La maternidad transforma el cuerpo, el ritmo y la vida, y uno de los cambios que más desconcierta a muchas mujeres es la caída del cabello. Durante los primeros meses de maternidad, muchas mujeres experimentan un fenómeno común pero realmente desconcertante: la caída de pelo en el postparto.
Aunque puede generar preocupación, es un proceso fisiológico y, en la mayoría de los casos, temporal. Es habitual que recibamos consultas en referencia a la caída del cabello, la semana pasada una chica nos mandó una consulta para contarnos que le parecía que se estaba quedando calva.
Si has sido mamá hace poco, seguro que has experimentado una ligera (o no tan ligera) caída del cabello postparto. Esta renovación capilar se debe principalmente a causas hormonales que conlleva este momento de la vida de muchas mujeres.
Pero tranquila, le ocurre a la mayoría de las mujeres y a partir de los cuatro meses, tu melena volverá a la normalidad.
¿Se puede EVITAR la CAÍDA del CABELLO después del parto?
¿Por qué se cae el pelo tras dar a luz?
Aunque hay otras causas que veremos más adelante, la pérdida de pelo una vez finalizado el embarazo está estrechamente ligada a los cambios hormonales que tienen lugar en esta etapa.
Durante el embarazo, el aumento de estrógenos prolonga la fase de crecimiento del cabello (fase anágena), lo que suele traducirse en una melena más densa y brillante. Es más, la mayoría de las embarazadas notan su cabello más fuerte, brillante e hidratado durante el embarazo.
De hecho, son bastantes las mujeres que notan como su cabello está más fuerte y brillante durante la gestación.
Los estrógenos son unas hormonas femeninas esenciales para la mujer en el embarazo y, curiosamente, las responsables de que durante los primeros meses de gestación tu cabello gane en vitalidad, brillo y volumen.
Sin embargo, tras el parto, los niveles hormonales bajan bruscamente y se activa un proceso llamado efluvio telógeno postparto: una caída repentina y difusa del cabello que se encontraba retenido durante el embarazo.
En esta fase, el nivel de estrógenos desciende rápidamente y el cabello que permanecía detenido en fase de crecimiento puede caerse de forma masiva y repentina.
Después del nacimiento de tu bebé, la mayoría de las hormonas vuelven a sus niveles normales y esto hace que el pelo que no se te ha caído durante el embarazo, porque estaba detenido en fase de crecimiento, se te caiga de golpe.
En ocasiones, el cabello que no perdiste durante el embarazo se cae bruscamente entre dos y tres meses después del parto.
Después del parto, estos niveles comienzan a volver a la normalidad, desencadenando la caída capilar.
Si lo normal es perder entre 50 y 150 cabellos al día, en el postparto puedes llegar a triplicar esta cifra.
Además del factor hormonal, hay situaciones típicas en el postparto que te pueden influir en la caída del pelo. Por un lado, la pérdida de sangre que se produce durante el parto (vaginal o cesárea) al desprenderse la placenta. Si pierdes sangre, pierdes hierro, por lo que hay menos hemoglobina.
Además, a todo esto, hay que añadir el estrés que produce la responsabilidad y la atención que requiere tu bebé las primeras semanas de vida unidas al cansancio y la falta de sueño.
Este cambio hormonal junto con factores como la pérdida de sangre durante el parto, la falta de sueño o el estrés, podría aumentar la caída capilar.
La principal causa es hormonal y que tu pelo no es siempre el mismo. Cada pelo vive entre dos y seis años y tiene un patrón de vida capilar que es cíclico. Primero un periodo de crecimiento masivo, luego un periodo de reposo o estancamiento y por último un periodo de caída.
En el embarazo, ese patrón se ve alterado por el aumento de estrógenos y hormonas tiroideas que se produce en la gestación, manteniendo a tu cabello en fase de crecimiento.
Pero además del factor hormonal, hay situaciones típicas en el postparto que te pueden influir en la caída del pelo. Por un lado, la pérdida de sangre que se produce durante el parto (vaginal o cesárea) al desprenderse la placenta. Si pierdes sangre, pierdes hierro, por lo que hay menos hemoglobina.
Además, a todo esto, hay que añadir el estrés que produce la responsabilidad y la atención que requiere tu bebé las primeras semanas de vida unidas al cansancio y la falta de sueño.
La caída de pelo después del embarazo, también conocida como “efluvio telógeno posparto”, es una respuesta natural a los cambios hormonales que se producen durante esta etapa. En este periodo, se experimenta un aumento de los estrógenos. Por eso es posible que, durante el embarazo, notes el pelo más fuerte y brillante de lo habitual.
La duración de la caída de cabello después del embarazo varía dependiendo de las mujeres, pero suele ocurrir cuándo el bebé tiene entre tres y seis meses.
A medida que los niveles de estrógenos vuelven a la normalidad, el cabello que estaba en fase de crecimiento durante el embarazo pasa a fase de reposo y termina por caerse.
Es fundamental que entiendas que esta pérdida de pelo no es definitiva y que el ciclo capilar se restablecerá en un periodo de aproximadamente medio año.
Es importante destacar que la duración exacta puede variar entre las mujeres. La duración exacta varía entre mujeres, según su sistema hormonal, pero la mayoría experimenta una recuperación gradual con el tiempo.
Este proceso durará unas 16 semanas y después tu pelo volverá a la normalidad.
La caída capilar suele comenzar entre el segundo y cuarto mes tras el parto y puede durar entre tres y seis meses. En algunos casos, se extiende hasta el año.
La caída de pelo postparto generalmente comienza aproximadamente tres meses después del parto y puede durar de cuatro a seis meses. No obstante, es importante destacar que la duración exacta puede variar entre las mujeres.
Después de este período de caída capilar, ¿recuperas el estado de tu melena previo al embarazo? La buena noticia es que esta pérdida es temporal, y la mayoría de las mujeres experimentan una recuperación gradual de su cabello.
La paciencia es clave; con el tiempo, tu melena volverá a su esplendor natural, aunque debes cuidarlo como siempre.
El ciclo piloso
Para comprender este proceso necesitamos remitirnos al ciclo capilar, que consta de tres fases: fase anágena o de crecimiento, fase catágena o de detención y fase telógena, cuando el cabello pierde adherencia y se cae.
En condiciones normales, la mayor parte de nuestro cabello se encuentra en fase anágena y sólo un porcentaje, entre el 10 y el 15 %, se mantiene en catágena o telógena.
En el caso de las embarazadas, el ciclo se altera y el pelo queda latente en fase anágena durante la gestación para pasar bruscamente a telógena tras el parto. Este fenómeno forma parte de lo que se denomina efluvio telógeno.
El crecimiento del cabello no se hace de forma uniforme sino que pasa por tres etapas de desarrollo. Podríamos decir que cada pelo de una melena se encuentra en una etapa diferente. Por eso no notamos habitualmente diferencias importantes en nuestra masa capilar.
- La fase de anagénesis o de crecimiento: las células del bulbo piloso se dividen activamente y producen un crecimiento del cabello. Esta fase dura de dos a seis años. Durante el embarazo, el cuero cabelludo se encuentra en la primera fase. La melena luce espectacular.
- La fase telogénica o de reposo: los cabellos no crecen y están flojos hasta que finalmente se desprenden.
- Tercera fase o telógeno. Es la fase en la que el pelo se cae. Durante el embarazo por la acción de las hormonas, el pelo se mantiene más tiempo en la primera fase o de crecimiento, de manera que se cae menos, dando la impresión de pelo más abundante y bonito.
Cuando damos a luz las hormonas del embarazo disminuyen, particularmente la progesterona, de forma que esta situación cambia bruscamente y entre el primer y el tercer mes desde el parto podemos empezar a notar que el pelo se empieza a caer mucho más de lo normal.
¿La lactancia materna afecta a la caída del pelo?
Se suele comentar que la lactancia materna causa una caída del cabello demoledora en los primeros meses del bebé y las madres deben suplementarse con multivitamínicos para reducir el desastre.
Rotundamente no. La lactancia materna siempre va acompañada de falsos mitos, entre ellos, acusarla de ser la causa de la caída del pelo en el postparto.
Contrariamente a la creencia común, la lactancia materna no influye significativamente en la caída del pelo.
No existe evidencia concluyente de que la lactancia por sí sola provoque la caída del cabello.
A estas alturas del artículo resulta necesario aclarar que la lactancia no está implicada en la caída.
Los cambios hormonales del postparto se dan del mismo modo en mujeres que dan el pecho como en las que recurren a la leche de fórmula.
Es vital desmitificar este aspecto y comprender que tanto las mujeres que dan el pecho como las que no, experimentan este proceso de manera similar.
Es un proceso que tiene lugar tanto si el bebé toma lactancia materna como si no, no depende de ello.
No, la lactancia materna no tiene un impacto significativo en la caída del pelo. Tanto las mujeres que dan el pecho como las que no, pueden experimentar este fenómeno posparto de manera similar.
No obstante, algunos investigadores apuntan a que la prolactina podría verse implicada en que la caída se prolongue.
Otras causas de pérdida de cabello después del parto
Además de los motivos hormonales, debemos tener en cuenta que la caída del pelo después del embarazo suele ser un fenómeno multifactorial en el que entran en juego muchos otros desencadenantes:
- Deficiencias nutricionales que sobrevienen a muchas mujeres que acaban de dar a luz
- El estrés que suele conllevar el cambio de vida y las nuevas obligaciones que precisa el bebé.
- La fatiga, la falta de sueño y los malos hábitos alimentarios derivados de los primeros meses de cuidados.
Estos factores pueden contribuir a la caída del cabello después del parto.
Remedios y tratamientos para frenar la caída de pelo en el postparto
Las soluciones para combatir la caída de pelo en el postparto pasan por actuar a diferentes niveles:
1. Cuida tu alimentación
El bulbo capilar se alimenta de los nutrientes que le llegan a través de la sangre. Mantener una alimentación equilibrada resulta esencial.
Así pues, consume frutas, verduras, lácteos, cereales y frutos secos, además de alimentos ricos en aminoácidos esenciales como el omega 3 y que puedes encontrar en el pescado, marisco, nueces, semillas y aceites vegetales.
Prioriza alimentos ricos en hierro, ácidos grasos esenciales, vitamina C y proteínas de calidad.
El bulbo capilar se nutre de las vitaminas y minerales que le llegan a través de la sangre, por lo que una alimentación sana y equilibrada rica en frutas y verduras no solo tendrá beneficios para tu pelo en el postparto, sino también para tu salud en general.
Si tu médico lo considera, puedes recurrir a la suplementación de minerales como el hierro, calcio o zinc, o aminoácidos como la biotina, arginina, metionina o cisteina, implicados en el fortalecimiento y crecimiento del cabello.
Revisa los niveles de hierro, hay mujeres que padecen anemia en el embarazo. Toma un suplemento de hierro después del parto para recuperarte o prevenir la anemia. Se recomienda cómo mínimo el primer mes.
2. Cuidado capilar
Evitar el uso excesivo de secadores y planchas, así como tratamientos capilares agresivos, puede ayudar a proteger tu cabello.
Evita peinados tirantes, altas temperaturas y productos agresivos.
En la fase de mayor caída no abuses del secador ni de las planchas y evita cualquier tratamiento agresivo para el pelo (como las permanentes).
Utiliza secadores y otras fuentes de calor de manera esporádica y apuesta por el secado al aire.
Lava el pelo con suavidad, evita secarlo con el secador con aire caliente e incluso, si puedes, deja que se seque al aire.
Cepilla el pelo con suavidad, con un cepillo suave de puntas redondeadas.
Usar productos capilares suaves. Garnier Fructis Vitamin Force ayuda a evitar la caída del cabello por rotura.. Consigue un pelazo visiblemente más saludable gracias a su fórmula potenciada por biotina, naranja roja y vitamina C.
Añade a tu rutina de lavado un cuidado extra para el cuero cabelludo en formato sérum o mascarilla. Recomendamos el uso del sérum anticaída capilar y el champú anticaída natural. Esta combinación estimula la vitalidad desde la raíz, fortalece el folículo piloso y regula el exceso de grasa.
Además, cuidar tu alimentación y mantener niveles adecuados de hierro son pasos clave para la salud capilar.
El uso regular de tratamientos específicos puede ayudar a estimular el folículo y fortalecer el cabello.
Para dar a tu melena un chute de fuerza desde el interior, te aconsejamos la gama Bond Repair de Elvive con una fórmula rica en ácido cítrico que penetra a través de la corteza del cabello y reconstruye grandes redes de enlaces dañados de la fibra capilar, reparando al mismo tiempo la corteza y cutícula del cabello. Además, la glicerina aporta un boost de hidratación y, a nivel superficial con ácidos grasos que recubren y protegen el cabello.
Puede ser un buen momento para cambiar tu "look".
3. Tratamientos médicos
En ocasiones, puede ser tentador buscar tratamientos capilares como la mesoterapia, el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) o el láser de baja frecuencia para contrarrestar la caída del cabello postparto.
Sin embargo, es esencial recordar que estos tratamientos deben ser recomendados y supervisados por profesionales médicos. La mesoterapia, por ejemplo, se aconseja post-lactancia, pero es crucial entender que estos procedimientos pueden no abordar las causas subyacentes de la pérdida de cabello, como la deficiencia de hierro o de ciertas vitaminas.
Es fundamental buscar asesoramiento médico especializado para identificar las razones precisas detrás de la caída del cabello y determinar el tratamiento más adecuado.
4. Otros consejos
Controlar tus niveles de estrés y fatiga.
No te empeñes en hacer dietas de adelgazamiento, sobre todo si estás dando lactancia materna a tu bebé.
Puedes tomar algún suplemento vitamínico específico para el posparto.
Realmente no, se trata de un cambio hormonal propio del embarazo y el posparto. Sólo te resta tener paciencia.
Esta situación es normal y pasajera, pero si la caída es muy grande o estás muy preocupada, puedes consultar a tu médico por si necesitas algún suplemento en tu dieta.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo durará la pérdida de cabello después del parto?
Por lo general, la caída capilar postparto comienza alrededor de tres meses después del parto y puede extenderse de cuatro a seis meses.
¿Existen vitaminas específicas para la caída del cabello durante la lactancia?
Sí, las vitaminas del grupo B son beneficiosas para la salud capilar. Consulta con tu médico sobre la conveniencia de incorporar complementos vitamínicos compatibles con la lactancia.
¿Cómo puedo proteger mi cabello durante la caída postparto?
Evitar el uso excesivo de secadores y planchas, así como tratamientos capilares agresivos, puede ayudar a proteger tu cabello. Además, cuidar tu alimentación y mantener niveles adecuados de hierro son pasos clave para la salud capilar.
¿Cuándo debería consultar a un profesional por la caída del cabello?
Si la pérdida de pelo persiste más allá del año, si aparecen zonas despobladas o síntomas como picor o inflamación, es aconsejable consultar con un dermatólogo.
Si la pérdida de pelo persiste o se vuelve preocupante, es aconsejable buscar la orientación de un especialista en salud capilar.
Recuerda, cada mujer es única, y aunque la caída del pelo postparto es una fase temporal, la atención personalizada y el cuidado son básicos para enfrentarla con confianza y tranquilidad.
Cuando eres madre tienes muchas cosas de las que preocuparte ¡Que tu melena no sea una de ellas!
Cuidar el cabello en el postparto es una forma más de cuidarse a una misma.
El posparto o puerperio es un momento muy complicado para la mujer. Tiene que cuidar a un recién nacido, darle el pecho a cada poco (su estómago es tan chiquitín que se vacía muy deprisa)… y cuidarse a si misma.
Tu bebé ya ha nacido. Y ahora empiezan los síntomas del posparto o puerperio, como los entuertos o los loquios.
En esas primeras horas del posparto o puerperio o cuarentena experimentarás una sensación de inmensa felicidad y euforia al tener a tu hijito en brazos.
El puerperio, posparto o cuarentena es el gran desconocido de las madres. En este periodo el organismo materno va recuperando su normalidad después del parto. Si hablamos de oxitocina, podemos caer en el error de pensar solamente en sus efectos hormonales durante el parto o la lactancia. Pero lo cierto es que también actúa como neurotransmisor, lo que implica efectos a nivel del sistema nervioso central de lo más variados.
