Bradley Cooper nos presenta a Lady Gaga en ‘Ha nacido una estrella’. Bradley Cooper ha decido ir un paso más allá en su carrera dentro la industria cinematográfica y aquí debuta como director.
“Siempre he sabido que quería dirigir, pero también sabía que necesitaba tener una perspectiva propia. Saber por qué lo estaba haciendo, de lo contrario no había ninguna razón para hacerlo. Siempre quise contar una historia de amor, porque es algo con lo que todo el mundo puede identificarse: el amor, su pérdida, el subidón que provoca. Es lo que te hace sentir más vivo…”
Y este debut alcanza, tras las cámaras, muy buenos resultados. En la dirección de Cooper se nota mucho cuidado en la puesta en escena, y cariño por lo que se está contando y por cómo se está contando. La misma escena en la que se forma el título del film es un ejemplo de esto.
Cierto es que la historia, más que menos, es por todos conocida… y que ya antes han existido varias versiones y miles de imitaciones. Sin embargo, esto no puede ser obstáculo para alabar la buena labor de Cooper sabiendo colocar siempre la cámara en el mejor sitio y consiguiendo muy buenas escenas con planos secuencia, planos de detalle, generales, cámara en mano,…
Cuarta versión de la historia que vio la luz por primera vez de la mano de William A. Wellman en 1937, protagonizada por Janet Gaynor y Fredric March. Siempre con idéntico título, las otras versiones han estado a la altura de calidad de la historia originalmente creada por Wellman y Robert Carson, si bien con ciertas variantes y puestas al día, tanto en la versión protagonizada por Judy Garland en 1954 como en la de Barbra Streisand en 1976. Ahora Ha nacido una estrella presenta el primer trabajo serio en el cine de una de las cantantes más sobresalientes de la música pop del siglo XXI, Lady Gaga.
Estamos ante la primera de las versiones que se han hecho de esta obra y la única que no se decantó por el enfoque musical. Como protagonista tenemos a Janet Gaynor (primera actriz en recibir un Oscar en 1929 por sus interpretaciones en el cine mudo, en las películas “Amanecer” y “El séptimo cielo”, ambas de 1927) que encarna perfectamente a esa muchacha ingenua y tímida, que espera como muchas su oportunidad para ser una estrella. Dando perfecta réplica a la actriz, nos encontramos al carismático y gran actor Fredrich March, fantástico en su papel, tanto en los momentos cómicos como en los dramáticos, muy digno en las escenas más patéticas y transmitiendo siempre ese aire de desencanto e infelicidad de una estrella fracasada.
Un Sonido que Enamora
Otro aspecto técnico que destaca muchísimo, y que quizás sea lo mejor de la película, es su sonido. Resulta alucinante como el film es capaz de meternos por completo en los conciertos como si estuviéramos en el mismísimo escenario junto a los artistas. Es una gozada escuchar a Jackson Maine tocar su guitarra eléctrica siendo jaleado por todo el público.
En este sentido, acierto pleno de Bradley Cooper al decidir grabar las canciones en directo y en lugares tan icónicos como el Teatro Griego de Los Ángeles o El Forum, además de los escenarios de los festivales de música de Coachella y Stagecoach. El sonido de ‘Ha nacido una estrella’ es un puro caviar.
Respecto a la banda sonora hay que decir que en la película sonarán muchísimas canciones originales escritas para la misma. Varias de estas canciones fueron compuestas por Lady Gaga y también algunas llevan la firma de Bradley Cooper. Ni que decir tiene que Lady Gaga interpreta muchísimas de ellas de todos los estilos dejando patente su excelente categoría. Ahora bien, el propio Bradley Cooper también se atreve a interpretar varias de ellas. Para ello tomó clases de guitarra, piano y voz durante cinco días a la semana en un periodo de seis meses. El resultado es fantástico, tan es así que mi canción favorita de la película es “Black Eyes” interpretada con mucha fuerza y carisma por el actor. Además, el tema “Shallow” con Lady Gaga y Bradley Cooper ganó el Oscar a la mejor canción original en la gala del 2019.
Banda Sonora de "Ha Nacido Una Estrella"
El Argumento: Un Romance Bajo los Focos
Como expuse antes, el argumento no va a sorprender a nadie. Estamos ante la típica historia de una joven con gran talento que vive en el anonimato hasta que alguien la descubre y la lanza a la fama. Así pues, en pantalla vemos como Jackson Maine conoce a Ally y cae rendido ante ella a todos los niveles. Lo que viene luego es un romance contado con sensibilidad y cero chabacanería. Por supuesto, también se ahondará en los entresijos del mundo del espectáculo.
Este es el caso de esos managers que transforman tu imagen hasta que ya no te conoces a cambio de fama y éxito. Como extra, se incorporan también algunos guiños en forma de frases al pasado de la propia Lady Gaga.
En "Ha nacido una estrella", Bradley Cooper y Lady Gaga representan la apasionada historia de Jack y Ally, dos almas artísticas que unen sus destinos tanto en el escenario como en la vida. En esta nueva versión de la historia de amor, Cooper, nominado cuatro veces al Oscar ("El Francotirador", "La gran estafa americana (American Hustle)", "El lado bueno de las cosas"), debuta como director, y también la protagoniza junto a Gaga en su primer papel protagonista en una gran producción. Cooper encarna al veterano músico Jackson Maine, que descubre a Ally y se enamora de ella, una artista que lucha por salir adelante. Justo cuando Ally está a punto de abandonar su sueño de convertirse en cantante, Jack decide ayudarla en su carrera hacia la fama. El camino será más duro de lo que imaginan.
La estrella de rock Jackson Maine entra una noche en un bar de Drag Queens para tomar unas copas. Allí queda maravillado por la actuación de Ally, una chica de espléndida voz que interpreta “La vie en Rose” con un enorme desparpajo en la puesta en escena. La convencerá para conversar a la salida y congeniarán. Jackson se da cuenta del potencial de Ally como compositora y cantante y logrará que la acompañe en uno de sus conciertos, donde Ally tomará la alternativa. Con los días irán viéndose más y más y el enamoramiento será inevitable.
Bradley Cooper y Lady Gaga en "Ha Nacido Una Estrella"
El Talento Detrás y Delante de las Cámaras
Interpretativamente Bradley Cooper brilla mucho. Su personaje es todo un regalo que el actor se ha hecho a sí mismo. Cooper luce carismático subido al escenario guitarra en mano y haciéndose dueño de la gente. Por otro lado, fuera de las luces nos entrega una muy buena actuación como una estrella en el ocaso de su carrera. Un hombre de pasado difícil y problemas de salud. Un tipo que te cae bien y que ves que necesita “algo” a lo que agarrarse ahí fuera para no sucumbir al alcohol y las drogas. Ese “algo” es Ally… y cuando la ve cambiar (o él cree que cambia) todo se le viene abajo. La estrofa de una de sus canciones es un perfecto retrato del personaje y sus adicciones: “Tal vez sea hora de dejar atrás el pasado. Cuesta mucho que un hombre cambie. Que lo intente ya es complicado”.
Y no menos regalo es el papel de Ally que el propio Bradley Cooper le ha escrito a Lady Gaga. La megaestrella de la canción hace en el film lo que mejor sabe hacer: cantar canciones por un tubo y de todos los estilos, incluso canta dos a capela. Así pues, bien se puede decir que Lady Gaga hace de Lady Gaga. Ahora bien, no de la Lady Gaga “monstruita” sino de la Lady Gaga real. Esa que Bradley Cooper quiso que saliera en su película sin maquillaje de ningún tipo. Dejando al margen las canciones, la artista se desenvuelve bien en la cinta, especialmente al principio cuando hace de chica humilde y también en los momentos de puro drama.
Del resto del elenco el que más destaca es Sam Elliott marcando la diferencia y elevando con su presencia todas y cada una de las escenas en las que sale, especialmente junto a Bradley Cooper. Aquí interpreta a Bobby, el hermano mayor y “representante” Jackson Maine. Bobby se ocupó de él desde la más temprana adolescencia y dejó que Jackson se llevara toda la gloria pasando él a la oscuridad.
También tienen cierto protagonismo un entusiasta Anthony Ramos (Ramón, el mejor amigo de Ally), Andrew Dice Clay (Lorenzo, el padre de Ally) y Rafi Gavron que cumple bastante bien y sin ningún tipo de exageración ni excentricidad en su papel de Rez, el manager que se hará cargo de Ally. Finalmente, muy agradable presencia para Dave Chappelle como Noodles, un viejo amigo de Jackson.
Reparto Principal
| Actor | Personaje |
|---|---|
| Bradley Cooper | Jackson Maine |
| Lady Gaga | Ally |
| Sam Elliott | Bobby |
| Andrew Dice Clay | Lorenzo |
| Dave Chappelle | Noodles |
Las luces y las sombras de la fama. Un tema conocido y mostrado innumerables veces en pantalla, pero no por eso menos real. Lo ejemplos desgraciadamente son continuos. El equilibrio es difícil, el auge es efímero, la caída revolotea continuamente, el peso del éxito aplasta como una condena, el relevo espera, y mantener la propia voz interior, sin venderse, no es fácil. Son temas que se tocan en Ha nacido una estrella, además, claro, de otros como el amor, el talento, el alcoholismo, las drogas, la industria musical o la desesperación.
Además de actuar (asombrosa y potente es su voz en directo), Bradley Cooper cumple su sueño de convertirse en director y lo hace bastante bien. El proyecto lo fue rumiando mientras rodaba El francotirador -casualmente fue Clint Eastwood uno de los cineastas que Warner barajó para dirigirlo, el otro era Steven Spielberg- y él mismo se encargó de coescribir el guión, sumándole una especial carga trágica y emocional. Hay que decir que logra dar al conjunto un empaque poderoso, con escenas sobresalientes, como la primera actuación de Ally en el escenario, entre otras. En general el ritmo es adecuado, los saltos de tiempo y la evolución de los personajes convencen.
Por otra parte transmite el film un fatalismo que va ‘in crescendo’ y que debido al largo metraje puede agotar un poco. Algo no funciona bien en la vida de Jackson Maine, una negrura se va cerniendo inexorablemente sobre él e impregna toda la historia. La referencia a una infancia perdida, sin madre y con un padre borracho, son continuas. Como en la canción “The Shallow”, su mundo se desmorona. Es realista y verosímil en pantalla cómo causa estragos a su alrededor -en Ally, en su hermano-, aunque quizá se fuerza demasiado la situación en la Gala de los Grammy. Pero, al fin y al cabo, de eso habla el film: mientras una estrella nace, otra declina.
En una película tan eminentemente musical el reparto es absolutamente clave y quizá el mayor acierto está en la elección de Lady Gaga como Ally. La cantante norteamericana de origen italiano -Stefani Germanotta, se llama- es probablemente la artista pop más famosa del momento, un título que sin duda se ha ganado a pulso. Bradley Cooper luchó para que fuera ella la protagonista, por encima de otras apuestas del estudio, principalmente Beyoncé. Y no se equivocó. Hay mucha química entre ambos y Lady Gaga hace un trabajo apabullante, se luce con su desbordante chorro de voz, a la vez que sabe ser tierna y cercana en momentos cotidianos, como en esos en que se ríe de su peculiar perfil morfológico.
Ha nacido una estrella se inicia con un rockero famoso que toma alcohol y barbitúricos antes de salir al escenario y con una camarera, futura estrella del pop, que sube la cuesta de un callejón oscuro de Los Angeles. Estas dos escenas sin diálogos, que explican con lucidez y con economía narrativa lo que veremos después, resumen en pocos minutos el espíritu negro y desesperanzado de un filme que muestra, sin tapujos, la cara más amarga del show business. Es más, son dos secuencias que confirman el buen hacer de Bradley Cooper tras las cámaras, que, en su debut como director, se convierte en uno de esos artesanos con fuste del viejo Hollywood. En Ha nacido una estrella, Cooper consigue actualizar con éxito la historia que David O. Selznick y William A.
Una estrella se eleva; el otro se estrella y se quema. Es una historia tan antigua como el tiempo, aplastada y fatigada por la repetición constante. Entonces, ¿por qué demonios Bradley Cooper eligió hacer su debut como director con el tercer remake de A Star Is Born? ¿Qué podría aportarle al papel del autodestructivo cabeza de cartel que vive a la sombra de la protegida que ama? ¿Y por qué tuvo a Lady Gaga, que se arriesgó en su primer ...
¡Ah! Finalizo esta crítica de Ha nacido una estrella, una película producida con cariño y gusto por volver a contarnos una vieja historia con estrellas de hoy en día. Cómo musical que es recomiendo verla en versión original para disfrutarla al máximo.
Warner Bros.Dirección: Bradley CooperReparto: Bradley Cooper, Lady Gaga, Sam Elliott, Andrew Dice Clay, Bonnie Somerville, Dave ChappelleTítulo en V.O: A Star Is BornNacionalidad: Estados Unidos Año: 2018 Fecha de estreno: 05-10-2018 Género: Drama musical Color o en B/N: Color Guión: Will Fetters, Bradley Cooper, Eric Roth, Dorothy Parker, Alan Campbell, Robert Carson Música: Lady Gaga, Bradley Cooper Fotografía: Matthew LibatiqueSinopsis: Jackson Maine (Bradley Cooper) es una estrella de la música que se enamora de Ally (Lady Gaga), una artista que lucha por salir adelante. Justo cuando Ally está a punto de abandonar su sueño de convertirse en cantante, Jack decide ayudarla en su carrera hacia la fama. El camino será más duro de lo que imaginan.
Lo mejor: un debut doble en verdad asombroso.
Lo peor: un metraje excesivo que apelmaza algo su segunda mitad.
Uno disfruta viendo como en esta cuarta A Star Is Born salen airosos dos talentos a los que muchos esperaban ya con el hacha alzada, por aquello de ser demasiado famosos. Estamos ante uno de esos casos en que un intérprete da el paso de lanzarse a dirigir y no sólo calla todas las bocas empeñadas en negar a los integrantes de ese gremio (y no digamos si son figurones; véase Clooney, Jolie, Affeck…) la mera posibilidad de ser entes reflexivos y articulados más allá de sus mañas actorales, sino que, además, logra que su credibilidad dramática acabe saliendo reforzada.
Debutar como cineasta filmando una historia que a priori podría tacharse de desfasada, dado lo mucho que (dicen) han cambiado los entresijos del espectáculo, conllevaba para Bradley Cooper un riesgo de tortazo considerable (véase la desdichada versión de 1976), y más teniendo en cuenta que a la vez asumía el personaje masculino principal y como co protagonista tenía una mega estrella pop con nula experiencia como actriz. Lo obtenido, aunque a algunos les cueste aceptarlo, forma parte de ese reducido grupo de sorpresas agradables que aún proporciona a veces el cine de masas: un solvente melodrama, con más entrañas que canciones, asentado sobre la obligación de resultar accesible para el más común de los mortales,pero que, rara avis, ni se acerca a la vulgaridad en ninguno de sus apartados, ya sean formales o de contenido.
Sin que su vocación popular implique una menor sinceridad creativa e incluso personal, por parte de sus muy implicados responsables, con esta película no ha nacido una estrella de cine, sino dos: una, delante, y, otra, detrás de la cámara.
