Magdalena Carmen Frida Kahlo (Coyoacán, México, 1907 - id., 1954) fue una destacada pintora mexicana cuyo arte se convirtió en un poderoso instrumento para exorcizar la angustia de una realidad hostil.
Frida Kahlo, un icono del arte mexicano.
Infancia, Aprendizaje y Tragedia
Frida nació en la célebre Casa Azul de Coyoacán, Ciudad de México, en 1907. Su padre, Guillermo Kahlo, había emigrado a México desde Alemania en 1890. La madre de Frida, Matilde Calderón, fue la segunda esposa de Guillermo; con la primera, fallecida en 1884, tuvo otras dos hijas. Frida fue la tercera de los cuatro hijos que tuvo con Matilde. En su primera infancia, la futura artista vivió en un ambiente de bonanza económica, fruto del ejercicio de su padre como joyero de la alta sociedad mexicana de la época y de su labor como fotógrafo, que emprendería tras su segundo matrimonio.
Sin embargo, tras el fin del gobierno de Porfirio Díaz (conocido como “el porfiriato”), la familia comenzó a experimentar serios problemas económicos.
La Casa Azul, actual Museo Frida Kahlo.
En 1913 y a la edad de seis años, Frida enfermó de poliomielitis y se vio obligada a guardar cama durante 13 meses; sería el primer contacto de la artista con la enfermedad, que se convertirá en una sombra permanente durante toda su vida. Aunque consiguió recuperarse, su pierna derecha quedó seriamente deformada. Sin embargo, la artista en ciernes comienza a demostrar su capacidad de superación desde muy joven y empieza a ayudar a su padre en su trabajo. La pequeña participa en tareas como el revelado o los retoques, y le asiste en la captura de imágenes: esta colaboración supone su primer (y fundamental) contacto con el arte.
En 1922 Frida Kahlo ingresa en la Escuela Nacional Preparatoria, donde entra en contacto con las ideas más progresistas de la época. Su inteligencia y su talento fueron su mejor defensa frente a las burlas ocasionadas por su cojera; su personalidad arrolladora se impuso y pasó a formar parte del grupo Los cachuchas, donde conoció a su primera pareja, Alejandro Gómez Arias.
En 1925 el autobús en el que ambos viajan es arrollado por un tranvía: el accidente ocasiona a Frida múltiples fracturas en todo el cuerpo y agrava considerablemente los problemas ocasionados por la poliomielitis en su pierna derecha.
El accidente que marcó la vida de Frida Kahlo.
Postrada en la cama, la joven recibe de su padre una caja de pinturas y pinceles. Es el comienzo de una pasión desenfrenada por el arte, que acompañará a la artista durante sus incontables épocas de postración y atenuará psicológicamente sus constantes dolores, que no le abandonarán hasta la muerte. En palabras de la propia Frida, empezó a pintar en la cama “con un corsé de yeso que iba desde la clavícula a la pelvis”, con la ayuda de “un dispositivo muy chistoso”: un artilugio ideado por su madre que sostenía una tabla donde se colocaban los papeles.
En una de sus primeras obras, Paisaje urbano (circa 1925), es posible distinguir ya algunas de las constantes de la trayectoria pictórica de la artista. La pintura no es un fin en sí misma, si no un medio para explorar la realidad y mostrar una serie de sensaciones.
Exploración de la Identidad Propia
La obligada postración de Frida Kahlo le induce a investigar su propia persona, su cuerpo y su identidad. Un dispositivo de espejos colocado sobre la cama le permite comenzar su famosísima serie de autorretratos, realizados a lo largo de toda su vida. En principio, las obras muestran el retrato austero de una mujer de intensa mirada; con el tiempo, los autorretratos reflejarían también emociones descarnadas, sufrimientos, pasiones y deseos. Estas obras convertirían a Frida Kahlo en un “objeto de deseo” por parte del movimiento surrealista liderado por André Breton.
Sin embargo, ella nunca se vio como una pintora surrealista: en sus propias palabras, “el Surrealismo no corresponde a mi arte.
Autorretrato de Frida Kahlo.
A lo largo de su vida, la exploración de la identidad propia fue una constante en la obra de Frida Kahlo. Además de los autorretratos, el tema más habitual en su trayectoria, la pintora reflejó también su ascendencia familiar y a sus amigos, parejas y allegados. En todos ellos se combinan los colores potentes y primarios, característicos de la cultura plástica y estética de México, con la expresión de sus emociones a través de metáforas visuales: collares de espinas, animales, sangre, lágrimas, corsés… Su primer autorretrato se lo dedicó a su pareja, Gómez Arias, quien se distanció de ella tras el accidente.
Diego Rivera: Amor y Desencanto
El accidente que destruyó el esqueleto de la pintora nunca fue un obstáculo para su actividad social y cultural. Frida frecuentó desde su juventud los círculos artísticos y políticos de Ciudad de México; a través de la fotógrafa Tina Modotti entra en contacto con el pintor muralista Diego Rivera, que sería el amor de su vida y con quien mantendría una relación caracterizada por la pasión, el desencanto, los celos y las infidelidades. La artista retrató a su pareja en distintas ocasiones y escribió sus sentimientos hacia él en su diario. Frases como “Siento que desde nuestro lugar de origen hemos estado juntos, que somos de la misma materia, de las mismas ondas, que llevamos dentro el mismo sentido”, dejan clara la intensidad del amor que Frida sentía por Diego. Un amor poderoso, pero también destructivo.
¿La Conoces Realmente? La Verdadera Vida de FRIDA KAHLO
En 1929 y a la edad de 22 años, Frida Kahlo se casa con Diego Rivera, que entonces tenía 43. Fue “la boda entre un elefante y una paloma”, en palabras de la artista. Durante los años siguientes ambos residen en La Casa Azul y pasan temporadas en los EEUU. En esta residencia, y más adelante en la actual Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, la pareja mantiene una intensa vida cultural y social caracterizada por su compromiso político con los ideales de izquierdas. De hecho, entre 1937 y 1939 darían asilo a León Trotski y a su esposa, perseguidos por Stalin.
La relación de Frida y Diego pasa por innumerables altibajos a causa de las infidelidades del muralista, a las que la artista decide responder con sus propias aventuras.
La Imposibilidad de la Maternidad
Uno de los dolores más profundos en la vida de Frida Kahlo fue su incapacidad para tener hijos. A pesar de sus deseos y embarazos, las secuelas del accidente de tranvía y sus múltiples operaciones hicieron imposible que pudiera llevar un embarazo a término.
Deseaba por encima de todo tener un Dieguito niño. Hasta en tres ocasiones logró quedarse embarazada, algo casi milagroso, pues las secuelas del accidente que tuvo con 19 años -un tranvía chocó con su autobús y una barra metálica atravesó su cuerpo-, tras 30 operaciones y el aparato reproductor destrozado, hacían prácticamente imposible que pudiese gestar. Pero lo logró.
La primera vez que se quedó embarazada tenía poco más de 20 años, y fue cuando sufrió su primera pérdida. Por segunda vez, en menos de dos años, llegó la alegría de la concepción, esta vez de viaje en Estados Unidos; y después, el varapalo del adiós en la soledad de una cama de hospital en un país desconocido, con los médicos hablando en otro idioma y su marido entretenido en una exposición. De esta experiencia nació uno de sus autorretratos más descarnados, Hospital Henry Ford, pintado en 1932, donde se ve a Frida postrada en una cama, llorando, rodeada de sangre y varios cordones umbilicales que terminan en su niño muerto; en una pelvis rota que explica la causa de su maternidad interrumpida; un caracol que representa lo lento que pasaba el tiempo tras el aborto, un animal «blando, cubierto y descubierto al mismo tiempo», como ella misma decía; una orquídea, la flor que Diego Rivera le regaló durante su estancia en el hospital, y una máquina, que simboliza la industrialización de la ciudad de Detroit, es decir, la frialdad de su marido.
Hospital Henry Ford, 1932. Una representación del dolor por la pérdida de un hijo.
En este Autorretrato con changuito Frida se pinta con su perro, que sustituye la presencia de los hijos que no tuvo.
En otra obra, La flor de la vida, recrea el instante de la fecundación y equipara la fertilidad humana con el florecimiento de la naturaleza.
En La columna rota representa una columna jónica resquebrajada. El dolor se toca a través de su corsé y las lágrimas que caen por su cara.
En la elección de las pinturas prima el autorretrato. También encontramos algunas de sus primeras pinturas, en las que mostraba a familiares o amigos, ya que en sus inicios Frida se dedicaba a pintar para hacer regalos a sus allegados. Los temas que subyacen en todas sus creaciones son la mexicanidad, la figura de la mujer y, sobre todo y ante todo, su dolor. Su dolor por no ser madre.
Últimos Años
Los años 40 fueron para Frida Kahlo una década de intensa actividad artística. Durante mucho tiempo se pensó que su figura había quedado eclipsada en vida por la poderosa presencia de Diego Rivera; si bien la pintora no alcanzó entonces la fama de su esposo, lo cierto es que su obra fue reconocida por artistas como André Bretón, Picasso o Kandinsky, entre otros. En 1938, la Galería Julien Levy de Nueva York organiza su primera exposición individual y empieza a participar en muestras colectivas. Su obra se expone en México, París, Nueva York, Boston y otras capitales norteamericanas.
En 1942 entra a formar parte del Seminario de Cultura Mexicana en calidad de miembra fundadora, y en 1943 se incorpora como maestra a la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda. En 1953, año previo a su fallecimiento, la Galería Lola Álvarez Bravo un exposición individual de su obra en Ciudad de México: será la única que se celebrará en el país en vida de la artista.
Los problemas físicos y de salud de Frida Kahlo la mantienen postrada durante largas temporadas. La artista sigue su actividad pictórica y crea magníficos retratos, llenos de simbolismo profundidad y personalidad. Es el caso de Los ojos de Frida (1948), obra que refleja dos de las constantes de su pintura: el sufrimiento y la pasión por la tradición mexicana. El dolor y la cercanía de la muerte, que la artista siente cercana, son temas recurrentes en sus lienzos.
En 1950 su salud empeora, a causa de una intervención en la columna que le causa importantes problemas; en 1954 la artista intenta suicidarse en dos ocasiones, incapaz de seguir aguantando el dolor.
Frida Kahlo murió en Coyoacán el 13 de julio de 1954, a los 47 años de edad. Según los informes oficiales, la causa de su muerte fue una embolia pulmonar.
Tabla Resumen de Momentos Clave en la Vida de Frida Kahlo
| Año | Acontecimiento |
|---|---|
| 1907 | Nace en Coyoacán, México. |
| 1913 | Contrae poliomielitis. |
| 1925 | Sufre un grave accidente de tráfico. |
| 1929 | Se casa con Diego Rivera. |
| 1930 y 1932 | Sufre abortos que la sumen en una profunda depresión. |
| 1937-1939 | Da asilo a León Trotski y su esposa. |
| 1953 | Se realiza su única exposición individual en México. |
| 1954 | Fallece en Coyoacán. |
El Legado de Frida Kahlo
¿Cómo una artista se convierte en icono mundial? Frida Kahlo reflejó una personalidad única a través de su obra y, al mismo tiempo, supo expresar el mundo interior de muchas mujeres que no tuvieron oportunidad de hacer oír su voz. Hoy su figura trasciende las fronteras del arte. Sus óleos y dibujos revelan los secretos de su inconsciente. Pintó escenas que conectan los referentes locales con un lenguaje universal y nos dejó una serie de autorretratos que han convertido su imagen en un símbolo.
En la actualidad se utiliza constantemente su característica imagen -cejas pobladas, atuendo oaxaqueño, flores naturales en el pelo y pesadas joyas tradicionales- como símbolo de fortaleza ante la adversidad. No es para menos; hasta cuando le amputaron la pierna derecha, de su pensamiento brotó la célebre frase: «Pies, para que os quiero, si tengo alas para volar».
Frida Kahlo, un icono de fortaleza y resistencia.
