Cuando los Planetas Chocan: Significado y Reflexiones sobre la Adversidad

La vida está llena de desafíos, momentos de caos y adversidad que pueden parecer insuperables. La frase "hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas" nos invita a reflexionar sobre la naturaleza cíclica de la existencia, donde la destrucción y la creación están intrínsecamente entrelazadas. Este concepto se puede aplicar a diversas áreas de nuestra vida, desde el desarrollo personal hasta la gestión de las emociones y la búsqueda de un propósito.

Representación artística del nacimiento de estrellas a partir del caos cósmico.

La Adversidad como Oportunidad de Crecimiento

Generalmente, tendemos a ver los errores como algo negativo. Con todo esto, sería conveniente que nos parásemos y reflexionáramos para cambiar nuestra forma de ver los errores, dejando de verlos como algo negativo y pasar a verlos como una oportunidad para el cambio. La adversidad tiene el don de despertar talentos que en la prosperidad hubieran permanecido dormidos" (Horacio).

“Adversidad para seguir creciendo, aún más fuertes... Pues fíjate que yo creo que de la adversidad es de lo que más se aprende. Porque cuando el camino es fácil, bueno, uno lo transita con naturalidad, normalidad, pero pocas lecciones dan cuando no te pasa nada y cuando todo está bien. Es maravilloso que todo esté bien, pero a mí la adversidad me ha enseñado… a agarrar la vida con una fuerza y con unas ganas de vivir. La adversidad me ha enseñado que la vida no se acaba si tú no quieres" (Irene Villa).

“Adversidad y resiliencia... Que es la capacidad que tiene el ser humano de mantenerse inquebrantable frente a una tragedia. Una persona resiliente es que pase lo que pase va a salir airosa. Le costará más o menos.... Yo tengo que dar las gracias a las adversidades porque me han hecho más fuerte, pero a los fracasos porque me han hecho aprender, sobre todo, a saber que no hay que tomarse la vida tan en serio. Que como te tomes la vida en serio, estás perdido, es que no disfrutas. Y es verdad. "Ahora disfruto hasta del fracaso" (El Juli).

"A veces el camino del éxito está sembrado de fracasos" (Bernardo Canal). "Al recoger las piedras que me lanzaron, / vi que una era una joya" (poema japonés).

“Aprender de los fracasos... He aprendido con los años que tienes que estar satisfecha con el trabajo que has hecho independientemente de la audiencia. "Aquel que nunca ha fracasado es porque tampoco nunca ha intentado nada" (O. G.

El ave fénix, un símbolo de renacimiento y superación de la adversidad.

12 Claves para Mantenerte Firme Frente a La Adversidad | ESTOICISMO

La Importancia de la Resiliencia

Uno de los aprendizajes que más les va a beneficiar en el futuro es tolerar la frustración en niños. El hecho de que muchos niños no sean capaces de aceptar y superar sus errores y la frustración derivada de estos puede dar lugar posteriormente, a problemas más graves. La respuesta más habitual ante una situación de frustración en la que el niño no consigue lo que quiere, es la rabia.

Gran parte del aprendizaje de los niños, especialmente en las primeras edades, es un aprendizaje vicario, es decir, aquel que se obtiene a través de la observación de otros. Con todo esto, sería conveniente que nos parásemos y reflexionáramos para cambiar nuestra forma de ver los errores, dejando de verlos como algo negativo y pasar a verlos como una oportunidad para el cambio.

“Arriesgarse... Cuando empiezas a andar no sabes a dónde llegarás. Porque para ir adonde no se sabe hay que ir por donde no se sabe... Y aunque es más fácil quedarse donde uno está, merece la pena Arriesgarse... También puedes quedarte quieto, pero esto no te llevará a ninguna parte... Vivir es arriesgarse a morir... Porque el mayor peligro en la vida es no arriesgarse nada... Si no haces nada no arriesgas nada... Es probable que de este modo evites sufrimientos, pero no vas a aprender, a sentir, a cambiar, a amar ni a vivir. Encadenado a una actitud de miedo, uno se convierte en esclavo. Y pierde su libertad. Sólo eres libre si te arriesgas" (Álex Rovira).

"Buena suerte?, ¿mala suerte?, ¿quién sabe?... No hay día sin noche, vida sin muerte, luz sin oscuridad, no hay tampoco crisis sin posible aprendizaje, dolor sin lección, revés sin anverso" (Álex Rovira).

"Cada dolor te hace más fuerte; cada traición, más inteligente; cada desilusión, más hábil, y cada experiencia, más sabio" (Fabián Cumbia Avanti).

"Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo" (Paulo Coehlo).

"Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria de superarla. Los pilotos hábiles obtienen su reputación de tormentas y tempestades" (Epicteto).

El Estoicismo y la Aceptación del Cambio

El arte de la vida -dice Marco Aurelio- se parece más al arte del luchador que al del bailarín, en este sentido: debe estar dispuesto y firme para enfrentarse a acontecimientos que son repentinos e inesperados...; el estoico está ansioso por enfrentarse a su oponente porque es la manera de mejorar... Sé que suena extraño, pero una consecuencia de la práctica del estoicismo es que se buscan oportunidades para emplear las técnicas estoicas" (Massimo, Pigliucci, en Cómo ser un estoico).

"Cambio inevitable... Estamos obligados a cambiar... En realidad nadie puede impedir la mutación. hay un tipo de cambio técnico, económico, político, que se produce a través de millones y millones de pequeñas decisiones y que transforma al mundo en las direcciones más imprevistas... Viven entonces en nosotros tanto lo antiguo cuanto lo nuevo, lo anterior nos conmueve, nos parece que al perderlo perdemos una cosa esencial de nuestra vida... No hay muerte que sea definitiva, nuestro miedo, nuestro dolor son el testimonio que dejamos de los valores.

El Propósito como Guía

La idea de tener un propósito es una necesidad humana casi universal, para todas aquellas personas, un masón también, que quieran tener una orientación que dar a su vida. Cualquiera de nosotros, cada uno con nuestras propias particularidades, con nuestras creencias, con nuestras responsabilidades, si no tenemos claro cuál es nuestro propósito vital, si en algún momento de nuestro viaje por este mundo no nos hemos parado a reflexionar sobre ello, probablemente terminaremos por sentir que nuestra vida carece de sentido y, cuando esto ocurre, es mucho más difícil encontrar un sentimiento tan necesario como es la felicidad.

Si nos paramos a reflexionar sobre la importancia de tener un propósito como guía para nuestros actos, nos daremos enseguida cuenta de que, si no lo tenemos, es muy fácil que exista discrepancia entre lo que somos, lo que queremos ser, lo que pretendemos conseguir y lo que hacemos con la vida, y esta carencia y las divergencias que nos puedan ocasionar en nuestros sentimientos y en nuestra conciencia, es una de las principales causas de insatisfacción personal.

Por tanto, para cada persona el definir adecuadamente su propósito debería ser motivo de preocupación, ya que esto le permitirá alinear sus actos con sus deseos y, así, le resultará más fácil saber lo que debe y tiene que hacer.

El propósito junto con los principios o límites tiende un puente imaginario que permite el tránsito de una persona hacia sus objetivos o hacia sus anhelos. El primero le da sentido a la vida y señala la ruta que hay que seguir para sentirla en plenitud. El segundo representaría los valores primordiales que no se pueden saltar ni se deben traspasar para no hacerse daño. Si volvemos al ejemplo del puente, serían las barreras que hay a los laterales de este y que nos protegen de eventuales caídas al vacío.

La búsqueda del propósito en la vida como un camino hacia la plenitud.

El Poema de Charles Chaplin: "Cuando me amé de verdad"

Uno de los poemas más famosos de Charles Chaplin nos ofrece una lección fabulosa sobre el crecimiento personal, comienza así: “Cuando empecé a amarme de verdad comprendí que en cualquier circunstancia, ante cualquier persona y situación, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Fue entonces cuando puede relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre: autoestima”.

En aquella carta Freud analizó de forma superficial lo que Chaplin transmitía de sí mismo en todas sus películas: alguien de origen muy humilde, alguien que vivió una infancia dura y que, a pesar de todo, avanza en su madurez con unos valores muy definidos. No importaba por tanto ninguna de las penalidades que vivía a diario, Chaplin conservaba siempre ese corazón humilde.

Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… Autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… Autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… Madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la…Humildad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… Plenitud.

Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero…, cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada.

Charles Chaplin, un genio cuya sabiduría trasciende el tiempo.

Tolerancia a la Frustración en Niños

Es muy importante enseñar a nuestros niños a tolerar la frustración desde pequeños. La frustración es un sentimiento que surge cuando no conseguimos lo que queremos. Una de las preguntas que rondarán por la cabeza de muchos padres y profesores es el “por qué”. ¿Por qué mi hijo/alumno tiene tan poca tolerancia a la frustración? Es esencial identificar cuáles pueden ser las posibles causas de ésta en niños. Para ello, ingredientes como la paciencia, el cariño y la empatía serán imprescindibles.

Causas de la baja tolerancia a la frustración en niños:

  • Ausencia de límites: los límites son fundamentales.
  • Deseos concedidos de forma inmediata: debemos enseñar a demorar las gratificaciones.
  • Frustración inducida por objetos: para un niño los objetos no siempre se comportan como él quiere.
  • Frustración inducida por otros niños: no debemos olvidar que la infancia es una etapa en la que reina el egocentrismo.
  • Frustración provocada por demandas demasiado exigentes: a veces les pedimos cosas que todavía no pueden hacer.

Consejos para ayudar a los niños a tolerar la frustración:

  • Ayudarle a distinguir entre deseos y necesidades: tienen que entender que no siempre en la vida se puede tener lo que se quiere, cuando se quiere.
  • Enseñarle a tolerar la demora a la hora de lograr algo: no siempre vamos a darle lo que piden en el momento que lo piden.
  • Proporcionarle una educación basada en las emociones, ayudándole a entender qué es lo que le pasa y cómo se siente: ¿Qué sientes cuando te enfadas? ¿Y cuando estás triste?
  • Poner límites, normas claros y acordes a la edad.
  • Enseñarle a pedir ayuda cuando la necesite: a muchos niños les cuesta pedir ayuda, ya sea por vergüenza o por falta de costumbre.
  • Darle herramientas para relajarse. Cuando estamos relajados, todos nos sentimos mejor. Una de las técnicas más utilizada en niños es la técnica de la tortuga. (Pasos: 1. Reconoce tus emociones; 2. Piensa y para; 3. Métete en tu caparazón y respira; 4. Sal cuando estés preparado).

Estrategias para ayudar a los niños a tolerar la frustración.

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