El segundo trimestre del embarazo, que abarca desde la semana 14 hasta la semana 27 de gestación, es considerado por muchas embarazadas como uno de los mejores meses. Las náuseas matutinas disminuyen, el cansancio se atenúa y el dolor mamario se reduce. Durante este período, es común experimentar un aumento del apetito y notar por primera vez los movimientos del feto, generalmente alrededor de las 20 semanas de embarazo. El útero alcanza la altura del ombligo, haciendo el embarazo más evidente.
Sin embargo, este trimestre no está exento de síntomas. Es crucial conocer estos síntomas para prevenirlos y enfrentarlos con serenidad. Entre estos síntomas se encuentra el flujo vaginal, sobre el cual hablaremos en detalle a continuación.
¿Es Normal el Flujo en el Embarazo?
Durante los meses de gestación, es habitual experimentar un aumento en el flujo vaginal que se conoce comúnmente como leucorrea. Este flujo suele ser blanco, ligeramente espeso y sin olor, y se produce debido a los cambios hormonales y al aumento del flujo sanguíneo en la zona vaginal, algo completamente normal durante esta fase de la vida de una mujer.
Con este incremento, el cuerpo intenta prevenir infecciones formando una barrera protectora en el cuello uterino. Sin embargo, no todos los cambios que afectan al flujo vaginal pueden ser considerados normales. Si el flujo cambia de color o presenta un olor fuerte, podría ser signo de infección, como vaginosis bacteriana, o de estar sufriendo una enfermedad de transmisión sexual (ETS). En este tipo de casos, lo más recomendable es pedir cita con el equipo de ginecología.
FLUJO durante el EMBARAZO, CAMBIOS NORMALES y ANORMALES, por Ginecologa Diana Alvarez
¿Por Qué Aumenta el Flujo Vaginal en el Embarazo?
El aumento de secreciones vaginales en el embarazo es completamente normal y transitorio durante el periodo de gestación. No obstante, algunas mujeres notarán este incremento en su flujo vaginal de una manera más evidente, mientras que para otras puede ser un cambio más sutil. Especialmente en el primer caso, es cierto que el aumento de secreciones vaginales en el embarazo suele ser incómodo. Sin embargo, esta mayor cantidad de flujo vaginal es completamente normal debido a los cambios hormonales propios de la gestación. Además, en el embarazo también se incrementa el riego sanguíneo hacia la vagina.
Incluso, es posible que algunas mujeres noten cierto aumento en el flujo vaginal antes de confirmar que están embarazadas, es decir, incluso antes de la falta en la menstruación. Aunque es necesario confirmar la gestación con un test de embarazo en orina o en sangre, el aumento en la cantidad del flujo vaginal puede ser un síntoma temprano de embarazo.
No obstante, hay cambios en el flujo vaginal que no son normales y podrían ser indicativos de una infección. Una variación en el color, olor o aspecto del flujo vaginal debe ser consultada con el ginecólogo y, especialmente, si también hay picor o ardor vaginal.
¿Cómo es el Flujo Vaginal Normal en el Embarazo?
El flujo vaginal mantiene húmeda la vagina y tiene una función protectora, ya que ayuda a prevenir irritaciones e infecciones. Esta secreción vaginal durante el embarazo debe tener un color claro o blanquecino y es viscosa e inodora (o con un olor muy leve). Cualquier cambio en estas características del flujo vaginal es motivo para acudir al ginecólogo.
No obstante, tener mucho flujo vaginal (con las características mencionadas) sí es normal en el embarazo. Es habitual que se note más flujo vaginal al inicio del embarazo, pero que este vaya aumentando según van avanzando las semanas de gestación y, especialmente, al final del embarazo. De hecho, es posible que se note más cantidad de flujo conforme se acerca la fecha del parto y que sea más espeso y pegajoso que de normal. Se trata de la expulsión del tapón mucoso.
El tapón mucoso es secretado por el cuello del útero y lo sella, a modo de tapón, para evitar el ascenso de bacterias desde la vagina y proteger el útero de posibles infecciones. Al acercarse el momento de dar a luz, durante el proceso de preparación del cuello uterino el tapón mucoso es expulsado, bien de forma gradual o en un solo coágulo, y puede presentar pequeños hilillos de sangre.
Tipos de Flujos en Embarazadas
Conocer los diferentes tipos de flujos durante el embarazo es importante para saber identificar cuándo son normales y cuándo pueden ser señal de alguna complicación.
- Secreción mucosa: Este tipo de flujo vaginal es común en el embarazo, ya que ayuda a mantener la vagina limpia y a prevenir infecciones. Su cantidad puede ir en aumento a medida que avanza el embarazo.
- Flujo hemático: Aunque un ligero manchado puede ser normal al inicio del periodo de gestación o tras un examen pélvico, un sangrado más intenso requiere de atención médica inmediata, ya que puede ser la manifestación de complicaciones como un embarazo ectópico o un aborto espontáneo.
- Líquido amniótico: Un goteo o flujo constante de un líquido claro y acuoso puede indicar la ruptura prematura de membranas. Se trata de un signo de parto prematuro, por lo que si se detecta un flujo constante de un líquido claro y acuoso, es primordial consultar con un especialista.
- Secreción de la candidiasis vaginal: Se caracteriza por un flujo blanco y grumoso, similar al requesón, acompañado de picazón y ardor. Debe ser tratada por un ginecólogo.
- Manchado: A menudo es inofensivo, pero siempre debe ser consultado con un médico.
¿De Qué Color Puede Ser el Flujo Cuando Estás Embarazada?
El color del flujo vaginal durante el embarazo puede variar, y entender estos cambios es importante para identificar si son normales o si indican algún problema que requiera de atención por parte del equipo médico.
- Flujo amarillento: Un flujo amarillo durante el embarazo puede ser anormal y sugerir una infección, como la clamidia o la tricomoniasis, que pueden causar también picazón, ardor y enrojecimiento genital. En caso de presentar un flujo amarillento, es importante consultar a un médico.
- Flujo blanco o lechoso: El flujo blanco o lechoso, conocido como leucorrea, es común durante los meses de gestación, aunque debe ser inodoro y de textura viscosa. En caso de presentar mal olor, lo mejor es acudir a un centro médico de confianza.
- Flujo marrón o verdoso: El flujo marrón en el embarazo puede ser causado por sangre vieja, y es considerado un síntoma temprano de embarazo, por lo que es necesario acudir a una consulta de Ginecología para confirmar las sospechas e iniciar un seguimiento. Por otro lado, un flujo verde en el embarazo puede ser señal de una infección más seria y requerir de atención médica temprana.
Tabla de Colores del Flujo en el Embarazo
La siguiente tabla resume los colores del flujo vaginal durante el embarazo, sus posibles causas y recomendaciones:
| Color del Flujo | Posibles Causas | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Blanco o Lechoso | Leucorrea normal | Mantener higiene íntima adecuada |
| Amarillento | Infección (Clamidia, Tricomoniasis) | Consultar a un médico |
| Marrón | Sangre vieja, posible aborto espontáneo o embarazo ectópico | Consultar a un médico |
| Verdoso | Infección seria | Consultar a un médico |
| Rosado | Sangrado de implantación, irritación cervical | Consultar a un médico si es abundante o persistente |
Higiene Íntima Durante el Embarazo
Mantener una correcta higiene íntima durante el embarazo es esencial para la salud tanto de la madre como del bebé porque, de otro modo, ambos serían más susceptibles a sufrir distintas infecciones y molestias. Seguir estos pasos permitirá a cualquier mujer embarazada minimizar riesgos en este sentido.
- Realizar un lavado suave de la zona íntima una vez al día con jabones neutros o geles íntimos de pH neutro.
- Es preferible usar ropa interior de algodón transpirable a materiales sintéticos.
- Resulta conveniente secar la zona íntima suavemente para evitar una humedad excesiva.
- Evitar duchas intravaginales, ya que pueden alterar la flora vaginal natural.
- Siempre limpiarse desde la zona perianal de adelante hacia atrás, para evitar la transferencia de bacterias.
- Evitar productos desinfectantes y sprays vaginales a no ser que sean expresamente prescritos por un médico.
Aliviar las Molestias del Flujo Vaginal en el Embarazo
El aumento de las secreciones vaginales durante el embarazo puede ser incómodo para la mujer. Por este motivo, es importante tener en cuenta algunos consejos:
- Mantener la zona limpia y seca.
- Cambiar la ropa interior cuando sea necesario. Es mejor evitar el uso de salvaslips y utilizarlos solo si la secreción es muy abundante y no hay posibilidad de cambiar la ropa interior. En cualquier caso, no utilizar tampones.
- Utilizar ropa interior de algodón, que favorece la transpiración, y que no sea muy ajustada.
- No realizar duchas vaginales ni usar productos perfumados.
De este modo, se podrá reducir la sensación de humedad y aliviar las molestias por el aumento del flujo vaginal en el embarazo.
¿Cuándo Consultar con el Ginecólogo?
Como hemos mencionado, cualquier cambio en el color, olor o en la textura o consistencia del flujo vaginal es motivo de consulta con el ginecólogo. De igual modo, también se debe acudir al médico si hay picor o ardor vaginal.
Así, se podrá evaluar si existe alguna infección y poner el tratamiento más adecuado para ello, teniendo en cuenta que la mujer está embarazada y debe ser un tratamiento seguro para ella y para el bebé. Por este mismo motivo, es importante no automedicarse, aunque se hayan tenido síntomas parecidos en el pasado.
También se debe acudir al especialista cuanto antes si se sospecha que se está perdiendo líquido amniótico porque se ha observado una pérdida acuosa, de un líquido transparente o claro y sin olor.
Finalmente, es importante ir al hospital para realizar una valoración ante cualquier manchado o sangrado y ante síntomas como dolor abdominal o fiebre.
No obstante, hay que tener en cuenta que un flujo de color rosado puede ser habitual después de haber mantenido relaciones sexuales o tras una revisión ginecológica, ya que puede producirse un pequeño sangrado al estar la zona más sensible. Si este manchado se prolonga, es abundante, si existe dolor o si aparece en otro momento, hay que acudir al ginecólogo.
