Como padres, abordar temas delicados como la seguridad y la sexualidad con nuestros hijos puede generar incertidumbre. Es fundamental crear un ambiente de confianza y comunicación abierta para que se sientan seguros y puedan expresar sus dudas e inquietudes.
Hablando con tu Hija sobre Sexualidad: Una Guía por Edades
Ha llegado el momento de hablar con tu hija (o hijo, evidentemente) de sexualidad, un tema que, sin duda alguna, te preocupa. Una cuestión tan esencial como el sexo y todo lo que le rodea no puedes demorarla más, así que te has propuesto que de esta semana no pasa.
"El tema de la sexualidad no ha de formar parte de ninguna sentada. Continuamente estamos rodeados de sexualidad: un anuncio de televisión, en las noticias..." Hay que aprovechar los momentos espontáneos que surgen y se dan en la relación con tu hija para ir aportando tu sabiduría y tus conocimientos. A continuación te damos unas pautas para abordar la sexualidad en función de las edades. Un trabajo de hormiguita, de ese que irás haciendo como si no hicieras nada pero a la larga (y a la corta también) podrá dar buenos frutos.
De 3 a 6 años: Descubriendo el Cuerpo y la Identidad
La niña experimenta en esta etapa el ‘cómo soy yo’ y ‘cómo funciono’. Ya se pueden empezar a explicar las cosas. De hecho, según los expertos, todos los temas se pueden hablar en todas las edades. La prostitución, por ejemplo, se explicará diferente a una niña que a una adolescente. La niña empieza también a descubrir y a tocarse los genitales. Así que podemos ir nombrándolos todos: labios externos, internos, el clítoris como un botoncito de las cosquillas... Acompañar la explicación de los genitales con alguna ilustración puede ser más dinámico.
Taller: Educación Sexual sin Mentiras (niñez e infancia)
Es importante, según los especialistas, definirle en esta fase los conceptos de niño y niña. “Pero hay que flexibilizar respecto al género. En esta etapa, se pueden dar situaciones como que te encuentres orinando en el water y ella pone la cabeza en medio de tus piernas. “Puedes aprovechar para explicarle que mamá tiene pelo porque es una persona más mayor y que las niñas tienen tres agujeros: uno para pipí, otro donde salen los bebés y un tercero para la caca. Algo sencillo. La franqueza y espontaneidad ha de imponerse en cualquiera de las fases.
“Desde bien pequeños se puede hablar de los genitales externos con naturalidad: la vulva, el pene... Y a medida que las niñas se hacen mayores se puede hablar del embarazo y de las diferencias del cuerpo. En esta fase, no hay que olvidarse de tratar el abuso. Dejar claro que nadie ha de tocar su vulva porque es una cosa íntima y nadie que ella no quiera, o nadie mayor que ella, ha de hacerlo. Una norma que le servirá para siempre. Con esto no sólo hace prevención en la educación sexual infantil sino también se asientan las bases de una manera de funcionar de cara a la etapa adulta. También es importante dejarles claro ideas como: “Si yo quiero dar un beso pero tú no quieres, pues no lo doy. Hacerles ver que tienen derecho a decir que no, que es su cuerpo, que no lo han de tocar si ellos no quieren, hay que proteger a la víctima y que aprendan a respetar los límites.
De 6 a 8 años: Origen de los Bebés y Cambios en el Cuerpo
A partir de 6 años, la niña se pregunta ‘de dónde he salido’ y ‘los bebés de dónde salen’. No les vale que vienen del vientre de la madre. Se preguntan ‘cómo he crecido dentro’ y ‘cómo lo he hecho para salir’ y también ‘cómo he entrado dentro’. En definitiva, la gran pregunta: cómo se fabrican los niños.
Es ahora, en esta franja de edad, cuando la niña vive una evolución de su curiosidad. Por lo tanto, es un buen momento para hablar de la intimidad y del secreto que rodea el tema de los abusos. “Hay tres claves importantes: los genitales no te los puede tocar nadie que sea mayor, o más pequeño si tú no quieres. Sólo me los toco yo para divertirme y los adultos no me pueden tocar. En segundo lugar, tengo derecho a decir no bien fuerte cuando no quiero que alguien me toque o me haga algo, y he de respetar los no de los otros. Si alguien algún día te toca ahí, es esa persona quien lo está haciendo mal. Y en tercer lugar, si te dicen que hay que guardar el secreto has de saber que un secreto te tiene que hacer sentir bien y feliz, si te hace sentir mal siempre lo tienes que explicar.
De 8 a 12 años: Cambios en el Cuerpo y Autoexploración
A esta edad la niña se da cuenta de que: ‘estoy cambiando y mis compañeros también cambian’. La menstruación es uno de los cambios más importantes en la evolución de las mujeres y nos muestra que la pubertad evoluciona adecuadamente. En esta edad, además, nos hallamos ante la fase de la autoexploración. “La del no me entiendo y no me entienden. Quieren saber qué se hace en el sexo. Quieren respuestas sobre la genitalidad. Entre 8 y 12 años los jóvenes ya se masturban a conciencia.
A partir de 12 años: Primeros Enamoramientos y Profundizando en Temas Importantes
A partir de 12 años es cuando se empiezan a tener los primeros enamoramientos. Es época de importantes cambios. También, si alguien abusa de ellas alguna vez, que lo expliquen en seguida. Si esperas a que tengan 17 años para hablar de todo esto, llegarás tarde. Todo lo que hay que tratar se tiene que debatir hasta segundo de ESO (en los 12-13 años), según los profesionales.
Adolescentes Agresivos: Cómo Afrontar la Situación
Parece que hoy las madres hablan de casi todos los temas relacionados con los hijos. Pero quedan algunos tabúes, asuntos de los que solo se habla en bajito: tener un hijo o hija violento es uno de ellos. Y sin embargo, callar no es la solución. Ante los casos de hijos adolescentes agresivos, ¿cómo podemos frenarlo?
Una cierta dosis de agresividad, en la adolescencia, es relativamente normal. Pero no es lo mismo el adolescente que grita en una discusión y luego pide disculpas que el que es físicamente agresivo de forma continuada y no se arrepiente. En el segundo caso hablaríamos de un adolescente violento, y tomaríamos cartas en el asunto; en el primero, de una conducta violenta, que hay que corregir educando, sin alarmas.
Pero detrás de un adolescente agresivo puede haber muchas causas, y no todas son achacables a la educación: pueden ser también fisiológicas o psicológicas. Y en la adolescencia, igual que en la infancia, hay que tener siempre presente que quien se porta mal es que está mal.
Causas de la Agresividad en la Adolescencia
- El estilo educativo: En las familias con estilo educativo democrático (que combina disciplina y cariño) es menos probable que los hijos sean violentos.
- Un desorden psicológico o evolutivo: El TDAH, la depresión o la ansiedad pueden manifestarse en forma de violencia.
- Problemas de salud: Determinadas condiciones médicas, como la diabetes o la epilepsia, implican un estilo de vida tan diferente al ideal social de la adolescencia que muchos chicos y chicas sienten frustración.
- Que el adolescente esté siendo víctima de abusos: Cuando hay un abuso de cualquier tipo (bullying, abusos por parte de adultos…) y el adolescente no siente confianza para decírselo a alguien.
- El consumo de drogas o alcohol: Tanto las drogas como el alcohol actúan sobre el sistema nervioso central, y muy concretamente sobre la corteza prefrontal, que controla los impulsos.
- Un malestar psicológico que no llega a ser una patología: Un adolescente con problemas de autoestima o sociales, que se siente rechazado… Puede manifestarlo de forma violenta.
Casos de Hijos Adolescentes Agresivos: ¿Cómo Reaccionar para Frenarlo?
- No reacciones con violencia: Ni física, ni verbal. Es difícil, pero es la única manera de no dejarte engullir por una espiral de agresiones.
- Nunca dejes pasar un acto violento: Cuando pase el momento crítico, habla con tu hijo, cuéntale cómo te has sentido, explícale la diferencia entre sus sentimientos y sus reacciones, ayúdale a encontrar otra vía para canalizarlos.
- Educa de forma consistente: Educa cuidando siempre el vínculo, con diálogo, poniendo límites adecuados, de forma amable pero firme y siendo, siempre, ejemplo para tu adolescente.
- Llama a la policía: Como padre o madre, estás en tu derecho de llamar a la policía si tu hijo adolescente es agresivo y te sientes en peligro. No es nada de lo que te tengas que avergonzar.
- Busca ayuda profesional: Cuando la violencia es recurrente es necesario recurrir a ayuda profesional: cuanto antes mejor, pues cuanto antes se trate el malestar, antes se extinguirá la conducta violenta.
Gestionando las Rabietas Infantiles
Me preguntáis a menudo como se gestionan las rabietas y siempre digo lo mismo, «lo difícil es gestionar nuestra rabieta, nuestro enfado, nuestra frustración». Partimos de la base de que no me gusta mucho el término rabieta, ni berrinche, porque parece que tendemos a usarlos de forma peyorativa; y no es necesario, está enfadado y es legítimo. Realmente lo que me preocupa es cuando el adulto tiene una rabieta ante el desborde de un niño, desde la profunda compasión, por supuesto, porque en el fondo lo que le pasa a una persona que tiene una rabieta es que ha perdido totalmente su cerebro superior (el que modula sus emociones).
La temida rabieta puede ser una de las experiencias mas desagradables de la paternidad. Son aquellas rabietas que podemos evitar los padres, las que podemos anticipar para evitar o minimizar. No obstante, que sean prevenibles, no significa que luego nos hundamos en la culpa por no haberlas previsto. Éstas son aquellas rabietas que si quisiéramos podríamos evitar, pero que no deseamos hacerlo. Bien por una cuestión de seguridad, por ejemplo, cinturón del coche, cruzar de la mano, cortar con un cuchillo jamonero. Por su salud, como puede ser lavarse los dientes. Poco a poco, los límites y las normas van calando en los niños.
Consejos para Prevenir y Afrontar las Rabietas
- Haz lo posible por prevenir la rabieta.
- Revisa si estás proporcionando la suficiente autonomía a vuestros hijos.
- Si tienes que informar de un límite claro, hazlo de forma positiva.
- Si llora o se enfada, acompáñale en su frustración.
- Busca un hueco para jugar a lo bruto con tus hijos cada día.
- Si notáis que vuestros peques de repente tienen muchas rabietas, haced un esfuerzo por pasar un tiempo especial.
- Cuando la rabieta está empezando o son niños muy pequeños, a veces funciona bien redirigir (por supuesto depende del niño, pueden ofenderse muchísimo también), ofrecer alternativas, negociar…
- Mantén la calma.
Conecta y dirige: Es necesario conectar emocionalmente e integrar nuestro cerebro derecho con el suyo. Es esencial ser firmes, cuando pegan no permitirlo con rotundidad y dulzura. Prácticas como gritar, regañar, ignorar, castigar no sirven, de hecho empeoran la situación. Tu hijo/a no es ningún tirano, es una persona que está sufriendo, no puede gestionar emociones, y lo que necesita es AYUDA.
Una cosa es clara: una pataleta jamás debería ser una batalla que uno de los dos tiene que ganar a toda costa. La mejor forma de enseñar empatía es practicarla nosotros, ¿no os parece?
Orientación Sexual en la Adolescencia
Entiendo que encontrarte con los mensajes de tu hija te crea incertidumbre y preocupación. Buscar ayuda e información es el primer paso y esto lo estás haciendo, te felicito. Decirte que la orientación sexual y del deseo se desarrolla entre los 10 y 14 años. Somos seres sociales y siempre buscamos vincularnos de manera natural, pero es en este periodo en el que somos capaces de identificar de manera más clara quién nos gusta y con quién queremos intimar. Que tu hija sienta algo por su mejor amiga no implica de manera inmediata que sea lesbiana, ya que existen otras orientaciones sexuales como la bisexualidad en la que también una relación de dos mujeres es posible. Hay muchas orientaciones sexuales y muy diversas. Todas son igual de válidas y naturales en el ser humano, a pesar de que podamos pensar que la heterosexualidad es "lo normal" ya que es la hegemónica.
Lo realmente importante es dar el apoyo que necesita tu hija para que pueda explorar su sexualidad de manera natural y en un entorno seguro. Si fomentamos espacios para el diálogo desde la validación y la comprensión, estaremos ayudando y fomentando una autoestima sana en los adolescentes. Cuantos menos tabúes tengamos respecto a la orientación sexual y/o relacional, menos problemas existirán.
También te aconsejaría que no le mencionaras que leíste sus mensajes; eso es algo que no le va a gustar y forma parte de su intimidad. Simplemente cuando estéis en un ambiente distendido intenta sacar el tema de una forma natural como si no tuviera nada que ver con ella y así poder hablar sobre ese tema para ver cómo piensa y siente y por supuesto, apoyándola, porque solo así se sentirá a gusto y comprendida.
