La gestación subrogada, también conocida como maternidad subrogada, es un tema complejo y controvertido en muchos países. En este artículo, exploraremos los requisitos y consideraciones legales relacionados con la gestación subrogada, con un enfoque particular en la situación en la República Dominicana. Además, analizaremos la postura de los tribunales españoles sobre este tema y los derechos de los menores nacidos mediante esta práctica.
Marco Legal en España y la Sentencia del Tribunal Supremo
En España, la gestación subrogada ha sido un tema controvertido, y la legislación vigente no la reconoce como una práctica legal. La Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida establece la nulidad de pleno derecho de los contratos de gestación por sustitución, y la filiación del hijo nacido por gestación subrogada se determina por el parto.
La Sala Civil del Tribunal Supremo, en su sentencia 1141/2024, de 17 de septiembre de 2024, aborda de manera exhaustiva el tema de la gestación subrogada en España. La sentencia confirma que la gestación subrogada sigue siendo una práctica ilegal en el territorio español. Cualquier acuerdo que implique la subrogación del vientre de una mujer para llevar a término un embarazo en nombre de terceros no es reconocible por el ordenamiento jurídico español.
No obstante, la sentencia pone un fuerte énfasis en el interés superior del menor nacido por medio de gestación subrogada, particularmente cuando se lleva a cabo en el extranjero en países donde la práctica es legal. El Tribunal Supremo señala que, aunque los contratos de gestación subrogada no son válidos, los derechos de los menores deben ser protegidos.
Otro de los puntos cruciales de la sentencia es el tratamiento legal de los menores nacidos fuera de España mediante gestación subrogada. El fallo resalta las dificultades a las que se enfrentan los padres al intentar registrar a los menores en el Registro Civil español, un proceso que puede ser muy complicado debido a la nulidad de los contratos.
Aunque la sentencia reafirma la ilegalidad de la gestación subrogada, también menciona la necesidad de abordar los vacíos legales y propone una revisión de la normativa actual para hacer frente a los retos que plantean los avances científicos y las realidades sociales.
La sentencia también reflexiona sobre las implicaciones éticas de la gestación subrogada, considerando las posibles situaciones de explotación de mujeres vulnerables. En conclusión, la Sentencia 1141/2024 refuerza la postura española sobre la gestación subrogada al declarar nulos los contratos de esta índole, mientras que sigue subrayando la importancia del interés superior del menor y la necesidad de abordar las consecuencias legales y sociales de esta práctica.
El Interés Superior del Menor
Uno de los temas centrales de la sentencia es el interés superior del menor, que siempre ha sido un principio rector en cualquier resolución relacionada con el derecho familiar. El Tribunal Supremo destaca que, independientemente de la forma en que el menor haya sido concebido, sus derechos y bienestar deben estar protegidos por encima de cualquier otra consideración.
Lagunas Legales y la Necesidad de Regulación Internacional
Aunque la sentencia reafirma la ilegalidad de la gestación subrogada en España, también sugiere la necesidad de una mayor regulación internacional y la posibilidad de abordar los vacíos legales existentes. Esta sentencia podría tener un impacto considerable en el debate futuro para el trabajo de los abogados expertos en gestación subrogada en España, influenciando reformas legislativas o nuevas interpretaciones judiciales.
Requisitos para la Inseminación Artificial (IA)
La inseminación artificial (IA) intrauterina es una técnica de reproducción asistida de baja complejidad. Debido a su sencillez, la IA generalmente es la primera opción para intentar un embarazo cuando una pareja presenta problemas leves de fertilidad y acude a un centro de reproducción asistida. No obstante, la tasa de éxito de la IA varía del 6,0% al 14,1% (tasa de parto) en función de la edad de la mujer.
Para hacer una inseminación artificial (IA) con posibilidad de embarazo, es necesario que tanto la mujer como el hombre (en el caso de que haya pareja masculina) cumplan una serie de requisitos. Entre estos requerimientos previos de la IA se encuentran los siguientes:
- Permeabilidad de las trompas de Falopio.
- Buena reserva ovárica.
- Edad de la mujer inferior a 36 años.
- Buena calidad seminal.
Para comprobar si la mujer o pareja presenta las condiciones necesarias para hacer la inseminación artificial, el médico especialista indicará las pruebas de fertilidad oportunas que deben hacerse previamente. En el caso de no cumplir estas condiciones, lo más recomendable será acudir directamente a la técnica de fecundación in vitro (FIV), pues su tasa de éxito es mucho mayor que la de la IA.
A continuación, vamos a explicar de forma más detallada cada uno de los principales requisitos mencionados para la inseminación artificial.
Permeabilidad Tubárica
En la IA, la unión del óvulo con el espermatozoide, es decir, la fecundación, se produce en las trompas de Falopio de la mujer. Es por esto que, para realizar una IA que ofrezca posibilidades de éxito, es fundamental que las trompas de la paciente sean permeables y funcionales (o, al menos, una de ellas).
El óvulo es recogido por una de las trompas de Falopio tras la ovulación, donde queda a la espera de un espermatozoide que lo fecunde. En una IA, la muestra de semen es depositada directamente en el útero de la mujer. No obstante, los espermatozoides deben viajar posteriormente por sí solos hasta alcanzar el óvulo en la trompa de Falopio.
Si las trompas de Falopio están obstruidas, óvulo y espermatozoide no podrán encontrarse y el embarazo no se producirá. Por todo esto, es indispensable comprobar la permeabilidad tubárica de la paciente como requisito para realizar una IA. Este procedimiento puede realizarse con alguna de las siguientes técnicas:
- Histerosalpingografía: se trata de un estudio radiológico del aparato reproductor femenino gracias a la inyección de un líquido de contraste por la vagina.
- Histerosalpingosonografía: consiste en la introducción de un fluido salino o un gel espumoso por el cuello del útero que permite la observación del útero y las trompas por ecografía.
Estas pruebas, además, también aportan información sobre posibles malformaciones uterinas que pudieran dificultar la implantación embrionaria o el desarrollo del embarazo.
Edad de la Mujer y Reserva Ovárica
Como hemos dicho anteriormente, la edad máxima que se recomienda a una mujer para hacer una inseminación artificial con mayores probabilidades de éxito es 36 años. A partir de este momento, la tasa de éxito de la IA empieza a disminuir considerablemente debido a la afectación de la reserva ovárica.
Además, independientemente de la edad, la mujer tendrá que hacerse una serie de analíticas de sangre para conocer sus valores hormonales. Entre ellos, se determinarán los niveles de la hormona antimülleriana.
Este estudio de hormonas, junto con una ecografía transvaginal para hacer un recuento de folículos antrales, permitirán al ginecólogo valorar la reserva ovárica y la función del ciclo menstrual de la paciente.
Calidad del Semen
Una vez que se deposita el semen en el útero de la paciente en una IA, los espermatozoides deben ser capaces de llegar hasta el óvulo sin ninguna ayuda. Por ello, es fundamental que el varón tenga una buena movilidad y concentración espermática para que la IA tenga posibilidades de éxito.
La prueba principal en el varón que determinará si es posible hacer una inseminación artificial es el seminograma REM (Recuento de Espermatozoides Móviles). Después de realizar el procesamiento de la muestra seminal, el REM obtenido debe ser igual o superior a los 3 millones de espermatozoides para poder hacer la IA, es decir, debe haber al menos 3 millones de espermatozoides que se muevan bien.
Por otro lado, si el único requisito que no se cumple para realizar una IA hace referencia a la calidad del semen, la pareja podrá optar por realizar una inseminación artificial con semen de donante (IAD) o pasar directamente a la FIV.
A continuación, se presenta una tabla resumen de los requisitos para la inseminación artificial:
| Requisito | Descripción |
|---|---|
| Permeabilidad Tubárica | Las trompas de Falopio deben ser permeables y funcionales. |
| Reserva Ovárica | La mujer debe tener una buena reserva ovárica. |
| Edad de la Mujer | Se recomienda que la mujer tenga menos de 36 años. |
| Calidad del Semen | El varón debe tener buena movilidad y concentración espermática. |
Precios de la IA
La inseminación artificial es uno de los tratamientos más económicos de reproducción asistida. Por tanto, la inseminación artificial es la opción más elegida para un primer intento siempre que se cumplan los requisitos básicos de edad, calidad seminal y funcionalidad tubárica.
El coste de la IA varía en función de la clínica de reproducción asistida elegida, pero suele oscilar entre los 700-1.100€. En caso de tener que recurrir a un donante de semen, como sería el caso de las madres solteras por elección o de las parejas de mujeres, el precio de la IA se puede encarecer hasta los 1.700€. Esto es debido a las compensaciones económicas necesarias para el donante.
Para las parejas de mujeres, la IAD sólo requiere la participación médica de una de las mujeres de la pareja, por lo que la otra no interviene en el tratamiento en sí. Sin embargo, a efectos legales, si ambas quieren ser futuras progenitoras del bebé, deberán firmar siempre las dos el consentimiento informado. Por supuesto, si ese no es su deseo, sólo se requerirá la firma de la mujer que realiza el tratamiento.
Con la inseminación artificial conyugal (IAC), se introduce la muestra de semen previamente capacitada en el útero de la mujer empleando una cánula. La muestra seminal se procesa en el laboratorio para obtener el mayor número posible de espermatozoides móviles en un volumen reducido, así como para aumentar su potencial de fecundación. La cánula empleada permite depositar la muestra en un punto más cercano a las trompas de Falopio que de forma natural. Tras la intervención, la mujer puede volver a su rutina normal y seguir manteniendo relaciones con su pareja como siempre.
Antes de una IAC o IAD, el estudio previo consiste en asegurarse de que la mujer ovula con normalidad, no existen obstrucciones en las trompas y la muestra seminal es adecuada para realizar una IA. Toda mujer que desee quedar embarazada debe hacerse un análisis prenatal previo para evaluar el conteo sanguíneo, la función tiroidea, los niveles de vitamina D y su inmunidad al virus de la rubeola y el de la varicela. También se requiere una citología.
También se recomienda a aquellas mujeres que deseen quedarse embarazadas con semen de donante someterse a las mismas pruebas que los donantes, entre ellas, la prueba para la detección de anticuerpos contra el virus citomegalovirus (CMV). Si el resultado de esta última prueba es negativo, entonces se le debe asignar un donante que también haya dado negativo para prevenir el riesgo de infección al bebé. También es aconsejable una consulta psicológica como muestra de consentimiento y saber más acerca del proceso.
Para poder realizar una inseminación artificial (IA) con probabilidades de éxito hay una serie de requisitos, tanto si la IA se realiza en un hospital público como si se realiza en un centro privado de reproducción asistida. Estos requisitos para la IA serían: permeabilidad en las trompas de Falopio, buena reserva ovárica, edad de la mujer no superior a 36 años y buena calidad seminal (si hay pareja masculina).
No obstante, la Seguridad Social tiene algunos requisitos de acceso para poder optar a los tratamientos de reproducción asistida en un hospital público. Entre ellos, edad de la mujer inferior a 40 años (55 para el varón), que la pareja no tenga hijos previos en común, Índice de Masa Corporal de la mujer entre 19 y 32... Sin embargo, estos requisitos pueden variar ligeramente entre las distintas Comunidades Autónomas, por lo que siempre es recomendable consultar en el hospital de referencia.
Cuando una mujer quiere ser madre en solitario, para poder realizar una inseminación artificial con probabilidades de éxito deben valorarse en ella los mismos requisitos que si tuviera pareja o si su pareja fuera mujer: tener trompas de Falopio permeables, buena reserva ovárica y, además, sería recomendable que su edad no fuera superior a 36 años. La calidad seminal también debe ser buena para poder realizar una inseminación artificial. No obstante, como el semen procederá de un donante en este caso, está garantizada la buena calidad del semen.
De modo general, la inseminación artificial es el tratamiento de reproducción asistida indicado cuando los problemas de fertilidad son leves, puesto que es una técnica sencilla y de baja complejidad. Por tanto, podría realizarse una inseminación artificial en casos de:
- Factor masculino leve.
- Endometriosis leve.
- Factor cervical.
- Síndrome de ovario poliquístico (SOP).
- Esterilidad de origen desconocido (EOD), como una primera aproximación.
No obstante, la inseminación artificial también puede utilizarse cuando hay ausencia de pareja masculina, empleando el semen de un donante anónimo, siempre que la mujer no tenga problemas de fertilidad (debe tener permeabilidad tubárica, buena reserva ovárica y edad inferior a 36 años).
