Algunos momentos exigen cercanía y calma. Para tener a tu bebé lo más cerca posible de ti, como si el mundo exterior no existiera por un momento, un fular tejido es ideal. Con un fular tejido, creas ese capullo seguro cada día. Desde la primera caricia hasta que el niño empieza a andar, llevas a tu hijo de forma segura, ergonómica y con las dos manos libres.
El fular portabebés o pañuelo de porteo es una tela flexible que nos permite, a través de diferentes formas de anudado, portear al bebé en posición ergonómica. Los fulares portabebés son ideales para portear al bebé durante los primeros meses de vida.
¿Cuál es la diferencia entre un arnés normal y un arnés tejido?
Un fular normal -generalmente elástico- es perfecto para los primeros meses. Se ata antes, se coloca al bebé y listo. Es suave, flexible y seguro, ideal para recién nacidos y para quienes empiezan a portear.
En cambio, un fular tejido es un poco más firme y ofrece más sujeción. Se ata cada vez, pero esto permite ajustes más precisos y diferentes posiciones de porteo. Puedes llevar cómodamente a bebés más pesados y el peso se distribuye mejor por el cuerpo. ¿Deseas portear durante más tiempo o alternar entre la parte delantera, la cadera y la espalda? Entonces un fular tejido es su complemento ideal.
El fular elástico es una gran opción para familias que se inician en el porteo. En cuanto a cuál es el más recomendable, el tejido es lo más importante. Los gramajes, la calidad textil, la hilatura y la composición son los aspectos más importantes.
Nuestro fular tejido es resistente, flexible y ofrece una sujeción perfecta. El tejido se amolda a tu cuerpo y al de tu bebé. Tanto si estás dentro como fuera de casa, de viaje o en casa, con un fular tejido siempre estarás conectada.
¿Cómo llevar un fular tejido?
Atar un fular tejido puede parecer complicado, pero con un poco de práctica se convierte en un ritual familiar. Empieza por preparar el fular para que caiga suavemente alrededor de tu cuerpo. A continuación, baje suavemente al bebé y átelo con firmeza y seguridad. El fular se ajusta perfectamente, como si estuviera hecho para ti.
Nuestro práctico vídeo te muestra paso a paso cómo funciona. De este modo, atar se convierte en algo que haces con confianza, a tu propio ritmo y completamente en conexión con tu hijo. En poco tiempo no querrás hacer otra cosa.
Nudo Doble Hamaca a la espalda | Fular tejido portabebé Néobulle
¿Qué talla le corresponde?
Nuestros fulares tejidos están disponibles en las tallas 6 (4 metros 70) y 7 (5 metros 20). La talla que le convenga dependerá de la talla de su vestido y de su estatura. ¿Lleva a su pareja? Entonces elija la talla que se adapte al portador más grande.
Por cierto, un fular más largo no es ningún problema. Simplemente le sobrará un poco de tela, que caerá elegantemente hacia abajo o se enrollará alrededor de su cintura. Nuestra tabla de tallas le muestra de un vistazo cuál es la talla adecuada para usted.
Los fulares tejidos se clasifican en tallas, cada talla tendrá una medida de largo y ancho en función a la marca (la diferencia pueden ser 5 o 10 cm). Aunque no hay una norma fija sobre esto, hay unas medidas más o menos estándar por las que nos podemos guiar, y donde tendremos en cuenta sobre todo el largo, ya que será lo más importante en función a la constitución del porteador para poder hacer nudos con más o menos capas:
- Talla 2: 2,60 metros (para bandolera)
- Talla 3: 3,20 metros (para nudos de 1 capa o bandolera)
- Talla 4: 3,60 metros (para nudos de 1 capa o bandolera)
- Talla 5: 4,20 metros (talla estándar para porteadores de talla 34 o 36 de ropa, pueden hacer muchas variaciones de nudos, o de 2 capas pero anudando muy justo).
- Talla 6: 4,60 metros (talla estándar para porteadores hasta la talla 42 de ropa, donde podrán hacer todos los nudos y tener además cola sobrante.
- Talla 7: 5,20 metros (para porteadores a partir de la talla 44 de ropa)
En algunas marcas puede haber hasta la talla 9… pero por norma general solemos usar la talla 6.
Tipos de fular tejido
Los fulares tejidos se llaman así porque están tejidos en un telar manual o mecánico, y no tiene elastano en su composición, son fulares rígidos, por tanto no son ni elástico ni semielástico.
Podemos encontrar de dos tipos (al menos los 2 más generalizados): sarga y jaquard, la diferencia está en la colocación de los hilos en la urdimbre, en fulares de sarga los hilos se entrecruzan formando una cuadrícula o espiga, y tanto por delante como por detrás los colores son iguales. En el jacquard, la forma de entrelazar los hilos es más compleja, de manera que van creando dibujos, relieves, y se crea un negativo a la hora de ver los colores por denlate o por detrás del fular, se invierten.
Agarre
El agarre es la capacidad de la tela de no resbalarse cuando estamos porteando, de manera que no perdamos tensión en el nudo. El agarre que puede tener un fular tejido dependerá de cómo esté tejido y de los dibujos que pueda presentar. Unos dibujos muy marcados, pueden hacer que resbale menos y por tanto sea un buen agarre, pero esto es algo que solo debemos tener en cuenta en porteo de bebés ya de mucho peso o niños grandes.
Gramaje
El gramaje de un fular hace referencia a los gramos que pesa la tela por metro cuadrado (g/m2). Según el gramaje, notaremos más o menos soporte en el fular lo que ayudará a repartir el peso.
Un fular de gramaje muy fino no será bueno para niños de mucho peso, y un fular de mucho gramaje no será cómodo o fácil de usar con un recién nacido, aunque habrá que tener en cuenta la calidad del material, el grosor del hilo, la trama…
Los gramajes más habituales son:
- Gramaje bajo: 140 g/m2-200 g/m2 (frescos y manejables, pero a partir de los 9 o 10 kilos del bebé dejan de ser confortables).
- Gramaje medio: 240 g/m2-280 g/m2 (suele ser el más utilizado, tiene un buen soporte para bebés de más de 9 kilos si la mezcla además es buena; con lino, cáñamo…)
- Gramaje alto: 280 g/m2-330 g/m2 (cuesta más domarlos, pero son muy buena opción para usar con niños grandes, en recién nacidos, a no ser que estén muy domados sería difícil usarlos).
Materiales
Cuando hablamos de los materiales nos referimos al tipo de composición del fular, al material con el que se ha elaborado y que van a influir mucho en cómo nos resulte de cómodo, agradable, soporte o agarre el fular. Los más habituales son:
- Algodón: Suele ser el más habitual, por su facilidad de doma, como elemento único o como base (cómo base nos referiremos a mínimo 50% de la composición total). El algodón de los fulares tejidos es un algodón de fibra larga, menos abrasivo en caso de fricción, por eso un fular no se pude hacer con una tela casera.
- Cáñamo: Es un material con mucho agarre, bueno para porteo de niños de mucho peso, pero retiene hasta un 30% de humedad del ambiente, por lo que no es bueno para sitios de clima húmedo.
- Lino: También absorbe humedad, aunque menos que el cáñamo. Sus fibras son muy resistentes. Hace que el fular sea fresco y ligero pero con gran soporte. Perfecto para porteo de niños grandes.
- Bambú: Generalmente encontraremos que es viscosa de bambú lo que se utiliza (y no bambú natural) , ésta se extrae por un proceso químico artificial. El tejido obtenido es muy suave y manejable, es lo que más suele gustar de este material, el tacto, pero en un % muy alto puede hacer que la tela resbale y tienda a desajustarse. El bambú tiene propiedades termoreguladoras (da calor en invierno y frío en verano), es transpirable y por naturaleza tiene filtro solar.
- Seda: Hay distintos tipos de seda, se caracteriza por ser una fibra muy resistente y con poca elasticidad.
Hidrófilo y maravillosamente aireado
Nuestros fulares portabebés tejidos están disponibles en distintos tejidos, pero la versión de algodón hidrófilo es ideal para los días más cálidos o si usted o su bebé se calientan con facilidad. Este tejido vaporoso es suave al tacto, transpira bien y se vuelve aún más agradable con cada lavado.
Ligero, cómodo y perfecto para llevar en primavera, verano o simplemente en una casa cálida.
Otras opciones de porteo
¿Todavía duda entre las opciones de transporte? En ByKay estaremos encantados de ayudarle a elegir.
- Un fular elástico como el Stretchy Classic y el Stretchy Deluxe es maravillosamente suave y fácil de usar, ideal para los primeros meses.
- Un fular tejido es perfecto si desea portear durante periodos de tiempo más largos y seguir porteando incluso con bebés más pesados.
- La Mei Tai ofrece el confort de la tela con la comodidad de las correas fijas.
- El portabebés es ideal para quienes desean transportarlo rápidamente sin atarlo, con resistentes cierres a presión
¿Desea un asesoramiento personalizado? Consulta nuestra tabla de tallas o ponte en contacto con nuestro equipo para recibir asesoramiento personalizado.
Portabebés ergonómicos vs. no ergonómicos
Es fundamental distinguir entre portabebés ergonómicos y no ergonómicos. Los primeros garantizan un desarrollo adecuado para el bebé, mantienen una postura saludable tanto para el niño como para el porteador, y aseguran seguridad y confort durante el porteo.
Los aspectos clave que definen a un portabebé ergonómico son:
- Curvatura natural de la columna en «C»: El portabebé debe permitir que el bebé mantenga la espalda en la curvatura natural de su cuerpo.
- Postura ranita: El bebé debe estar con las caderas flexionadas, las rodillas arriba y las caderas abiertas en rotación externa.
- Soporte para la cabeza del bebé: El portabebé debe ofrecer un buen soporte para la cabeza del bebé, especialmente en los primeros meses.
- Panel flexible: El panel debe adaptarse al cuerpo del bebé para un ajuste perfecto.
- Posición vertical: El bebé debe estar siempre en una posición vertical mirando al porteador, no hacia el frente.
Por el contrario, los portabebés no ergonómicos suelen tener un panel rígido que obliga al bebé a mantener la espalda recta de manera antinatural. Estos no respetan el desarrollo físico del bebé, lo que puede afectar negativamente su postura y su bienestar.
Tipos de portabebés ergonómicos
Existen diferentes tipos de portabebés ergonómicos, entre ellos:
- Fulares: Los fulares ergonómicos son los portabebés más versátiles gracias a su capacidad de adaptarse a cada etapa del bebé. Disponibles en versiones elásticas, semielásticas y de tejido plano, se presentan como una tela rectangular con medidas entre 2.20 y 5.60 metros. Permiten realizar diversos nudos que distribuyen el peso de manera uniforme en la espalda del porteador, proporcionando comodidad y un ajuste perfecto al cuerpo del bebé. Los fulares elásticos o semielásticos son ideales para familias que inician en el porteo ergonómico, ya que son fáciles de usar y cómodos para recién nacidos. Sin embargo, a medida que el bebé crece, pueden perder capacidad de sostén, siendo recomendable pasar a tejidos más firmes.
- Bandoleras: Las bandoleras de anillas son prácticas y rápidas de colocar, ideales para mamás con problemas en el suelo pélvico o para dar el pecho de manera cómoda. Este portabebé, hecho con una tela rectangular y anillas de aluminio, permite llevar al bebé al frente, de lado o a la espalda. Su diseño compacto es perfecto para llevarlo en el bolso y utilizarlo cuando sea necesario. Aunque son muy cómodas para momentos cortos, las bandoleras no reparten el peso en ambos hombros, por lo que no se recomiendan para largas caminatas con bebés mayores.
- Mochilas ergonómicas: Las mochilas portabebés ergonómicas son de los portabebés más demandados por su facilidad de uso y rapidez al colocarlas. Disponibles en versiones evolutivas y no evolutivas, las mochilas ergonómicas están diseñadas para adaptarse al crecimiento del bebé.
- Mei Tai/Meichila: El mei tai es un híbrido entre el fular y la mochila ergonómica. Ideal desde el nacimiento si es evolutivo, este portabebé combina la facilidad de colocación de una mochila con la adaptabilidad del fular. Es una opción ligera y cómoda para quienes buscan versatilidad.
Consideraciones adicionales
- Sostenibilidad: Nuestros fulares están diseñados en los Países Bajos y fabricados con esmero en Europa. Elegimos conscientemente materiales sostenibles como el algodón orgánico y el lino. Todo se fabrica de forma justa, teniendo en cuenta a las personas y al medio ambiente. Además, nuestros fulares portabebés tejidos tienen la certificación OEKO-TEX® y cumplen las normas internacionales de seguridad ASTM. Eso significa que eliges tejidos seguros para la piel sensible de tu bebé y responsables con el mundo en el que crece.
- Estilo: Desde tranquilos tonos naturales a colores juguetones o diseños clásicos, su fular también puede verse. Porque lo bonito y lo funcional van de la mano.
Beneficios del porteo en fular
- Comodidad y conexión: El porteo en fular permite mantener el contacto piel con piel entre la mamá y el bebé, favoreciendo el vínculo entre ambos. También permite a los padres establecer una relación especial con su hijo.
- Ergonomía: El fular, colocado respetando la ergonomía del bebé y tensado de una manera adecuada, beneficia un correcto desarrollo óseo y muscular.
- Practicidad: El fular permite tener las manos libres para realizar tareas cotidianas, favorece la lactancia materna en cualquier momento y lugar, y ayuda a que el bebé se sienta más tranquilo y seguro.
