Vérnix Caseosa: Composición y Función en el Recién Nacido

Si has visto imágenes reales de algún parto, puede que hayas notado que el recién nacido aparece recubierto por una capa de color blancuzco. Esa capa blanca del recién nacido es la vérnix caseosa y no siempre es tan evidente, sobre todo si el bebé ha pasado la semana 36 de gestación. ¿No sabes qué es ni cuál es su función? A continuación, exploraremos en detalle esta sustancia y su importancia para la salud del bebé.

¿Qué es la Vérnix Caseosa?

La definición de vérnix caseosa es “una sustancia de color blancuzco que cubre la piel de algunos bebés cuando nacen”. Su nombre proviene del latín: "vérnix", que significa “barniz”, y "caseosa", que significa queso. Se trata de una capa grasa, de aspecto aceitoso, que se puede observar, sobre todo, en la cabeza y pliegues de las extremidades del bebé.

Composición de la Vérnix Caseosa

En los últimos años ha aumentado el interés por la vérnix caseosa, en especial por su composición, funciones y posibles aplicaciones en la edad adulta. Esta sustancia surge como combinación de la secreción de las glándulas sebáceas, la descamación superficial de la epidermis y el lanugo (vello fino que recubre al bebé) desprendido. Está compuesta principalmente por agua (80,5%), grasas (10,3%) y proteínas (9,1%).

Tabla de Composición de la Vérnix Caseosa

Componente Porcentaje
Agua 80.5%
Grasas 10.3%
Proteínas 9.1%

El color y el olor de la vérnix caseosa pueden reflejar algunos problemas intrauterinos:

  • Color amarillo: Podría reflejar enfermedad hemolítica o recién nacido postérmino (en bebés de más de 42 semanas de gestación).
  • Color entre amarillo y marrón: Podría indicar sufrimiento fetal al contacto con meconio.
  • Mal olor: Podría ser signo de sepsis neonatal.

Funciones de la Vérnix Caseosa

Efectivamente, como prácticamente todo lo que sucede y se desarrolla en el proceso del embarazo, la vérnix caseosa no está ahí porque sí. Como mencionábamos antes, mientras que tu bebé continúa en tu barriga, la vérnix contribuye a la formación de la última capa de su piel; funciona como barrera contra los patógenos y evita la pérdida de líquidos y electrolitos. Además, le aísla de la humedad y del frío. Pero esta capa grasa también tiene otra función muy importante, ¿imaginas cuál puede ser?

¿Qué es la vérnix caseosa en bebés?

La vérnix caseosa es una sustancia exclusiva del ser humano que nos protege dentro y fuera del útero materno.

Dentro del Útero

Su génesis se produce sobre la semana 26-27 del embarazo y no es por casualidad, sino porque es precisamente en este momento cuando el feto forma el estrato córneo (capa más superficial) de su delicada piel y para ello, se necesita evitar la humedad, lo cual se lo proporciona precisamente esta capa de grasa aislante. Por esta razón, cuando el bebé nace prematuramente podremos observar en él este unto sebáceo de forma muy llamativa, lo cual ya no se hace tan evidente si el bebé nace a término o pos término.

No sólo por esta razón, sino también porque por lógica hemos de entender que la piel de un prematuro es más delicada y permeable que la de un bebé a término, por ello el vérnix le ofrece un extra de protección frente a infecciones intrauterinas en este momento.

Algunos investigadores han llegado a la conclusión de que el líquido amniótico se vuelve más turbio conforme avanza la edad gestacional, lo cual se debe a la interacción entre el surfactante pulmonar (que es la sustancia responsable de la maduración de los pulmones del bebé) y el vérnix. Parece ser que el surfactante hace que se elimine este vérnix, con lo que esta pérdida se mezcla con el líquido amniótico y esa es la razón por la que éste se enturbia. Incluso, esta turbidez del líquido amniótico se podría utilizar como medidor de la maduración pulmonar fetal.

Además, el vérnix tragado por el bebé junto con el líquido amniótico contribuye a madurar su intestino.

Durante el Parto

Esta capa de grasa, proporciona al bebé la lubricación necesaria para facilitarle el descenso por el canal del parto, reduciendo así la fricción de la delicada piel del bebé durante este proceso de nacimiento.

Tras el Parto

El bebé que acaba de nacer, necesita adaptarse a las nuevas condiciones extrauterinas y para que este proceso se realice correctamente, necesita el vérnix caseoso, ya que éste interviene en funciones importantes como:

  • Regulación de la temperatura corporal: Evita el enfriamiento hasta que el bebé consigue regular la temperatura corporal correctamente.
  • Regulación del balance hídrico de la piel: Recordemos que en su composición, el 80% es agua, proporcionando al bebé la cantidad necesaria para su piel y evitando su desecación pues también tiene una alta capacidad de retenerla. Actúa pues como una sustancia hidratante y nutritiva.
  • Prevención de infecciones: Las proteínas (péptidos) encontradas en su composición actúan como potentes antimicrobianos. Un estudio publicado en la revista Americana de Obstetricia y Ginecología titulado "Las propiedades antimicrobianas del líquido amniótico y vérnix caseoso son similares a las encontradas en la leche materna", reveló que una serie de sustancias inmunes estaban presentes tanto en el líquido amniótico como en el vérnix. Demostraron que estas sustancias eran eficaces para evitar el crecimiento de patógenos perinatales comunes: B. Streptococcus, K. pneumoniae, L. monocytogenes, C. albicans y E. coli.
  • Barrera antioxidante: Se ha comprobado que el vérnix es rico en vitamina E y ello le protegerá frente al estrés oxidativo del parto y nacimiento.
  • Formación del manto ácido: La piel del niño necesita de un manto ácido (proporcionado por el pH) para prevenir infecciones. El vérnix facilita la acidificación precoz, por ello es muy importante, ni retirarlo, ni lavar al bebé con agentes alcalinos.
  • Protección contra radiaciones UV: El vérnix caseoso también contiene melanina, lo cual le va a proteger frente a las radiaciones ultravioletas de la luz solar.
  • Poder curativo sobre lesiones cutáneas: Se ha observado que el vérnix aumenta el metabolismo de la piel, contribuyendo a su regeneración después de un traumatismo.

Recomendaciones Actuales Sobre el Primer Baño del Bebé

Como ya hemos comentado y argumentado, no sólo no es necesario bañar al bebé nada más nacer, sino que está desaconsejado hacerlo al menos en los tres o cuatro días posteriores a su nacimiento, ya que es el tiempo que el bebé va a necesitar para reabsorber por sí mismo esta capa de grasa. Incluso, sería bastante beneficioso extender los restos de vénix resistentes al parto por toda la piel del bebé con un suave y delicado masajito. Para evitar que te lo bañen en el hospital, exprésale claramente a tu matrona tu intención de no bañarlo allí, sino una vez estéis en casa.

A partir de estos primeros días, ya podremos bañar con regularidad al bebé, aunque tampoco sería recomendado hacerlo a diario. Cada tres o cuatro días es una frecuencia bastante óptima. No friccionar con esponjas y mejor lavar con la mano únicamente.

Usar agua clara solamente durante los primeros días y pasar posteriormente a una línea de aseo de pH neutro (y más adelante, tal vez ácido) a ser posible libres de químicos como parabenos (cancerígenos) y phenoxietanol (depresor del sistema nervioso central) aunque esto último no es fácil de encontrar, os lo aseguro. Buscad líneas de aseo 100% naturales, que las hay.

Secad a toquecitos suaves y evitad las fricciones de la toalla (100% algodón) sobre ella.

Por lo demás, el baño suele resultar muy relajante para el bebé (aunque quizás no siempre desde el principio y requiera cierta adaptación) y un momento mágico y muy agradable para compartir con vuestro hijo, disfrutadlo plenamente.

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