En la séptima semana de embarazo, el embrión sigue desarrollándose rápidamente y toma la forma del futuro bebé. Es posible que la mujer ya empiece a notar el aumento de peso, además de otros síntomas característicos del embarazo. Con 7 semanas de embarazo, el embrión tiene una edad gestacional de 5 semanas, ya que la gestación se empieza a contar desde el día de la última regla, es decir, 2 semanas antes de la concepción del embrión.
El Embrión a las 7 Semanas
El tamaño del embrión en la semana 7 de embarazo es de aproximadamente 1 cm y continua con la organogénesis, es decir, el desarrollo de todos sus órganos y sistemas del cuerpo. Desde su formación, los cambios son impresionantes. El embrión crece rapidísimo, ha pasado de 4 a 14 mm en sólo una semana.
A continuación, se comentan los cambios que experimenta el embrión durante la séptima semana de gestación:
- El cerebro ya tiene los dos hemisferios y tiene lugar la neurogénesis. En este momento, se producen alrededor de mil millones de neuronas. Empiezan a formarse neuronas y el cerebro ya tiene los dos hemisferios.
- Los rasgos faciales son cada vez más evidentes: los ojos tienen color, aparecen los párpados, la nariz empieza a asomar con las fosas nasales, aparece el hueco correspondiente a la boca al inicio del tracto digestivo, etc. La cara empieza a tomar forma humana y aparecen las fosas nasales. Sus ojos parecen puntos negros, y se pueden apreciar la abertura de la boca y sus dos fosas nasales.
- El corazón tiene dos cámaras y late a un ritmo más regular. El corazón ya tiene dos cámaras (llegará a cuatro). Su corazón está latiendo muy rápido y con mucha fuerza, a unos 150 latidos por minuto.
- El hígado, el páncreas y los bronquios se forman y empiezan a funcionar. El hígado es el encargado de fabricar las células sanguíneas porque la médula ósea aún no se ha formado. En cuanto a los órganos, el corazón se ha dividido en dos cámaras: izquierda y derecha, los pulmones permiten ya el paso del aire a través de un bronquio primario.
- La piel es muy fina, casi transparente.
- Los brazos, manos y piernas están empezando a coger forma poco a poco. Los brazos y las manos se intuyen, pero aún no han aparecido los dedos. Las protuberancias de las piernas empiezan a crecer. Sus brazos, manos y piernas están empezando a coger forma poco a poco.
- Se forma el tracto digestivo embrionario, el cual se une con el cordón umbilical.
- El esqueleto va adquiriendo su forma y aparece el tejido que formará las futuras vértebras.
Debido a todos estos grandes cambios, estas semanas son críticas para el correcto desarrollo del embrión. La exposición a agentes teratógenos podría provocar malformaciones congénitas en el futuro bebé.
La placenta sigue con su proceso de formación para poder servir de suministro nutricional próximamente. También será la encargada de retirar los productos de desecho del feto durante el resto del embarazo. También sucede otro fenómeno importante, la formación de la placenta. Es el único tejido fetal que se "toca" con la mamá: debe penetrar en el útero para obtener nutrientes y oxígeno. Pero la placenta es tejido fetal, tiene la mitad de sus genes del padre. Para el sistema de defensa de la madre es un tejido extraño, como un transplante de otra persona. Pero la biología lo tiene todo previsto. Las células de la placenta tienen una “matrícula” especial, diferente a cualquier otra célula humana, y además producen unas proteínas que se comunican con las defensas de la madre. La placenta sigue creciendo y formándose, y empezará a pasar nutrientes del cuerpo de la madre al bebé y retirará sus productos de deshecho. La placenta también continúa desarrollándose para mantener el ritmo de las necesidades de crecimiento de tu bebé y para asegurarse de que éste recibe suficiente oxígeno y nutrientes de tu cuerpo.
El cordón umbilical, el cual une al embrión con la placenta, aumenta su tamaño y se ensancha durante esta semana para mejorar la conexión.
Síntomas en la Madre
No existen cambios importantes con respecto a la semana pasada del embarazo. Es probable que algunos síntomas en la embarazada comiencen a mejorar o desaparezcan, pero lo habitual es que se siga con los mismos síntomas de las anteriores semanas. No hay cambios relevantes, es posible que algunos síntomas empiecen a mejorar un poco, pero en general casi todas las mujeres continúan con los mismos síntomas descritos en las semanas anteriores.
A continuación, se enumeran las manifestaciones clínicas típicas del embarazo durante el primer trimestre:
- Náuseas, acompañadas o no de vómitos. Es posible que la madre siga con náuseas, cansada y con sensación de hinchazón abdominal.
- Cambios de humor repentinos. Los cambios de humor son muy habituales, las hormonas siguen muy elevadas.
- Aparece el ardor como consecuencia de la presión del útero sobre el estómago.
- Ligero aumento de peso. Ya has empezado a coger peso, a medida que tu cuerpo acumula sus reservas de células grasas. Se está preparando para las exigencias del parto y el tiempo inmediatamente posterior. También necesitarás un montón de reservas (grasas) para dar de mamar a tu hijo. Es durante el periodo de lactancia cuando las madres comienzan a perder el peso que han cogido en los últimos meses, lo que significa que es un momento importante tanto para tu hijo como para tu salud.
- Estreñimiento, ya que el tránsito intestinal se vuelve más lento. Pueden empezar a notarse cambios típicos del embarazo como un tránsito intestinal más lento. Especialmente las mujeres con estreñimiento pueden empezar a notar que éste empeora.
- Dolor de cabeza y fatiga.
- Ganas frecuentes de orinar por la presión sobre la vegija.
La mayoría de estas molestias suele durar los primeros meses de embarazo. A partir del cuarto mes, van desapareciendo los síntomas de embarazo, a excepción de los relacionados con el aumento de la barriga.
El nivel elevado de la hormona progesterona durante el embarazo hace que la mujer se sienta más sensible y emotiva.
Por último, un cambio importante en el cuerpo de la futura madre es la formación del tapón mucoso, el cual se encarga de sellar el útero para proteger al feto y evitar las infecciones.
Control del Embarazo
En algún momento entre las 7 y las 9 semanas es habitual, y recomendable, programar ya la primera visita al médico o la matrona. Cuando la mujer acude a la primera visita ginecológica una vez descubre el embarazo, se abre una historia clínica para empezar con el seguimiento de la gestación durante los próximos 9 meses. Esta visita es importante porque se valorarán todos los posibles riesgos de la gestación, aunque lógicamente la mayoría de embarazos son de bajo riesgo. También ya es momento de programar el primer análisis de sangre y la primera ecografía para dentro de unas semanas.
Se toman las primeras medidas que deben controlarse durante el embarazo: el peso y la presión arterial. Es aconsejable no ganar más de 1 o 1,5 kg por mes durante todo el embarazo.
También se programa un análisis de orina y de sangre para ver si todos los parámetros están dentro de la normalidad y comprobar si existen anticuerpos de virus como la hepatitis, la toxoplasmosis y la rubeola.
Normalmente, las mujeres que se hacen una ecografía temprana en la semana 7 de embarazo son aquellas que vienen de un tratamiento de fecundación in vitro (FIV), las que tienen abortos previos o las que han tenido un sangrado vaginal en los últimos días. Si la embarazada visita al ginecólogo en esta semana, es posible que se le realice una ecografía vaginal, donde se apreciará una vesícula gestacional de unos 3 cm, con un embrión en su interior de alrededor de 1 cm, pero sin forma determinada.
Para un embarazo de evolución normal, la ecografía del primer trimestre se realiza unas semanas después. No obstante, en esta séptima semana de embarazo ya es posible ver al embrión por ecografía y escuchar su latido cardiaco.
Recomendaciones en la Semana 7
En la semana 7 de embarazo, es importante que la mujer empiece a prestar especial atención al cuidado de su cuerpo si no lo ha hecho todavía.
Llevar un estilo de vida saludable no solo ayudará a mantener un embarazo sano, sino que también es esencial para combatir los síntomas no deseados como las náuseas.
En los siguientes apartados se detallan algunas recomendaciones a tener en cuenta durante esta séptima semana de embarazo:
Alimentación
En primer lugar, es recomendable hacer todas las comidas, incluso picar algo entre horas si la mujer tiene muchas náuseas. De esta manera, el estómago no estará vacío y será más fácil combatirlas. Es importante, para evitar en la medida de lo posible el estreñimiento, tomar alimentos ricos en fibras, así como aumentar los líquidos en la dieta.
Los alimentos con mucha proteína son los más adecuados para las náuseas. Por otra parte, el jengibre es una planta natural que ayuda a aliviar las náuseas, ya sea en infusión o en caramelos.
Es muy importante beber mucha agua durante todo el embarazo. La hidratación evitará la salida de estrías y reducirá el estreñimiento.
Tampoco hay que pasarse bebiendo agua, ya que esto puede hacer empeorar las náuseas y aumentará las ganas de orinar.
Como hemos dicho, la semana 7 de embarazo es muy importante para la correcta evolución del bebé. Por tanto, es muy importante que la mujer lleve una dieta sana y nutritiva que favorezca toda la organogénesis. Para ello, vamos a destacar algunos nutrientes que son esenciales en la dieta:
- Ácido fólico: como suplemento alimenticio, además de encontrarse en verduras de hoja verde y legumbres. Es una vitamina esencial para evitar el riesgo de malformaciones fetales.
- Hierro: en verduras de hoja verde y carnes magras, además de tomates y naranjas que mejoran su absorción. Puesto que el bebé tiene una mayor demanda de sangre, es importante tomar hierro para evitar la anemia.
- Calcio: tomar con la leche y yogures desnatados o semidesnatados. También con el queso semicurado. El calcio es muy importante para el desarrollo de los sistemas nervioso y muscular del bebé.
- Fibra: la fruta, la verdura y los cereales deben consumirse diariamente para evitar el estreñimiento.
- Ácidos grasos omega-3: en pescados. El omega-3 tiene múltiples beneficios durante el embarazo. Pescado congelado previamente: preferiblemente azul y de pequeño tamaño, restringiendo el consumo de los de mayor tamaño por su contenido en mercurio.
Por otra parte, es importante destacar los alimentos que deben evitarse durante el embarazo para evitar la toxoplasmosis o la listeriosis: carnes y pescados poco cocinados o crudos, leche y quesos no pasteurizados, embutidos, patés, etc. También es muy importante lavar adecuadamente la fruta y la verdura antes de ingerirla. Aunque no hay una serología en el embarazo para la listeriosis dentro de las analíticas obligatorias, se aconseja informar a las gestantes sobre la infección y los riesgos para el bebé como daño neurológico severo y hasta muerte intrauterina. Evitar consumir leches, quesos y derivados lácteos sin pasteurizar (crudos). Separar en la nevera carnes crudas de los alimentos cocinados y de los vegetales. Cocinar completamente los alimentos de origen animal. Lavarse manos y lavar utensilios después de manipular alimentos crudos.
Ejercicio
Una mujer embarazada no debe abandonar el ejercicio físico por completo. Practicar un deporte de intensidad moderada ayudará a llevar mejor el embarazo, reducir los dolores de espalda, evitar las estrías, etc.
Además, el deporte ayuda en gran medida a mantener el tono muscular, la fuerza y la resistencia, lo cual hará que la mujer tenga un parto más llevadero.
Los deportes más adecuados, tanto para una mujer deportista como para aquellas a quienes no les gusta practicar deportes, son los siguientes: pilates, yoga y natación. Otra opción sería realizar largos paseos diariamente. Caminar es muy bueno para la circulación y, además, ayuda a descansar y dormir por las noches.
Semana 7 de embarazo | 7 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana
¿Qué hay que evitar?
Además de los alimentos perjudiciales para la mujer embarazada que ya hemos comentado, existen otras sustancias que conviene eliminar de nuestro día a día:
- Tabaco: la nicotina influye en el transporte de oxígeno hasta el feto y podría causar enfermedades bronquiales en el recién nacido.
- Alcohol: es una sustancia tóxica que podría afectar al desarrollo físico y mental del bebé. Una de las malformaciones que aparecen en los fetos de las madres bebedores es el llamado síndrome alcohólico fetal.
- Cafeína: puede provocar anemia y aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
Lo más recomendable es dejar estos hábitos poco saludables antes de quedarse embarazada cuando la mujer se encuentra buscándolo. De esta manera, será más llevadero que hacerlo de golpe y, además, habrá menos riesgo de que hayan afectado al bebé.
Preguntas Frecuentes
¿Es normal no escuchar el latido cardíaco en la semana 7 de embarazo?
El latido cardiaco fetal debe aparecer entre las 5 y 6 semanas de embarazo, por lo que a las 7 semanas ya se debería poder detectar dicho latido sin problemas por ecografía doppler.
Existe una circunstancia que podría explicar un retraso en la detección de dicho latido. Esto ocurriría cuando el tiempo real de embarazo fuese menor al calculado en función de la última regla. Normalmente se calcula que la ovulación se produce a mitad de ciclo en mujeres con ciclos regulares entre 25 y 35 días. Sin embargo, sobre todo en mujeres con ciclos irregulares, la ovulación puede retrasarse, con lo que el embarazo se produciría más tarde de lo calculado. Por ello, si hacemos una ecografía a las 7 semanas de embarazo y observamos un embrión de menor tamaño y sin latido, lo más prudente será esperar un tiempo y repetir la ecografía para valorar si el embrión ha crecido y ha desarrollado latido cardíaco.
Otra situación a tener en cuenta sería el caso de mujeres con obesidad en las que la visualización del embrión puede ser más dificultosa por la interposición de grasa. En estas mujeres a veces hay que esperar a que el tamaño del embrión sea algo mayor para poder detectar el latido cardíaco fetal con claridad.
Sin embargo, si estamos visualizando un embrión de 7 semanas, con un tamaño acorde (de unos 8mm) y no tiene latido cardíaco fetal, lo más probable es que nos encontremos ante un aborto.
Me he hecho una ecografía en la semana 7 de embarazo y no se ve nada, ¿pasa algo malo?
Hacia la séptima semana de gestación, el embrión debería ser visible dentro del saco gestacional, y es muy probable que se detecten también los latidos cardíacos.
Si esto no se logra observar, el ginecólogo puede considerar la posibilidad de un embarazo anembrionario, una condición en la que el saco gestacional está presente, pero el embrión no se desarrolla debido a que su crecimiento se detuvo en etapas muy tempranas.
¿Cuántos meses son 7 semanas de embarazo?
La séptima semana de embarazo está comprendida dentro del segundo mes de gestación. Sin embargo, la edad gestacional del embrión es de 5 semanas. Por tanto, quedaría aún 33 semanas por delante para que tenga lugar el parto.
¿Qué pasa si tengo candidiasis vaginal en la semana 7 de embarazo?
La candidiasis es una infección causada por hongos en la vagina. La principal causa de la aparición de la candidiasis durante el embarazo suele ser los cambios hormonales típicos de la gestación. Al aumentar los niveles de estrógenos en la mujer, es bastante frecuente que la embarazada presente una infección vaginal.
En principio, el feto no correrá peligro pese a que la mujer tenga candidiasis. No obstante, ante cualquier síntoma de una posible infección vaginal, es importante que la mujer acuda al médico y siga el tratamiento indicado.
