Flores que Nacen de Bulbos: Nombres y Cuidados

Las flores que nacen de bulbos son un tipo especial de plantas que se caracterizan porque el "núcleo" de la planta es un bulbo. Con la llegada de la primavera, es momento de no perder el tiempo y plantar todos esos bulbos de flores de primavera que no tardarán en alegrarnos jardines y hogares en cuanto empiecen a brotar en verano. Pero una vez termine (que será en primavera o en otoño según la especie) volverá a florecer con normalidad.

¿Qué son las plantas bulbosas?

Las plantas con bulbos son plantas como cualquier otra. Sin embargo, en lugar de desarrollar raíces por debajo del tallo, desarrollan el denominado bulbo, del cual sí que brotarán algunas raíces más adelante. El bulbo es un órgano de este tipo de plantas que se caracteriza por tener la clásica forma de la cebolla (de hecho, la cebolla es el bulbo de esta planta). La mayoría de los bulbos adoptarán esta forma de cebolla, ya sea en mayor o menor tamaño, desarrollado en capas o en gajos, así como en unas tonalidades u otras.

No obstante, también se pueden encontrar plantas que desarrollan órganos similares a los bulbos, como son los tubérculos o los rizomas. Este tipo de plantas suelen ser catalogadas también como "plantas bulbosas", aunque en realidad sus órganos subterráneos presentan suficientes diferencias como para que no sean denominados bulbos en sí mismos.

Ventajas de las plantas con bulbos

Existen muchos elementos que hacen que las plantas con bulbos presenten ventajas con respecto a otras plantas que carecen de este tipo de órganos subterráneos. En primer lugar, esto les permite adaptar su ciclo de crecimiento a las estaciones y a las condiciones climáticas. Al constituir el bulbo una reserva de agua y alimento, las plantas con bulbos pueden entrar en una fase de letargo durante el invierno y, llegada la primavera, rebrotar de nuevo durante el tiempo en el que la climatología sea favorable.

Además, el hecho de que la mayor parte de la planta pueda sobrevivir sin la parte aérea durante largos períodos, hace que sean plantas que suelan sobrevivir con facilidad a los incendios. El fuego quema la parte exterior de las plantas, pero no así las subterráneas. Las plantas que tienen raíces convencionales tienden a morir después de los incendios, pero las plantas con bulbos suelen recuperarse con bastante facilidad, lo que explica también en parte su éxito evolutivo.

Reproducción de las plantas con bulbos

La reproducción de las plantas con bulbos se puede hacer de diferentes formas. Por un lado, encontramos la reproducción sexual que se realiza a partir de la polinización de las flores que darán lugar a nuevos ejemplares de plantas con bulbos a partir de semillas.

Por otro lado, las plantas con bulbos pueden reproducirse también a través de los denominados hijuelos o bulbillos. Estos hijuelos no son otra cosa que pequeños bulbos que van creciendo cerca del bulbo principal de la planta y que, en el caso de llegar a separarse de la planta original, se desarrollarán como plantas independientes. En este caso, al no tratarse de una reproducción sexual, no existe combinación de ADN de varias plantas, por lo que las plantas que se desarrollen a partir de hijuelos serán idénticas genéticamente a la planta original.

Cuidados generales de los bulbos de primavera

Estos son los principales cuidados de las plantas de bulbos de primavera, aunque cada especie puede tener necesidades concretas:

  1. Sustrato o suelo: Bien drenado y ligero, rico en materia orgánica. El humus de lombriz es siempre una gran opción.
  2. Abonado: Aporte de materia orgánica o fertilizante en las temporadas de crecimiento y floración. En macetas es importante el fertilizante químico.
  3. Riego: Evita el exceso, sobre todo durante los meses fríos. No encharques nunca el sustrato, pues se pueden pudrir los bulbos. Riega alrededor de la planta, y no sobre ella, y hazlo hasta que la parte aérea se seque.
  4. Plantación: Para plantar un bulbo, haz un agujero de entre 5 y 15 cm según la especie a plantar (bulbos más grandes requieren mayor profundidad) y añade un pequeño puñado de humus o compost junto al bulbo, siempre con la parte puntiaguda, que es por donde brotará, hacia arriba.

La principal baza que nos aportan los bulbos es su gran colorido e increible floración. Se pueden enterrar directamente en parterres y jardineras, pero también en macetas y tiestos colgantes; algunos incluso brotan en agua. Deben tener un aspecto sano, compacto al tacto y sin roturas del ápice u otras partes. Son muy sensibles al exceso de agua, ya que puede provocarles pudrición. Pero necesitan riego regular, sobre todo si están en una maceta; el sustrato no debe secarse. Riega a primeras horas de la mañana o al atardecer; no en las horas de más sol. No hay que mojar las flores.

La profundidad de plantación es particularmente importante, sobre todo cuando se planta en masa. Prepara el terreno realizando un abonado orgánico (mantillo, compost, turba, etc.) a razón de 1 carretilla por cada 10 m2 y entiérralo cavando a unos 25 cm. En ocasiones puede ocurrir que los bulbos no florezcan. Aquí encontrarás bulbos para plantar, herramientas adecuadas para su plantación y abonos y fertilizantes específicos.

🌱 Cómo plantar BULBOS (bulbosas) en PRIMAVERA [ + Repaso Bulbos de Otoño] 🌷

11 Tipos de bulbos de primavera y sus cuidados

Algunos ejemplos son las azucenas, los lirios de agua, los gladiolos, etc. Si quieres aprender los nombres de estas plantas y algunas de sus características y cuidados, acompáñanos en este artículo de EcologíaVerde en el que descubrimos 11 tipos de bulbos de primavera.

  • Canna indica: La Canna indica es una planta perenne que tiene su origen en Centroamérica. En realidad, se trata de una especie rizomatosa, aunque es común referirse a ella como bulbo de primavera. Las hojas de la caña de las Indias son grandes y alargadas y puede llegar a alcanzar los 3 metros de altura.
  • Azucenas: Esta planta de bulbo de primavera, de la familia de las liliáceas y con origen en la zona de los países árabes, destaca por sus bonitos ramilletes de flores de seis pétalos en forma de trompeta estrellada. Las azucenas más conocidas son las de flores blancas y perfumadas, pero las hay de muchos colores, como el naranja y el rojo.
  • Cala: La también llamada cala es una planta bulbosa de origen sudafricano, que rebrota cada año a mediados de primavera.
  • Lirio de agua: El lirio de agua es muy fragante, con flores en forma de embudo y habitualmente blancas, aunque también es muy apreciada por sus grandes y carnosas hojas verdes.
  • Hippeastrum (Amarilis): Las Hippeastrum son un género con unas 75 especies, de la familia Amaryllidaceae. Las amarillis son herbáceas perennes de hasta 50 cm de altura, que solemos cultivar en maceta. Estas flores de bulbos de primavera son de seis pétalos, con grandes estambres y forma de trompeta, son muy apreciadas por su valor decorativo y abarcan una amplia variedad de colores y combinaciones.
  • Nardo: Este género de plantas de bulbos de primavera está formado por especies que varían entre los 60 y los 180 cm de altura. La Polianthes tuberosa o Agave amica es una planta perenne con bulbo y raíces tuberosas que puede alcanzar alturas de hasta 1 metro. El nardo es una de las plantas bulbosas de muy fácil cultivo, que puede plantarse tanto en suelo exterior como en maceta. Es una flor con un aroma muy intenso, y unas flores muy características en forma de embudo, motivo por el que se la suele usar con motivos ornamentales.
  • Mirabilis jalapa (Dondiego de noche): La Mirabilis jalapa es una especie de origen americano y es tan resistente que se ha convertido en una planta invasora en algunas partes. El dondiego de noche alcanza alturas de algo más de un metro, con hojas de verde brillante y flores muy fragantes en forma de trompa, de vivos tonos rosas, rojos, amarillos o blancos e incluso mezclados.
  • Crocosmia (Montbretia): La crocosmia, también llamada montbretia, es en realidad un género con 6 especies de plantas bulbosas de primavera que son sudafricanas. Normalmente, estas plantas primaverales se mantienen con una altura por debajo de un metro, con hojas en forma de cinta y flores en largas espigas, que son de tonos cálidos.
  • Dalia: Otro de los tipos de bulbos de primavera es la dalia, que ofrece una de las flores más espectaculares y llamativas, pues resulta difícil de pasar por alto con su gran cantidad de pétalos de vivos tonos, que pueden ser de muchos colores, y su agradable aroma. Esta flor destaca por la curiosa forma de sus flores, compuesta por multitud de pétalos y que surgen en diferentes colores. Sus enormes flores pueden llegar a medir hasta 30 centímetros de diámetro, y surgen durante el verano y principios de otoño.
  • Begonias tuberosas: Es una planta de tallo carnoso y en tonos rojizos y con flores de hasta 12 cm, de vivos tonos blancos, rosas y otros cálidos. Las begonias tuberosas plantas de menos de medio metro de altura son muy populares en macetas y jardineras o en jardines de zonas cálidas, protegidas del sol directo.
  • Muguet (Lirio del valle): El muguet o también llamado lirio del valle es una planta de pequeño tamaño que da florecillas en forma de campana acortada, blancas y muy bonitas. Durante la primavera despliegan unas enormes flores en forma de primavera, con unos estambres amarillos muy llamativos.

Estos son los principales cuidados de las plantas de bulbos de primavera, aunque cada especie puede tener necesidades concretas.

Otras plantas bulbosas populares

  • Tulipán (Tulipa): Es la planta bulbosa ornamental más conocida de todas, originaria de Asia Central y con una amplia gama de tonalidades en sus flores. Su nombre procede de la característica forma de su flor, cuyos pétalos forman un espacio cilíndrico casi perfecto. Se conocen más de 150 especies diferentes de tulipanes.
  • Narcisos: Reconocidos por sus flores en forma de trompeta, los narcisos suelen ser amarillos, aunque hay variedades blancas y anaranjadas. Tienen su origen en Europa y la cuenca mediterránea, aunque algunas variedades son autóctonas de Asia.
  • Jacinto: Estas plantas producen racimos de flores pequeñas y olorosas con colores que van desde el azul hasta el rosa, blanco y púrpura. Desprenden un perfume muy característico y apreciado. Se suelen ver en casas y jardines públicos.
  • Lirio: Los lirios pueden ser de varios colores, incluyendo blanco, rosa, naranja y rojo. Tienen forma de trompeta. Hay más de 100 clases de estas plantas, clasificadas en 9 grupos diferentes, según su genética y sus hibridaciones. Los lirios necesitan luz solar, pero no directa para conseguir una buena floración.
  • Allium: Estas plantas producen flores esféricas compuestas por muchas flores pequeñas. Se conocen como cebollas ornamentales. Procede de las zonas templadas de Asia y es una planta bulbosa perfecta para decorar que puede llegar a medir hasta 1,5 metros.
  • Gladiolo: Esta planta tiene una espiga alta que florece en diferentes colores. Es todo un género de bulbos perennes de la familia Iridaceae. Se usa de manera ornamental y requiere de unos cuidados específicos para conseguir una floración abundante cada año.
  • Anémona: Es una especie de planta perenne y herbácea perteneciente a la familia Ranunculaceae. Asia. Es muy popular en jardinería debido a sus atractivas flores y su facilidad de cultivo.
  • Freesia: Conocidas por su fragancia, las freesias tienen flores en tonos que van desde el blanco hasta el púrpura, amarillo y rosa.
  • Ajos y cebollas: Los ajos es la planta con bulbo que más se cultiva en todo el mundo, ya que se usa de forma muy amplia en la mayoría de las tradiciones gastronómicas. Su uso culinario data desde hace más de 7.000 años. Solo se desarrolla bien cuando es plantada y cultivada por la mano del ser humano y no en estado salvaje.

Publicaciones populares: