El embarazo es una etapa maravillosa y muy emocionante en la vida de cualquier mujer. A pesar de la ilusión y la felicidad que te aporta saber que vas a traer al mundo una vida, sientes muchos dolores musculares que pueden llegar a ser muy desagradables. Durante el periodo de gestación, tu cuerpo va a sufrir muchos cambios a medida que el bebé vaya creciendo.
Además de los síntomas propios de este estado, como la fatiga, la acidez o las náuseas, vas a experimentar dolores musculares y articulares. El dolor muscular en el embarazo se suele manifestar en las lumbares, los glúteos, la zona abdominal y las piernas.
Cambios en el Cuerpo Durante el Embarazo
El cuerpo de una mujer experimenta numerosos cambios durante el embarazo. Algunos son muy obvios e incluso molestos, pero otros son bastante sutiles. La razón de estos cambios es adaptar el cuerpo al desarrollo fetal y prepararlo para el parto.
Los cambios aparecen de manera escalonada durante el embarazo y se relacionan con diferentes síntomas, que se irán revirtiendo gradualmente tras el parto. Encontramos algunos que suelen ser los más comunes.
- Cambios cardiovasculares: Aumenta el ritmo cardiaco, el volumen sanguíneo o las pulsaciones en reposo. A partir del segundo semestre disminuye sin embargo la presión arterial y el aumento del útero comprime ciertas venas, pudiendo causar debilidad, náuseas o mareos.
- Sistema respiratorio: Se incrementa la necesidad de oxígeno, el ritmo respiratorio o el volumen tidal. Las mujeres embarazadas pueden sin embargo sentir muchas veces falta de aire.
- Sistema renal y urinario: La expansión del útero al presionar la vejiga aumenta el número de micciones diarias. Además aumenta el trabajo de los riñones para eliminar el mayor número de desechos producidos durante el embarazo.
- Sistema gastrointestinal: La elevación del útero desplaza varios órganos como el estómago y los intestinos, ocasionando reflujos, estreñimiento, reducción del ritmo intestinal o ardor de estómago.
- Sistema endocrino: Numerosas alteraciones hormonales pueden provocar sofocos.
- Cambios físicos: Aumento del pecho y su mayor sensibilidad, incremento de volumen del abdomen, cambios en la curvatura de la columna vertebral, aumento de estrías en la piel, aparición de venas visibles, hinchazón de pies y tobillos y cambios en la textura del pelo y de las uñas.
Causas del Dolor Muscular en el Abdomen Durante el Embarazo
La principal causa de estas molestias es el aumento de carga física. Durante el embarazo es normal aumentar de peso entre 10 y 15 kilos (o más) y esto hace que las articulaciones, los músculos y los ligamentos tengan que soportar esta carga adicional. Además, las hormonas propias del embarazo como la relaxina, aflojan los tejidos del cuello uterino y el suelo pélvico como preparación para el parto, pero también tienen un efecto debilitador sobre los ligamentos de las articulaciones.
Por otro lado, la adaptación postural también es una de las causas del dolor muscular en el embarazo, ya que el crecimiento del útero modifica el centro de gravedad del cuerpo, obligando a la mujer a curvar la columna. Otra posible causa del dolor muscular en la barriga por el embarazo es la aparición de contracciones uterinas leves, conocidas como contracciones de Braxton Hicks, que pueden causar molestias en la parte baja del abdomen.
Estas contracciones son normales durante el embarazo, pero si son persistentes o dolorosas, es importante informar al médico. Los cambios en el equilibrio electrolítico y la circulación sanguínea pueden aumentar la probabilidad de calambres musculares, que pueden sentirse como dolor muscular en el abdomen durante el embarazo.
Dolor Lumbar en el Embarazo
El dolor de espalda en el embarazo es una de las molestias más comunes entre las mujeres y es debido a los cambios producidos durante este período. Incide en su aparición el aumento del útero que desplaza ligeramente el eje de la columna vertebral, ejerciendo presión sobre las raíces nerviosas de la parte inferior de la espalda. Además, estas molestias son consecuencia del aumento de peso, la relajación de las articulaciones de la pelvis, el debilitamiento de los músculos abdominales o el cambio del centro de gravedad del cuerpo. Hábitos como la sedentarización o las malas posturas también influyen.
Tipos de dolor de espalda en el embarazo
- Lumbalgia: Molestias a la altura de las vértebras dorsales de la parte baja de la espalda y que puede irradiar a ambos lados. Aumenta cuando se anda o se está de pie.
- Dorsalgia: Se da en la parte superior de la espalda como consecuencia de las contracciones que produce la mala posición de la columna vertebral.
Consejos para Aliviar el Dolor Muscular en el Embarazo
Para aliviar dolores y molestias musculares propias del embarazo es necesario seguir una serie de recomendaciones, además de acudir a las revisiones médicas pertinentes:
- Realiza ejercicio físico: El movimiento alivia mucho el dolor, sobre todo en la zona lumbar y en las articulaciones. Realiza caminatas, gimnasia acuática, natación, yoga o ciclismo y, por supuesto, pilates, para reforzar el suelo pélvico.
- Aplica calor en las zonas en las que sientas dolor: Puedes darte un baño caliente o ponerte una bolsa de agua o un cojín caliente en la zona en cuestión.
- Descansa cuando lo necesites: No lleves un ritmo de vida acelerado durante estos nueve meses. El estrés y las preocupaciones tampoco te ayudarán con tus dolores.
- Postura al dormir: A la hora de dormir, es mejor que duermas de lado con un cojín de lactancia entre las piernas. Esto aliviará los músculos y ligamentos. También es recomendable que uses fajas para aliviar los músculos abdominales y de la zona lumbar.
- Masajes: Pide que te hagan pequeños masajes que alivian las molestias. De hecho, es mucho mejor si utilizas algún gel con ingredientes naturales como la Árnica, la Caléndula, el Hypericum o la Melaleuca, ya que son plantas conocidas por sus propiedades beneficiosas.
Rutina de 20 minutos para aliviar la lumbalgia en el embarazo
Remedios Naturales para Aliviar el Dolor Muscular en el Embarazo
Existen varios remedios naturales que pueden ayudar a aliviar los dolores musculares durante el embarazo. No obstante, es esencial que consultes siempre con tu médico antes de utilizarlos para evitar posibles contraindicaciones.
- Compresas frías o calientes: Aplicar una compresa fría o caliente en el área afectada puede ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor muscular en el embarazo. Asegúrate de usar la temperatura adecuada y no aplicar la compresa directamente sobre la piel.
- Masajes suaves: Un masaje suave puede ayudar a aliviar la tensión muscular y el dolor muscular en abdomen y piernas en el embarazo. Asegúrate de que el masajista esté capacitado para trabajar con mujeres embarazadas y comunica cualquier molestia o preocupación durante el masaje.
- Ejercicio suave y estiramientos: Practicar ejercicios suaves, como yoga prenatal o natación, y realizar estiramientos suaves pueden ayudar a mantener los músculos flexibles y reducir el dolor muscular en las piernas y barriga durante el embarazo.
- Descanso adecuado: Asegúrate de descansar lo suficiente y ajustar tu posición para encontrar la más cómoda. El descanso adecuado es esencial para el bienestar durante el embarazo.
¿Se Puede Usar Fisiocrem en el Embarazo?
Durante el embarazo y la lactancia, son muchos los productos que no se pueden tomar por tener contraindicaciones para la madre o para el bebé. Por ello es esencial tener cuidado con las cremas antiinflamatorias que se usan en el embarazo. En el caso de Fisiocrem Gel Active, se puede usar ya que se trata de un producto apto para mujeres embarazadas e, incluso, apto durante el período de lactancia.
Fisiocrem Gel active es un gel de masajes de rápida y fácil absorción que contiene ingredientes naturales como árnica, caléndula, hypericum y melaleuca que en conjunto proporcionan un efecto antiinflamatorio y analgésico. Se puede utilizar antes, durante y después de actividades que impliquen ejercicio físico intenso, ya que ayuda a preparar los músculos y ligamentos para evitar lesiones y ejercen un efecto antiflamatorio y analgésico en caso de lesión o molestia.
Dentro de su formulación se encuentran ingredientes naturales como Árnica, Caléndula, Hypericum y Maleuca.
¿Quiénes pueden utilizar Fisiocrem gel active?
Esta recomendada para niños mayores a 3 años y adultos, incluyendo mujeres embarazadas y en período de lactancia.
Modo de empleo:
Aplicar en la zona de dolor con un ligero masaje hasta su completa absorción. Se puede usar varias veces al día.
Opiniones sobre Fisiocrem Gel Active
Algunos usuarios han compartido sus experiencias con Fisiocrem Gel Active, destacando su efectividad para aliviar diversas molestias:
- Conxita R. G.: "¡Una maravilla! Lo uso para contracturas en el cuello y en cuestión de minutos se nota el frescor y la mejoría. Súper recomendable."
- Javier: "Ideal para después del gimnasio. Me calma el dolor muscular enseguida. Además, el formato grande sale más económico."
- Gemma M. B.: "Lo empecé a usar después de una lesión en el hombro y va de lujo. Me ayudó bastante en la recuperación junto con los ejercicios."
- Rubén R. V.: "Lo uso con mi madre, que tiene artrosis, y le ayuda muchísimo. Se lo ponemos en las rodillas y dice que le da un respiro."
- Mª Y. G.: "Buen gel, aunque hay que ser constante. Yo lo uso cada noche en las piernas y noto menos pesadez al día siguiente."
- Alicia H. C.: "Me lo llevé de viaje por si acaso, y acabé usándolo todos los días. Mano de santo para los dolores de pies de patear ciudades."
- Laura G. C.: "Funciona bastante bien. Me lo pongo en la espalda cuando tengo sobrecargas y al rato ya se nota alivio. El bote de 600ml cunde una barbaridad."
- María R. M.: "El olor a mentol es fuerte al principio, pero te acostumbras. Lo importante es que alivia y cumple su función. Yo lo llevo al trabajo siempre."
- Anonymous A.: "Después de hacer deporte, cuando tienes los músculos agarrotados, con sobrecarga, las piernas cansadas o contracturas, va fenomenal."
