Barcelona, una ciudad conocida por su rica historia y vibrante cultura, también alberga una arraigada tradición chocolatera. Desde establecimientos centenarios hasta propuestas contemporáneas, la ciudad ofrece una amplia variedad de lugares para disfrutar de un buen chocolate caliente, especialmente durante los meses más fríos del año. Acompañado de churros, melindros o nata, el chocolate caliente se ha convertido en un ritual reconfortante para muchos barceloneses.
Churros con chocolate, una tradición inseparable en Barcelona.
El Origen del Chocolate: Un Breve Recuento Histórico
El chocolate apareció en nuestras vidas hace relativamente poco. Se cuenta que Hans Sloane, a finales del siglo XVII, descubrió en un viaje a Jamaica una bebida deliciosa y muy energética: mezclaban el cacao con agua caliente y la emulsionaban hasta crear una bebida de consistencia casi cremosa. Esta bebida, cuyo origen parece estar en el 1500 a.C. en México, por la época en la que Sloane la descubrió, ya era ampliamente consumida en el Caribe y Latinoamérica.
Un siglo después, en el siglo XVIII, las chocolaterías en Barcelona y Madrid proliferaron como espacios de lujo a los cuales acudían a consumir chocolate en sus diferencias texturas, desde más claro a más denso. Y en el siglo XIX, gracias a los procesos industriales nacientes, fue accesible a una amplia masa de población, que empezaron a degustarlo con pastas. La más famosa de Madrid, la Chocolatería San Ginés, fundada en 1864, es buena muestra de ello y en Barcelona, la Pastelería Farga (1824) incluso ofrecía en servicio a domicilio, preparando esta delicia en la casa del cliente.
Inicialmente, el chocolate fue un producto de las clases privilegiadas. Sin embargo, el aumento de producción convirtió el chocolate, junto con el café y el té azucarado, “en bebidas proletarias para matar el hambre, destinadas a la mano de obra de la revolución industrial,” explica Felipe Fernández-Armesto en *Historia de la comida* (Tusquets, 2004). Eso solo fue posible, recuerda Miriam Kasin Hospodar en *The Oxford Companion to Sugar and Sweets*, ed. Darra Goldstein (Oxford University Press, 2015), cuando el cultivo se introdujo por el Caribe, así como en Brasil, Curasao, Guadalupe, Jamaica, Venezuela, África e Indonesia.
La Calle Petritxol: El Corazón Chocolatero de Barcelona
En Barcelona incluso tenemos nuestra propia calle chocolatera, la calle Petritxol y en ella se encuentran dos estandartes de nuestra tradición chocolatera asociada a los churros, porras y melindros: la Granja Dulcinea (1841), fundada por Joan Mach y Elvira Farràs, y la Granja Pallaresa (1847). La calle Petritxol es el lugar con más tradición en Barcelona a la hora de merendar un chocolate con churros. Un lugar atemporal y con historia en el que se respira calma y que permite alejarte del ajetreo de la ciudad sin salir de ella.
Calle Petritxol, la calle chocolatera por excelencia en Barcelona.
Algunas chocolaterías destacadas en la Calle Petritxol:
- Granja Dulcinea: Fundada en 1941, es probablemente el lugar más emblemático para disfrutar de churros en Barcelona. Un túnel al pasado, un viaje a otra época donde su esencia se conserva intacta en un local que poco ha cambiado en estos últimos 75 años de vida.
- La Pallaresa: Situada también en la calle Petritxol, es otra joya del Gòtic. Su chocolate es espeso, dulce y servido en jarras tradicionales.
- Chocolatería Equador: Situada en el carrer de Petritxol, a unos pasos de la Rambla. Aquí encontrarás una amplia gama de sabores y texturas que van desde las más clásicas, hasta las más exóticas. Todos sus productos son elaborados artesanalmente, sin azúcar refinado.
La Tradición de las Granjas en Barcelona
A esas dos “granjas” (Dulcinea y La Pallaresa) se le suma otra histórica que, de hecho, es a quien debemos que a estos establecimientos se les llamara en Barcelona “granjas” y no “chocolaterías”: la Granja Viader (1904). Granja Viader (Xuclà, 4, Barcelona)Es quizás el lugar más icónico donde tomar un chocolate con una buena dosis de nata y melindros. Todavía no es una chocolatería centenaria pero todo apunta que lo será.
La Nena: Un Rincón Acogedor en Gràcia
Ya más contemporáneas, las chocolaterías donde disfrutar de buenos churros tiene otros plus, que no son la historia… pero saben deliciosamente bien: La Nena, en Gràcia, no solo sirve unos chocolates fantásticos sino que puedes echarte alguna partida de cualquiera de los juegos de mesa que allí tienen. En el corazón del barrio de Gràcia, La Nena combina la esencia tradicional con un ambiente familiar y bohemio. Es buena muestra la acogida que ha recibido desde que abrió en el 2003 en Gràcia.
La Nena es un local muy acogedor, especialmente para los niños porque hay un rincón repleto de juguetes y libros. Hay varios tipos de chocolate: chocolate caliente, suizo, ruso (con una bola de helado de vainilla), brasileño (con una bola de helado de café) y francés. Además, La Nena también ofrece una bebida especial: el chococafè (choco-café). El chocolate siempre viene acompañado de un churro (la tradición dice que hay que mojarlo en la taza para que absorba bien el chocolate).
Ariadna Cabrol cuenta que "Lo descubrí al llegar, hace 12 años, y en aquel entonces se comía superbien por muy poco dinero", recuerda. "Gràcia es ideal para salir a comer y reunirte con los amigos.
La Nena, un lugar acogedor en el barrio de Gràcia.
Otras Chocolaterías Destacadas en Barcelona
Además de las mencionadas, Barcelona cuenta con una gran variedad de chocolaterías que ofrecen experiencias únicas:
- Brunells (Princesa, 22, Barcelona): La nueva vida de la pastelería Brunells es frenética: suele estar llena hasta los topes de turistas y locales.
- Mauri (Rambla de Catalunya, 102, Barcelona): Esta pastelería no es solo un clásico del Eixample, sino que también explica qué ha sido y qué es Barcelona.
- La Pastisseria Barcelona (Aragó, 228, Barcelona): El desayuno o la merienda está asegurado si pones un pie en una pastelería porque seguro que será bueno el chocolate, sin embargo, también el croissant o la pieza dulce que mojes.
- Chocolatería Valor: La popular chocolatería Valor ha sabido ganarse su espacio en el centro.
- Chök: Una icónica chocolatería en el corazón de Barcelona, fundada por la chef y pastelera Dolors Martínez.
- Caelum: Conocido por sus dulces y chocolates hechos por monjas y monjes de varios conventos y monasterios, Caelum es un lugar especial en el Barrio Gótico de Barcelona.
- Be Chocolat: Situado cerca de la Basílica de Santa María del Mar, Be Chocolat se enorgullece de sus creaciones de chocolate hechas a mano y de origen sostenible.
También destacan nombres como Oriol Balaguer, Josep Maria Rodriguez Guerola y Ana Lucía Jarquín, LOT Roasters, Bubó, Hoffmann y Enric Rovira, cada uno aportando su toque único al mundo del chocolate en Barcelona.
El Matrimonio Perfecto: Chocolate y Churros
El churro, un alimento que no solo es un hype desde hace centenares de años sino que es una receta milenaria que, veinte siglos después, no se puede disociar del chocolate caliente. Cuando se piensa en chocolate caliente, se piensa en churros, porras, melindros… ¿Cómo puede ser que unos alimentos tan sencillos despierten pasiones hasta el punto de ser protagonistas de celebraciones? El chocolate caliente con churros se come el día en que se estrena un año, en Navidad, después de asistir a la Cabalgata de los Reyes, en fin de semana o incluso un día laboral que necesita de algo de autoindulgencia.
Y ya que el matrimonio entre el chocolate y el churro está tan asentado y goza de tan buena salud, esta manía chocolatera tan saludable y placentera ha hecho que no solo hayan persistido marcas centenarias como Amatller, Jolonch o Simón Coll sino la proliferación de especialistas como Inblan, que con su maquinaria han ayudado a que esta unión se mantenga fuerte con sus innovaciones en la máquina chocolatera o en la de hacer churros y porras.
En definitiva, Barcelona ofrece un sinfín de opciones para disfrutar de un delicioso chocolate caliente, ya sea en un establecimiento histórico o en una propuesta más moderna. La tradición chocolatera de la ciudad sigue viva y evoluciona, adaptándose a los gustos de cada generación.
Granja La Pallaresa. En busca del mejor chocolate en Barcelona
| Nombre | Ubicación | Especialidad |
|---|---|---|
| Granja Dulcinea | Calle Petritxol | Churros con chocolate |
| La Pallaresa | Calle Petritxol | Chocolate espeso tradicional |
| La Nena | Gràcia | Variedades de chocolate y ambiente familiar |
| Granja Viader | Xuclà, 4 | Chocolate con nata y melindros |
| Chocolatería Equador | Calle Petritxol | Chocolates artesanales sin azúcar refinado |
