El mercado inmobiliario ha impulsado la búsqueda de alternativas y nuevos formatos, y dentro de las actuales tendencias, destaca la adquisición de fincas rústicas como segunda residencia, dejando en un segundo plano la producción agrícola.
Muchos valencianos o enamorados de la Comunitat han metido en un cajón el sueño del apartamento en la costa o el del chalet. Es decir, un lugar para el esparcimiento de mayores y pequeños mientras preocupa la falta de relevo generacional entre los campesinos. Las estadísticas colocan a Valencia como la provincia española donde se llevan a cabo más operaciones de este tipo.
La demanda se ha disparado en el Valle de Ayora y el Camp de Morvedre. La Ribera Baixa es otra de las zonas situadas entre las primeras posiciones.
Germán, cuya primera residencia se encuentra en Alaquàs, cuenta: «Le estamos dando un uso recreativo. Queríamos algo para pasar el día o el fin de semana, que los críos estén distraídos, hacer la paella o la torrà, plantar cuatro tomates... Los niños se bañan en la balsa, juegan un rato al aire libre... Y como no estamos lejos de la playa, a veces nos acercamos a Cullera o al Perelló».
Germán ha realizado una inversión contenida en la finca. En su finca de Sueca, no falta la barbacoa, en este caso, portátil.
Analizando el número de operaciones de compraventa de fincas rústicas en la provincia de Valencia en el primer trimestre del año, los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) son rotundos: 2025 se ha convertido en el año más intenso desde que estalló la crisis en 2008. Se han firmado 2.926 operaciones durante los pasados meses de enero, febrero y marzo.
El Covid supuso un clarísimo punto de inflexión. A partir de 2020, se produjo una potente tendencia al alza. «Como no se podía salir de casa, ha habido un boom de fincas tras la pandemia. La gente se volvió loca con los terrenos», comenta Germán.
Además, ve en su parcela un plan B como estilo de vida: «Si tienes un campo y lo cuidas, no te va a faltar de comer si las cosas se ponen muy mal.
Germán cuenta con unos 9.000 metros cuadrados dentro del Parque Natural de la Albufera: «Esto se ha quedado como una isla rodeada de arrozales». Ha instalado una depuradora para poder emplear la balsa como piscina. Paga el derecho de riego, por lo que dispone de agua durante la temporada de cultivo del arroz, es decir, entre abril y octubre aproximadamente. Al mismo tiempo, tiene instaladas dos pequeñas placas solares: «Con eso nos sobra para lo poco que gastamos».
La edificación alcanza los 50 metros cuadrados y ya ha realizado algunas mejoras: «Está escriturada y legalizada. Tenemos dos sofás cama y a veces nos hemos quedado a dormir. Su parcela se encuentra en zona protegida: «La compré sabiendo que no se puede construir. Hay gente que pone una caravana o una mobil home, pero algunos Ayuntamientos no dejan hacer nada.
Valencia se sitúa muy por encima del resto de provincias en cuanto a compraventas registradas. En marzo hubo 973, por delante de las 709 de Ciudad Real, las 606 de Zaragoza y las 559 de Murcia.
Regino Coca fundó Cocampo en 2022 y da algunas claves: «Tanto en la Comunitat como en parte de la costa española, la subida de precios del inmobiliario urbano está haciendo que muchos compradores vean una oportunidad en el rústico. Los herederos están desconectados y venden las fincas. Y como son varios hermanos o parientes, se divide. Eso da lugar a las microfincas. No pueden ser rentables para agricultura y ganadería. En cambio, si tienes una pequeña casa de aperos o construcción o si eres un valiente y quieres ir al Ayuntamiento para pedir que te autorice construir, la puedes acabar reconvirtiendo en una casa de veraneo básicamente».
Juan Prados, fundador del portal Fincalista, observa «un cambio en el perfil y las motivaciones de los compradores» y profundiza en otro factor: «El auge del teletrabajo y la búsqueda de una vida rural más sostenible y conectada con la naturaleza».
Justo Pascual, presidente de la sección inmobiliaria del Ilustre Colegio de Abogados de Valencia (ICAV), lanza una advertencia: «En la provincia de Valencia, adquirir una finca rústica puede ser una buena inversión, pero solo si se analiza con detalle su clasificación urbanística, su legalidad y sus posibles limitaciones. Hay que conocer el plan urbanístico del municipio, los planes territoriales y asegurarse de que el uso deseado sea legalmente viable».
Si la construcción es legal y está inscrita, el comprador puede usarla con fines recreativos, pero Pascual apostilla: «Siempre que no la conviertas en tu residencia habitual. Por otro lado, si la construcción no está regularizada pero tiene una antigüedad superior a los seis años, ya no puede ser demolida aunque se encuentre fuera de la normativa actual: «Puedes comprarla, pero no podrás ampliarla ni reformarla libremente, y no siempre puedes escriturarla ni hipotecarla. Algunas se pueden regularizar mediante declaración de obra antigua, pero no equivale a legalización total. Y a la hora de urbanizar en una finca, las limitaciones son rigurosas.
Fuera del uso agrícola, ganadero o forestal, la vía legal para construir en suelo rústico en la Comunitat pasa por las Declaraciones de Interés Comunitario (DIC). Las DIC se otorgan para actividades de índole empresarial, turística, social, educativa, sanitaria, energética… Es decir, cuando existe interés público o económico. Para obtener la licencia para construir una casa en el campo, la justificación tiene cuatro patas.
Dentro de las perspectivas de mercado, Juan Prados subraya la visible revalorización de la conocida como la Toscana Valenciana. En estos casos, influyen factores como el atractivo paisajístico o el potencial turístico/agroecológico. Se trata de fincas históricas entre viñedos y olivares que han sido restauradas convirtiéndose en propiedades prémium cuyos precios «oscilan entre los 600.000 y los 1.300.000 euros, pudiendo superar los dos millones si incluyen terrenos en explotación».
Precisamente, en 2024, la Comunitat batió su récord histórico de tierras dejadas de cultivar al alcanzar las 176.446 hectáreas, según los datos de un estudio de AVA-ASAJA a partir de la encuesta Esyrce del Ministerio de Agricultura. Crece la cantidad de campos abandonados por la falta de relevo generacional.
«Esto evidencia que la ley de la huerta no ha servido ni para defender la huerta, ni para defender al agricultor. Que fincas agrícolas con grandes terrenos pierdan su uso para darle una utilidad más recreativa es solo una evidencia más de que la mancha marrón de los campos abandonados continua multiplicándose. Y seguirá así mientras haya crisis de rentabilidad y los jóvenes no vean en el campo una actividad atractiva, viable y homologable a cualquier otro ámbito económico.
Regino Coca reflexiona sobre este dilema: «Nos encantaría que el campo se utilizase para un fin agrario. En muchos casos, estamos transformando o urbanizando de manera no controlada zonas que deberían ser de uso agrario. En ese sentido, me gustaría que hubiese más regulación. Por otro lado, es la opción para dinamizar la economía de zonas rurales que estaban en una situación deprimida. La costa no tiene el problema de la España vaciada, pero sí hay zonas de interés con menos actividad y prosperidad en las que estas nuevas adquisiciones de fincas más pequeñas de recreo dan vida al pueblo».
Además de la tendencia general de adquirir fincas rústicas para fines recreativos, existen historias particulares de familias que han gestionado grandes propiedades durante generaciones. Un ejemplo notable es la Casa de Alba.
La Finca Los Mellizos y la Casa de Alba
Cayetano Martínez de Irujo fue designado por su madre para gestionar y hacer rentables las 25.000 hectáreas familiares: "Somos ricos en patrimonio, pero nos falta liquidez". Ahora, el hijo más mediático de la Duquesa de Alba, lanza los primeros productos de la marca 'Casa de Alba'.
El sol inclemente de julio cae a plomo sobre las cuatro torres del Palacio de Monterrey, en Salamanca. Hace años, el hijo más mediático de la duquesa de Alba visitaba de incógnito la ciudad y se alojaba en este céntrico palacete tras una noche de fiesta. Últimamente, el conde de Salvatierra y recién nombrado duque de Arjona, viaja por asuntos de trabajo dos veces por semana para llevar las cuentas de las siete fincas que la familia posee en la capital charra, donde pastan unas 1.200 vacas moruchas y 5.000 ovejas.
Junto a la carne, el inédito proyecto gastronómico de los Alba también incluye la venta de aceite de oliva virgen, naranjas y pasta. No obstante, la comercialización de estos dos últimos productos está todavía en fase de estudio. Una reinvención que convertirá una institución de funcionamiento casi feudal en una empresa moderna y rentable.
“Somos ricos en patrimonio, pero nos falta liquidez”, insiste el presidente de la Fundación Casa de Alba, que por decisión de su madre se ha erigido en el motor de esta reforma.
Salimos hacia Carnero y El Tejado, a 20 km de la capital. Han pasado siete años desde nuestra última entrevista...A sus 50, el aristócrata peina algunas canas, pero su discurso suena ahora más positivo. No está a la defensiva; apenas habla del maltrato al que le somete la prensa del corazón. Padre de dos mellizos de 12 años, Luis y Amina (fruto de su matrimonio con Genoveva Casanova, de la que está divorciado), afronta con ilusión su reinvención como gerente de las empresas familiares.
Como presidente de la Asociación de Deportistas Españoles (AD), es una responsabilidad sacar adelante los objetivos de nuestro colectivo en un contexto difícil de recortes económicos. Este puesto lo compagino con la presidencia del Club Internacional de Jinetes, aunque tengo previsto dejarlo en agosto. Últimamente estoy muy ocupado gestionando las empresas de la Casa de Alba junto a mi hermano Carlos [el duque de Huéscar].
En 2009, mi madre me encomendó por escrito, en una carta dirigida a todos mis hermanos, que me pusiera al frente de las tres principales empresas agrícolas de la familia: Euroexplotaciones Agrarias, Eurotécnica Agraria y Agralsa, radicadas en Córdoba, Sevilla y Salamanca, respectivamente. En total, unas 25.000 hectáreas.
Los productos que van a comercializar (aceite, carne de vacuno, naranjas) han sido consumidos durante generaciones por la familia. Este nuevo impulso es una especie de homenaje a su memoria. Él empezó a recuperar todas las tierras de los colonos en 1963, justo cuando yo nací. A mi abuelo no le gustaba el campo, pero mi padre (que murió con 52 años) trabajó duro, con gran esfuerzo y un magnífico saber hacer, para recobrarlas. Se encontró con una estructura feudal y rentista, pero él era un hombre muy avanzado para su época…Gracias a sus innovaciones (fue pionero en traer el toro charolés a España), hoy tenemos una ganadería espectacular.
Durante los últimos 20 años, apenas existió una gestión profesional, lo que explica que las fincas cayeran en el abandono. Ahora, gracias al gran equipo que tengo, el proyecto de reconversión va más rápido de lo esperado.
Ha sido un proceso bonito, pero la presión ha sido tremenda. Tenía mucha responsabilidad: por una parte, el campo ya es propiedad de todos los hermanos y de algunos nietos (mi madre ha pasado a ser usufructuaria), por lo que debía informarles para tener su aprobación; por otra, aunque la marca Casa de Alba apenas necesita publicidad, a la familia se nos iba a mirar con lupa.
Los dos productos principales son el aceite y la carne. En el corazón de la finca Buenavista, en Córdoba, hay un paraje llamado El Mugroñal donde podemos encontrar olivos centenarios de la variedad Picual. La aceituna, recogida a mano, tiene un breve periodo de recolección y es molturada en frío, lo que garantiza su frescura. De momento hemos sacado al mercado una edición limitada de 2.000 botellas. En cuanto a la carne…La ganadería que tenemos en Salamanca la puede haber igual en España, pero no mejor.
En la finca Carnero, propiedad de su hermano Alfonso, la explotación tiene 1.200 hectáreas y alberga unas 120 vacas moruchas. “Éste es el núcleo de las abuelas; aquí se hace la selección genética a partir de la cual salen las futuras madres”, explica el ingeniero técnico agrícola José Alberto García, 32 de sus 66 años como administrador de las siete fincas salmantinas.
Tras las fotos en campo abierto, nos dirigimos en un 4×4 a El Tejado, finca colindante con la anterior donde pastan 130 madres y sus terneros. “¡Qué filetes, qué maravilla!”, exclama el capataz al ver a las crías, sanas y robustas en un reluciente cebadero.
En los próximos días firmará el contrato para vender 100 vacas moruchas a los franceses. “Además del follaje que comen en el campo, llevan un mes y medio de recebo. Hugo Desnoyer, el carnicero de las estrellas parisino que comercializará nuestra carne, nos dio una receta específica y la hemos adaptado”.
Esta casa es un monstruo de gastar dinero; se come todo lo que le eches. Hace poco se desprendió una piedra del tejado de Monterrey y el arreglo nos va a costar 4.000 euros. La Administración te exige, pero no te da nada. Cero.
El trabajo bien hecho a lo largo de los siglos, pero conectando esa tradición familiar a las exigencias de un mercado globalizado. Nos damos un margen de tres años.
Ella ha vivido como una emperatriz, por eso es sorprendente que entienda esta revolución de la forma en que lo ha hecho. Mi madre tiene mucha confianza en mí. Ella sabe escuchar, pero no escucha a mucha gente, y hace caso a muy pocos.
Hemos recortado, pero poco. Yo firmo, entre empleos directos e indirectos, unas 360 nóminas al mes…Seguimos teniendo más gente de la que debiéramos, pero intentamos jubilar o prejubilar antes de hacer un ERE. Hace poco me dijeron: “¿No tendrá un hueco para una familia que tiene a sus cinco miembros en paro?”.
Creo que ya hay una pequeña huella: mi madre me ha dado hace poco el título de duque de Arjona por merecimiento…Me gustaría pensar que he cumplido la misión de convertir la Casa de Alba en una empresa rentable.
La Casa de Alba tiene un patrimonio estimado de 2.500 millones de euros, pero arrastra un enorme problema de liquidez que dificulta la conservación y el mantenimiento de sus vastos dominios. Nobleza obliga…y ahoga.
Las vías son cuatro: el alquiler del Palacio de Liria para eventos privados (visita guiada y cóctelcena en sus jardines.
Diez años después de comenzar su relación sentimental, Cayetano Martínez de Irujo (61 años) y su novia, Bárbara Mirjan (29) han decidido formalizar su idilio. La boda, de carácter religioso, tendrá lugar en la iglesia de los Gitanos, de Sevilla, por la que la duquesa de Alba sentía auténtica devoción.
Con una extensión de 1.480 hectáreas, esta finca es el mayor latifundio de la Casa de Alba en Andalucía. Se dedica a la explotación agrícola y en ella hay plantaciones de trigo, garbanzo, girasol, cebada, avena, colza, almendras y quinoa.
Dentro de esta enorme propiedad, que Cayetano heredó tras fallecer su madre, hay una verdadera joya arquitectónica y de gran valor sentimental. Durante años, el cortijo ha formado parte del patrimonio de la Casa de Alba. Recientemente y tras su restauración, se ha transformado la antigua posada en un lujoso y exclusivo lugar donde disfrutar de unos días de descanso o bien organizar un evento en exclusiva.
El principal atractivo de este cortijo no es solo su ubicación, en plena vega de Carmona, lo que convierte la vivienda en un auténtico paraíso. La Motilla cuenta con cuatro habitaciones dobles y una suite, todas ellas con baño independiente.
El cortijo no puede resultar más idílico, tanto para quienes busquen un lugar donde descansar lejos del mundanal ruido como para quienes deseen celebrar un evento en un entorno natural y con mucho encanto. "Ponemos a su alcance el espacio ideal para poder disfrutar de un evento a medida en un lugar especial.
"La magia de un cortijo del siglo XVI con majestuosas vistas de la vega y de la ciudad de Carmona ofrece un ambiente único e irrepetible para los eventos más especiales y exclusivos con los que los invitados vivirán una experiencia única", destacan.
Por cierto, se considera que este inmueble es uno de los más importantes de las 28 fincas que poseía la duquesa de Alba repartidas por toda la geografía española. Para la joven filóloga se trata de su primera boda; en cambio para el jinete es su segundo enlace. Cayetano Martínez de Irujo estuvo casado previamente con la mexicana Genoveva Casanova (48), con la que tuvo dos hijos: los mellizos Luis y Amina, de 23 años.
El cortijo que posee Cayetano Martínez de Irujo dentro de la finca Las Arroyuelas, en Sevilla, cuenta con piscina privada. Uno de los principales encantos del cortijo La Motilla, propiedad de Cayetano Martínez de Irujo, es su enclave.
Del interior del cortijo destaca una reforma que ha respetado la arquitectura tradicional y sencilla propia de este tipo de edificaciones. La decoración de las zonas exteriores se caracteriza por su sencillez. Las áreas comunes se han acondicionado con el mobiliario preciso.
De aire colorido y alegre, la cocina cuenta con una isla central y taburetes altos. Es uno de los ejes de la vivienda y permite las reuniones, así como el tránsito de los huéspedes de manera cómoda. El mobiliario, en color turquesa, resalta aún más en contraste con las vigas de madera oscura y los elementos decorativos: varios jarrones de cerámica tradicional y cuadros de motivos florales.
El comedor, de ambiente cálido, tiene capacidad para 12 comensales y está abierto al salón. Las sillas, tapizadas en lino, son de respaldo alto. El cortijo cuenta con un salón para ver la televisión. En él se pueden ver piezas de mobiliario que perteneció a la familia de Alba y un cuadro de arlequín pintado por la propia duquesa de Alba.
Carteles de corridas de toros, fotos de matadores, ilustraciones de Semana Santa o piezas de ganadería. Al igual que el salón-comedor y la cocina, el dormitorio principal cuenta con techos amplios y un tejado revestido en madera. Todos los dormitorios de la casa están decorados de manera sencilla con piezas clásicas. Cada pieza que forma parte del mobiliario forma parte de los recuerdos de la Casa de Alba.
Aunque sus orígenes se remontan al siglo XVI, el cortijo La Motilla cuenta con todos los servicios propios de una casa moderna.
| Provincia | Número de Operaciones (Marzo) |
|---|---|
| Valencia | 973 |
| Ciudad Real | 709 |
| Zaragoza | 606 |
| Murcia | 559 |
En los años 70 y principios de los 80, en una España donde se empieza a valorar la cocina elaborada, la familia Rodríguez Chiachio notó que, aunque se usaban diferentes vinos para cocinar según la región, ninguno era específico para este fin. En 1979 se embotella la primera botella de “El Guiso”, un Vino Especial para Cocinar.
El campo en Extremadura es vida. Las cámaras de Canal Extremadura acompañan a cinco protagonistas para seguir de cerca cómo es hoy el trabajo en el campo extremeño. Para ello contamos con Chabelita, una joven pastora de Manchita, que con 28 años dirige una explotación de 3000 ovejas merinas. Otra protagonista es Rosane, una ‘brasiextremeña’, ya que, aunque nació en el país carioca, acabó en Extremadura por amor y ahora lucha en el Valle del Ambroz por sacar adelante un negocio de vacuno. Por último, Guillermo es agricultor y cambió su antiguo oficio por la labranza en la localidad cacereña de Tiétar.
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El edificio de la Najarra se encuentra ubicado al final de la Avda. La construcción de este edificio de estilo neoárabe se realiza simultáneamente a la fábrica de azúcar en terrenos colindantes, que en la actualidad ha sido demolida. El edificio consta de consta de plana baja y alta, rematada en cubierta a cuatro aguas.
Este castillo fue construído por los árabes en el siglo X, junto con otras fortificaciones, para controlar esta zona de la Sierra Morena. Durante el paso de los años ha sido conquistado por cristianos, reconquistado por musulmanes, hasta que finalmente, en la famosa batalla de Navas de Tolosa, fue tomado por los cristianos definitivamente.
El castillo cuenta con una defensa natural en forma de rocas y acantilados, además de otra defensa de murallas que rodeaban a los habitantes y a una gran torre maciza de los que se conservan 14 metros de su altura original y el aljibe que tenía en su centro. Para acceder a este castillo hay que pedir permiso, puesto que se encuentra en una dehesa de toro bravo privada. Este castillo se encuentra dentro de la Ruta de Castillos y Batallas.
