Mocos, tos, dolor de cabeza… Estos síntomas a menudo indican que un niño tiene gripe. Sin embargo, la fiebre es el síntoma que más preocupa a los padres, especialmente en los más pequeños. Según la AEP (Asociación Española de Pediatría), la fiebre es uno de los motivos más frecuentes por los que los padres acuden a las consultas de urgencias pediátricas.
¿Qué es la fiebre?
La temperatura corporal normal de un niño varía según su edad y el momento del día. Generalmente, se considera normal una temperatura entre 36,5ºC y 37ºC. Se considera fiebre cuando la temperatura corporal alcanza o supera los 38ºC.
La fiebre ocurre cuando un mecanismo interno del cuerpo aumenta la temperatura corporal por encima de sus niveles normales. La fiebre es un mecanismo de defensa de nuestro organismo frente a los gérmenes.
Clasificación de la fiebre según la AEPap:
- Temperatura normal: Hasta 37ºC
- Febrícula: Entre 37ºC y 38ºC
- Fiebre moderada: Entre 38ºC y 39ºC
- Fiebre alta: Entre 39ºC y 40ºC
- Fiebre muy alta: Más de 40ºC
Causas de la fiebre en niños
Normalmente, la fiebre es un síntoma de una infección, como el resfriado o la gripe. También puede estar provocada por otras enfermedades comunes en la infancia como la varicela, la amigdalitis o incluso las vacunas.
Hay muchas razones por las que un niño puede tener fiebre. Las más comunes son las infecciones víricas, agudas y benignas, como las respiratorias, que suelen ir acompañadas de tos y mocos; las gastrointestinales, que cursan con vómitos, diarrea y dolor abdominal; o las urinarias, con vómitos y rechazo de alimentos.
Otras causas incluyen:
- Infecciones virales o bacterianas (otitis, faringitis, bronquitis, gastroenteritis…).
- Algunas vacunaciones.
- Aparición de los dientes.
🥵¿Cómo bajar la fiebre en bebés y niños? | Reina Madre
¿Cómo saber si el niño tiene fiebre?
Para saber si un niño tiene fiebre, simplemente debes tomarle la temperatura corporal. Existen muchas formas de hacerlo, y los resultados pueden variar dependiendo del método que utilices. Uno de los métodos más comunes es a través de un termómetro digital.
Sin embargo, el niño puede tener otros síntomas que reflejan que podría tener fiebre alta, como:
- Estar más caliente de lo normal al tacto en la frente, espalda o barriga.
- Estar sudoroso sin encontrarse en un ambiente cálido.
- Tener las mejillas rojas.
Aunque siempre es recomendable comprobar la temperatura corporal con un termómetro digital, ya que estos métodos no proporcionan una medición precisa.
Tipos de termómetros y cómo usarlos:
- Termómetro oral o axilar: Este tipo de termómetro tiene la punta delgada y alargada. Si se toma la temperatura en la boca, hay que colocarlo debajo de la lengua, diciéndole al niño que no hable ni que lo muerda, durante 3 minutos. En el caso de medir la temperatura axilar, hay que colocarlo en el hueco de la axila, sin que entre en contacto con la ropa y mantenerlo durante 5 minutos. La temperatura oral o axilar normal será hasta 37ªC, entre 37-38º C se denominará febrícula y a partir de 38º C se tratará de fiebre.
- Termómetro rectal: Este termómetro tiene la punta más redondeada y más corta. Para que sea algo menos doloroso se puede cubrir la punta del termómetro con vaselina. Coloque al niño de medio lado, con las rodillas flexionadas e inserte suavemente el termómetro en el ano, no más de 2-3 cm. Evite que el niño se mueva sosteniéndolo o con la ayuda de alguien. Mantenga el termómetro durante 1 minuto aproximadamente. La temperatura rectal es medio grado más que la temperatura medida en boca o axila.
¿Cuántos días de fiebre es normal en niños?
Normalmente, teniendo precaución y con los cuidados pertinentes, la fiebre debería bajar a los 3 o 4 días. Por esta razón, es recomendable que el niño con fiebre no vaya a la escuela hasta que lleve 24 horas con una temperatura normal. ¡Debe estar en casa descansando y con mucha calma!
Cómo bajar la fiebre en niños
Normalmente, la fiebre es un mecanismo de defensa del organismo frente a una infección, pero se recomienda actuar para ayudar a bajar la fiebre, ya que es un síntoma que puede causar un malestar general al niño. La fiebre es un síntoma que suele aparecer con frecuencia durante los primeros años de vida. Por sí sola, la fiebre no se considera una enfermedad porque se trata, de hecho, de la respuesta del cuerpo ante una infección u otras causas. Que un niño tenga fiebre no es de por sí causa de alarma, pero es importante vigilar otros síntomas y sus posibles causas para saber cuándo puede ser necesario acudir a un médico.
Remedios caseros para ayudar a reducir la temperatura más rápido:
- Mantenerlo bien hidratado: Ofrécele abundante líquido para evitar una posible deshidratación, ya que la fiebre provoca la pérdida rápida de líquidos.
- Asegúrate de que la habitación donde se encuentre tenga una temperatura agradable.
- Viste a tu hijo con ropa liviana: Evita vestir al niño con mucha ropa o taparlo demasiado, ya que esto podría hacer que suba la temperatura corporal.
Medicamentos para bajar la fiebre
La fiebre se puede combatir para aliviar las molestias para el niño. Uno de los medicamentos más utilizados es el paracetamol.
La fiebre, síntoma característico de una infección de las vías respiratorias altas, suele venir acompañada en estos casos de otros síntomas como tos, estornudos, secreción nasal, por eso también puede ser aliviada con un antigripal.
Medicamentos comunes para bajar la fiebre:
- Paracetamol: Puede administrarse desde el nacimiento. Tiene propiedades antitérmicas y analgésicas. Debido a su buena tolerancia, es el antipirético de referencia.
- Ibuprofeno: No se recomienda antes de los 6 meses. Tiene propiedades antitérmicas, analgésicas y antiinflamatorias. Pueden originar complicaciones digestivas, pero son muy raras a las dosis habituales y en tratamientos de corta duración. Por este motivo, no lo utilizaremos cuando la fiebre se acompañe de vómitos o dolor abdominal. Cuando por algún motivo, debemos utilizarlo durante varios días seguidos, es recomendable acompañarlo de un protector gástrico como el Omeprazol. La duración de acción es superior al paracetamol, de 6-8 horas.
- Metamizol: Recomendado solo ante fiebre muy elevada, por su gran poder antitérmico, y mayor riesgo de efectos secundarios que el paracetamol, fundamentalmente, la hipotensión.
Otros tratamientos:
- Antibióticos: En general, no es necesario ni recomendable. Tan solo se utilizan cuando el origen de la infección es bacteriana, como en el caso de las infecciones de orina, amigdalitis pultáceas, otitis media aguda o neumonía.
- Medidas físicas: Han de ser racionales. Se debe evitar el sobrecalentamiento, mantener al niño con poca ropa para favorecer la pérdida de temperatura, no abrigar en exceso y, en determinadas ocasiones excepcionales, paños húmedos o baños templados a temperatura sólo 1 ó 2° C por debajo de la corporal en ese momento febril (y, por tanto, superior a 37° C).
Cuándo acudir al pediatra
En todo proceso febril, hay que consultar con su pediatra. En todos los niños, y en especial en los menores de 3 años, es recomendable que el pediatra revise al niño mientras persista la fiebre cada 24 horas.
Se recomienda llevar al niño al pediatra cuando:
- La fiebre dura más de 24-48 horas.
- Es mayor de 38ºC en niños menores de 2 meses.
- Hay una enfermedad crónica grave o problema con las defensas.
Es muy importante mantener la calma.
Cuándo acudir a urgencias con un bebe o con un niño con fiebre
- Temperatura superior a 40º mantenida.
- Fiebre alta y alguna enfermedad crónica grave (cardiopatías, inmunodeficiencias…)
- Convulsiones.
- Dificultad para respirar o para mantenerse despierto.
- Rigidez de nuca o dificultad/dolor para flexionar el cuello
- Manchas en piel de color rojo vino o moradas que no desaparecen al estirar la piel.
Soy consciente que tomar la decisión de acudir o no a Urgencias os preocupa. Os comprendo. Os entiendo porque yo también he tenido que llevar a mis hijos en alguna ocasión a Urgencias.
Se debe recordar que la fiebre no es una enfermedad; suele ser un síntoma de otro problema o enfermedad.
Paciente debe ser valorado por profesional sanitario en los siguientes casos:
- Paciente < 3 meses SIEMPRE debe ser valorado por profesional sanitario.
- Paciente entre 3 -6 meses y Tª >39ºC ó cualquier edad y Tª > 40ºC.
- Diarrea ó vómitos persistentes.
- Letargo, rechaza alimentación o líquidos, apatía, hipoactividad o somnolencia excesiva.
- Irritabilidad o llanto contínuo.
En primer lugar, la fiebre se debe medir con un termómetro homologado y no con el tacto. Puede tomarse la temperatura en el recto, en la boca o en las axilas, según la edad y la cooperación del niño.
Se considera que un niño tiene fiebre cuando la temperatura tomada en la axila está por encima de los 37,1ºC.
Tener mucha fiebre no siempre significa “mucha enfermedad”. Puede suceder que una infección severa apenas provoque fiebre, pero un catarro, en principio inofensivo, venga acompañado de 40ºC. Por eso, lo más importante es tratar la causa que lo origina.
Si el niño tiene febrícula, que es hasta los 38,1ºC, no se recomienda su tratamiento con antitérmicos, como paracetamol o ibuprofeno. Sin embargo, lo que se debe hacer es hidratarlo bien con abundante agua y mantenerlo fresco con poca ropa.
Cuando tiene fiebre, es decir, por encima de 38,1ºC, lo más eficaz son los medicamentos antitérmicos prescritos por el pediatra. Es imprescindible respetar la dosificación adecuada a la edad y peso del niño.
Es normal que la fiebre nos preocupe y es importante que la tengamos controlada pero, en general, no debemos alarmarnos en exceso ya que la mayoría de las veces no serán más que un virus inicialmente inofensivo.
