirse "supondrá un gravísimo problema de salud pública en menos de una década", como señalan desde la CGE.
La Incorporación de Hombres a la Profesión
Cuando hablamos de “las profesionales”, lo hacemos porque a día de hoy la gran mayoría son mujeres. Pero todos sabemos que el mundo está cambiando, y que actualmente también hay hombres que ejercen la profesión de auxiliar de comadrona con total eficacia. Y es que las funciones inherentes a la Salud Sexual y Reproductiva las pueden realizar sin problemas personas de cualquier género, al igual que sucede en muchos otros ámbitos.
Hasta 1980, solo las mujeres podía optar a la especialidad de matrona pero el Real Decreto de 26 de Septiembre de 1980 (BOE 27/10/80) suprimió la limitación por razón de género a los estudios de Matrona, por lo que el ATS y Diplomado en Enfermería masculino pudo optar por primera vez a cursar los estudios de Matrona. La entrada de los hombres en la especialidad de matrona, un oficio primero y más tarde profesión totalmente femenina, supuso un antes y un después para la profesión.
En este momento el 91% de las personas que atienden partos son mujeres y solo el 6% de los estudiantes en la especialidad de matrona son hombres.
MadridJuanjo Juanas ha vuelto a saltar a la palestra, y no solo por ser una de las primeras comadronas hombre de España en 1981, si no también porque el Ministerio de Universidades lo ha sacado en su última campaña "Dale la vuelta". Dos fotografías de espaldas: una matrona con un niño en brazos y un astronauta, al darse la vuelta, el astronauta es Sara García Alonso que se convertía en la primera mujer seleccionada para ser astronauta en 2022, y la matrona es Juanjo Juanas, uno de los primeros hombres que estudió para ser comadrona, como él prefiere denominarse.
NIUS ha hablado con Juanjo Juanas, 62 años, que sigue en activo como enfermero rural. Asegura, que cada vez los partos están más medicalizados y, que la figura de matrona está pasando a segundo plano. "Hacen falta más comadronas. Hay que hacer algo, es para mi, una de las carreras más bonitas del mundo, cuidar, antes, durante y después del parto. Aunque no ha sido fácil llegar hasta aquí. La discriminación laboral por ser hombre la he vivido en primera persona"
Juanjo Juanas, uno de los primeros hombres en estudiar para ser comadrona en España
Cuando terminaron los dos años, reconozco que lo había pasado tan mal que me fui unos días para replantearme lo que quería hacer. Pero me tiraba, yo quería ser matrona y fui a registrarme como matrona en el Colegio de Enfermería de Madrid. Ahí, sentí por primera vez que estaba en el sitio correcto. Me recibieron bien, con mucho cariño. El problema vino después a la hora de buscar trabajo.
Al principio ninguno de los grandes hospitales me dio una oportunidad. Pero encontré un hueco en la medicina rural. Fue en 1983 cuando las matronas de los pueblos brillaban por su ausencia, Sanidad alegaba que las mujeres ya no daban a luz en las casas. Me reuní con unas cuantas compañeras de algunos pueblos de Madrid y presentamos un informe al Ministerio para que no se perdieran las 54 plazas de matrona rural y que fuéramos las comadronas las que nos ocupáramos del seguimiento de la embarazada, preparación al parto, cuidado posparto y la primera atención al recién nacido. Lo aceptaron. Conseguimos que se mantuvieran 37 plazas de matrona de zona básica en la recién nacida Atención Primaria.
Tras conocer a Teresa, empecé a interesarme por el parto natural y me metí en la asociación Nacer en Casa. Aquí he encontrado a las compañeras más generosas, valientes y feministas y empecé a atender partos en casa. He estado 21 años con este colectivo atendiendo partos en casa. Este era el punto que me faltaba. Hay que dejar que el parto siga su curso, menos cuando hay un problema, por supuesto. Las matronas son imprescindibles en todo el proceso y cada vez hay menos.
Siempre esperé que la gente me reconociera por mi trabajo de comadrona, no por ser hombre o mujer. He conseguido mi sueño, que me vean como a una más. Se corrió la voz de que mi trato tenía algo especial y había mujeres que me han buscado para que las atendiera. Este trabajo me ha dado muchas satisfacciones. Yo, lo que hago es preguntar mucho, para saber mucho de cada embarazada y ayudar más. Les digo que tienen que tener confianza en sí mismas y que el parto es muy intenso y se puede vivir conscientemente. El parto es un umbral de transformación consciente de la mujer y de quien está a su lado acompañando. Por eso, entiendo que la preparación al parto empieza en la educación de género en la escuela. El principal problema es que la mayoría de las mujeres llegan con miedo, con prejuicios, inducidos por nuestra cultura. Yo siempre he intentado humanizar el parto y romper con los estereotipos. Sin duda, he conseguido ser una buena comadrona. Sin género.
Formación Actual de las Matronas
La formación actual de las matronas en Europa tiene 2 vías de acceso:
- Acceso directo a los niveles de educación superior para obtener la titulación de matrona tras completar los estudios de bachillerato.
- Como especialidad de Enfermería.
En algunos estados miembros de la Unión Europea se ha preferido una de ellas, como el caso de España que ha optado por la especialización tras la formación de enfermera, o de Francia y Holanda, donde se trata de un grado independiente. Sin embargo, en otros estados, como el Reino Unido se contemplan las 2 vías de acceso. La vía de la especialización, integrada en el modelo general de formación sanitaria especializada, implica que el aprendizaje se realiza en un entorno laboral supervisado que permite la asunción de responsabilidades paulatina y acorde con el nivel competencial adquirido. Además, la residente se integra en un equipo de trabajo y en la realidad de la práctica clínica.
El marco jurídico en que se desarrolla la especialidad de Enfermería Obstétrico-Ginecológica (Matrona) se regula mediante las normativas aplicables a la formación sanitaria especializada, la normativa europea y su transposición a la legislación española y el programa formativo de la especialidad de Matrona.
La relación laboral que une a la matrona residente con la entidad titular de la unidad docente donde se está formando es la misma que el resto de los profesionales que se forman como especialistas. En el Real Decreto 1146/2006 se detalla la forma, el contenido, la eficacia y la duración del contrato, los derechos y deberes del residente, la jornada laboral y los descansos, las fiestas, los permisos y las vacaciones, las retribuciones, las rotaciones, la suspensión del contrato, las excedencias, la extinción del contrato y el régimen disciplinario.
Unidad Docente: Estructura organizativa y recursos
La unidad docente se define como el conjunto de recursos personales y materiales, pertenecientes a los dispositivos asistenciales, docentes, de investigación o de cualquier otro carácter que, con independencia de su titularidad, se consideren necesarios para impartir formación reglada en especialidades en ciencias de la salud por el sistema de residencia, de acuerdo con lo establecido en los programas oficiales de las distintas especialidades.
En 1992 se establecieron las condiciones que debían reunir las unidades docentes para la formación de la especialidad de Enfermería Obstétrico-Ginecológica (Matrona). Se trata de unidades docentes en las que se forman únicamente matronas, con una comisión de docencia propia y en las que la responsabilidad de la formación corresponde a los profesionales con la titulación de matrona. Con la publicación del RD 183/2008 se determina la constitución de Unidades Docentes Multiprofesionales para la formación de especialistas de diferentes disciplinas con un campo de actuación común, como es el caso de las matronas y los médicos especialistas en ginecología y obstetricia. Estas unidades docentes generalmente se integran en la comisión de docencia del hospital donde se ubican. En la actualidad, en España, las matronas se pueden formar en unidades docentes de formación de matronas exclusivamente, como es el caso de la Unidad Docente de Matronas del País Vasco o en Unidades Docentes Multiprofesionales.
Cualquiera que sea el modelo de unidad docente, el objetivo principal de la formación es que la residente de matrona adquiera las competencias profesionales específicas, integrando conocimientos, actitudes y habilidades, mediante un programa formativo.
Para planificar, desarrollar y evaluar la actividad formativa, las unidades docentes cuentan con órganos docentes colaborativos, como es el caso de las comisiones de docencia, y unipersonales, entre los que se encuentran las diferentes figuras docentes que participan en la formación, siendo la del tutor la que adquiere una mayor relevancia en la formación de los residentes.
La Comisión de Docencia tiene como misión organizar la formación, supervisar su aplicación práctica y controlar el cumplimiento de los objetivos que se especifican en los programas formativos. La presidencia de la Comisión de Docencia la ostenta el o la jefe de estudios, a quien corresponde la dirección de las actividades de planificación, organización, gestión y supervisión de la formación especializada en la unidad.
El Desafío de la Escasez de Matronas
En los últimos meses asistimos a cada vez más denuncias públicas de esa falta de profesionales. Según la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME), hacen falta 5000 matronas para alcanzar la media europea y cubrir el déficit actual. ¿Cómo se ha llegado a esta situación?
En 1977 aparece la diplomatura de Enfermería y se deroga en 1987 título de Matrona para adaptarnos a la directiva europea. Hay un tiempo en el que no se pueden formar matronas y en 1992 se aprueba un programa formativo de la especialidad de Matrona y en 1996 aparece la primera promoción de matronas EIR. Hemos tenido diez años sin matronas. Nuestra especialidad es enfermería obstétrico ginecológica, todo el mundo nos relaciona con la parte del embarazo y del parto, pero también ayudamos en menopausia, asesoramiento anticonceptivo… para cubrir esas funciones necesitamos más matronas.
Desde la FAME dicen que necesitamos hacer una carrera independiente. A mí me da pena porque la Enfermería nos aporta muchísimo, es una carrera de cuatro años que te sirve, porque cuando estás atendiendo un parto hay cosas fisiológicas pero también patológicas y de repente tienes que atender una situación de emergencia y tienes que coger una vía. Tenemos una formación excelente con respecto a Europa. Como tienes que pasar un EIR, ejerce la profesión gente cualificada, preparada y motivada. Comparadas con el resto de Europa, nuestras competencias son las máximas.
En 2022 se jubilaron 190 y se formaron tan solo 73 residentes. Actualmente ejercen en activo unas 1.480, se espera que antes de 2026 se jubilen 711, es casi la mitad.
Montserrat Angulo, vocal matrona del CGE, declara que "las administraciones no pueden ponerse de perfil en este asunto y deben ser conocedoras que la falta de matronas pone en riesgo la salud de todas las mujeres de nuestro país”.
Tabla: Comparativa de Estadísticas de Matronas en España
| Año | Jubilaciones | Residentes Formados | Matronas en Activo (Aprox.) |
|---|---|---|---|
| 2022 | 190 | 73 | 1,480 |
| Estimación para 2026 | 711 (jubilaciones) | N/A | N/A |
