Los cuadros de diarreas y gastroenteritis son frecuentes en esta época del año, y aunque la mayoría de los casos no son graves, si se está embarazada hay que tener un grado de precaución mayor. En el caso de estar embarazada, al ser más vulnerable a la pérdida de líquidos, hay que controlar mejor este proceso de gastroenteritis. La gastroenteritis es una inflamación del estómago e intestino que provoca síntomas como diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre y malestar general.
Suele ser causada por infecciones víricas, bacterianas o parasitarias, aunque también puede desencadenarse por intolerancias alimentarias o el consumo de alimentos en mal estado. Es importante que sepamos que un cuadro normal de diarrea no afecta al bebé. Lo más importante es recuperar líquidos y sales minerales que se pierden por el aparato digestivo.
Tener diarrea durante el embarazo puede ser molesto y muchas veces es una sorpresa desagradable. Si te preguntas si la diarrea es un síntoma del embarazo, no eres la única. Aunque no siempre tiene relación directa con el embarazo, los cambios en la dieta, las hormonas o el estrés pueden influir. En algunos casos, podría ser indicativo de algo más.
A continuación te explicamos las posibles causas, los remedios seguros y cuándo es importante consultar a un profesional de la salud.
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¿La diarrea es un síntoma temprano del embarazo?
Si tienes diarrea durante las primeras semanas del embarazo, es natural que te preguntes si está relacionada con la gestación. La repuesta es que la diarrea no es un síntoma principal de embarazo, aunque sí es cierto que los cambios hormonales y en la dieta o el estrés pueden provocar alteraciones digestivas, como las heces blandas.
Entonces ¿el embarazo puede provocar diarrea? Es posible, aunque en la mayoría de los casos suele deberse a otros factores. El aumento de la progesterona, por ejemplo, puede ralentizar el sistema digestivo y provocar estreñimiento. Si tienes diarrea y crees que podría ser un síntoma de embarazo, presta atención a otros síntomas frecuentes del embarazo, como cansancio, náuseas o ausencia de la menstruación y confírmalo con un profesional de la salud.
Es fácil confundir la gastroenteritis con algunos de los síntomas frecuentes durante el primer mes de embarazo como pueden ser las náuseas, los vómitos o el dolor abdominal.
Síntomas de diarrea durante el embarazo
La diarrea se manifiesta por la presencia de deposiciones blandas o líquidas. Además, en el embarazo a menudo se acompaña de otros síntomas, que pueden variar en intensidad de una persona a otra:
- Calambres o dolor abdominal
- Hinchazón
- Náuseas
- Vómitos
- Fiebre
- Sangre en las heces
- Mucosidad en las heces
- Necesidad urgente de evacuar
Si aparecen estos síntomas, es importante observar su duración y si empeoran.
La gastroenteritis en periodo gestacional suele durar entre 24 y 72 horas. No se debe dejar que la diarrea se prolongue más en el tiempo debido al peligro de deshidratación. Algunos de los síntomas que determinan que se trata de una gastroenteritis grave pueden ser fiebre alta, signos de deshidratación, aparición de sangre o moco en las heces y/o ausencia de mejoría en 48 horas.
En el momento en que reviste gravedad es cuando la gastroenteritis puede tener consecuencias negativas para el feto como que nazca con bajo peso o prematuridad. Dada esta situación, lo recomendable es acudir al médico para que pueda establecer la mejor opción de tratamiento frente a la gastroenteritis lo antes posible.
¿Es normal tener diarrea durante el embarazo?
La diarrea durante el embarazo es frecuente y puede estar relacionada con cambios hormonales, en la alimentación o con una mayor sensibilidad a ciertos alimentos. En la mayoría de los casos, es leve y se resuelve sin tratamiento. No obstante, si la diarrea es persistente o grave, especialmente si se acompaña de fiebre o sangre en las heces, es necesario consultarlo con un profesional de la salud.
¿Qué provoca la diarrea durante el embarazo?
La diarrea puede aparecer antes, durante o después del embarazo. Son varias las causas que pueden estar detrás de este síntoma. A continuación detallamos algunas de las más habituales:
- Intoxicación alimentaria: La intoxicación alimentaria puede presentarse en cualquier etapa de la vida, también durante el embarazo. Para reducir el riesgo, es recomendable evitar ciertos alimentos considerados de riesgo, como embutido, lácteos no pasteurizados, marisco poco cocinado y huevos crudos.
- Diarrea del viajero: Viajar estando embarazada conlleva ciertos riesgos, entre ellos la diarrea del viajero, que puede aparecer al consumir agua o alimentos contaminados. Suele ser especialmente frecuente en países en vías de desarrollo.
- Infecciones víricas: Las infecciones provocadas por virus como el norovirus, el virus de la hepatitis o incluso la COVID-19 pueden causar diarrea, náuseas y vómitos. Aunque no son específicas del embarazo, pueden influir en tu estado de salud y niveles de hidratación.
- Bacterias y parásitos: El contacto con bacterias como Escherichia coli o parásitos presentes en alimentos o agua contaminados es una de las causas más frecuentes de diarrea. Durante el embarazo aumenta la vulnerabilidad a las infecciones alimentarias, como la listeriosis, una enfermedad causada por la bacteria Listeria monocytogenes.
- Medicamentos: Algunos medicamentos, como los antibióticos, los antiácidos con magnesio o ciertos tratamientos oncológicos, pueden producir diarrea.
- Cirugía o trastornos digestivos: Si tienes el síndrome del intestino irritable, la enfermedad de Crohn o te han practicado una cirugía intestinal o en la vesícula, podrías experimentar diarrea.
Diarrea según el trimestre de embarazo
La diarrea es un síntoma común que puede presentarse en cualquier etapa del embarazo, ya sea por cambios hormonales y en la dieta o el propio proceso de gestación. Aquí te contamos cómo puede influir en cada trimestre:
- Primer trimestre: Tener diarrea en el primer trimestre es bastante común. Las hormonas, las vitaminas prenatales o los cambios en la dieta pueden alterar tu ritmo intestinal.
- Segundo trimestre: Aunque la diarrea en el segundo trimestre es menos habitual, puede aparecer a causa de cambios digestivos, infecciones o intolerancias alimentarias.
- Tercer trimestre: Hay mujeres que tienen diarrea en el tercer trimestre, especialmente cuando se acerca la fecha de parto. La diarrea a partir de la semana 36 puede indicar que el parto se aproxima, ya que el cuerpo comienza a prepararse de forma natural.
¿La diarrea indica que el parto está cerca?
Hay quien tiene diarrea poco antes del parto, porque el cuerpo se está preparando para el nacimiento. Los cambios hormonales en las últimas semanas de embarazo pueden influir en la digestión y, a veces, producir diarrea antes del parto. Este proceso suele formar parte de la preparación natural y puede acompañarse de contracciones o dolor lumbar.
No obstante, la diarrea antes del parto no es una señal clara e inequívoca de que el parto es inminente. La diarrea puede deberse a cambios en la alimentación, infecciones u otros factores que no tienen nada que ver con el parto. Si tienes una diarrea fuerte o que dura varios días, o si aparece acompañada de fiebre o deshidratación, lo mejor es hablar con un profesional de la salud para descartar otras causas.
¿Cómo tratar la diarrea en el embarazo?
Si tienes diarrea durante el embarazo, consulta siempre a un profesional de la salud antes de probar cualquier remedio. En los casos leves, la diarrea suele resolverse por sí sola, pero si es grave o dura varios días puede provocar deshidratación y requerir atención médica. El profesional de la salud te indicará el tratamiento más adecuado en tu caso.
Estas son algunas recomendaciones generales para tratar la diarrea en el embarazo:
- Bebe abundante agua o soluciones de rehidratación oral; evita las bebidas con cafeína o azucaradas.
- Elige alimentos blandos como plátanos, arroz, manzana cocida o tostadas. Evita las comidas grasas, picantes o ricas en fibra.
- Observa si aparecen signos de deshidratación, como mareo u orina oscura, y evita alimentos que puedan empeorar los síntomas.
Recomendaciones nutricionales
Durante el proceso de recuperación, una alimentación adecuada basada en una dieta de fácil digestión es fundamental para reponer nutrientes, evitar la deshidratación y facilitar la regeneración del sistema digestivo.
Hidratación
La hidratación es clave en el tratamiento de la gastroenteritis. La diarrea y los vómitos provocan una pérdida importante de líquidos y electrolitos, como sodio, potasio y cloro. Es esencial reponer estos nutrientes para prevenir la deshidratación, que puede agravarse rápidamente, especialmente en niños y personas mayores.
Va a resultar importante beber una cantidad de líquido superior a la habitual, en torno a 2L-2,5L/d entre el propio agua que bebemos y lo que proporcionan los alimentos. Se recomienda consumir:
- Agua potable en pequeñas cantidades y de forma frecuente.
- Zumos naturales diluidos, evitando aquellos con alto contenido en azúcares.
- Caldos suaves, como el de pollo, pescado o verduras.
- Infusiones suaves como la manzanilla.
- Soluciones de rehidratación oral disponibles en farmacias.
- Solución rehidratante casera propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS): Agua (1L) + azúcar normal (27 g) + bicarbonato sódico (2,5 g).
Qué comer con gastroenteritis
La falta de apetito es uno de los síntomas más comunes cuando aparece la gastroenteritis. La unión de esta con los vómitos y las diarreas va a llevar a que, a nivel nutricional, lo primero que debemos garantizar, es la hidratación y, por tanto, beber mucha agua a pequeños sorbos. A medida que van mejorando los síntomas, resulta importante introducir gradualmente los alimentos de fácil digestión, valorando la tolerancia, controlando la sintomatología y acelerando así la recuperación.
Además, una de las pautas más importantes, que muchas veces se desconoce, es repartir las comidas de manera que se comen pequeñas porciones, pero varias veces al día (entre 5 a 6 comidas), evitando alimentos copiosos que puedan empeorar los síntomas.
Alimentos recomendados para la gastroenteritis
Entre los alimentos que van a ayudar a calmar el sistema digestivo y reponer energía se encuentran:
- Caldos suaves de pollo, pescado o verduras y gelatinas sin azúcar.
- Arroz blanco.
- Pollo o pavo hervido o a la plancha (sin piel ni grasas).
- Pescado blanco hervido o al vapor.
- Patata, zanahoria, calabaza o calabacín en puré o cocidas.
- Pan blanco tostado o galletas sin azúcar.
- En el caso de los lácteos se deben consumir pequeñas cantidades y aumentarlas en caso de tolerarse bien. Dentro de los lácteos se aconsejan los yogures naturales y el queso fresco.
- Plátano maduro.
- Manzana o pera cocida o en compota.
Alimentos prohibidos para la gastroenteritis
Al igual que hemos compartido aquellos alimentos que van a facilitar la recuperación de la gastroenteritis, resulta aún más importante identificar los que pueden irritar el sistema digestivo y/o empeorar los síntomas, es decir, aquellos de difícil digestión, estimulantes e irritantes. Los alimentos a considerar son los siguientes:
- Alimentos o bebidas que aceleran el ritmo intestinal o favorezcan la malabsorción (café, té, chocolate, especias, alcohol, refrescos).
- Legumbres, verduras y frutas, sobre todo crudas, a excepción de las recomendadas en el apartado anterior. Evitar frutas laxantes como la papaya o la ciruela y verduras que producen gases como el brócoli o la coliflor.
- Panes y cereales integrales.
- Frutos secos y semillas como la chía o la linaza.
- Comidas ricas en azúcares, bollería, fritos y condimentos picantes.
- Carnes grasas (cordero, cerdo, vísceras) y embutidos (chorizo, salchichón, etc.).
- Pescado azul (sardina, salmón, atún, etc.) y en conserva.
- Leche entera, derivados lácteos grasos (cuajada, nata, etc.) o quesos grasos.
- Grasas como mantequilla, manteca, tocino, aceitunas y aguacate. Se debe priorizar el aceite de oliva virgen extra en pequeñas cantidades.
Dieta blanda para la gastroenteritis
La dieta blanda es un tipo de alimentación que favorece la recuperación del sistema digestivo. Como se ha mencionado anteriormente, se basa en alimentos fáciles de digerir, con poca fibra y sin grasas o condimentos fuertes. Su objetivo es evitar irritaciones y ayudar a que el sistema digestivo vuelva a funcionar con normalidad.
La dieta blanda se caracteriza por incorporar alimentos astringentes y sin residuo, ya que ayudan a ralentizar el tránsito intestinal, reduciendo tanto el volumen como la frecuencia de las deposiciones. Estos alimentos son los mencionados anteriormente: el arroz, los pescados blancos y las carnes de pollo y pavo. Los alimentos deben ser cocinados a la plancha, hervidos, al papillote o al vapor, evitando frituras o salsas y es preferible consumirlos a una temperatura intermedia, ni muy fríos ni muy calientes.
Asimismo, es recomendable no automedicarse y recurrir a los medicamentos antidiarreicos, a excepción de que el médico así lo recomiende.
Ejemplo de menú para la dieta blanda
A continuación, se presenta un ejemplo de menú para una dieta blanda durante la recuperación de la gastroenteritis:
| Comida | Alimentos |
|---|---|
| Desayuno | Té o infusión suave, pan blanco tostado con un poco de aceite de oliva |
| Almuerzo | Caldo de pollo o pescado y zanahoria |
| Comida | Arroz blanco, filetes de pavo a la plancha, puré de patata, merluza al vapor |
| Merienda | Yogur natural, plátano maduro, compota de pera |
| Cena | Puré de zanahoria, tortilla francesa, pechuga de pollo a la plancha con zanahoria cocida, puré de calabaza o calabacín y patata, lenguado a la plancha |
¿Cuándo consultar a un profesional de la salud?
Si quieres saber si la diarrea es preocupante durante el embarazo, la respuesta es que depende de la intensidad y del tiempo de evolución de los síntomas. Estos síntomas pueden ser indicativos de una infección o un problema subyacente que requiere valoración médica. Si no tienes claro si la situación es grave, consulta siempre a un profesional de la salud.
Si la diarrea está acompañada de vómitos, fiebre, dolor abdominal intenso o sangre en las heces, es importante que busques atención médica inmediata. “Estos síntomas pueden indicar una infección grave o un problema que necesita tratamiento”, aclara la Dra.
Medidas preventivas
Para prevenir la diarrea provocada por virus o bacterias y evitar las infecciones intestinales, “es importante mantener una buena higiene”. Algunas recomendaciones son:
- Beber siempre agua embotellada o hervida: hay que evitar el agua del grifo.
- No consumir frutas ni verduras crudas, salvo que puedas pelarlas tú.
- Comer siempre alimentos cocinados.
- Evitar los puestos de comida callejera, ya que los niveles de higiene no suelen ser los mismos.
Conclusión
Durante la recuperación de la gastroenteritis, es fundamental mantener una buena hidratación, seguir una dieta blanda basada en alimentos astringentes y de fácil digestión y evitar aquellos alimentos más irritantes. Come en pequeñas cantidades y frecuentes para facilitar la digestión y, poco a poco, reintroduce otros alimentos a medida que desaparezcan los síntomas. Es preferible esperar más días sin introducir alimentos en caso de que no mejore la sintomatología, que querer adelantarnos a nuestra recuperación.
