Cuna de Moisés (Spathiphyllum): Guía Completa de Cuidados y Propagación

El espatifilo, también conocido como cuna de Moisés, flor de la paz, lirio de la paz o flor de cupido, es una planta de interior increíblemente fácil de cuidar y perfecta para principiantes en el mundo de la jardinería. Originario de la selva amazónica, el espatifilo (Spathiphyllum wallisii) es una planta resistente que puede vivir durante años con los cuidados adecuados. Hoy, te presentamos una guía completa sobre cómo cuidar de tu espatifilo para que crezca de forma exuberante y saludable.

Espatifilo: Una Planta Purificadora y Elegante

Además de su resistencia y facilidad de cuidado, el espatifilo es una planta purificadora reconocida por la NASA como una de las cinco mejores para purificar el aire. Ideal para tener en el interior de tu hogar u oficina, esta planta de hoja perenne destaca por su elegancia y capacidad para decorar cualquier espacio. Sus hojas lanceoladas de verde intenso y sus flores en espata de color blanco crean un contraste perfecto y atractivo.

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Cuidados Básicos para un Espatifilo Exuberante

Para que tu espatifilo florezca y crezca esplendoroso, es fundamental seguir ciertos pasos en cuanto a sus cuidados:

  • Ubicación ideal: El espatifilo prefiere estancias luminosas, sin luz directa, especialmente durante su época de floración. En su hábitat natural, el espatifilo crece a la sombra de árboles grandes. Por esta razón, está muy a gusto en un lugar semisombreado. Incluso los rincones un poco más oscuros de la casa son adecuados para esta planta. En general, prefiere los lugares luminoso, luz solar indirecta o suave, el sol directo puede provocar que las puntas de las hojas se vuelvan marrones.
  • Humedad: El espatifilo es una planta amante de la humedad. Pulveriza sus hojas con agua tibia de vez en cuando, evitando mojar las flores. Como planta verde tropical, también le gusta la humedad alta. Por este motivo, puedes rociar las hojas con un poco de agua con poca cal cada pocas semanas. Sin embargo, a diferencia del follaje verde, a las brácteas blancas no les gusta el agua, por lo que no deben rociarse. También puedes rociar con cuidado las hojas jóvenes y las pequeñas hojas sueltas que no estén floreciendo. Otra opción es colocar la maceta sobre un plato con guijarros húmedos, de manera que la planta se beneficie de la evaporación del agua.
  • Riego: Durante la época de crecimiento y floración, riega tu espatifilo al menos dos veces por semana con agua blanda (sin cal) y sin cloro. Hazlo, al menos, 2 veces por semana en épocas de crecimiento y floración. Lo ideal es emplear agua blanda (sin cal) y sin cloro. Cuando la floración termine, deja que el sustrato se seque entre riegos y espácialos en el tiempo para dejar que la planta repose durante los meses más fríos.
  • Sustrato: El sustrato ideal para el espatifilo es una mezcla a partes iguales de humus de lombriz y turba, añadiendo un puñado de vermiculita, que tenga un buen drenaje para evitar encharcamientos. Por la alta demanda de agua que tiene puede ser propensa a estancamientos en el suelo, pero para evitarlos hay que tener una buena mezcla de sustrato. Esta se va a preparar con partes iguales de turba, humus de lombriz y un puñado de perlita, tepojal, vermiculita o grava volcánica.
  • Abono: La planta de interior necesita suficientes nutrientes para producir flores y un follaje exuberante. Abónala una vez a la semana de marzo a octubre con un abono líquido rico en potasio, como el abono COMPO BIO para plantas verdes, que se adapta perfectamente a las necesidades de las plantas verdes. Durante los meses de invierno, las hojas no están tan hambrientas, por lo que basta con abonar una vez al mes. Puede ser un fertilizante líquido universal, a aplicar una vez al mes durante la época de crecimiento que va de primavera a verano. Si tiendes a olvidarte de abonar, las varitas de abono verde para plantas COMPO con guano son ideales: aportan a tu espatifilo todos los nutrientes que necesita para un crecimiento sano durante tres meses.
  • Trasplante: Conviene trasplantar esta planta, como mínimo, cada dos años, ya que al ser una planta con tallo subterráneo, crece bastante en horizontal. En una maceta, la hoja (Spathiphyllum wallisii) sólo dispone de una cantidad limitada de tierra. Por lo tanto, conviene trasplantar la planta cada dos años para garantizar un crecimiento sano y la formación de flores o brácteas decorativas. El mejor momento es en primavera, antes de que la planta inicie su fase de crecimiento. Elige una maceta un poco más grande y rellénala con una capa de drenaje COMPO BIO GRANUPLANT®. Coloca por encima tierra de alta calidad para plantas verdes y palmeras e introduce el espatifilo. Por último, rellena los huecos con tierra y riega bien la planta.

El Espatifilo al Exterior: ¿una buena combinación?

Aunque es preferible mantener el espatifilo en interiores, puede ser cultivado en exteriores siempre que el clima sea suave y no esté expuesto a las heladas. Ubícalo en una zona sombreada donde reciba luz indirecta. Si decides cultivar tu espatifilo en un jardín, puede convivir perfectamente con otras plantas de altura similar y bajo la sombra de árboles más altos.

Floración del Espatifilo: ¿cuándo y cómo?

Gracias a los cuidados adecuados, el espatifilo puede florecer durante todo el año, especialmente en primavera y verano. Para promover una floración continua y frondosa, es recomendable aplicar un fertilizante alto en potasio cada 20 días. Además, al cortar las flores secas, se estimula una nueva floración. Para conseguir que la floración sea continua y más frondosa, es aconsejable cortar las flores secas cuando empiecen a coger un tono marrón o amarillo oscuro. Haz el corte unos 3 cm por encima de la unión con la hoja. Pasado un mes, este se pondrá marrón, y entonces solo tienes que arrancarlo con cuidado, evitando eliminar los tallos de alrededor.

Propagación del Espatifilo

Si quieres propagar tu espatifilo, puedes hacerlo durante el trasplante. Puedes dividir la planta o propagarla a través de los brotes laterales que produce la planta madre. La mejor época del año para hacerlo es en primavera. A la hora de reproducir el espatifilo, hay que elegir un momento en el que la planta no tenga flor, y que sus tallos y hojas estén frondosos.

Pasos para la propagación por división:

  1. Retira con cuidado la tierra hasta que aflore la raíz, así podrás separarlo de forma más fácil.
  2. En ambos casos, retira primero la tierra para que las raíces queden visibles. A continuación, utiliza un cuchillo afilado para cortar las partes de la planta que ya tengan dos o tres hojas o separa con cuidado los brotes ya formados de la planta madre. Asegúrate de llevar guantes para evitar la irritación de la piel por la savia que se escapa.
  3. Una vez que has retirado la tierra del tallo elegido, es el momento de separarlo.
  4. Coloca las plantas jóvenes en una maceta individual con tierra verde para plantas.
  5. Después, el siguiente paso será plantar en dos macetas diferentes tanto el ejemplar original del que has hecho la separación, como el rizoma que acabas de separar. Deben plantase en el nuevo sitio cuanto antes y regar de inmediato.

Por regla general, las pequeñas plantas de una sola hoja crecerán bien en su nuevo hogar en pocas semanas.

Problemas Comunes y Soluciones

El espatifilo es una planta de interior muy robusta, por lo que no es especialmente susceptible a las plagas. Sin embargo, cuando el aire es seco, los ácaros pueden causar estragos en la planta. Estas pequeñas plagas se reconocen por sus finas telarañas y el moteado brillante de sus hojas. Las moscas blancas, las cochinillas y los pulgones también pueden aparecer en el espatifilo. Lo mejor es controlar el espatifilo con regularidad para poder reaccionar rápidamente en caso de infestación.

Afortunadamente, esta es una planta que no es muy propensa a enfermedades o plagas. Dentro de las primeras, destacan las hojas amarillas. Pueden ser causadas por demasiada exposición a la luz o exceso de agua. Si tu planta no da flor, lo más probable es que sea por falta de luz. Razones secundarias son falta de nutrientes o falta de agua. Finalmente, puede haber pudrición de raíces por la gran demanda de agua que tiene. Para evitar esto, procura mantener el sustrato bien preparado desde que tengas a tu planta. Esto te ahorrará dudas sobre si las raíces están en mal estado a causa de mal drenaje.

Problemas comunes y sus soluciones:

Problema Causa Posible Solución
Hojas lacias Falta de agua Aumentar la frecuencia de riego
No florece Falta de luz, nutrientes o agua Mover a un lugar más luminoso, fertilizar y regar adecuadamente
Hojas amarillas Exceso de agua o pulgón Dejar secar el sustrato, cortar hojas afectadas o tratar con insecticida
Puntas de las hojas marrones Quemaduras por exceso de luz solar o aire seco Mover a un lugar con luz indirecta, aumentar la humedad
Hojas caídas Falta de riego, exceso de él o demasiada luz Ajustar el riego, asegurar buen drenaje, mover a un lugar con luz filtrada

Si las hojas de tu espatifilo (Spathiphyllum wallisii) se vuelven amarillas, puede deberse a varias razones. Por un lado, un lugar demasiado soleado es una posible causa, por otro, las hojas amarillas pueden indicar encharcamiento. Comprueba si el suelo está muy húmedo y trasplanta tu espatifilo si es necesario para que las raíces se recuperen y no empiecen a pudrirse. La falta de nutrientes también puede indicar una coloración amarilla sobre todo por la falta de hierro, siempre y que observas que las hojas se vuelven amarillas y la nervadura se mantiene verde.

Las causas más comunes del color marrón de las puntas de las hojas son las quemaduras provocadas por un exceso de luz solar y un aire demasiado seco. El lugar debe ser lo más luminoso posible, pero se debe evitar una ventana orientada al sur. Si la humedad es demasiado baja, puedes pulverizar la planta y utilizar un humidificador para aumentar la humedad de tu hogar.

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