La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que se desarrolla durante el embarazo, generalmente en el segundo o tercer trimestre. Se caracteriza por la intolerancia a la glucosa, lo que significa que el cuerpo no puede regular adecuadamente los niveles de azúcar en la sangre. Entre 2 y 10 de cada 100 mujeres embarazadas desarrollan diabetes gestacional.
¿Qué es la Diabetes?
La diabetes es una patología que se caracteriza por tener niveles anormalmente elevados de azúcar en sangre. La glucosa proviene de la dieta y de los depósitos del hígado (glucógeno). Durante el ayuno, el hígado se encarga de liberar glucosa para que así siempre haya azúcar disponible para ser utilizada.
Existen dos tipos de diabetes principalmente:
- Diabetes mellitus de tipo I: Se debe a la carencia de insulina porque el páncreas no la produce y suele ser de causa autoinmune.
- Diabetes mellitus de tipo II: Se caracteriza por presentar resistencia a la insulina. Las células del organismo no son capaces de responder a la insulina para poder utilizar la glucosa y ésta se acumula en el torrente sanguíneo.
Aparte de estos dos tipos de diabetes, también se conoce la diabetes gestacional y la diabetes monogénicas, aunque este último es menos conocido.
Diabetes en el Embarazo
La diabetes gestacional se incluye dentro de la diabetes mellitus de tipo II y suele aparecer entre las semanas 24-28 de embarazo. Este tipo de diabetes se produce debido a un bloqueo de la hormona insulina por parte de las hormonas del embarazo y, como consecuencia, se incrementan los niveles de glucosa en la sangre.
En la mayoría de casos, los niveles de glucosa retornan a la normalidad después del parto, siendo su prevalencia de un 1 a un 3%. Sin embargo, las mujeres que han sufrido diabetes durante su primer embarazo tienen una mayor probabilidad de que vuelva a aparecer en una segunda gestación.
Algunas de las hormonas que se producen a lo largo del embarazo tienden a producir un aumento del azúcar en sangre, con el objetivo de que nunca pueda haber una bajada de azúcar que afectaría gravemente al feto. En la mayoría de las mujeres esta tendencia a la elevación del azúcar es contrarrestada por una mayor secreción de insulina desde el páncreas de la madre.
La diabetes gestacional no produce síntomas. Si aparece durante el segundo y tercer trimestre de la gestación, puede producir un crecimiento exagerado del feto que se traduce en un peso exagerado en el momento de dar a luz.
La única condición para que se desarrolle la diabetes gestacional es que la mujer se halle gestante. En las mujeres con factores de riesgo, lo ideal sería constatar cifras de glucemia correctas antes de la gestación.
Causas de la Diabetes Gestacional
El rápido crecimiento del feto durante el tercer trimestre de embarazo requiere grandes cantidades de glucosa que obtiene de la madre. Para favorecer este aporte de glucosa, las hormonas que produce la placenta bloquean la acción de la insulina producida por la madre y aumenta el nivel de azúcar disponible para el feto.
La respuesta normal del cuerpo ante esta situación de insulinorresistencia es que el páncreas de la mujer produzca más insulina durante el embarazo. No obstante, el organismo puede no reaccionar y que aparezca la diabetes gestacional.
Cuando la insulina no lleva a cabo su función, la glucosa no se convierte en energía y se acumula en la sangre hasta alcanzar niveles muy elevados, lo que se conoce como hiperglucemia.
Factores de Riesgo
Algunas situaciones relacionadas con la mujer antes y/o durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de sufrir diabetes gestacional:
- Embarazo en mujeres mayores de 30-35 años.
- Grupos étnicos de mayor riesgo: hispanoamericano, afroamericano, nativo americano, del sudeste asiático o de las islas del Pacífico.
- Antecedentes familiares de diabetes.
- Parto anterior de un bebé de más de 4 kg (macrosoma) o con alteraciones genéticas.
- Hipertensión arterial.
- Polihidramnios: exceso de líquido amniótico.
- Haber tenido un aborto espontáneo o muerte fetal intrauterina sin causa aparente.
- Sobrepeso antes del embarazo.
- Excesivo aumento de peso durante la gestación.
- Padecer el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP).
Las mujeres que presenten alguno de estos factores de riesgo tendrán que seguir una dieta equilibrada y controlar el peso para prevenir la aparición de la diabetes gestacional.
¿Cómo se Diagnostica la Diabetes Gestacional?
En toda mujer embarazada en la que no existe un diagnóstico previo de diabetes se debe de realizar una búsqueda de diabetes gestacional entre las semanas 24 y 28. Cuando existen factores de riesgo se inicia el screening en la primera visita del embarazo, después se siguen controles entre las 24-28 semanas y más tarde, entre las 32-35 semanas.
La prueba que se realiza a las embarazadas para saber si sufren diabetes gestacional es el denominado test de O´Sullivan. Suele hacerse a partir de la semana 24 de embarazo, pero si la mujer tiene antecedentes o factores de riesgo puede hacerse ya en el primer trimestre. Para el screening de la diabetes gestacional se utiliza el test de O´Sullivan, que consiste en determinar la cifra de glucosa en sangre venosa 1 hora después de haber tomado 50 gramos de glucosa por vía oral.
Este test consiste en hacer un análisis de sangre en ayunas para determinar la glucemia. A continuación, la mujer debe tomar 50 gramos de glucosa y repetir el análisis pasada una hora. Se realiza una extracción de sangre y se mide la glucosa en sangre; a continuación, la embarazada debe ingerir un líquido que contiene 50 g. de azúcar disueltos en agua y una hora más tarde se vuelve a extraer sangre para medir de nuevo la glucosa en sangre.
Si la mujer obtiene unos resultados alterados (más de 95 mg/dl en ayunas y más de 140 mg/dl después de haber ingerido el azúcar), será indicativo de diabetes gestacional y habrá que repetir el test de O´Sullivan de una manera más completa.
Si los resultados ofrecieran unas cifras iguales o mayores a 140 mg/dl se puede sospechar una intolerancia a los hidratos de carbono o una diabetes gestacional. Se diagnostica diabetes gestacional cuando los resultados igualan o superan los 200 mg/dl, y en este caso es necesario repetir el test para confirmarlo.
Esta nueva prueba es el test de sobrecarga de glucosa y las determinaciones de glucosa en sangre se realizarán en ayunas, a los 60, a los 120 y a los 180 minutos después de haber tomado 100 gramos de glucosa. Cuando el resultado del test de O´Sullivan está alterado se debe completar el estudio con una prueba de sobrecarga de glucosa (curva de glucemia).
Si los niveles obtenidos no han llegado a 200 mg/dl, pero han igualado o superado los 140 mg/dl, para confirmarlos se realiza la curva de glucemia o test de tolerancia oral a la glucosa (conocida popularmente como ‘curva larga’ o ‘curva de las tres horas’).
Se considera una curva de glucemia patológica cuando existen dos o más valores por encima de los valores referidos. En esta prueba se monitorizan los valores de glucemia tras una sobrecarga oral de 100 g. de glucosa y se realizan cuatro mediciones en intervalos de una hora.
Pruebas Analíticas para Realizar el Cribado
La SEGO aconseja realizar Sobrecarga Oral de Glucosa (SOG) en el primer trimestre de embarazo a las gestantes de riesgo con 50 gr y extracción en 1 hora y a todas las gestantes entre las 24-28 semanas. Ante un cribado positivo: SOG con 100 gr, extracción en 3 horas.
Si los niveles de glucosa están por encima de los valores recomendados, el equipo médico evaluará la situación y podrá recomendar cambios en la alimentación, actividad física o, si es necesario, tratamiento farmacológico.
Valores de Glucosa Recomendados
Si te han diagnosticado diabetes gestacional, tu médico te indicará cuál es el rango seguro de glucosa para ti. En cada consulta, conviene preguntar qué niveles de azúcar estás teniendo y cómo evolucionan, porque eso ayudará a ajustar el tratamiento si es necesario.
Consulta siempre a tu especialista cuáles son tus límites recomendados, pero como referencia general, la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia establece los siguientes valores de glucosa embarazo en mujeres con diabetes gestacional:
- Antes del desayuno (en ayunas): hasta 95 mg/dl (5,3 mmol/l)
- 1 hora después de comer: hasta 140 mg/dl (7,8 mmol/l)
- 2 horas después de comer: hasta 120 mg/dl (6,7 mmol/l)
Síntomas y Consecuencias en el Bebé
En la mayoría de casos, las mujeres no notan que tienen diabetes gestacional y sólo lo averiguan después de las pruebas diagnósticas. Tras un test de O ‘Sullivan positivo se deberá realizar otra prueba conocida como test de tolerancia oral a la glucosa (TTOG) en la cual se mide la glucemia 4 veces: antes de la toma de azúcar y después de 1 hora, 2 horas y 3 horas.
Cuando la madre presenta hiperglucemia, la glucosa de más puede atravesar la placenta llegando al feto. El bebé ante este ambiente azucarado va a tener más energía disponible y va a aumentar más su tamaño a expensas de grasa (macrosomía), además su páncreas se va a acostumbrar a producir más insulina para compensar el exceso de azúcar con lo cual al nacer y no estar en un ambiente con exceso de azúcar puede tener una hipoglucemia neonatal.
Después del parto, el bebé puede sufrir crisis hipoglucémicas, dificultad para respirar e ictericia. También hay una mayor tendencia a sufrir diabetes y obesidad en la edad adulta. Todas estas complicaciones podrán evitarse si la diabetes se diagnostica a tiempo y la mujer sigue todas las indicaciones médicas.
Respecto al feto, los riesgos son macrosomía, hiperbilirrubinemia, policetemia, hipocalcemia, hipoglicemia, distress respiratorios (membrana hialina).
Cuando se diagnostique macrosomía, estimar el peso fetal y actuar según protocolo. Favorecer en estos casos de forma especial la movilidad materna en la dilatación y expulsivo, evitando la litotomía.
Dieta y Tratamiento
En casos leves de diabetes gestacional, cuando sólo están alterados uno o dos de los valores de la curva de azúcar, será suficiente con seguir una dieta específica para controlar los niveles de azúcar. Generalmente se realizan 4 veces al día: en ayunas y tras 1 hora del desayuno, la comida y la cena.
La gestante con diabetes gestacional deberá visitar al médico (obstetra y/o diabetólogo) para instaurar una dieta adecuada en la que se evitarán los azúcares de absorción rápida (azúcar, chocolate, caramelos, mermeladas...). La dieta tendrá un contenido calórico alrededor de 2000-2500 cal/día (35 Kcal/kg de peso ideal/día). La dieta deberá ser variada, manteniendo las siguientes proporciones: 45-50% de hidratos de carbono (frutas, pan, pasta, arroz verduras), 20% de proteínas y el resto de grasas.
A continuación, vamos a detallar algunas recomendaciones sobre la alimentación durante el embarazo en mujeres con diabetes gestacional:
- Es necesario repartir las comidas a los largo del día y evitar el ayuno. En general, hacer unas 6 comidas con un intervalo de 3 horas aproximadamente. Por la noche, intentar que no pasen más de 8 horas entre la cena y el desayuno.
- Consumir alimentos ricos en fibra: verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales y legumbres. Todo en las cantidades recomendadas.
- Evitar la bollería y los alimentos con alto índice glucémico, como los refrescos, la miel, el chocolate, las golosinas, etc.
- No consumir sacarina. Los edulcorantes permitidos en el embarazo son aspartamo y acesulfame K.
- Disminuir el consumo de sal.
- Controlar las cantidades de los alimentos que contienen carbohidratos.
- Evitar las frituras, los rebozados, etc. Es preferible cocinar al vapor, al horno o la plancha.
Se controlarán los alimentos que tienen capacidad de elevar el azúcar en sangre (fruta, lácteos, farináceos como el pan, patata, pasta, arroz o legumbres) pero asegurando que la dieta sea suficiente para que la futura madre no pase hambre y el bebé se desarrolle correctamente.
Complementariamente se han de controlar las glucemias en sangre capilar 1 hora después de las comidas (deben ser inferiores a 140 mg/dl o 7,8 mM).
En general, lo que se pretende con la dieta es que la mujer mantenga los niveles de glucosa en sangre equilibrados durante todo el día.
Ejemplo de Menú Diario
- Un vaso de leche semidesnatada.
- Pisto (pimiento, calabacín, berenjena y tomate) con un puñado de arroz integral.
- Sardinas a la brasa con guarnición de ensalada de canónigos.
- Infusión de jengibre.
- Ensalada de rúcula, con calabaza asada, tomates cherry, lentejas y tiras de pechuga de pollo a la plancha.
Andar de forma regular antes o después de las comidas contribuye a un buen control de la diabetes gestacional.
Otras Recomendaciones para la Diabetes Gestacional
También es importante que la mujer reciba el aporte de calorías necesario, que debe ser entre 30-40 kcal por kg de peso y día, para que gane el peso necesario durante la gestación.
Además, el ejercicio moderado puede ayudar a procesar la glucosa y a mantener unos niveles adecuados. Caminar diariamente está muy recomendado en mujeres con diabetes gestacional, a no ser que el médico indique lo contrario.
Para controlar los niveles de glucosa en la sangre regularmente, la mujer tendrá que adquirir un glucómetro para medir la glucemia. En caso de detectar valores elevados de glucosa durante 1 o 2 semanas, tendrá que aplicarse un tratamiento con insulina.
Informar adecuadamente a las mujeres para que confíen en su capacidad para dar a luz a un bebé sano/a y sin complicaciones, ya que este tipo de gestaciones finalizan satisfactoriamente en la mayoría de casos con una dieta adecuada, ejercicio y manteniendo un control regular sobre la glucemia; así como ofrecerles apoyo emocional y fácil acceso a la consulta de enfermería. Facilitar información sobre riesgos y posibles contingencias.
Actividades Físicas a Evitar
- Después del primer trimestre, ejercicios en los que haya que tumbarse boca arriba.
- Correr en días calurosos y húmedos.
- Pilates.
- Ejercicios de equilibrio. El aumento de tamaño uterino desplaza hacia delante el centro de gravedad de las embarazadas alterando así su equilibrio.
En ocasiones, cuando la glucosa en sangre se encuentra alta y no puede controlarse con la dieta, es necesario el empleo de insulina. Las necesidades de insulina suelen aumentar a lo largo del embarazo y las dosis se deben ir reajustando en función de los niveles de azúcar en sangre.
Si se utiliza insulina es importante comer a horas fijas, tomando un número similar de calorías en cada una de ellas a lo largo de los días. También es importante mantener una actividad física similar a lo largo de los días. Con todo ello se evitarán bajadas de azúcar (hipoglucemias).
Un 10 - 20% de mujeres necesitarán tratamiento farmacológico. Un buen control glucémico durante el embarazo puede reducir las complicaciones.
Control y Seguimiento Obstétrico
Desde el punto de vista obstétrico se controlará cada 2-3 semanas hasta la semana 34-35 y luego semanalmente. Las embarazadas con diabetes gestacional deben acudir a consulta con más frecuencia que las embarazadas normales. La frecuencia con la que deben acudir depende del estado general de la madre y de si utiliza o no insulina.
Parto y Postparto
Durante el parto sólo hay pequeñas diferencias respecto a una gestante no afecta de diabetes gestacional. Se deben evitar soluciones glucosadas, betamiméticos y corticoides, así como practicar controles de los niveles de glucemia. Si la embarazada es tratada con insulina debe aplicarse un protocolo específico.
Tras el parto la madre debe seguir una dieta normal. Lo más probable es que la diabetes desaparezca y los niveles de azúcar en sangre vuelvan a la normalidad en unas 6 semanas después del parto debido a que desaparecen las hormonas del embarazo que interferían con la acción de la insulina.
Inmediatamente después del parto se determinarán los niveles de azúcar del recién nacido. Si estuvieran bajos se le administra suero glucosado. Los recién nacidos hijos de madres con diabetes gestacional tienen más probabilidades de desarrollar ictericia neonatal.
Sin embargo, después del parto la gran mayoría de diabetes gestacional desaparecen, excepto en aquellas diabéticas preexistentes en las que sí va a permanecer. El hecho de que se haya diagnosticado una diabetes gestacional no significa necesariamente que el hijo nazca con diabetes.
Prevención de la Diabetes Gestacional
Para prevenir alteraciones de glucosa en el embarazo, se recomienda:
Antes de Quedarte Embarazada:
- Dejar de fumar.
- Llevar una dieta saludable con fibra, frutas, verduras, cereales integrales, proteínas de calidad y lácteos adecuados.
- Mantener un peso saludable.
- Llevar un estilo de vida activo.
Cuando Estés Embarazada:
- Seguir manteniendo una alimentación equilibrada.
- Consultar qué pruebas necesitas para controlar la glucosa en sangre durante el embarazo.
- Si el resultado indica diabetes gestacional, no te preocupes: con seguimiento médico, dieta, ejercicio y en algunos casos medicación, se puede controlar.
La mayoría de madres y bebés evolucionan favorablemente cuando estos valores están bien controlados.
¿Por qué es Importante Controlar la Glucosa en el Embarazo?
Durante la gestación, el organismo experimenta cambios hormonales que pueden dificultar la acción de la insulina, lo que aumenta el riesgo de tener la glucosa alta en el embarazo. Controlar estos valores permite:
- Reducir complicaciones en el parto.
- Evitar problemas de crecimiento fetal excesivo.
- Disminuir el riesgo de hipoglucemias del recién nacido.
- Proteger la salud futura de la madre y del bebé.
Si estás pensando en quedarte embarazada o ya lo estás, sigue siempre las indicaciones de tu médico, realiza las pruebas necesarias y mantén hábitos saludables.
