El embarazo de una perra es un proceso muy especial que muchos propietarios pueden experimentar. Si bien es una experiencia única y maravillosa cuando la gestación es deseada y se lleva a cabo de forma responsable, también puede suponer un verdadero dolor de cabeza cuando la concepción ha sido accidental y no se cuenta con los hogares suficientes para acoger a todos los pequeños.
Si sospechas que tu perra puede estar embarazada, en este artículo encontrarás todo lo que necesitas saber. Te explicaremos cómo es el embarazo de la perra día a día, cuáles son los cuidados de una perra embarazada o los síntomas del embarazo más evidentes entre otros.
En cualquier caso, recuerda que será muy recomendable visitar al veterinario para realizar una ecografía y saber cuántos cachorros están por venir, así como conocer algunas recomendaciones especiales que pueda prescribirnos nuestro veterinario tras la observación del caso concreto.
Puede que tengas dudas acerca de un posible embarazo, pues no siempre que existe cópula se produce la fecundación, por ese motivo, será importante aprender a reconocer los síntomas del embarazo en una perrita.
Pero, ¿cómo saber si una perra está preñada? Lo cierto es que durante el embarazo de un perro se observan algunos síntomas evidentes que indicarán que el proceso de gestación se ha iniciado.
Es importante destacar que los síntomas de embarazo de un bichón maltés o los síntomas de embarazo de una perra semana a semana yorkshire terrier serán los mismos, no obstante, los síntomas de una perra embarazada de un mes o los síntomas de una perra embarazada a punto de parir sí serán distintos.
Si tu perra muestra algunos o varios de estos síntomas, probablemente se debe a que, efectivamente, está embarazada y la llegada de los cachorros es solo cuestión de tiempo. No obstante, ¿cómo podemos saber si una perra está embarazada de forma certera?
Ahora bien, ¿cómo saber si mi perra está embarazada definitivamente? Actualmente no existe ningún "test de embarazo en perras" que pueda confirmar la preñez con una muestra de orina, por tanto, para confirmar el embarazo de la perra será muy aconsejable acudir a nuestro veterinario de confianza, quién nos indicará si efectivamente está embarazada o si por el contrario se trata de un embarazo psicológico.
Realizar pruebas veterinarias no solo es importante para confirmar la preñez, también es imprescindible para asegurar que los cachorros están vivos o que la madre disfruta de un buen estado de salud.
Síntomas de una Perra Embarazada
Los síntomas de una perra embarazada son:
- Ciclo: Generalmente las perras suelen experimentar el celo dos veces al año, que suele variar entre 4 y 13 meses, no obstante, este no es un indicador fiable, ya que los cambios hormonales pueden alterarlo enormemente. Será muy recomendable prestar atención a otros síntomas.
- Vientre abultado: Alrededor de los 30 días de gestación, nuestro veterinario, mediante un examen físico, podrá realizar la palpación del útero que podrá confirmar el estado de preñez.
- Estado de los pezones: Se trata probablemente del síntoma más evidente de preñez, ya que durante el embarazo los pezones de la perra aumentan su tamaño y se tornan de un color más intenso.
- Flujo vaginal: Los cambios en el flujo vaginal de la perra embarazada también son frecuentes. Podremos observar descargas vaginales blancas o transparentes, nunca con sangre, negras o verdes.
- Comportamiento: El comportamiento es un indicador poco fiable para confirmar el embarazo de la perra, pero se trata de un aspecto que no podemos pasar por alto. Puede ocurrir que se muestre anormalmente activa o, por el contrario, mucho más apática. Es habitual que rechace el contacto con otros perros, especialmente machos, y que su actitud hacia nosotros se vuelva más afectuosa o más arisca. También se produce la búsqueda del "nido", es entonces cuando la perra busca lugares sombríos y cómodos para refugiarse y tener allí su camada.
- Vómitos: Alrededor de los 35 días de gestación, cuando se produce el giro y repliegue del útero, la perra puede experimentar ciertas molestas que incluyan vómitos.
- Alimentación: La alimentación es un aspecto fundamental en el embarazo de la perra, pero si bien la mayoría aumentan su apetito, algunas rechazan por completo su alimentación habitual. En el apartado de cuidados prestaremos mucha atención a este aspecto tan importante.
Pruebas Veterinarias para Confirmar el Embarazo
A continuación te explicamos distintas pruebas de embarazo en la perra que puedes realizar en una clínica u hospital veterinario:
- Palpación: Esta prueba requiere cierta habilidad y se trata probablemente del método más económico. Es importante destacar que no es 100% fiable y que además no revelará ningún problema de salud en la madre o en los cachorros. Se puede realizar 30 días después de la monta.
- Análisis de sangre: La presencia de una hormona llamada "relaxina" puede confirmar el embarazo de la perra a partir de los 30 o 35 días de gestación. Esta prueba no revela el número de cachorros, pero sí puede darnos información acerca del estado de salud de la progenitora.
- Radiografía: Las pruebas de rayos X se pueden realizar a partir de los 45 días de gestación, no obstante, se recomienda llevarla a cabo durante el último tercio del embarazo, cuando el riesgo que conlleva para los cachorros es mínima. Mediante una radiografía podremos saber el número de cachorros y posibles malformaciones que experimenten los mismos.
- Ecografía: Se trata de la prueba más común y recomendada durante el embarazo de la perra, ya que nos indica el número de cachorros y confirma además que estén con vida. Se puede realizar a partir de los 25 o 35 días, pero si no se realiza de forma exhaustiva se puede pasar por alto alguno de los cachorros.
Duración del Embarazo Canino
El embarazo del perro tiene una duración aproximada de 65 días, aunque puede ser variable según el tamaño, la experiencia de la progenitora u otros factores, por lo que predecir de forma exacta el momento del parto es una tarea bastante complicada, incluso para los veterinarios más experimentados.
En algunos casos las perras pueden terminar el período de gestación entre los 58 o 63 días, pero en otros casos puede retrasarse hasta los 68 e incluso los 70 días. Existen algunos factores que influyen en el tiempo de gestación, como puede ser el tamaño de la camada.
Etapas del Embarazo de una Perra Semana a Semana
Una vez confirmado el embarazo de la perra, su estado de salud y resueltas algunas curiosidades, llega el momento de hablar del embarazo de la perra semana a semana. ¿Qué podremos observar en una perra embarazada de un mes? ¿Cuáles son los síntomas más frecuentes en cada semana? ¿Cómo va a comportarse una perra preñada de 50 días?
A continuación te mostramos cómo es el desarrollo del embarazo en un perro semana a semana, pero no olvides que la confirmación de todos los síntomas mencionados no te exime de acudir al veterinario para asegurar que todo marcha bien y que, efectivamente, el embarazo se está desarrollando tal y como debería.
CONSEJOS ANTES DEL PARTO - Cuidados de una perra gestante 🍼🐶
A continuación detallaremos en más profundidad cómo son las etapas del embarazo de una perra, semana a semana:
- Fecundación: La gestación de un perro se lleva a cabo antes de la ovulación y tiene una duración aproximada de entre 15 o 25 minutos como máximo. Durante la monta, el macho eyacula hasta dos veces. Después, los perros se quedan pegados hasta que el macho realiza una tercera eyaculación de esperma en la vagina de la hembra. Finalmente, se produce la descompresión del bulbo del grande y se separan. Después de la cópula, el semen del perro se desplaza, esperando a la ovulación de la perra para que se produzca la fecundación de los óvulos.
- Primera semana (0-7 días): Una vez los óvulos han sido fecundados, empiezan a dividirse en un proceso denominado "meiosis". Durante la primera semana de embarazo no observaremos ningún síntoma evidente de embarazo, ya que las células se están dividiendo y se ha iniciado la gestación en el útero.
- Segunda semana (8-14 días): En esta etapa las células sexuales femeninas siguen dividiéndose y, como en la semana anterior, no seremos capaces de advertir ningún cambio notable, al margen de algunos cambios de comportamiento poco llamativos.
- Tercera semana (15-21 días): A la tercera semana los óvulos fecundados y divididos se implantan en el útero de la perra, provocando abultamientos de entre 0,8 y 1 cm. Estos "bultos" se convertirán en cachorros y, de hecho, ya se podrían observar pequeñas figuras. En este momento ya podemos acudir a nuestro veterinario para realizar un análisis de sangre y asegurar el buen estado de salud de la progenitora, ya que en breves podremos ver la panza de perra embarazada de 1 mes.
- Cuarta semana (22-28 días): Los embriones ya están desarrollándose, muy lentamente, en el interior de la perra, por lo que aquí es cuando se le nota la panza a una perrita embarazada. En esta semana ya miden entre 2 y 3 centímetros, siendo posible realizar la palpación abdominal, y también se observan algunos de los síntomas mencionados anteriormente, como el aumento de tamaño de las mamas o las descargas vaginales. Los cachorros ya poseen columna vertebral.
- Quinta semana (29-35 días): A la quinta semana los embriones han aumentado su tamaño, que se sitúa alrededor de los 5 centímetros, y empiezan a desarrollarse mucho más rápido. Es el momento de empezar a prestar mucha atención a la alimentación y a otros cuidados de la progenitora, por ello, recomendamos acudir al veterinario para recibir algunos consejos y realizar la primera ecografía.
- Sexta semana (36-42 días): Hacia la sexta semana es cuando se empieza a llevar a cabo la calificación de los huesos, permitiendo realizar una radiografía que nos indique el número exacto de cachorros que están en camino. También es posible escucharles mediante una auscultación. Los embriones ya superan los 6 o 7 centímetros y, debido a ello, el abdomen de la perra se muestra cada vez más grande. Es el momento de preparar el nido de nuestra progenitora y de seguir prestando atención a sus cuidados.
- Séptima semana (43-49 días): A la séptima semana del embarazo de un perro los cachorros ya han alcanzado el tamaño que tendrán en el momento del parto y observaremos que las mamas ya disponen leche. También es posible que la perra empiece a disminuir la ingesta de comida. Es muy recomendable hacer la radiografía en esta semana, ya que podremos prever con mayor facilidad algunos posibles problemas del parto.
- Octava semana (50-57 días): En este momento el acondicionamiento del nido cobra una mayor importancia, ya que la hembra empezará a resguardarse allí de forma mucho más constante. Debemos asegurar una adecuada temperatura, así como dejar a su alcance comida y agua. Los movimientos fetales son evidentes al tacto y la leche empezará a fluir de forma natural. Siempre que no provoquemos un estrés innecesario en la perra, podemos realizar un baño para asegurar que el momento del parto sea lo más higiénico posible. No obstante, si advertimos nerviosismo, utilizaremos un champú de lavado en seco.
- Novena semana (58-65 días): El momento del parto se acerca y los cachorros están totalmente formados y listos para nacer. Es muy importante dejar espacio a la perra, ya que en este momento empezará a esconderse en el nido y a mostrarse ligeramente alterada. Puede experimentar contracciones, orines involuntarios, secreciones vaginales, temblores y vómitos.
Comportamiento de una Perra Embarazada
Es fundamental prestar atención a las conductas de una perra embarazada, pues debemos saber que el estrés o la ansiedad pueden provocar efectos graves en el desarrollo de los cachorros, pudiendo condicionar además el carácter de los perros en su etapa adulta. Por tanto, saber cómo será el comportamiento de una perra embarazada es clave a la hora de proporcionarle los cuidados necesarios y prevenir problemas de conducta.
Debemos saber que en esta etapa se produce un aislamiento social progresivo, en el que la perra dedicará más tiempo a estar sola en su paridera, especialmente en los días previos al parto. Lo ideal es intentar mantener una rutina normal de paseos, afecto y juegos, siempre adaptada a su estado.
Si observamos abundantes señales de calma cuando interactuamos con ella o que rechaza el contacto hacia nosotros se lo permitiremos, supervisando a la perra sin llegar a intervenir. En ningún caso generaremos más estrés o ansiedad de la necesaria.
Puede ocurrir además que la perra llegue a mostrar agresividad hacia otros animales e incluso hacia nosotros, a través del gruñido o del marcaje. Si bien es una conducta indeseada, también debemos saber que es algo frecuente.
Alimentación de una Perra Embarazada
Las perras gestantes necesitan atención y cuidados constantes por parte de sus tutores, principalmente relacionados con la alimentación y el confort. Siempre es aconsejable acudir al veterinario para que nos guíe durante este proceso, ya que cada embarazo es único y cada progenitora puede necesitar ciertas atenciones particulares que aseguren el buen estado de salud y el adecuado desarrollo de los fetos.
La alimentación de una perra embarazada es un aspecto fundamental que garantiza el buen estado de salud de la madre y un óptimo desarrollo de los fetos. No olvides que ellos se alimentan a través de la placenta, por ...
Una buena alimentación influye en gran medida en la salud de los cachorros no natos. Hasta la quinta semana, la perra tiene suficiente con la comida habitual. Lógicamente, esta debe ser equilibrada y de buena calidad, como para todos los perros. La composición de nutrientes debe estar ajustada a las necesidades individuales del animal. Estas necesidades varían en función de la raza, el tamaño, la edad, el peso y la actividad.
A partir de la sexta semana del embarazo en perros, la demanda energética aumenta considerablemente. Hasta el parto, se debe aumentar el aporte energético un quince por ciento por semana. Además, el contenido proteico debe ser alto. Nunca se debe intentar compensar el aumento de la demanda energética con una mayor cantidad de comida. La adiposidad tendría consecuencias negativas en la salud de la madre y los cachorros.
De todos modos, la mayoría de perras ya no pueden ingerir tanta comida. Al fin y al cabo, el volumen del estómago está cada vez más reducido por el crecimiento de los cachorros. Elige un alimento fácil de digerir con una alta densidad calórica en relación con la cantidad (p. ej., comida para cachorros). Divide la ración diaria en tres o cuatro comidas pequeñas. Esto le resultará más digerible a la futura mamá que una sola comida grande.
Cuidados para una Perra Embarazada
Los cuidados de una perra embarazada comienzan por darle una cama mullida, amplia y confortable. Además de su cama, no olvides ofrecerle mantitas, peluches y otros elementos de confort a tu perra. Hay que adaptar la intensidad del ejercicio. Dad paseos tranquilos y reconfortantes. Al principio de la gestación no se debe aumentar la ingesta calórica. Pero desde el primer día hay que ofrecer a la perra embarazada una alimentación saludable y con todos los nutrientes necesarios. Los piensos específicos aportan el perfil nutricional adecuado para el embarazo. Para estimular su apetito, ofrece comida a la perra más veces al día y en menor cantidad. Acompañar a tu perra embarazada en este proceso es muy importante.
Los mejores preparativos para el parto incluyen, además de una alimentación adaptada y los preparativos en casa, las visitas regulares al veterinario. Aparte de las vacunas obligatorias contra las enfermedades caninas más importantes, puede ser recomendable una vacuna contra el herpesvirus canino. Esta es aconsejable en lugares en los que convivan muchos perros porque este virus provoca la muerte de los cachorros. Además, la perra embarazada se debe desparasitar los días 40 y 55 del embarazo.
Acompañar a tu perra embarazada en este proceso es muy importante. Justo antes del parto, la perra buscará un lugar seguro para tener a los cachorros. Es importante que estés vigilando el proceso, pero no debes intervenir a no ser que haya un problema.
Preparativos para el Parto
Algunos días antes de que su perra dé a luz probablemente empiece a estar intranquila y a arañar el suelo o su cama. Está intentando hacer un nido para su camada. Proporciónele un recinto para ello, lo ideal sería un lugar donde ella pueda entrar y salir pero donde los cachorros queden recluidos. Podría servirle una caja de cartón del tamaño apropiado para su perra, o podría utilizar una piscina para niños pequeños. Llene el "nido" de toallas, mantas o sábanas viejas. No utilice nada que espere volver a utilizar, ya que los partos suelen ser sucios.
Si sabe la fecha de la concepción, su veterinario podrá calcular la fecha de parto. La otra manera es controlar la temperatura de la madre cuando piense que le falta poco para dar a luz. La temperatura normal para perros suele estar alrededor de los 38.4 grados. Su temperatura bajará por debajo de 37.8 grados justo antes del parto.
Justo antes del parto, la perra buscará un lugar seguro para tener a los cachorros. Es importante que estés vigilando el proceso, pero no debes intervenir a no ser que haya un problema.
Prepara tu hogar para el parto: tres semanas antes del parto aisla a tu perra de otros perros que pueda haber en la casa, en un sitio seguro, sin corrientes de aire y con una cama donde pueda hacer un pequeño nido para los bebés.
¿Se ha puesto de parto mi perra?
Los síntomas de parto inminente son intranquilidad, necesidad de micción frecuente, jadeo y escarbar en su "nido". Normalmente habrá una secreción de color verde oscuro en la vagina. Esto significa que la placenta se ha separado y la madre está lista para dar a luz. Si la secreción ha aparecido pero su perra todavía no ha dado a luz unas horas después, pídale ayuda a su veterinario.
Una perra normalmente puede dar a luz completamente sola. Alumbrará a los cachorros, los sacará de la membrana amniótica, cortará con los dientes el cordón umbilical y empezará a limpiarlos. Si la nueva madre no sabe qué hacer, está exhausta o está alumbrando a otro cachorro, hay unas cuantas cosas que puede hacer.
Si el cachorro todavía no está fuera, sáquelo de la membrana en la que está envuelto. Si necesita cortar el cordón umbilical, coja un trozo de hilo resistente y átelo fuertemente alrededor del cordón aproximadamente a un dedo del cuerpo del cachorro. Haga otra vuelta y átela un poco más abajo de la primera y luego corte el cordón con unas tijeras limpias. Pellizque la piel en la nuca del cachorro y procure hacerlo llorar. El llanto quitará el fluido de las vías respiratorias del cachorro. Si tiene una pequeña pipeta para los ojos puede utilizarla para absorber con cuidado el líquido de la nariz del cachorro. Cuando el parto haya acabado, procure que la madre salga fuera para estirar los músculos y hacer sus necesidades. Quite las toallas y las mantas y sustitúyalas por otras que estén limpias. Luego deje a la nueva madre sola para que cuide de sus nuevos cachorros. ¡Felicidades!
El parto suele durar de media entre 12 y 24 horas. En cuanto a las perra primerizas, el parto puede durar hasta 36 horas. Independientemente de si se trata de una perra primeriza o no, es altamente recomendable acudir al veterinario alrededor del día 50 de gestación para evaluar el estado de salud de la perra y el de los cachorros.
Etapas del Parto
El parto de una perra se divide en tres etapas:
- Primera etapa: se corresponde a la aparición de las contracciones.
- Segunda etapa: el cuerpo de la perra está listo para el parto. Las contracciones son más fuertes y comienza a expulsar un flujo vaginal claro.
- Tercera etapa: una vez los cachorros han salido, es momento de expulsar las placentas.
Cuidados Post-Parto
Protege a los cachorros de las corrientes de aire, pues no pueden regular su temperatura corporal correctamente. Deben estar con su madre mínimo hasta las ocho semanas de vida para amamantar y enseñarlos a orinar, defecar, socializar y respetar la jerarquía.
Número de Cachorros
El número de cachorros en cada parto dependerá de varios factores, pero por lo general, una perra pequeña puede tener entre tres y cinco cachorros de media. Las perras de mayor tamaño pueden tener entre siete y nueve cachorros. Son muy puntuales y excepcionales los casos en los que las camadas son mayores de 10 cachorros.
Recuerda que, independientemente del tamaño de tu perra, es necesario y altamente recomendable realizar ecografías periódicas a la perra gestante para asegurar el número de cachorros y el buen desarrollo de cada uno de ellos.
Embarazo Psicológico en Perros
El embarazo psicológico en perros, también conocido como pseudogestación, es una condición en la que una perra muestra signos físicos y comportamentales que simulan un embarazo real, a pesar de no haber estado embarazada. Este fenómeno es relativamente común en perras no esterilizadas, y aunque no suele ser peligroso, puede ser estresante tanto para...
Tabla Resumen de las Fases del Parto
| Fase | Duración | Signos Principales |
|---|---|---|
| Dilatación cervical | 6-12 horas | Jadeo, inquietud, contracciones leves |
| Expulsión de cachorros | 2-6 horas (1 cachorro cada 30-60 min) | Contracciones activas, expulsión de líquido amniótico |
| Expulsión de placenta | Variable | Temblores, la perra se come la placenta |
El control veterinario mediante ecografías, radiografías y ajuste nutricional es clave para el éxito del embarazo y la viabilidad de los cachorros.
