Aunque conocemos al actor Gary Oldman por sus célebres papeles delante de las cámaras en películas como en 'El quinto elemento', 'La hora más oscura', 'Harry Potter y el prisionero de Azkaban' (2004) o 'Drácula' (1992), de Bram Stocker, la vida real de la estrella de Hollywood es tan interesante o incluso más que la vivida por los personajes que interpreta. Celebramos hoy su [fecha de publicación] con algunos de los detalles de su vida privada más desconocidos. Desde su relación con la actriz favorita de Tarantino hasta su amistad íntima con un icono de la música.
Múltiples Matrimonios y Relaciones
El actor ha tenido cinco matrimonios, el último con la restauradora de arte llamada Gisele Schmidt. Después de divorciarse de su primera esposa, Lesley Manville, con quien comparte un hijo llamado Alfie, comenzó esta relación y se casaron en 1990. Pero como otros icónicos matrimonios del mundo cinematográfico, se separaron dos años después. Después de este matrimonio, Gary se ha casado tres veces más: con Donya Fiorentino en 1997, con quien comparte dos hijos llamados Gulliver y Charlie, con Alexandra Edenborough en el 2008 y con Gisele Schmidt, con quien se casó en el 2017.
Muchos califican el romance entre el actor y la inigualable Uma Thurman como "desafortunado". Puede que sea por unas declaraciones que la actriz hizo en una entrevista de 1996 con Vanity Fair en las que Uma admitió que el matrimonio fue "un error", aunque mantenía la admiración por su ex marido, el cual calificó como "un actor verdaderamente grande" pese a todo lo ocurrido. Oldman estuvo casado con la estrella de 'Kill Bill durante dos años. "Nos conocimos cuando yo tenía 18 años. Él era 12 años mayor. Fue una locura de amor que terminó, como era necesario. Él fue mi primer amor. No tenía experiencia previa", relata la actriz. El matrimonio entre Uma Thurman y Oldman duró once meses y finalizó, según los rumores de la época, a través de una carta que ella le envió a él para abandonarlo por Robert de Niro
Hijos de Gary Oldman
Gary Oldman tiene tres hijos de sus anteriores matrimonios:
- Alfie Oldman (con Lesley Manville)
- Gulliver Flynn Oldman (con Donya Fiorentino)
- Charlie Oldman (con Donya Fiorentino)
Uno de los modelos masculinos más cotizados del momento es Charlie Oldman, hijo de Gary Oldman, que fue descubierto por Saint Laurent cuando apenas tenía 16 años. Ahora con 19, es un asiduo en las pasarelas.
Familia en el Mundo de la Interpretación
Dentro de la familia de Gary no es el único que ha elegido el camino de la interpretación como modo de vida. Su hermana Laila Morse es una de las actrices de telenovelas más reconocidas, participando en proyectos como EastEnders. Fue en esta serie donde se hizo un nombre en la industria interpretando a Big Mo en la telenovela de la BBC, aunque también ha participado en otras películas como 'Love' o 'Great Expectations'. Además, en varias entrevistas ha comentado cómo fue su hermano el que la animó a introducirse en el mundo del cine y la televisión, y que sin su apoyo nunca habría sido posible.
Amistad con David Bowie
Pocos saben que Gary Oldman tenía una amistad muy cercana con el ícono del pop David Bowie. Pese a ser una de las estrellas más reservadas en cuanto a compartir su vida personal, el actor sí que ha hablado abiertamente de la gran amistad que compartía con el artista. Se conocieron en el backstage de la actuación en el Duke Of York Theatre que tuvo lugar en 1988. "Nos llevamos muy bien. Él viene de la misma parte del mundo que yo. Yo no quería nada de él, y él no quería nada de mí".
Una amistad que duró casi 30 años y que se apreció tanto en uno de los homenajes que se realizó en honor a David Bowie en los premios BRIT de 2016, donde Oldman participó, como en el cameo que realiza el actor en uno de los videoclips del mítico artista, el de 'The Next Day' de 2013 (por el que cobró un sándwich y un refresco) o la canción 'You've Been Around' donde canta en un dueto con Bowie. Su relación era tan íntima que hasta Bowie reveló a Oldman su diagnostico de cáncer antes que a otras personas más cercanas. "Enfrentó su enfermedad con enorme coraje, dignidad, gracia y el humor habitual, incluso en circunstancias extremas", dijo durante el homenaje de la gala de premios Gary Oldman sobre el que fue uno de sus mejores amigos.
Reconocimiento Tardío y Controversias
Tiene un talento descomunal. La nómina de películas a sus espaldas no deja indiferente a nadie. Ahí quedan El profesional, Drácula, JFK o El topo. Y, aún así, a un tipo como Gary Oldman (59) apenas le han condecorado en su industria. El Globo de Oro del pasado domingo como mejor actor por su papel en El instante más oscuro es, de momento, lo más destacado en 40 años de carrera, además de una nominación al Oscar en 2012. De ahí que la prensa británica se haya parado a analizar estos días el porqué de una gloria tan tardía.
La respuesta, dicen, puede radicar en su mala reputación, en sus múltiples tropiezos a lo largo del camino. Ahí quedan sus cuatro matrimonios fallidos o los rodajes que dejó tirados por estar empapado en alcohol, además de las declaraciones poco afortunadas que se tradujeron en un buen puñado de enemigos. Oldman, que cumplirá 60 años en marzo, ha dejado escapar unas cuantas oportunidades de haber llegado antes hasta donde está. "No creo que Hollywood sepa qué hacer conmigo", dijo en una ocasión. Razón no le faltaba. Oldman, nacido en Londres en 1958, no encaja con el perfil. Son demasiadas controversias.
En 1991 fue detenido por conducir con el doble de la tasa permitida de alcohol por las calles de Los Ángeles. A su lado viajaba su amigo Kiefer Sutherland. Después, en 2000 se metió en un lío tras acusar a Dreamworks y al director Rod Lurie de haber editado el filme Candidata al poder para contentar al ala democrática de Estados Unidos. Y también se puso de lado de Mel Gibson en su enfrentamiento con los judíos en Hollywood, levantando ampollas con sus palabras.
Bien claro se lo dejó Winona Ryder durante un rodaje. "Yo tenía esta idea de ser un tipo tímido, agradable, un hombre dulce. Estaba trabajando con ella y se dio la vuelta y me dijo: 'Joder tío, eres realmente intenso'". Oldman se quedó a cuadros y llegó a la siguiente conclusión: "Mi pasión y mi energía se confunden con ira". Algo debe haber, sin embargo, para haber reventado cuatro matrimonios y que el de Uma Thurman solo le durara 11 meses, cuando ella tenía tan sólo 20 años y él 32. "Hace falta un tipo especial de mujer para poder aguantarle", dijo la actriz años después. "Fue algo inmaduro y rebelde. Es infantil casarte con tu primer novio, y Gary fue mi caso".
Las malas lenguas dicen que se metió Robert De Niro de por medio para tratar de protegerla, aunque Thurman siempre lo ha negado. También fue intenso el romance con Isabella Rossellini, a la que conoció en otro rodaje en 1994 y con la que quiso contraer matrimonio al poco tiempo. Sin embargo, la hija de Ingrid Bergman le puso como condición dejar el alcohol y este no pudo. Estaba permanentemente borracho. Tres años más tarde, tras salir de un centro de rehabilitación, se enganchó con la modelo Donya Fiorentino y cinco meses más tarde la convirtió en su tercera esposa. Tuvieron dos hijos y por un tiempo pareció haber encontrado estabilidad. En absoluto. Terminaron con una grotesca batalla legal por los niños, con ella acusando al actor de violencia física y de gastarse fortunas en alcohol, drogas y prostitución.
Tampoco ese trauma le detuvo a la hora de reincidir. Pasó de nuevo por el altar en 2008 con la cantante Alexandra Edenborough. "No estoy orgulloso de que sea mi cuarto matrimonio, pero espero que sea el último", dijo. Error, de nuevo. El divorcio se produjo hace tan sólo tres años, aunque ahora, dice, es un tipo distinto, más asentado. En agosto del año pasado se casó con la curadora de arte Gisèle Schmidt, una mujer que le ha traído estabilidad emocional y la lejanía suficiente de la industria cuando no está metido en un rodaje. Ella, además, es una perfecta desconocida en el medio. "He pasado por lo mío y ahora somos como guisantes en un vaina", explicó el británico. "Tengo casi 60 años y por fin creo que he llegado a casa".
Los dos viven en una mansión en Los Feliz, un barrio de Los Ángeles. Muy lejos quedan sus orígenes humildes en el suroeste de Londres, en New Cross, donde Oldman se crió en una casa que tenía el inodoro fuera de la vivienda. Su padre también era alcohólico, explicación a su propia tendencia posterior. "Mirando hacia atrás a la clase de cosas que hice, es como si hubiera estado recorriendo los pasos de mi padre". Además, su progenitor abandonó el hogar familiar cuando su hijo tenía 7 años, dejándole toda la responsabilidad a su mujer. Quizá por eso también Oldman no dudó en irse a hacer las Américas en 1989 dejando a su primer hijo atrás con tan sólo tres meses edad. Su primera mujer, la actriz Lesley Manville, confirmaría después la escasa implicación con el niño en los años posteriores. "Juega un pequeño papel, con acento en lo de pequeño, por mucho que hayáis leído en la prensa lo buen padre que ha sido", dijo Manville, frecuente colaboradora del director Mike Leigh.
Queda claro que Oldman no ha sido un modelo a seguir, pero aún parece estar a tiempo para seducir a Hollywood. Parece que por fin le ha llegado su reconocimiento.
Inicios y Trayectoria Profesional
Nacido en New Cross (Londres), el 21 de marzo de 1958, Leonard Gary Oldman es hijo de un humilde soldador y un ama de casa. Tuvo una infancia dura, por culpa de los problemas económicos y los conflictos familiares. Pero era buen estudiante y logró una beca para estudiar arte dramático -pues desde siempre era apasionado del cine y el teatro-, en el Rose Brudford Drama College. A principios de los 80 interpreta muchas obras de teatro, como integrante del grupo Greenwich Young People’s Theatre. Recibió el premio al mejor actor de la British Theatre Association, en 1985, por su trabajo en “The Pope’s Wedding”.
En cine comenzó con un pequeño papel en el drama Remembrance, y tras algún que otro papel secundario más le ofrecen el papel protagonista en Sid y Nancy, de Alex Cox, donde interpretaba a un personaje real, Sid Vicious, el legendario cantante de Sex Pistols, conocido por su adicción a la heroína. El actor dejó deslumbrados a los espectadores con su impresionante caracterización, pues adelgazó muchísimo para parecerse al máximo al personaje. Sin duda, era toda una declaración de intenciones de lo que iba a ser su carrera.
Cambió radicalmente de registro al interpretar a otro personaje real, el escritor homosexual Joe Orton, en Ábrete de orejas, de Stephen Frears, donde también realizaba un trabajo memorable el actor Alfred Molina, como su amante. Debutó en el cine de Hollywood protagonizando el thriller Ley criminal, de Martin Campbell.
Se le ha dado siempre bastante bien escoger títulos de gran calidad, como Rosencrantz y Guildenstern han muerto, opera prima del dramaturgo Tom Stoppard, y El clan de los irlandeses, memorable cinta de cine negro de Phil Joanou. Aunque estaba rodeado de “actorazos”, nada menos que Sean Penn y Ed Harris, Oldman se llevaba la palma como mafioso agresivo, bebedor y violento.
Después de transformarse literalmente en Lee Harvey Oswald, en JFK, de Oliver Stone, Gary Oldman se consagró de la mano de Francis Ford Coppola, que le convirtió en el personaje principal de Drácula, de Bram Stoker. Realizó un impactante trabajo como el famoso vampiro, al que le dio un toque romántico, además de que hablaba con un perfecto acento rumano y se convertía en un anciano en algunas secuencias.
El francés Luc Besson aprovechó su capacidad para componer villanos, en El profesional (León) y El quinto elemento. También iban en la misma línea sus personajes en Amor a quemarropa -un violento camello-, Homicidio en primer grado -un sádico alcaide de Alcatraz-, Air Force One -un terrorista ruso- o Hannibal, donde estaba simplemente irreconocible como Mason Verger, desfigurado millonario que pretendía vengarse del personaje de Anthony Hopkins.
Pocas veces escapaba a este tipo de personajes, como en el caso de Amor inmortal, donde era el mismísimo Ludwig Van Beethoven. En Candidata al poder realizaba un gran trabajo como presidente del comité encargado de confirmar a una senadora como vicepresidenta, aunque acababa usando un episodio del pasado en su contra.
La interpretación que ha requerido un mayor esfuerzo físico por parte de Gary Oldman fue la que realizó en la película Tiptoes, de Matthew Bright, donde encarnaba a Rolfe, un enano. Para ello, adelgazó 15 kilos, y usaba diariamente un arnés para ocultar sus piernas que le mantenía agachado en una postura agotadora. Al parecer, se le quedaban las piernas entumecidas, y sólo conseguía volver a la normalidad con ayuda de hielo.
Entre tantas interpretaciones le dio tiempo a hacer sus pinitos como director, con Nil by Mouth, durísimo drama inspirado en su propia niñez.
En el siglo XXI, Gary Oldman ha aceptado un par de trabajos en superproducciones destinadas al gran público. Fue el prisionero de Azkaban, Sirius Black, en tres películas de la saga de Harry Potter. Y sorprendió al público más que nunca como el comisario Gordon en Batman Begins y El caballero oscuro, sobre todo porque pocos le habían visto interpretando a una persona normal.
Ha vuelto a ser otro malvado, interpretando a un cacique, en El libro de Eli.
Aunque ha sido siempre muy reservado en relación con su vida privada, en los 80 dio pie a numerosos rumores sobre su adicción al alcohol. Su vida sentimental no ha sido muy estable. Tras divorciarse de la actriz Lesley Manville, con quien tuvo un hijo, se unió a Uma Thurman, pero el matrimonio no duró ni dos años. Después ha estado con la fotógrafa Donya Fiorentino, con quien tuvo otros dos hijos, y finalmente con la cantante de jazz Alexandra Edenborough.
Gary Oldman en Harry Potter
Gary Oldman como Sirius Black en 'Harry Potter y el prisionero de Azkaban'. Black es uno de esos personajes que comienzan en el lado oscuro, un villano que parece que va a convertirse en el enemigo del protagonista, pero que, tras unos giros inesperados del guion, termina convirtiéndose en un estupendo aliado. De hecho en este caso, se desvela que son casi familia, siendo Sirius el padrino de Harry y comenzando entre ellos una bonita relación que (ojo, que vienen spoilers) termina con la trágica muerte de Sirius, una de las más impactantes de la saga.
Cuando se confirmó su presencia en la saga todo el mundo se quedó tranquilo, había mucho miedo de que el actor encargado de interpretar a tan mítico personaje no fuera del agrado de los fans. Sin embargo contar con Gary Oldam es sinónimo de éxito, no por nada cuando este personaje llegó a sus manos, él ya tenía una larga y sólida carrera detrás, llena de personajes de los que pasan a la historia.
Legado y Reconocimiento
Famoso por su intensidad en los rodajes, parece que el tiempo ha calmado un poco al actor, así como probablemente también dejar atrás sus problemas con el alcohol. Convertirse en un camaleón le ha hecho interpretar a personajes muy extremos, por eso pareció encantado de poder participar en la franquicia de Harry Potter, como tantas veces escuchamos decir a los actores, esta era una película que podría ver junto a sus hijos.
Su paso por Howarts no cambió su vida en gran medida, pero sí la de los demás, por ejemplo, Oldman fue el primer actor que causó un gran impacto en Daniel Radclife, el joven que interpretaba al protagonista. Todavía un niño, apenas conocía a los grandes actores con los que compartía plató, pero Oldman llamó su atención y consiguió que viera el mundo de la interpretación de otra manera. No era raro verles compartir charlas durante el rodaje, suponemos que intercambiando historias y aprendiendo, convertido Gary en una suerte de padrino para Daniel, como lo era su personaje para Potter.
Las Mejores Películas de Gary Oldman… Según Rotten Tomatoes
Se estima que, gracias a su carrera el actor ha podido llegar a ganar unos 40 millones de dólares, algo que sin duda le permite vivir como quiere. Si bien acepta que para vivir de la interpretación hay cosas que hay que hacer, como las promociones de las películas en las que participa, esto no quiere decir que disfrute de esa parte de su trabajo.
Ahora, a los 63 años, prefiere disfrutar de la tranquilidad de su hogar en Los Angeles junto a su esposa, que no forma parte del mundo del espectáculo. Eso y por supuesto actuar, porque no ha parado nunca de trabajar y no parece que tenga intención de hacerlo pronto.
