Floristería Fernando Hijo: Un Legado Floral de Más de 125 Años en Murcia

La historia de Floristería Fernando, tienda emblemática de Murcia, comienza hace más de 125 años. Dolores Pina, bisabuela de la actual generación, abriría este negocio familiar atraída por la sensibilidad del apasionante mundo de las flores. Con el paso de los años supo traspasar su pasión a su hijo Fernando Ríos Pina, que cogería el relevo del negocio como segunda generación.

Hoy, después de todos estos años, Floristería Fernando es ya un clásico dentro del mundo de las flores y un punto de visita obligada en la céntrica Plaza de las Flores de Murcia, conocida popularmente como el jardín de la ciudad. Como floristería de referencia, tiene el placer de recibir diariamente a murcianos y amables turistas que no dejan escapar la oportunidad de venir a conocer el establecimiento durante la visita a la ciudad.

«Hoy con orgullo os decimos, de la misma forma que lo hizo nuestro abuelo Fernando Ríos y que durante muchos años ha seguido haciendo nuestro padre Antonio Ríos, que es un placer para nosotros poner al servicio de los clientes toda nuestra experiencia y conocimiento del mercado de las flores y que nunca cambiaremos nuestra forma honesta de trabajar que ya inició nuestro abuelo», asegura la familia Ríos.

Floristería Fernando ofrece las mejores flores y más bellas a su precio justo para que nunca dejes de regalar flores, decorar espacios con ellas y… en definitiva estar rodeado siempre de flores y plantas.

Fachada de Floristería Fernando Hijo en la Plaza de las Flores de Murcia. Fuente: La Verdad.

Un Maestro Florista con Pasión por el Arte Floral

FERNANDO RÍOS (MAESTRO FLORISTA EN ‘FERNANDO HIJO’) LLEVA 47 AÑOS TRABAJANDO EL ARTE FLORAL. LA ORIGINALIDAD Y CREATIVIDAD DE SUS DISEÑOS LE HAN VALIDO EL RESPETO DEL SECTOR.

“Las violetas son las flores de los amores ocultos. Las orquídeas las de los amores impulsivos. Los claveles son las flores del compromiso y propician los negocios”. Fernando Ríos (1952, La Albatalía, Murcia) conoce en profundidad las leyendas y los misterios de las flores. Su vida ha girado en torno a ellas. Abrió la floristería ‘Fernando Hijo’ en 1970, hoy un referente en la decoración de eventos. Su nombre es muy conocido en la Región de Murcia, pero también en España. No en vano entre sus clientes figura la Casa Real.

“Las flores son arte en sí mismas”, asegura el maestro florista sentado a poca distancia del centro de mesa que cada semana trae al Real Casino de Murcia, y que es un pequeño homenaje a la naturaleza. “En la naturaleza encuentro la inspiración para elaborar los arreglos.

Fernando nació rodeado de flores. Su padre -y antes su abuelo- las vendía en la murciana Plaza de las Flores. Ser zurdo le supuso mayores dificultades en la escuela, y su padre se lo llevaba con él para que conociera el oficio. Vendían las flores que cultivaba la abuela. Con 18 años abrió su primera floristería, la llamó ‘Fernando Hijo’ porque, aunque a disgusto, no pudo evitar el mote por el que ya era conocido entre los murcianos.

Pero él no se conformó con vender manojos de claveles, lirios o azucenas. Quería ofrecer algo más, un valor añadido. Y para lograrlo viajó por España y se formó en Italia. Conoció a fondo los misterios del arte floral, el secreto de las proporciones y la arquitectura de la naturaleza; investigó sus significados y leyendas y descubrió los estilos y tendencias.

“He estado vinculado al Casino desde que nací. Bodas, cumpleaños temáticos, decoración de Navidad, bautizos, tronos de Semana Santa… Son muchos los acontecimientos que el equipo de Fernando Hijo viste de flores a lo largo de todo el año.

“Trabajamos con la temporalidad”, explica el gerente, por lo que dependiendo de la época del año utilizan unas flores o unas plantas diferentes para hacer las combinaciones. “Hay flores que se cultivan todo el año y se han estandarizado, como las margaritas, las rosas, los liliums o las gerberas, esto lo vulgariza mucho”, comenta.

Actualmente, en la empresa trabajan 20 personas, entre las que se encuentran su mujer y sus dos hijos. “Me puedo morir tranquilo porque sé que el negocio va a continuar”, espeta. “Además, tengo muchos textos escritos adaptados al arte floral”. A lo largo de su vida se ha interesado por las historias que esconden las flores.

El término florista se queda escaso para definir el trabajo de Fernando Ríos. Sus servicios van más allá del abastecimiento floral, se encargan de la decoración de un evento en su sentido más amplio. “Ponemos toldos, moquetas, sillas, manteles, estructuras metálicas… Todo diseñado por nuestro equipo”, subraya.

La innovación es un factor clave en el éxito de cualquier negocio, y también en una floristería. Fernando sabía que era imprescindible adaptarse a los tiempos y cuando surgió Internet y se produjo la explosión de las redes sociales encontró el modo de integrar el negocio.

“Internet ha influido mucho en la moda actual, la fotografía ha creado tendencia. Es importante que los arreglos se vean bien, no solo en la realidad, sino también sobre la imagen”, aclara. “Cuando haces una fotografía el verde de las plantas sale negro, se oscurece, sin embargo el gris se ve bonito. Para lograr el efecto deseado en la fotografía pintamos las hojas, buscando siempre la estacionalidad: si es otoño, pintamos las hojas otoñales; en invierto pintamos hojas blancas o azuladas; en primavera buscamos colores más intensos como los morados o los malvas”.

El Real Casino luce cada semana un centro floral diferente que puede admirarse en el Salón de Socios. Igualmente, la decoración navideña y los eventos más relevantes son engalanados con las flores de Fernando. Estos arreglos no son fruto de la espontaneidad o el antojo. Detrás de cada uno de ellos hay muchas personas implicadas, un trabajo concienzudo y mucha inspiración.

“Yo he estado vinculado al Casino desde que nací”, rememora Fernando. “Cuando era niño se celebraban muchas fiestas y mi padre venía a poner flores. Siempre he entrado como si fuera mi casa.

“No existen dos flores iguales. Cada flor es única y eso me permite crear y evolucionar constantemente. Cada día, cuando elaboro un encargo, se me ocurre una idea diferente”, reflexiona el florista. Su mente es un hervidero de ideas y su ritmo de trabajo es desenfrenado. Lleva 47 años de esfuerzo a sus espaldas, pero en él no se aprecia un atisbo de cansancio. “Si tuviera cinco vidas me faltaría tiempo para hacer todo lo que quiero”, asegura.

Arreglos florales realizados por Fernando Hijo en el Real Casino de Murcia. Fuente: Murcia.com

La Plaza de las Flores: Un Escenario con Historia

Que Murcia no es una ciudad cualquiera podría afirmarlo toda aquel que bien la conoce. Hablamos, sin duda, de una ciudad con vida propia. Esa vida que le trasmiten sus gentes, las mismas que desbordan sus murcianas calles como si de verdaderas arterias se tratara.

Debemos remontarnos al siglo XVII, para saber que a esta plaza se la conocía con el nombre de Plaza de las Carnicerías, merced a un edificio que existió para la venta de productos que el mismo nombre de la edificación ya delata. Más que probable, podemos situar que, el origen de la venta de carne en dicho lugar sea el mismo que desde entonces titula la famosa “Calle de las Mulas” (Calle Ruipérez según el callejero oficial), el tradicional mercado que cada jueves se celebraba desde la época medieval por aquellas angostas calles adyacentes.

Un detalle a destacar y que no debemos dejar de pasar por alto en la historia de esta singular plaza murciana es que estuvo presidida durante cuatro siglos por la "Puerta de Poniente" de aquél majestuoso edificio conocido como El Contraste de la Seda.

A finales del siglo XIX, se llevaron a cabo nuevas construcciones en los edificios circundantes de la plaza. En los primeros años del siglo XX, tras una nueva modificación de este señero lugar, el Consistorio aprovechó para realizar un cambió de nombre, y pasó a ser conocida, al menos de manera oficial, como Plaza de Pedro Díaz Cassou, en honor del ilustre escritor murciano.

En el año 1918, siendo alcalde de la ciudad D. Tomás Palazón, varios floricultores murcianos entre los que se encontraban D. José Gonsálvez, propietario de los “Huertos del Conde”, D. Carmelo Barba, que lo era del “Huerto de San José”, así como D. Francisco Asensio, dueño de “El Botánico” y del “Huerto de los Cipreses”, proyectaron crear en dicha plaza un pequeño mercado de venta de flores. La idea era facilitar a los compradores de flores el incómodo desplazamiento que suponía ir a los huertos que se encontraban en las afueras de la capital.

Hay que apuntar que en la misma plaza, por aquel entonces, ya se encontraba instalada vendiendo flores doña Dolores Pina, a la que se fueron uniendo paulatinamente otros vendedores como doña Eugenia Ruiz, doña Antonia “La Pintara”, don Fernando Ríos Pina, hijo de doña Dolores Pina y conocido por el nombre de “Floristería Fernando”, y algún que otro vendedor.

Al margen de esa entrañable y celebrada festividad, durante el resto del año, la Plaza de las Flores se convierte en uno de esos rincones que el visitante de la ciudad no debe omitir, bajo ningún concepto, en su paseo para conocer Murcia. En esta plaza y en sus aledañas calles, podremos encontrar algunos de los bares más típicos para degustar, por ejemplo, una sabrosa “marinera”, la cual marida a la perfección con una refrescante caña de cerveza.

Compromiso con la Calidad y la Formación

La Asociación Española de Floristas está adherida a la Alianza para la Formación Profesional Dual al entender que la FP Dual es un instrumento para atender las necesidades de las empresas de personal cualificado y una oportunidad de acceso al mercado laboral y aprendizaje en el puesto de trabajo para los alumnos. La Alianza es una red estatal de empresas, centros educativos e instituciones comprometidas con el impulso y desarrollo de la FP Dual en España.

La Asociación participa directamente con la Administración Pública, Ministerio de Educación y Administraciones Autonómicas con competencias en la materia en el reconocimiento oficial de la formación floral y la categoría profesional de florista.

La Asociación forma parte del CTN 175 GT2 ‘Comercio Minorista. Calidad de Servicio’. Ha instado y coordinado la elaboración de la Norma UNE 175001-5: Calidad de Servicio para Floristerías. Promueve y colabora con las floristerías que quieran implantar la norma y obtener el Certificado de Calidad AENOR.

La Asociación tiene un representante en el Consejo Social del Centro de Referencia Nacional de Los Realejos constituido en CRN por RD507/2019, de 30 de agosto).

Historias de las flores de la floristería Fernando Hijo. El Jazmín

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