¿Existe una correlación entre el mes de nacimiento y el éxito en el fútbol? La estadística sugiere que sí. Analizamos si existe una ventaja para aquellos nacidos en los primeros meses del año.
La Estadística Revela una Tendencia
De los 23 jugadores que levantaron la Copa del Mundo en Sudáfrica, un contundente 60% nació en los seis primeros meses del año. Y de ellos, un 39% cumple años en enero, febrero o marzo.
Figuras como Xavi Hernández, David Silva, Gerard Piqué, Fernando Torres o Sergio Ramos, la columna vertebral de la mejor generación del fútbol español, nacieron en el primer trimestre del año. ¿Fue casualidad que en aquella plantilla mundialista hubiera más futbolistas nacidos en los primeros meses del año? La estadística da una respuesta rotunda: no.
El Efecto Relativo de la Edad (RAE)
Para la organización de actividades deportivas, se agrupa a los niños y jóvenes en base a un corte que, en nuestro entorno, se realiza el día 1 de enero. Así, en un misma equipo conviven niños nacidos justamente tras el corte de edad, niños nacidos a lo largo del año y los nacidos justamente antes del siguiente corte. A esta diferencia de edad entre individuos del mismo grupo se la conoce como Edad Relativa, y a las consecuencias que de ella se derivan Efecto Relativo de la Edad (Relative Age Effect - RAE-).
El RAE se expresa habitualmente en forma de relación, en la que el numerador corresponde al porcentaje de individuos nacidos en la primera mitad del año y el denominador al de los nacidos en la segunda mitad.
Los entrenadores tienden a completar los equipos con los jugadores más maduros física y emocionalmente, lo que propicia el descuido y más fácil abandono de la actividad deportiva de los nacidos más tarde. En todo caso, otros factores, como el genético, el motivacional y las habilidades innatas o adquiridas, pueden hacer que las cualidades deportivas de muchos jugadores nacidos en la segunda parte, e incluso al final del año competicional, sean excelentes y logren sin dificultad un puesto en el equipo.
El RAE se ha investigado en un gran número de deportes. En el fútbol se da en todo el mundo y en todas las categorías, aunque raramente aparece antes de los 12 años en equipos que no sean de alto nivel.
En nuestro estudio hemos analizado el impacto del RAE en Gipuzkoa, la presencia del RAE en los equipos profesionales de fútbol, y las diferencias antropométricas y de trabajo físico entre jugadores seleccionados nacidos al comienzo y al final del año competicional.
La selección española, un ejemplo de éxito con jugadores nacidos a principios de año.
Estadísticas en las Ligas
En la Liga Santander, hay 66 jugadores nacidos en enero y 36 en diciembre, un 13% y un 7% respectivamente. En febrero nacen 56 jugadores y en octubre, 28. Esta tendencia se repite en la Liga Smartbank: 79 en enero y 42 en noviembre.
Un estudio de Driblab, consultora española de Big Data, analizó 130.000 futbolistas y encontró que 15.563 nacieron en enero, algo más de un 11%. «En la plantilla francesa que ganó el Mundial en 2018, diez de los 23 futbolistas nacieron en los primeros cuatro meses del año», resume Antonio Durán, miembro de Driblab. «El tema es la base de la pirámide. Que esa diferencia en el mes de nacimiento provoca una diferencia en el desarrollo que influye en el progreso del jugador».
Marzo y abril superan los 10.000 futbolistas, mayo los roza y desde junio a septiembre la cifra varía entre los 8.000 y 9.000. Octubre aguanta con poco más de 7.000, y noviembre y diciembre se quedan en unos tristes 6.500 y 6.400. Es decir, enero cuenta con casi 10.000 jugadores más que diciembre.
Tabla comparativa de nacimientos por mes:
| Mes | Número de Futbolistas (Aproximado) |
|---|---|
| Enero | 15,563 |
| Marzo/Abril | >10,000 |
| Mayo | ~10,000 |
| Junio-Septiembre | 8,000 - 9,000 |
| Octubre | ~7,000 |
| Noviembre/Diciembre | 6,400 - 6,500 |
¿Es más fácil llegar a la élite para un futbolista nacido a principios de año? Para encontrar las respuestas, hay que investigar el fútbol base y los inicios formativos de los jóvenes jugadores.
El Fútbol Base y la Formación
«Es un debate que se tiene desde hace tiempo y estamos en constante duda», admite Carlos Cruz, preparador físico de las categorías inferiores de la Federación Española de fútbol. «Nosotros a la hora de seleccionar a los jugadores no nos fijamos en el mes de nacimiento, no se comprueba antes, lo que hacemos es ver el rendimiento a través de la formación. Pero es que sí que se nota esa diferencia, y cuanto más pequeños sean los jugadores, más significativa es esa diferencia».
Cruz reconoce que en las primeras plantillas que ya defienden la camiseta de la selección, con 15 años, el balance es 70-30 u 80-20 entre los nacidos en los primeros seis meses del año y los seis últimos. «No vas buscando la fecha, pero al final tiene una influencia importante en el rendimiento. Unos meses de diferencia pueden influir en la maduración, no sólo a nivel biológico, también a nivel mental, en cómo gestionan algunas situaciones de estrés. Hay excepciones, pero por lo general suele ser así.
Estas diferencias también son visibles en el femenino, en una España que posee actualmente una de las mejores canteras del mundo. Como en el masculino, se busca el talento y un estilo de juego más enfocado a la técnica, pero el físico y lo adelantadas que pueden ir algunas chicas que han nacido algunos meses antes influyen.
«De las seleccionadas por las Comunidades Autónomas, que es donde empieza el proceso de selección, siempre son más las nacidas en los seis primeros meses», explica Kenio Gonzalo, técnico de la selección femenina sub15 y preparador físico del equipo de trabajo de Jorge Vilda en la absoluta. «Las que nacen antes tienen tiempo ganado en el desarrollo cognitivo. Nacer en diciembre lo hace todo más complicado, pero no imposible.
Y si no que se lo digan a David Villa, nacido el día 3, Martin Odegaard, el 17, Karim Benzema, el 19, o Kylian Mbappé, uno de los talentos más precoces de la última década, nacido el día 20 de diciembre.
«Los muy buenos al final se hacen hueco, pero hemos hecho llegar el estudio a clubes y agentes y muchos nos corroboraron que esto no es algo de los profesionales, sino de canteras. El condicionante está ahí», recuerdan en Driblab. «En benjamín, alevín o cadete, 200 días de desarrollo se notan mucho, tienen esa ventaja con respecto a sus compañeros de promoción», estiman.
Y ahí empieza una rueda que, si bien no lleva directamente al fútbol profesional, sí que ayuda a una mejor formación durante unos años que son clave en el desarrollo técnico y físico dentro de la estructura de una cantera: «En muchos casos, nacer antes te hace destacar antes por el físico o la coordinación, eso te hace jugar, por ejemplo, en un Alevín A en vez de en un Alevín B. Te entrena un técnico mejor, te rodean mejores compañeros...», resume Antonio Durán.
¿Cómo te condiciona el mes de nacimiento?
La Percepción en las Academias
Y las academias y las canteras de los equipos, ¿se fijan en el mes de nacimiento de los jóvenes futbolistas a la hora de seleccionarlos? «No nos fijamos. Miramos la técnica, la toma de decisiones y el físico, e inconscientemente te acabas fijando más en jugadores de ese tramo porque te llaman más la atención, porque en general son más rápidos, más fuertes o más habilidosos», explica José Ángel Martínez, 'Gelo', coordinador de la Escuela de Fútbol Denis Suárez, a la que pone nombre el actual jugador del Celta. «En infantiles, por ejemplo, un chico nacido en diciembre puede sufrir mucho. Por mucho empeño que le ponga, viene uno que le saca diez meses, le mete cuerpo y ya está».
Una situación que es comparable a la vivida en los colegios, donde en edades muy tempranas los nacidos en los últimos meses del año suelen ir un poco más lentos en el proceso formativo que sus compañeros de clase nacidos a principio de año.
«El desarrollo lo marca la maduración cerebral, y esa maduración va en consonancia con los estímulos ambientales que reciben los niños», explica Carmen López, profesora de Psicología Evolutiva en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid. «Ese desarrollo no se puede forzar y ese desfase de un año se puede notar. La maduración tiene unos ritmos que son predecibles y secuenciales, pero no son iguales para todos», argumenta, y reconoce que no hay estudios experimentales sobre el tema en el ámbito educativo, aunque sí teorías sobre el desarrollo: «Teóricamente todo se iguala al llegar a una edad de adulto joven, pero cualitativamente no es lo mismo.
