¿Pensando en ser mamá? Seguro que tu ginecóloga (o ginecólogo) ya te habrá comentado que tienes que empezar a tomar ácido fólico desde un mes antes de ponerte manos a la obra, es decir, antes de que llegue el embarazo.
En nuestra sociedad cada vez es más habitual programar - en la medida de lo posible - los embarazos. Estas medidas preventivas se deben aconsejar desde la consulta pregestacional ya sea por arte del obstetra, matrona o médico de familia. Toda mujer que desee quedarse embarazada debería haberse hecho una revisión médica y ginecológica previamente: es la consulta preconcepcional.
Desde el Ministerio de Sanidad la consigna es clara: además de llevar una dieta equilibrada, se aconseja a las futuras madres a tomar un suplemento con 0,4 mg (400 mcg) de ácido fólico al día en el mes previo a la concepción y, al menos, durante el primer trimestre.
Es probable que te surjan muchas dudas. ¿Hay que suplementar sí o sí? ¿No vale con lo de los alimentos?
Antes de seguir, es importante dejar claro que el ácido fólico no sirve para quedarte embarazada, ni aumenta las posibilidades de embarazo. Se trata de un nutriente esencial que las personas no podemos sintetizar, por lo que debemos obtenerla de la dieta.
Los especialistas suelen utilizar indistintamente las palabras folatos o ácido fólico. ¿Son realmente lo mismo? No exactamente. Baladia aclara que “la palabra folatos es un nombre genérico que engloba diferentes formas (llamados vitámeros) de la vitamina B9: ácido fólico, dihidrofolato, tetrahidrofolato, metilenotetrahidrofolato, metiltetrahidrofolato, formiltetrahidrofolato”.
La forma química del ácido fólico en concreto, “es una forma sintética fabricada por la industria farmacéutica para servir como suplemento o como vitamina usada, por ejemplo, para enriquecer o suplementar alimentos, como los cereales de desayuno. Las células son muy sensibles al déficit de ácido fólico en aquellos momentos en los que existe una intensa actividad metabólica.
Además, el ácido fólico, o con más propiedad los folatos, tomado antes del embarazo, también disminuye el riesgo de aborto. La razón es que el tubo neural del bebé se cierra en las primeras semanas tras la concepción (antes de que te enteres de que estás embarazada).
Los suplementos de ácido fólico en pastillas (el término correcto es comprimidos) se encuentran con facilidad en cualquier farmacia. El embarazo es un momento peculiar en la vida de la mujer durante el cual puede haber restricciones a ciertos alimentos, entre los que quizás el más famoso sea el jamón ibérico.
Sabemos qué función cumple el ácido fólico en el embarazo, pero, ¿es seguro, incluso a dosis tan altas? “Al ser una vitamina hidrosoluble, no se acumula en tejidos y el exceso es fácilmente eliminado del cuerpo. No obstante, el riesgo cero nunca existe hablando de salud.
“En algunas ocasiones se ha relacionado un exceso muy alto de ácido fólico con el cáncer de próstata, justamente por la administración de dosis demasiado altas. “Sin embargo, en esta ocasión, para el embarazo no es así. Un buen estado de folatos es vital para todos los individuos. Aunque algunos alimentos están fortificados con ácido fólico, si estás embarazada deberías suplementarte con ácido fólico. No obstante, coméntalo con tu médico.
Además se recomienda la administración de yodo (200 microgramos al día) desde que estás planificando quedarte embarazada y durante toda la gestación.
Recomendaciones de Ácido Fólico según el Nivel de Riesgo
Clasificaba a las gestantes, según el nivel de riesgo para DTN, en bajo, moderado y alto riesgo* y recomendaba el consumo de alimentos de elevado contenido en ácido fólico y suplementos diarios conteniendo 0,4; 1, o 4 mg.
Según el sumario de evidencia (SE) de Uptodate(1), la suplementación periconcepcional de ácido fólico disminuye la incidencia y recurrencia de DTN. El sumario recoge las recomendaciones de diversas entidades y los autores del SE recomiendan la suplementación periconcepcional/primer trimestre de embarazo para disminuir este riesgo (1A*), no siendo necesario medir los niveles de folato antes ni después de la suplementación.
En la mayoría de mujeres: sugieren 0,4 mg una vez al día desde al menos 1 mes antes de la concepción, continuando durante todo el primer trimestre (Grade 2B). Mujeres en tratamiento con ácido valproico o carbamazepina: 4 mg.
El citado sumario de Uptodate (7), en mujeres de alto riesgo, en concreto en mujeres afectadas previamente de DTN, recomienda mantener un suplemento de 4 mg/día de ácido fólico al menos en las 4 semanas previas al embarazo y continuar en las primeras 12 semanas de embarazo. Después del primer trimestre, recomienda asegurar una ingesta diaria de 0,6 mg/día que cubriría las necesidades de crecimiento del feto y de la placenta.
Según el SE de BMJ Best Practice(2), las mujeres sanas deberían tomar 0,4 mg, de forma ideal, al menos desde 3 meses antes de la concepción hasta la semana 12 de embarazo. Determinadas pacientes, como aquellas con embarazos previos con DTN deberían tomar 4 mg.
| Nivel de Riesgo | Recomendación de Suplemento Diario |
|---|---|
| Bajo | 0,4 mg |
| Moderado | 1 mg |
| Alto | 4 mg |
En los documentos revisados, la única mención a la medición individual de niveles de ácido fólico la hemos encontrado en el sumario de Uptodate(7) que señala que "algunos expertos sugieren un seguimiento de los niveles de folato en plasma y el ajuste de la dosis para conseguir una concentración por encima de 4 ng/ml (9 nmol/L)".
Sin embargo el mismo sumario(7) refiere que las mediciones de niveles de ácido fólico en plasma o en suero, solo reflejan una situación transitoria de la concentración de folatos entre el momento de la absorción y el almacenamiento; pero no aportan una idea del nivel de reservas del ácido fólico en el organismo. La medición de la concentración de folato en los glóbulos rojos sería más fiable del estado de ácido fólico; aunque esta medida no tiene una buena reproductibilidad.
Es importante repasar el calendario vacunal con tu médico de familia. Deberás estar vacunada de la varicela y la rubeola. Si te has vacunado del VPH, es recomendable finalizar las tres dosis de vacuna ( 0-2 y 6 meses recomendada en mujeres mayores de 15 años) antes de embarazarse y esperar al menos un mes para el embarazo tras la última dosis. En caso de embarazo entre dosis, debe esperarse a que finalice el embarazo para completar las vacunas que faltan pero nunca debe vacunarse del VPH a una embarazada.
En el caso de las pacientes diabéticas, deberán tener un buen control metabólico antes de plantearse quedarse embarazadas. La hemoglobina glicosilada HbA1C deberá estar por debajo de 6,5 por ciento. Si hay afectación de retina, deberán hacerse una coagulación laser antes del embarazo o ser evaluadas por un oftalmólogo. La decisión de cuál es el momento óptimo para embarazarse la deberá decidir el endocrino.
En el caso de las pacientes hipertensas, deberán tener un buen control de su tensión arterial antes de plantearse un embarazo.
En la revisión ginecológica se incluye una citología (para diagnosticar lesiones premalignas o malignas del cuello del útero) y también descartar la presencia de infecciones vaginales como por ejemplo la candidiasis; una ecografía ginecológica (para evaluar el útero y los ovarios) y una mamografía en caso de ser mayor de 40 años o a partir de los 30 años si se tienen antecedentes de cáncer de mama.
Debes saber que el test de embarazo realizado en la orina no da positivo hasta diez días después de producirse la concepción. Por ello, no tiene sentido realizarse un test de embarazo al día siguiente o a los pocos días de haber tenido relaciones sexuales.
La vagina también puede estar más lubricada debido al aumento del moco cervical en la ovulación.
Toda embarazada con diagnóstico de Covid debe recibir tromboprofilaxis preventiva con heparina de bajo peso molecular (enoxaparina, bimiparina, tanziparina) que no atraviesan la placenta, para evitar trombosis o tromboembolislmo pulmonar hasta que la PCR nasofaríngea sea negativa. Está permitido el parto vaginal de la gestante infectada por Covid-19.
Utilidad de la exploración rutinaria del Índice de Masa Corporal (IMC), vigilancia del peso, toma de tensión arterial, exploración mamaria y exploración ginecológica durante el embarazo.
Los/las profesionales sanitarios deben dar información a las mujeres sobre los riesgos que suponen para el feto y el recién nacido/a determinadas enfermedades inmunoprevenibles. En las mujeres embarazadas en las que no existe evidencia de inmunización contra el virus de la varicela se recomienda administrar la primera dosis de la vacuna tan pronto termine el embarazo y, siempre que sea posible, antes de ser dada de alta del hospital.
Se sugiere realizar una valoración de los hábitos alimentarios de la embarazada en el primer contacto con profesionales sanitarios. Cambios psicológicos del embarazo.
Se recomienda que se identifique correctamente al bebé desde el momento de la ligadura del cordón umbilical y evitar en lo posible la separación de la madre y su recién nacido. Se recomienda la limpieza del cordón umbilical con agua y jabón, secado posterior y cobertura con gasas limpias que deben cambiarse frecuentemente, y el cambio del pañal tras deposiciones o micciones del bebé, con la finalidad de mantener el cordón seco y limpio. Este cuidado del cordón umbilical se debe realizar hasta su caída siguiendo las medidas de asepsia e higiene de lavado de manos.
Se sugire que, durante el ingreso tras el parto, se aprovechen los contactos rutinarios con las madres y sus parejas para ofrecerles información de utilidad sobre los cuidados del bebé y sobre los signos de alerta en la madre o el bebé que son motivo de consulta. Se sugiere ofrecer a las mujeres la realización de visitas domiciliarias tras el alta hospitalaria de acuerdo a sus circunstancias y a la evolución y características de su embarazo y parto. Se recomienda ofrecer de manera activa a todas las madres un apoyo dirigido a poder mantener la duración y exclusividad de la lactancia materna de manera prolongada.
