La semana 20 de embarazo es un hito crucial tanto para la madre como para el bebé. La mujer ha llegado a la mitad de su embarazo, ya que se calcula que hacia la semana 40 es cuando está programada la fecha del parto. Durante esta etapa, el desarrollo del feto avanza significativamente, y es un momento clave para realizar una ecografía detallada que permita evaluar su salud y crecimiento.
Cambios en el Bebé en la Semana 20
En la semana 20 de embarazo el tamaño del feto será similar al de un pimiento morrón. Tu hijo mide entre 14 y 16 centímetros y pesa 260 gramos en la semana 20 de gestación. Aquella diminuta célula hoy, 18 semanas más tarde, ya mide unos 20 centímetros y pesa casi un cuarto de kilo. En esta semana el futuro bebé tiene una largura parecida a la de un plátano y ya pesa 300 gramos. A estas alturas, tanto la forma como sus proporciones son parecidas a las que presentará al nacer; en esta etapa los movimientos son fundamentales para que no presente deformidades en las articulaciones ni en las extremidades.
Estos son algunos de los hitos más importantes en el desarrollo del bebé durante esta semana:
- Rasgos Faciales: Los rasgos faciales, como la nariz, irán tomando forma. Tu pequeño ya parecerá toda una personita.
- Reflejo de Succión: El reflejo de succión mejorará hasta el punto de que comenzará a chuparse el dedo.
- Desarrollo Cerebral: Su cerebro seguirá formándose rápidamente, sobre todo los centros nerviosos dedicados a los sentidos.
- Ciclos de Sueño: Poco a poco desarrollará ciclos definidos de sueño y vigilia.
- Desarrollo de la Piel: En esta etapa la piel del bebé se volverá más gruesa. La piel es de un color rojizo porque todavía no ha acumulado suficiente grasa debajo de ella, aunque se empieza a engrosar y ya cuenta con sus respectivas capas. "El lanugo es un pelo fino y suave que recubre la piel del feto y ayuda a que el vérnix se fije en ella", nos explican la Dra. Raquel Mula, especialista en Alto Riesgo Obstétrico, y el Dr. Gerard Albaigés, especialista en Medicina Fetal, ambos de la Clínica Dexeus Mujer. El vérnix es una sustancia grasa que evita que el líquido amniótico que rodea a tu bebé no dañe su dermis.
- Producción de Meconio: En la semana 20 de embarazo el sistema digestivo de tu hijo comenzará a producir una sustancia pegajosa de color negro verdoso llamada meconio, que se acumulará en sus intestinos durante el resto del embarazo. Por lo general, la expulsará en las primeras horas de vida.
- Desarrollo Sensorial: Para la semana 20 de embarazo, el oído de tu bebé está muy desarrollado, por lo que ya puede escuchar tu respiración y los latidos de tu corazón.
Además, a partir de esta semana, las glándulas de la piel fetal segregan una sustancia blanquecina y pastosa llamada vérnix caseosa. Esta sustancia protege la piel del feto contra la agresión del líquido amniótico.
Asimismo, a partir de esta semana, iniciarás un proceso por el cual ciertas inmunoglobulinas (anticuerpos) de tu sistema inmunitario atraviesan la placenta y llegan al bebé.
En la semana 20, los principales órganos del feto ya se han desarrollado, y ya puede valorarse por ecografía que la anatomía del bebé sea correcta. El corazón, riñones, hígado, columna, genitales e intestino ya tienen su forma casi final y a partir de ahora crecerán en tamaño y madurarán.
Cambios en la Madre en la Semana 20
Aunque cada mujer y cada embarazo es distinto, la embarazada debe haber aumentado alrededor de 5Kg. Sin embargo, la mujer comenzará a ganar cerca de medio kilo por semana a partir de este momento. Debido al aumento de peso y tamaño del bebé, tu barriga irá creciendo con el paso de las semanas. En la semana 20 de embarazo, tu espalda está más cargada y empieza a arquearse a causa del incremento de peso y altura del bebé. La piel de tu abdomen también puede verse afectada, ya que se va estirando.
Estos son los síntomas que puedes tener durante la semana 20 de embarazo:
- Estreñimiento: La actividad de las hormonas y el crecimiento del bebé, que empuja los intestinos, pueden provocar estreñimiento. Aunque pueda resultar incómodo, beber más agua y comer fibra puede aliviar las molestias.
- Congestión y Hemorragia Nasal: El aumento de los niveles hormonales y el volumen sanguíneo durante el embarazo puede hacer que las membranas mucosas de la nariz se hinchen y se sequen. Esto causa tanto congestión como hemorragias nasales. Te recomendamos utilizar un humidificador y mantenerte hidratada.
- Dolor en la Zona Lumbar: A medida que la tripa crece y aumentas de peso durante el embarazo, es posible que te duela la espalda, sobre todo al final del día. Hay varias formas de evitarlo, como utilizar zapatos de tacón bajo (no planos), hacer ejercicios suaves que te ayuden a estirar y fortalecer los músculos de la espalda y usar una banda de sujeción para el vientre.
- Olvidos: Es posible que te cueste concentrarte y olvides pequeños detalles. Puede ser útil crear listas o recordatorios (en papel, en notas adhesivas o en el teléfono) y descansar un poco cuando realices tareas que requieran concentración.
- Pies Hinchados: Hay varios factores que causan este problema, como el aumento de peso, la retención de líquidos y la hormona relaxina. Esta hormona relaja los ligamentos y las articulaciones para facilitar el paso del bebé por el canal de parto, pero también afloja los ligamentos de otras partes del cuerpo, lo que provoca hinchazón. Para sentirte mejor, es posible que debas utilizar zapatos de un número más. Intenta también apoyar los pies en una almohada o en un reposapiés siempre que puedas.
- Náuseas y Vómitos: Según la OMS, la raíz de jengibre puede prevenir la aparición de náuseas y vómitos si estás embarazada. Puedes tomar jengibre seco, sin sobrepasar los 2 g diarios. Puedes tomar jengibre seco, sin sobrepasar los 2 g diarios. ¿Cómo? A pequeños mordiscos, chupándolo o tomándolo en forma de infusión, e, incluso, rallado como aliño para ensaladas y platos. Por otro lado, puedes optar por pastillas de jengibre, que puedes comprar en herbolarios. O bien jengibre fresco: 10 g de jengibre fresco equivalen a 2 g del seco.
- Insomnio: Evita bebidas excitantes como café, té, chocolate o refrescos. Es ideal que te tomes una infusión relajante antes de acostarte con hierbas como la tila, pasiflora, melisa o manzanilla. Además, puedes añadir un poco de valeriana, en forma de infusión o comprimidos, ya que tiene un efecto sedativo y ansiolítico.
- Sensibilidad en las Encías: Es habitual que las encías estén más sensibles o sangren al cepillarse los dientes. Los cambios hormonales junto con el aumento de flujo sanguíneo facilitan este sangrado y también predisponen más a infecciones.
- Mareos: Puedes encontrarte mareada, sobre todo al levantarte de la cama o ponerte de pie tras estar un rato sentada. Esto se debe a la hipotensión , o bajada de tensión arterial, propia del embarazo. Suele aparecer en el segundo trimestre, aunque algunas pacientes lo refieran desde el principio.
- Congestión Nasal: Entre el 20% y el 30 % de las mujeres desarrollan congestión nasal en el embarazo, en mayor o menor grado.
- Aumento de la Libido: Las embarazadas experimentan mayor irrigación sanguínea en el área genital, lo que puede conllevar más sensibilidad y placer durante las relaciones sexuales.
- Hinchazón de Pies: La hinchazón de pies en el embarazo se debe a la retención de líquidos propia de la gestación. Los edemas se traducen como la retención de líquidos en los tejidos.
- Cosquilleo y Entumecimiento en la Mano: Es posible que en el tercer trimestre de embarazo sientas una especie de cosquilleo y entumecimiento en la mano.
- Acidez: Al aumentar el útero de tamaño desplaza el estómago hacia arriba y eso favorece la regurgitación de jugos estomacales hacia el esófago causando ardor.
En la semana 20 de embarazo aún pueden estar presentes las molestias, pero poco a poco irás notando que van disminuyendo en intensidad. De hecho, durante este período, tendrás mucha más energía, mejor ánimo, buen apetito y es posible que hayan desaparecido las náuseas y los vómitos. Incluso, hay embarazadas que sienten un aumento de la libido, estando más receptivas a encuentros sexuales y alcanzando orgasmos con mayor facilidad.
🤰 Ecografía 20 semanas de #embarazo, ¿Qué podemos detectar en esta eco de diagnóstico prenatal?
Ecografía Morfológica de la Semana 20
En esta semana, la embarazada tiene una cita ineludible con el médico: le harán una ecografía de alta resolución o ecografía morfológica. Tu médico puede recomendarte una ecografía en las semanas 18 o 20 de embarazo. Esta ecografía ayuda a tu médico a confirmar que todo va bien, incluso el tamaño y la posición de tu bebé, y a comprobar que los huesos y los órganos visibles se están desarrollando correctamente. Además, esta ecografía permite al médico obtener una estimación de la edad gestacional y del peso de tu bebé, así como detectar sus movimientos y su ritmo cardíaco, ver la posición de la placenta y comprobar la cantidad de líquido amniótico. También podrás saber si tu bebé es un niño o una niña (o quizás prefieres esperar y que sea una sorpresa). Pide consejo a tu médico si tienes alguna duda sobre la ecografía.
En esta semana de gestación, se suele realizar la primera ecografía de alta resolución. Se trata de una prueba con la que se consigue una imagen que ofrece mayor nitidez que la que ofrecen las ecografías normales.
La ecografía morfológica permite conocer con exactitud las medidas del feto, pero también analizar cada uno de los órganos detalladamente. Así, el especialista valorará si se ha producido alguna anomalía en el desarrollo fetal. En caso afirmativo, lo recomendable sería ampliar el estudio mediante una amniocentesis, por ejemplo.
Durante la realización de la ecografía morfológica también puede medirse el Doppler de las arterias uterinas y el cuello de la matriz. La medición del cérvix o cuello uterino sirve para estimar el riesgo de parto prematuro.
Esta ecografía permite saber si el feto se está desarrollando de forma correcta y permite detectar posibles malformaciones. La ecografía de las 20 semanas es el examen más completo que se realiza durante el embarazo y por ello es de vital importancia. Puedes aprovechar para consultar con el ginecólogo todas las dudas que te hayan surgido durante esta primera mitad de embarazo y poder estar así preparada para las próximas semanas.
Lo habitual es que esta ecografía sea en 2D (dos dimensiones), aunque en algunos centros privados se acompañe de una ecografía en 3D, con un vídeo en 4D para deleitar a los padres con la visualización de su hijo. En general, la ecografía 3D y 4D no se realiza rutinariamente en los centros públicos, salvo si se sospecha alguna malformación con la ecografía de 2D y se necesite confirmar con la 3D.
Tabla resumen de la ecografía morfológica:
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Finalidad | Evaluar el desarrollo y anatomía del feto |
| Momento | Semanas 18-20 de embarazo |
| Técnica | Ecografía de alta resolución (2D, 3D o 4D) |
| Objetivos | Medir órganos, detectar anomalías, estimar edad gestacional, posición de la placenta, cantidad de líquido amniótico, sexo del bebé |
